enfermedad de Crohn

crohn“Ya casi olvidé el sabor del plátano frito, los frijoles, los productos lácteos… si no sigo una dieta estricta me desestabilizo, sufro diarreas, cólicos muy fuertes y me siento débil, como en el aire”, advirtió el paciente de 64 años, Alberto Fariñas Placencia, quien padece la enfermedad de Crohn. Perteneciente al grupo de afecciones inflamatorias del intestino, junto a la colitis ulcerativa y la indeterminada, el de Crohn es un padecimiento crónico, autoinmune, que puede afectar todas las capas del intestino, e incluso, sus estructuras contiguas a través de fístulas. Los índices de incidencia en el mundo registran de 3 a 20 enfermos cada 6 mil habitantes. Sin embargo, la proporción que para algunos pudiera representar un episodio lejano es resultado de una tasa de prevalencia “disparada” 25 veces más que la existente hace cuatro décadas. Conocer al “enemigo” De causas aún indeterminadas, los científicos creen que en la enfermedad de Crohn bacterias y virus inofensivos son atacados por el sistema inmunológico. Durante esta aparente defensa, los glóbulos blancos se concentran en el revestimiento intestinal, provocando una inflamación, que a su vez causa lesiones, llagas y úlceras en la mencionada zona. “Esta afección es capaz de dañar cualquier segmento del aparato digestivo. No es hereditaria, pero hay quienes nacen con una predisposición genética que los hacen más propensos a padecerla, sobre todo si tienen antecedentes patológicos en familiares de primer grado”, explicó el doctor Francisco Lorenzo Castillo, especialista de segundo grado en Medicina General Integral y Gastroenterología del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos de Sancti Spíritus. “De tal modo, esa persona crea anticuerpos contra cualquier agente ambiental: componentes de la dieta, estructuras moleculares o parásitos. Es por eso que hablamos de una dolencia autoinmune”. Entre los factores desencadenantes, el también Máster en Medios Diagnósticos, mencionó los malos hábitos higiénicos y dietéticos, así como el tabaquismo, un vicio que contribuye a la aparición del Crohn y complica el estado del paciente. Dolor abdominal, fiebre, pérdida de peso, fatiga, inapetencia, diarrea acuosa, sensación de que necesita defecar, aun con los intestinos limpios, y hemorragia en el recto resultan algunos síntomas que aparecen en los aquejados. Pero este mal conduce también a dificultades extradigestivas. “Los pacientes pueden presentar lesiones en la piel, alteraciones en el hígado, daños renales, oculares, articulares, en los sistemas biliar y excretor; además, en los análisis aparecen los niveles bajos de albúmina, anomalías en las pruebas de la función hepática, así como el conteo de glóbulos blancos alto y la hemoglobina en descenso”, apuntó el especialista. Anemia, falta de nutrientes esenciales (hierro y vitamina B12), obstrucción intestinal, osteoporosis, crecimiento y desarrollo sexual lento en los niños y fístulas en la vejiga devienen otros problemas asociados al agravamiento de la enfermedad. Períodos de bienestar y reagudización de los síntomas caracterizan a este padecimiento que precisa ser contrarrestado a tiempo, pues quienes lo sufren tienen mayores posibilidades de desarrollar el cáncer de colon y de intestino delgado. “Esta es una enfermedad inflamatoria intestinal que provoca complicaciones extradigestivas. Es esencial la prevención”, aseguró el doctor Lorenzo Castillo.

