hepatitis C

arusPresentación digital que utilizó el Profesor Enrique Arús Soler, Director del Instituto Nacional de Gastroenterología de Cuba, en conferencia impartida en el Taller sobre tratamiento de las hepatitis virales, celebrado recientemente en La Habana.

Para saber más:

La Sociedad Española de Patología Digestiva recuerda que, a largo plazo, el uso de estos medicamentos reducirá el numero de trasplantes necesarios para tratar esta enfermedad, lo que permitirá «liberar hígados para otro tipo de patologías».

Los nuevos fármacos antivirales de acción directa para el tratamiento de la hepatitis C supondrán un cambio en el trasplante de hígado en España, ya que a corto plazo evitarán la reinfección en aquellos pacientes que ya habían sido trasplantados, lo que sucedía casi en el 100% de los casos.

Así lo asegura en un comunicado la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) con motivo del congreso anual que celebra esta semana en Valencia, y en el que recuerda que a largo plazo se reducirá el numero de trasplantes necesarios para tratar esta enfermedad, lo que permitirá «liberar hígados para otro tipo de patologías».

Uno de los problemas de la hepatitis C es que, pese al tratamiento, en los pacientes con cáncer o los pacientes que han sido trasplantados se produce muy a menudo reinfección del virus del hepatitis C, siendo necesario, en algunos de los pacientes, iniciar de nuevo el proceso y realizar un nuevo trasplante, como explica el Dr. Javier Crespo, especialista de Aparaton Digestivo de dicha sociedad científica.

«En casi el 100% de los pacientes trasplantados se producía un reinfección por el virus de la hepatitis C, siendo necesario un nuevo trasplante en algunos de los pacientes reinfectados, por lo que el número de hígados trasplantados a causa del virus de la hepatitis C es muy elevado»,  defiende este experto.

Sin embargo, los nuevos antivirales de acción directa de segunda generación tienen una mejor tolerancia, permiten acortar el tiempo de tratamiento y las tasas de curación son más altas. En concreto, cuando se utilizan en combinación con los fármacos anteriores se obtienen resultados positivos en un 80% de los casos, mientras que cuando se administran junto a agentes antivirales por vía oral se puede alcanzar el 90% de eficacia en todos los grupos de pacientes.

Asimismo, en los pacientes pendientes de trasplante hepático por hepatitis C se aminora el riesgo de reinfección del injerto, lo que permite reducir el número de trasplantes hepáticos y garantiza el éxito de los realizados al no reproducirse la infección, eludiendo la necesidad de un segundo trasplante.

«Creemos que la administración de estos fármacos es prioritaria en los pacientes en lista de espera para que no se trasplante un hígado a pacientes que todavía tienen el virus C activo», explica el Dr. Crespo.

Pacientes ya trasplantados con recidiva grave

Para la SEPD deberían ser tratados los enfermos actuales ya trasplantados con recidiva grave, pues las posibilidades de curación son muy altas, aumentado su esperanza de vida y evitando también la necesidad de un nuevo trasplante. Asimismo, a medio plazo se deberían tratar los pacientes con recidivas menos graves disminuyendo el número de trasplantes por esta causa.

«La conclusión de todo ello es que los nuevos tratamientos nos permiten ‘liberar’ hígados susceptibles de trasplantes y disponer de ellos para pacientes con otras patologías hepáticas graves cambiando por completo el panorama actual del trasplante hepático», concluye este experto.

Fuente: Jano Online.

Esta entidad recuerda que el uso de los nuevos antivirales de acción directa de segunda generación presentan unas tasas de curación superiores al 90%, al tiempo que permiten reducir el tiempo de terapia y disminuir los efectos adversos.

La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), que integra a más de 800 especialistas en el tratamiento de las enfermedades hepáticas, ha divulgado una nota en que demanda que se agilice la administración de antivirales de acción directa de segunda generación a pacientes en fase avanzada.

El Dr. Jaume Bosch, presidente de la AEEH, director científico del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas y miembro del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, recuerda que “los nuevos medicamentos para esta patología, ya aprobados por la Agencia Europea del Medicamento o de próxima aprobación, presentan tasas de curación superiores al 90%, lo que va a permitir afrontar, en un futuro no muy lejano, la erradicación de esta enfermedad”.

Por su parte, el Dr. José Luís Calleja, secretario general de la AEEH y miembro del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, explica que “estos nuevos fármacos permitirán, además, reducir el tiempo del tratamiento a la mitad, disminuir sus efectos adversos y permitirán poder tratar a un mayor número de pacientes ya que, a diferencia de las otras terapias disponibles, son efectivos en los diferentes subtipos y presentan muy pocas contraindicaciones”.

Ambos expertos coinciden en que “la efectividad de estos fármacos se observará, fundamentalmente, cuando se combinen; aspecto en el que se está trabajando ahora, pues se administrará una combinación ideal para cada tipología de paciente adaptándose la combinación y el periodo de duración al tipo de virus que tenga el paciente”.

Acceso a los fármacos desigual por comunidades autónomas

La Agencia Española del Medicamento aprobó el acceso temprano a estos fármacos para tres grupos de pacientes que, por su gravedad, no pueden esperar al trámite administrativo. “Se trata de pacientes cirróticos con un alto riesgo de descompensación y muerte, pacientes en lista de espera de trasplante y pacientes trasplantados”, puntualiza el Dr. Calleja.

“Desde hace más de 2 meses», continúa el experto, «se han solicitado a través de nuestras farmacias hospitalarias el tratamiento con los nuevos antivirales en un número restringido de pacientes muy graves que cumplen los criterios de la Agencia Española del Medicamento. Sin embargo, la mayor parte de las comunidades autónomas no los están autorizando en pacientes que no pueden permitirse esperar, poniendo en riesgo sus vidas”.

