En el crecimiento y en el desarrollo saludables de la población infantil y adolescente influye la herencia genética, así como la exposición y las interacciones con el entorno en el que vive, crece y se desarrolla. Permitir que alcancen su máximo potencial tiene un impacto positivo en su salud y bienestar a lo largo del curso de la vida.
La guía Mejorar la salud y el bienestar de la población infantil y adolescente. Orientación sobre las consultas programadas de atención preventiva de niños, niñas y adolescentes, publicada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el año 2026, es la primera de una serie destinada a apoyar la operacionalización de la agenda integral para la salud y el bienestar de infantes y adolescentes.
Proporciona orientaciones sobre los requisitos para fortalecer los sistemas y los servicios de salud en relación con los contactos rutinarios programados con los proveedores, con el fin de acompañar a niños y adolescentes en su trayectoria de crecimiento y desarrollo, así como a sus cuidadores principales y sus familias. (Más información)
Fue realizada entre los meses de febrero y abril de 2024, y se distingue de las anteriores por la introducción de importantes adecuaciones y transformaciones metodológicas, conceptuales y de captura de la información, que tienen como propósito lograr un mayor acercamiento a los estándares internacionales de las estadísticas del mercado laboral, así como obtener un mejor reflejo estadístico de la situación socioeconómica actual del país.
Todo hospital debe mantener sus servicios de salud accesibles y en funcionamiento al máximo de su capacidad y con la misma infraestructura antes, durante y después de afrontar los efectos de diferentes emergencias y desastres. Sin embargo, la evidencia permite constatar que los establecimientos de salud son propensos a desastres internos y externos, por lo que puede ser necesario evacuarlos de forma total o parcial.
Cada año, las enfermedades no transmisibles (ENT) se cobran prematuramente la vida de 17 millones de personas, lo que supone la pérdida de una vida cada dos segundos. La atención que se les ha prestado en el ámbito mundial y las medidas adoptadas en el plano nacional en los dos últimos decenios han sido insuficientes para reducir la carga de estas enfermedades. La mayoría de estas muertes son prevenibles.
El virus del sarampión continúa circulando en ciertas regiones del mundo, lo que pone a la Región de las Américas en permanente riesgo de importación y de diseminación de este patógeno, en caso de que no se actúe de forma organizada y veloz. El hecho de que la pandemia de la COVID-19 impactó negativamente en los programas de inmunización de rutina y de vigilancia epidemiológica de las enfermedades prevenibles por vacunación, agrava más esta situación.
Es imprescindible tener sistemas de control de los alimentos capaces de prevenir la presencia de los peligros alimentarios antes de llegar al consumidor. Esto sólo se consigue mediante un cambio en el enfoque de los sistemas de inspección de un sistema reactivo, basado en el producto final, a uno más preventivo, considerando toda la cadena de producción.
Se prevé que la convergencia de los requisitos para la evidencia clínica, incluida la presentación de los datos comunes, conducirá a una mejor comprensión de la seguridad, el desempeño clínico y la efectividad de los dispositivos médicos por parte de todos los interesados directos; a un uso más eficiente de los recursos de la comunidad clínica, los reguladores de los dispositivos médicos y la industria; y a una mayor transparencia y confianza en el modelo regulatorio mundial. En último término, el acceso a una tecnología médica segura y efectiva para los pacientes y la sociedad en todo el mundo debería ser más eficiente, predecible y oportuno.


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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