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“Esta es una enfermedad inflamatoria intestinal que provoca complicaciones extradigestivas. Es esencial la prevención”, aseguró el doctor Lorenzo Castillo. Foto: De la autora ¿Qué armas tenemos? La etapa de mayor riesgo para que se manifieste la enfermedad es desde la adolescencia hasta los 35 años; sin embargo, las personas muchas veces son prescritas con ella en la quinta o sexta década de la vida, dada su característica de ser lentamente progresiva. “Puede que reaparezca mucho tiempo después de estar en el organismo; también por eso es extremadamente difícil de diagnosticar, sobre todo porque a veces no contamos con la tecnología requerida. Nosotros hacemos un análisis clínico, estudios de imagen para buscar alteraciones y exámenes endoscópicos al paciente. “Aunque empleamos la biopsia, esta no nos permite llegar al granuloma caseificante (lesión típica en estos casos), debido a su ubicación. No obstante, el método nos proporciona elementos de apoyo y, junto al seguimiento minucioso, podemos acertar en el diagnóstico”, precisó Lorenzo Castillo. El tratamiento responde, según la fuente, a distintas etapas, priorizando siempre el trabajo preventivo. Hervir el agua, luchar contra el tabaquismo y llevar dietas ricas en vegetales son prácticas que ofrecen grandes probabilidades de mantenerse saludable. “Tras la presencia de la afección en el organismo, proponemos medidas generales y específicas en correspondencia con el estado de salud de la persona. Aunque ningún fármaco representa una cura definitiva, prescribimos antinflamatorios intestinales, esteroides, metronidazol, antibióticos e inmunodepresores, para asegurar cuanto sea posible el bienestar del aquejado”. En el mundo se emplean otros paliativos como las llamadas terapias biológicas y la oxigenación hiperbárica, e incluso, está la opción de una cirugía; eso es en el momento preciso, nunca recurrimos a ella si hay respuesta con otro tipo de procedimiento”, aclaró el gastroenterólogo. Regular las porciones de comidas, ingerir suficientes calorías, proteínas y nutrientes de distintos grupos de alimentos, beber bastante agua a lo largo del día, evitar las grasas, los frijoles, palomitas de maíz, condimentos artificiales, reducir los productos lácteos y todo comestible que le cause daños al individuo afectado, resultan otras precauciones para garantizar su bienestar. Según Lorenzo Castillo, “el apoyo psicológico de la familia es un elemento insustituible para el paciente, pues las situaciones de estrés pueden acelerar la enfermedad y algunos se sienten limitados para desenvolverse cotidianamente”. El entrevistado dijo, además, que la reestructuración de la consulta de gastroenterología ha sido una alternativa para preservar la calidad de vida de quienes sufren un síndrome que a diario establece metas para la medicina internacional. “Desde el año 2000 creamos el espacio para tratar las Enfermedades Inflamatorias del Intestino. Bajo supervisión especializada mantenemos un grupo de pacientes que han sido diagnosticados y otros (la mayoría) son sospechosos de padecer el mal. Estos últimos permanecerán con nosotros el tiempo necesario, porque el día de mañana pueden aparecer características que los precisen como portadores de la enfermedad de Crohn. “Velar por su evolución significa para ellos la oportunidad de llevar una vida lo más normal posible. Es también una garantía, porque antes llegaban a nuestras manos en un estado crítico por el avance de la afección intestinal. Ahora somos nosotros quienes le ganamos terreno”, concluyó.

Autora:

http://www.trabajadores.cu/20140901/ganarle-terreno-al-crohn/

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capsula-endoscIndicaciones de la cápsula endoscópica en la enfermedad de Crohn.
Actualmente la cápsula endoscópica tiene un papel relevante en la enfermedad de Crohn. En este artículo se dan a conocer las indicaciones y aplicaciones prácticas actuales de la cápsula endoscópica en esta enfermedad y se expone la evidencia actual acerca las circunstancias específicas en las que se puede establecer la indicación de la cápsula endoscópica en tres escenarios concretos: en la sospecha de la enfermedad de Crohn, en las colitis sin clasificar y su extenso papel en la enfermedad de Crohn ya establecida. Así mismo, se revisan el impacto y la implicación de los resultados de la cápsula endoscópica en el seguimiento de esta enfermedad.

Autores: Luján-Sanchis M y cols.
Fuente: Rev. esp. enferm. dig. 2014; 106(1).

Ningún estudio publicado correlacionaba las lesiones histológicas con esta proteína. La fiabilidad de la resonancia magnética para detectar complicaciones se acerca al 100%.

Un trabajo del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, de Valencia, ha avalado la correlación de determinadas variables e índices radiográficos y anatomopatológicos para discriminar el fenotipo de la enfermedad de Crohn y mejorar su tratamiento. Se trata del primer estudio que ha comparado los hallazgos radiológicos y los marcadores biológicos con el análisis de la pieza quirúrgica resecada, confirmando la validez de la calprotectina fecal como marcador de actividad inflamatoria -ningún estudio publicado había correlacionado el valor de la calprotectina con la cuantificación de las lesiones histológicas- y la elevada utilidad de la resonancia magnética (RM) para detectar lesiones y complicaciones. Asimismo, apoya la necesidad de utilizar esferas de calibración.

Según ha explicado a DM Salvador Pous, cirujano de la Unidad de Coloproctología y primer autor del trabajo, «la pregunta principal fue si la enterografía mediante RM y los índices radiológicos de actividad inflamatoria (índice MaRIA) que utilizábamos, junto con la introducción de secuencias de imágenes nuevas, como la captación dinámica de contraste, permitían la correcta identificación de la extensión de la enfermedad y el grado de actividad inflamatoria de las lesiones».

