Es clave garantizar el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva como un derecho fundamental de todas las personas. Estos son esenciales para promover la igualdad de género, el bienestar y la autonomía de los individuos, así como prevenir las enfermedades y promover una vida sexual saludable.
El texto El acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva en la región de las Américas, publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el año 2024, presenta los lineamientos y los acuerdos del documento informativo “Estado del acceso a servicios de salud sexual y reproductiva”, elaborado por la OPS a solicitud de sus Estados Miembros en la 30.ª Conferencia Sanitaria Panamericana. (Más información)
La promoción de la salud constituye un proceso político y social global que abarca las acciones dirigidas a modificar las condiciones sociales, ambientales y económicas, con el fin de favorecer su impacto positivo en la salud individual y colectiva. Para promover la salud, es indispensable que el gobierno y la sociedad propongan un enfoque que genere soluciones colectivas para mejorar la salud como parte integrante del bienestar y del desarrollo económico y social.
El hecho de ser hombre o de ser mujer hace más probable que a lo largo de la vida, se sufran unas u otras enfermedades y está vinculado a una esperanza de vida diferente. Los hombres tienen una carga más elevada de enfermedades que pueden causar una muerte prematura. Las mujeres, en cambio, sufren más patologías que conducen a una mala salud y merman su calidad de vida.
La salud de las poblaciones también está determinada por factores ajenos a los servicios sanitarios, en los que intervienen muchos sectores diferentes. Las “Políticas de salud para todos” cambian el argumento sobre la actuación intersectorial, que pasa de centrarse en la salud y el sector sanitario a basarse en los beneficios colaterales para todos los sectores.
Una muerte que ocurre antes de que una persona alcance la edad hasta la cual se esperaba que viviera al nacer puede considerarse una muerte prematura y, desde una perspectiva de salud, es importante determinar si era evitable considerando la tecnología y los medios disponibles, es decir, en términos de tecnologías sanitarias, de políticas y de intervenciones de salud pública, y de medidas de desarrollo social y económico.
Cada año, las enfermedades no transmisibles (ENT) se cobran prematuramente la vida de 17 millones de personas, lo que supone la pérdida de una vida cada dos segundos. La atención que se les ha prestado en el ámbito mundial y las medidas adoptadas en el plano nacional en los dos últimos decenios han sido insuficientes para reducir la carga de estas enfermedades. La mayoría de estas muertes son prevenibles.
El virus del sarampión continúa circulando en ciertas regiones del mundo, lo que pone a la Región de las Américas en permanente riesgo de importación y de diseminación de este patógeno, en caso de que no se actúe de forma organizada y veloz. El hecho de que la pandemia de la COVID-19 impactó negativamente en los programas de inmunización de rutina y de vigilancia epidemiológica de las enfermedades prevenibles por vacunación, agrava más esta situación.



Le invitamos a revisar esta selección de
"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
