El Grupo Temporal de Trabajo para la prevención y el control del nuevo coronavirus, encabezado por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aprobó este martes un nuevo plan para el enfrentamiento a la COVID-19 en el país, teniendo en cuenta la compleja situación epidemiológica que vive la nación, caracterizada por los elevados niveles de transmisión de la enfermedad.
Ante el comportamiento ascendente de los casos positivos que a diario se diagnostican y la circulación de varias cepas altamente contagiosas del virus dentro del territorio nacional, el ministro de Salud Pública de la República de Cuba, José Ángel Portal Miranda, informó la decisión de pasar a todas las provincias a la fase de transmisión comunitaria de la etapa epidémica. (Más información)
Al comienzo de la pandemia de la COVID-19 el alcance exacto de los riesgos en el embarazo era incierto, lo que estaba afectando la salud mental de las embarazadas. La falta de claridad surgió porque, en una revisión sistemática temprana, solo 4 estudios que incluyeron números pequeños compararon los resultados entre las mujeres embarazadas con y sin la COVID-19.
Este resultado la ubica entre las vacunas con mejores resultados en el mundo, esas que se han producido en los principales laboratorios de los países más desarrollados a partir de financiamientos de cientos de millones y miles de millones de dólares, algo que para Cuba es una quimera, más aún en medio de la agudización del bloqueo económico, comercial y financiero durante todo lo que va de la pandemia de la COVID-19.
A mediados de marzo del año 2020 se implementaron una serie de medidas sociales y de salud pública contra la entonces nueva enfermedad por coronavirus del año 2019 (COVID-19) en Dinamarca, Noruega y Suecia que propiciaron una finalización abrupta de la temporada de la influenza 2019/20 en esos territorios.
Aproximadamente el 80 % de los pacientes hospitalizados con la COVID-19 informan síntomas persistentes hasta varios meses después del inicio de la infección. Sin embargo, el conocimiento de los resultados a largo plazo entre las personas que padecieron la forma leve de la COVID-19 es escaso y los datos de la prevalencia se ven obstaculizados por los sesgos en la selección y los grupos no óptimos de control.
A medida que la COVID-19 se ha expandido en los Estados Unidos de América (EE. UU.), ha quedado claro que su impacto se ha sentido con mayor fuerza en algunas comunidades, más claramente entre los estadounidenses de raza negra, que adquieren la enfermedad y mueren en forma desproporcionada en relación con otros grupos raciales. Los determinantes sociales de la salud pueden impulsar en parte esta disparidad, y los rasgos del vecindario ser particularmente relevantes en ella, dado que la propagación de las enfermedades infecciosas está usualmente influenciada por el entorno.



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