Estudio prospectivo
Para comprobar esa premisa, ha expuesto Pous, realizaron «un estudio prospectivo de dos años y medio de duración donde se incluyó a todos los pacientes que precisaron cirugía». En estos pacientes se determinaron biomarcadores (PCR, leucocitos, VSG y calprotectina fecal) y se realizó una enterografía por RM, con el mismo protocolo y secuencias, en los tres meses previos a la cirugía. «Para cada lesión radiológica se evaluaron sus características, su localización, MaRIA, presencia de úlceras, tipo de patrón de captación y se realizaron curvas de captación de contraste, etc., y todos estos datos se compararon con los obtenidos en la cirugía, incluida la exploración con esferas de calibración y con la anatomía patológica de la pieza quirúrgica de pared completa».

Se obtuvieron diversos resultados de gran interés. «Cerca del 9 por ciento de las lesiones se detectaron solo con esferas de calibración, pasando desapercibidas macroscópicamente. Además, la calprotectina fecal se confirmó como un excelente marcador biológico de actividad inflamatoria. Así, con una cifra de 185 µg o superior la lesión tendrá inflamación histológica en más del 90 por ciento de los casos».

La fiabilidad de la RM para detectar complicaciones alcanzó valores cercanos al cien por cien; y la probabilidad de que la enteroRM clasifique correctamente la localización de una lesión es del 90 por ciento, con una sensibilidad del 75 por ciento y una especificidad del 95,7 por ciento.

Asimismo, Pous ha apuntado que «el estudio dinámico de captación es una herramienta de gran utilidad, ya que la ausencia de curvas de captación con patrón inflamatorio es patognomónica de fibrosis histológica». El estudio ha mostrado que «es necesario modificar los valores de corte establecidos para el índice de MaRIA al estudiar lesiones de intestino delgado estableciendo el punto de corte en 16 para inflamación moderada o grave y en 20 para grave. Proponemos MaRIA-small«.
Captación
Otra parte muy interesante del trabajo es que se han comparado los tipos de curvas obtenidos en el estudio dinámico de captación en cada lesión con el estudio histológico de la pared completa de esa lesión.

«Esto no se ha descrito antes. La prueba es muy útil para identificar a pacientes en los que la lesión es fibrosa y, por lo tanto, se beneficiarían del tratamiento endoscópico con dilataciones, stent o cirugía y en los que mantener una escalada terapéutica podría conllevar el empeoramiento de la calidad de vida y bienestar del paciente aumentando la posibilidad de complicaciones y efectos secundarios de la medicación y encareciendo el gasto sanitario», según ha destacado Pous.

Fuente: Diario Médico.

La enfermedad de Crohn podría estar relacionada con un perfil de expresión genética específico y una comunidad microbiana, según las últimas investigaciones sobre esta patología publicadas en Journal of Clinical investigation.

Un nuevo estudio publicado en Journal of Clinical Investigation ha identificado un perfil de expresión genético específico y una comunidad microbiana asociada con la enfermedad de Crohn. Lee Denson y sus colaboradores del Cincinnati Children´s Hospital Medical Center compararon el intestino de pacientes sanos con los de pacientes pediátricos con la enfermedad de Crohn.

Los pacientes con esta enfermedad tenían alterada la expresión de dos genes, DUOX2APOA1, así como una comunidad microbiana distinta. Además, la expresión APOA1 y una abundancia microbiana podrían ser utilizadas para la predicción de resultados clínicos en los pacientes con la enfermedad de Crohn.

La enfermedad de Crohn y otras patologías inflamatorias intestinales pueden ser dolorosas y debilitantes. En la actualidad no existe una cura conocida para estas enfermedades aunque los síntomas pueden ser tratados. Se han realizado multitud de estudios sobre que el desarrollo de las enfermedades inflamatorias intestinales se produce como resultado de una composición genética individual, la flora intestinal e interacciones ambientales, pero aún, no se conoce cómo estos factores promueven estas enfermedades.

Fuente: Diario Médico.

Un estudio de la Universidad de Bari (Italia) revela que los niños con síndrome de intestino irritable tienen más posibilidades de padecer celiaquía que los niños con dispepsia funcional y dolor abdominal funcional.

Un estudio realizado por la Universidad de Bari (Italia) revela que existe una mayor prevalencia de padecer la enfermedad celiaca entre los niños con síndrome de intestino irritable (SII).

Para la investigación, los autores analizaron la prevalencia de la enfermedad en 992 niños con trastornos relacionados con el dolor abdominal: síndrome de intestino irritable, dispepsia funcional y dolor abdominal funcional. El grupo de estudio final incluyó 782 niños: 270 con SII, 201 con dispepsia funcional y 311 con dolor abdominal funcional.

