La reducción de la carga de muerte debida a las infecciones es una prioridad urgente de la salud pública mundial. Estudios anteriores han calculado el número de defunciones asociadas a las infecciones resistentes a los medicamentos y a la sepsis, y han descubierto que siguen siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. Comprender la carga global de los patógenos bacterianos comunes (tanto susceptibles como resistentes a los antimicrobianos) es esencial para identificar las mayores amenazas de estos agentes para la salud pública.
Hasta la fecha, no existían estimaciones de la carga mundial de muchos patógenos bacterianos comunes, lo que dificulta el establecimiento de las prioridades de salud pública. Las pocas estimaciones que existían suelen limitarse a patógenos específicos, síndromes infecciosos o países de ingresos altos.
En el artículo, “Global mortality associated with 33 bacterial pathogens in 2019: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2019”, publicado en la revista The Lancet en el año 2022, los autores se fijaron como objetivo determinar las primeras estimaciones globales de las muertes asociadas a 33 patógenos bacterianos clínicamente significativos (tanto susceptibles como resistentes a los antimicrobianos), a través 11 síndromes infecciosos, durante el año 2019. (Más información)
La calidad de los servicios de salud es fundamental para lograr la cobertura universal de salud. En general, entre 5,7 y 8,4 millones de muertes anuales se atribuyen a la mala calidad de la atención en los países de ingresos bajos y medianos, lo que supone hasta un 15 % del total de las muertes en esos países.
Los datos y los resultados de las investigaciones generados durante una emergencia para la salud pública como la viruela del mono deben sintetizarse, evaluarse e interpretarse con rapidez para que el personal de salud, los encargados de la toma de decisiones y otros actores clave dispongan de la evidencia para apoyar las decisiones en la práctica clínica y el diseño de las políticas de salud, incluido el manejo clínico de las personas, el acceso a las intervenciones terapéuticas y el refuerzo de las cadenas de suministro.
El meningococo, o Neisseria meningitidis, es una de las agentes causales de la meningitis bacteriana y de septicemia en todo el mundo. Los lactantes son los más susceptibles a la enfermedad meningocócica, con un pico entre los 3 y los 5 meses de vida. La incidencia general de la meningitis meningocócica es baja, pero la tasa de mortalidad es alta.
La viruela del mono, o viruela símica, es una enfermedad viral zoonótica, endémica en algunas regiones de África. Suele presentarse con fiebre, con una erupción característica extensa y con adenopatías. Es importante diferenciar a la viruela del mono de enfermedades como la varicela, el sarampión, las infecciones cutáneas bacterianas, la sífilis y las alergias a los medicamentos.
Se prevé que la convergencia de los requisitos para la evidencia clínica, incluida la presentación de los datos comunes, conducirá a una mejor comprensión de la seguridad, el desempeño clínico y la efectividad de los dispositivos médicos por parte de todos los interesados directos; a un uso más eficiente de los recursos de la comunidad clínica, los reguladores de los dispositivos médicos y la industria; y a una mayor transparencia y confianza en el modelo regulatorio mundial. En último término, el acceso a una tecnología médica segura y efectiva para los pacientes y la sociedad en todo el mundo debería ser más eficiente, predecible y oportuno.


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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
