Todos los virus cambian con el paso del tiempo, y también lo hace el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19. La mayoría de los cambios tienen un efecto escaso o nulo sobre las propiedades del virus. Sin embargo, algunos pueden influir sobre ellas, como por ejemplo su facilidad de propagación, la gravedad de la enfermedad asociada o la eficacia de las vacunas, los medicamentos para el tratamiento, los medios de diagnóstico u otras medidas de salud pública y social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en colaboración con los asociados, las redes de expertos, las autoridades nacionales, las instituciones y los investigadores, ha estado vigilando y evaluando la evolución del SARS CoV-2 desde enero del año 2020. (Más información)
Al comienzo de la pandemia de la COVID-19 el alcance exacto de los riesgos en el embarazo era incierto, lo que estaba afectando la salud mental de las embarazadas. La falta de claridad surgió porque, en una revisión sistemática temprana, solo 4 estudios que incluyeron números pequeños compararon los resultados entre las mujeres embarazadas con y sin la COVID-19.
Este resultado la ubica entre las vacunas con mejores resultados en el mundo, esas que se han producido en los principales laboratorios de los países más desarrollados a partir de financiamientos de cientos de millones y miles de millones de dólares, algo que para Cuba es una quimera, más aún en medio de la agudización del bloqueo económico, comercial y financiero durante todo lo que va de la pandemia de la COVID-19.
A mediados de marzo del año 2020 se implementaron una serie de medidas sociales y de salud pública contra la entonces nueva enfermedad por coronavirus del año 2019 (COVID-19) en Dinamarca, Noruega y Suecia que propiciaron una finalización abrupta de la temporada de la influenza 2019/20 en esos territorios.
Comprenden a todos los viajeros, extranjeros y cubanos residentes y no residentes en el país, que arriben al territorio nacional de la República de Cuba tanto en la modalidad de turismo organizado como en la de individual.
Desde el comienzo de la vacunación frente al SARS-CoV-2 se está acumulando suficiente experiencia clínica, en el mundo real y fuera de los ensayos clínicos, para resolver algunas de las cuestiones relacionadas con este procedimiento. Buen ejemplo de ello es la información sobre las vacunas y los resultados de las campañas de vacunación, donde los reportes en tiempo real de las observaciones en millones de individuos requieren de una puesta al día continua y casi instantánea.
Aproximadamente el 80 % de los pacientes hospitalizados con la COVID-19 informan síntomas persistentes hasta varios meses después del inicio de la infección. Sin embargo, el conocimiento de los resultados a largo plazo entre las personas que padecieron la forma leve de la COVID-19 es escaso y los datos de la prevalencia se ven obstaculizados por los sesgos en la selección y los grupos no óptimos de control. 



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