Se realizaron análisis de sangre a todos los niños y 15 pacientes dieron positivo en celiaquía: 12 (4,4 por ciento) del grupo del SII, 2 (uno por ciento) del grupo de dispepsia funcional y 1 (0,3 por ciento) del grupo de niños con dolor abdominal funcional. La prevalencia de celiacos entre los niños con SII era cuatro veces mayor que entre la población pediátrica general.

«La identificación del SII como una enfermedad de alto riesgo para padecer celiaquía podría ser de ayuda en atención primaria pediátrica, porque puede haberse convertido en rutina hacer pruebas para la enfermedad celiaca indiscriminadamente en todos los niños con dolor abdominal recurrente, pese a que nuestro descubrimiento sugiere que sólo debería realizarse a los niños con SII», explican los autores.

Fuente: Diario Médico

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tuboInflammatory bowel disease: An increased risk factor for neurologic complications

Autor: Morí G. Fuente: World J Gastroenterol. 2014; 20(5): 1228–1237.

En el paciente con enfermedad inflamatoria del intestino pueden ocurrir complicaciones neurológicas como la enfermedad cerebrovascular, neuropatías periféricas o enfermedades desmielinizantes, presumiblemente relacionadas con fenómenos autoinmunes o protrombóticos. También se han descrito en casos que reciben tratamiento con los inhibidores del factor de necrosis tumoral. Los autores de este trabajo consideran que, aunque estos fenómenos son de aparición infrecuente, los médicos asistenciales deben conocerlos para identificarlos adecuadamente e instaurar un tratamiento precoz, para evitar la mortalidad por estas causas.

Un nuevo estudio publicado en Cell Host & Microbe identifica una bacteria específica que aumenta o disminuye de forma anómala al desarrollarse la enfermedad.

Un estudio multiinstitucional revela que la microflora intestinal interpreta un papel importante en la respuesta inmune anómala de la enfermedad de Crohn. Además, los investigadores han identificado una bacteria específica que aumenta o disminuye de forma irregular cuando se desarrolla la enfermedad. Estos resultados, publicados en Cell Host & Microbe, sugieren cuáles de los metabolitos de la microbiota pueden ser el objetivo para tratar a los pacientes.

28 centros gastroenterológicos de Norteamérica han participado en el estudio. Los investigadores recogieron biopsias de 447 individuos con la enfermedad recién iniciada y 221 muestras de múltiples localizaciones a lo largo del tracto gastrointestinal de personas no afectadas. También validaron sus métodos en otros individuos, por lo que recogieron un total de 1.742 muestras tanto de pacientes pediátricos como adultos con la enfermedad recién iniciada o ya establecida.

El equipo de investigadores descubrió que el equilibro microbiótico se interrumpía en los pacientes con la enfermedad de Crohn, donde faltaban los microbios beneficiosos y prosperaban los patológicos. «Nuestro estudio ha identificado organismos específicos que aumentan o disminuyen de forma anómala en la enfermedad, lo que nos proporciona un punto de partida para desarrollar terapias microbióticas», explica Ramnik Xavier, autor del trabajo.

Cuando los científicos analizaron los efectos de los antibióticos, que se usan a veces para tratar los síntomas de la enfermedad crónica antes de diagnosticarla, descubrieron que este uso en los niños con la enfermedad podría ser contraproducente porque causa una pérdida de los microbios buenos y aumenta los patológicos.

Además, estudiaron distintos métodos para medir la cantidad de microbios buenos en los pacientes y descubrieron que las comunidades bacterianas en las biopsias extraídas del tejido rectal servían como un buen indicador de la enfermedad, independientemente de en qué parte del tacto gastrointestinal se produjera la inflamación. «Este hallazgo es particularmente esperanzador, ya que crea la oportunidad de utilizar un acercamiento mínimamente invasivo para recoger muestras de los pacientes para la detección precoz de la enfermedad», concluye Dirk Gerves, autor principal.

Fuente: Diario Médico 12/03/2014

colonoscopíaDiet, microbes, and host genetics: the perfect storm in inflammatory bowel diseases.

Autores: Leone V et al. Fuente: J Gastroenterol. 2013 March; 48(3): 315–321.

Las modificaciones en la flora intestinal, sobre todo ante los cambios en los patrones de alimentación actuales, parece ser que influyen sobre el huesped, genéticamente susceptible, lo que trae consigo la aparición de las enfermedades inflamatorias edl intestino. Estos mecanismos son revisados en el presente artículo, como un enfoque novedoso de la patogenia de dichas afecciones.