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Diversas causas originan la cirrosis hepática
El experto en Gastroenterología del IMSS en Jalisco, Ernesto Santiago Luna, señaló que aún prevalece la creencia de que el origen de la cirrosis es el consumo excesivo de alcohol, pero afirmó en que es muy difícil atribuir esta enfermedad a una etiología única.
Indicó que este padecimiento es considerado un problema de salud pública y ocurre como consecuencia de una inflamación crónica del hígado o hepatitis, la cual puede desencadenarse por factores infecciosos, tóxicos, autoinmunes u obstructivos, entre muchos otros.
El titular del Departamento de Gastroenterología en el Hospital de Especialidades del organismo en la entidad, aclaró que cualquier afección que dañe el hígado crónicamente o lo obstruya, impidiendo el paso de la bilis hacia el intestino, puede traducirse en fibrosis o cirrosis hepática.
Resaltó que una vez instalada la cirrosis hepática, es muy difícil hablar de curación y más bien se sugiere sustituir el órgano dañado (trasplante).
Afirmó que entre los factores que más contribuyen a la hepatitis o inflamación crónica del hígado están los de tipo infeccioso, sobre todo el virus B y en menor grado el C.
Ello, debido a que no dan síntomas, lo que facilita que la hinchazón hepática persista por años, merma la función de dicho órgano y hace que éste modifique su estructura.
Otras causas que producen el mismo efecto son el exceso en el consumo de alcohol y la ingesta de algunos fármacos, en especial la vitamina A (retinoides) y el exceso de hierro, aunque también algunos solventes e insecticidas son capaces de inflamar el hígado y hacer que se haga cirrótico.
Asimismo, dijo, las llamadas enfermedades colestásicas caracterizadas por obstruir las vías biliares y dificultar la salida de bilis hacia el intestino, hacen que el hígado se inflame, lo mismo sucede en personas con esteatosis o acumulación de grasa en dicho órgano.
De esta manera, señaló que evitando los factores de riesgo ya mencionados, que, a excepción de los aspectos autoinmunes, son prevenibles, es mucho lo que puede hacerse para aminorar la incidencia de esta grave enfermedad que se considera una antesala importante al cáncer hepático primario, altamente letal.
El especialista mencionó la importancia de evitar el uso de drogas inyectables, alcoholismo, tatuajes, piercings, sexo no protegido, alcoholismo, automedicación y hasta alimentación rica en grasa, para evitar contraer hepatitis y con ello el riesgo incrementado a cirrosis.
Comentó que a nivel mundial, el 19 de mayo se celebró el Día de la Cirrosis Hepática como una oportunidad de reflexionar sobre las graves consecuencias de este mal que, como se explicó, es altamente prevenible.
Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»
Enfoque diagnóstico de la insuficiencia renal en los pacientes con cirrosis.
Autores: Grupera I, Cárdenas A. Fuente: Clinical Liver Disease. Suplemento 1 en idioma español. Vol 2; 2013.
Un artículo en el que se revisan las causas de la insuficiencia renal en el paciente cirrótoco y la conducta a seguir con estos pacientes. El paso más importante para tratar la insuficiencia renal en un paciente con cirrosis consiste en identificar su etiología y este elemento se analiza on profundidad en esta ocasión.
. En: Para Residentes.
Enfoque diagnóstico de la hipertensión portal.
La hipertensión portal es un síndrome clínico que se caracteriza por esplenomegalia, ascitis, varices gastrointestinales y encefalopatía, y que se define por un gradiente de presión venosa hepática (HVPG) mayor de 5 mm Hg a 5 mm Hg. La hipertensión portal es la principal causa de complicaciones graves y muerte en pacientes con cirrosis, pero también aparece en ausencia de cirrosis, y denomina «hipertensión portal no cirrótica» (HPNC). Tanto en la hipertensión portal cirrótica como en la no cirrótica, el objetivo es diagnosticar y caracterizar su gravedad a fin de minimizar las complicaciones, potencialmente graves y mortales. El objetivo de esta revisión es ofrecer una descripción general sobre el enfoque diagnóstico de la hipertensión portal. Sin embargo, para entender el diagnóstico y el manejo de este síndrome, es fundamental conocer la fisiopatología subyacente y sus rasgos etiológicos.
Autores: Leithead JA y cols. Fuente: Aliment Pharmacol Ther. 2014;7 (39): 699–711.
Un artículo con información actualizada acerca delos principales avances en el conocimiento de los mecanismos fidiopatológicos de los trastornos renales que ocurren en el paciente cirrótico con hipertensión portal, así como la terapéutica.
. En: Para Residentes.
Cirrhotic cardiomyopathy: pathogenesis and clinical relevance.
Autores: Wiese S y cols. Fuente: Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology. 2014; 11: 177–186.
Trombosis portal en la cirrosis hepática.
Autores: A. Giráldez-Gallego y cols. Fuente: Rev SAPD 2014; 37 (1).
La cirrosis hepática constituye la causa subyacente de aproximadamente un tercio de los casos de trombosis portal. Su principal condicionante es la reducción de la velocidad del flujo en la vena porta por debajo de 15 cm/s, generalmente como secuela de la hipertensión portal. La frecuencia de la trombosis portal, sobre todo cuando la cirrosis está descompensada, está en torno a un 10%. Con la lectura de este trabajo se pueden revisar los conceptos del diagnóstico y el tratamiento para estos casos. La historia natural de la trombosis portal en la cirrosis es aún muy desconocida y lo que sabemos de su pronóstico está lleno de contradicciones, en varios escenarios distintos, incluyendo su repercusión sobre la morbimortalidad peritrasplante y probablemente esto se daba a la heterogeneidad de la propia enfermedad.
Insuficiencia hepática crónica reagudizada. Revisión de un nuevo concepto.
Autores: Moreno-Rincón E y cols. Fuente: RAPD on line 2013; 36 (5).
El concepto de insuficiencia hepática crónica reagudizada (IHCA) o, en inglés, «acute on chronic liver failure» (ACLF), surgió de forma relativamente reciente para describir a una serie de pacientes con diagnóstico de cirrosis hepática que presentaban un deterioro rápidamente progresivo de su función hepática (secundario a un factor precipitante) y que evolucionaba en la mayor parte de los casos a un fracaso multiorgánico, con una elevada mortalidad asociada. Hasta la fecha, la falta de una definición homogénea y el desconocimiento de las bases fisiopatológicas de su desarrollo caracterizan a esta entidad. Numerosos estudios están surgiendo en los últimos años con la intención de unificar conceptos, fisiopatología, factores pronósticos y diagnósticos, con el fin de conocer más a fondo esta patología. El objetivo de la siguiente revisión temática es definir este nuevo concepto y clarificar aspectos referentes a su epidemiología, etiología, fisiopatología, manifestaciones clínicas, diagnóstico, pronóstico y tratamiento.










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