El nuevo coronavirus que surgió en Wuhan, China, a finales del año 2019 se extendió rápidamente a todas las provincias chinas y, a partir del 1 de marzo de 2020, a otros 58 países. Los esfuerzos para contener el virus están en curso; sin embargo, dadas las muchas incertidumbres con respecto a la transmisibilidad y virulencia de los patógenos, se desconoce la efectividad de estas acciones. La explosión de los casos de COVID-19 en China fue en gran parte impulsada por personas, con síntomas leves o sin síntomas, que no fueron detectados, aseguran en un estudio divulgado en la revista Science.
En este artículo, publicado en la revista Science el 16 de marzo de 2020, los autores señalan la importancia de la estimación de la prevalencia y el contagio de las infecciones no diagnosticadas por el nuevo coronavirus (SARS-CoV2) para comprender la prevalencia general y el potencial pandémico de esta enfermedad. Para ello desarrollaron un modelo matemático que simula la dinámica espacio-temporal de las infecciones entre 375 ciudades chinas. (Más información)
Desde que comenzó el brote de COVID-19 en la ciudad china de Wuhan, el 31 de diciembre de 2019, se habían reportado en Singapur, en el momento de redactar este informe, 68 casos importados y 175 infecciones adquiridas localmente de esta enfermedad.
Desde el año 2003 el gobierno chino ha mejorado su capacidad de respuesta ante epidemias. Algunos de estos esfuerzos son evidentes en el enfrentamiento a la emergencia de COVID-19.
Los coronavirus (CoV) son una gran familia de virus zoonóticos, lo que significa que se transmiten entre animales y personas. Causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta afecciones más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV).
Conocer la epidemiologia del cáncer ha sido un reto relativamente reciente para los sistemas de salud de los países de medianos y bajos recursos. Los perfiles patológicos predominantes, hasta la segunda mitad del siglo XX, habían sido las enfermedades agudas o transmisibles, por lo que no se daba una suficiente visibilidad al cáncer.
El objetivo del proyecto de desarrollo de estas directrices fue ayudar a los legisladores y profesionales a enfrentar los problemas éticos presentados por la vigilancia de la salud pública.


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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