“Además», remarca el Dr. Bosch, «el acceso a los tratamientos es desigual, lo que genera una situación de inequidad que resulta inaceptable desde cualquier punto de vista”.

La Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH) se suma a la demanda

Para el Dr. José Antonio Pons, secretario de la SETH y jefe de la Sección del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, “es urgente disponer de estos medicamentos para poder tratar a los pacientes trasplantados con hepatitis C y evitar la recidiva de hepatitis C después del trasplante hepático”.

Tal como asevera este experto, “uno de los problemas más graves que aparecen en el trasplante hepático es la recidiva de hepatitis C en el injerto del paciente, que aparece en el 100% de los casos y condiciona, además, que al cabo de cinco años casi el 20% desarrolle una cirrosis. La forma de evitar estas situaciones es el tratamiento con antivirales potentes, de los que están apareciendo en la actualidad, pues los anteriores tenían efectos secundarios considerables y una baja eficacia en este aspecto”.

Además, afirma, “con la aparición de los nuevos antivirales se está demostrando que en un porcentaje muy elevado de pacientes (hasta el 70%) se está evitando que la hepatitis vuelva de nuevo al injerto”.

La AEEH solicita una Estrategia Nacional en Hepatitis C

La AEEH está trabajando en una propuesta de Estrategia Nacional de Salud con cuatro pasos de actuación piramidal: 1) Educación y concienciación social sobre las enfermedades hepáticas; 2)Formación médica; 3) Diagnóstico de pacientes, y 4)Acceso a los medicamentos.

A través de esta estrategia, que, a juicio de los expertos, “se debería acompañar de un presupuesto especial para poder ser puesta en marcha”, se pretende garantizar el acceso a los nuevos fármacos a todos los pacientes por igual, gracias a las elevadas tasas de curación que presentan. “Estos tratamientos, además, son coste-efectivos, y suponen una reducción del gasto farmacéutico derivado de otras enfermedades hepáticas”, apuntan.

Fuente: Jano Online

El estudio ha testado la eficacia y la seguridad de la terapia combinada de los fármacos ABT-450/r, ombitsavir y dasabuvir, una tríada que, además de funcionar en pacientes con cirrosis, también resulta positiva en pacientes sin esta patología.

Un ensayo clínico de fase III en el que ha participado el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) ha logrado curar la hepatitis C en un 96% de pacientes sin cirrosis no tratados previamente, una cifra que se eleva al 99% en los casos de genotipo 1b, que es el más común en Europa y afecta a 50.000 catalanes.

Los resultados, publicados en la revista The New England Journal of Medicine, proceden de haber testado fármacos de tercera generación en 700 pacientes sin cirrosis no tratados previamente, que se estima que son como mínimo la mitad de los afectados, ha informado este martes el hospital en un comunicado.

Concretamente, el ensayo ha investigado al eficacia y la seguridad de la terapia combinada de los fármacos ABT-450/r, ‘ombitsavir’ y ‘dasabuvir’, un trío que en los últimos días se ha demostrado que funciona en pacientes con cirrosis; ahora, los investigadores han demostrado que también es positivo en pacientes sin esta patología asociada.

El ensayo clínico también ha investigado la eficacia del tratamiento añadiendo o prescindiendo de un cuarto fármaco, la ‘ribavirina’, utilizada en las terapias de primera y de segunda generación, en las que se combina con interferón.

La ‘ribavirina’, que causa algunos efectos adversos, como náuseas, insomnio, prurito, aumento de la bilirrubina y reducción de la hemoglobina, se ha demostrado más eficaz en los casos de enfermos europeos.

El responsable del Servicio del Aparato Digestivo del Hospital Germans Trias i Pujol, Ramon Planas, ha explicado que los fármacos de tercera generación «cortan de raíz» todas las consecuencias que puede tener la enfermedad, como la cirrosis y la necesidad de un trasplante de hígado.

El tratamiento se administra por vía oral, tiene una duración de doce semanas y su tolerancia es «excelente», según ha dicho Planas, que ha añadido que prácticamente ningún paciente de los que participaban en el ensayo lo han abandonado.

Tomado de: Jano Online

New  England Journal of MedicineLa prestigiosa revista New England Journal of Medicine, acaba de publicar los resultados de dos ensayos en los cuales se han utilizado esquemas de tratamiento libres de interferón en pacientes con infección por el virus de la hepatitis C. Los mismos se acompañan de un editorial donde se discuten los resultados de los mismos, que muestran una superioridad con los esquemas previos:

Cuatro estudios que se publican en la edición digital de The New England Journal of Medicine, coincidiendo con el Congreso Internacional del Hígado, que se celebra en Londres, aportan los resultados en pacientes con diferentes esquemas terapéuticos para el virus de la hepatitis C.

Cuatro estudios que se publican en la edición digital de The New England Journal of Medicine, coincidiendo con el Congreso Internacional del Hígado, que se celebra en Londres, aportan los resultados en pacientes con diferentes esquemas terapéuticos para el virus de la hepatitis C.

Los trabajos dan cuenta del cambio que vive el abordaje de esta enfermedad, tanto en su fase más incipiente, con la introducción de nuevos antivirales, que potencian la eficacia de ribavirina sin recurrir al interferón, como en la siguiente etapa donde el tratamiento se basa en nuevos fármacos sin la ribavirina.

La combinación de ledipasvir y sofosbuvir en pacientes con el virus de hepatitis C sin cirrosis ha conseguido altas tasas de respuesta virológica sostenida en estos enfermos. Los individuos incluidos estaban infectados por el genotipo 1 del virus, y no habían presentado respuesta significativa a los tratamientos previos basados en interferón. El trabajo, llevado a cabo sobre 420 pacientes, está encabezado por Nezam Afdhal, del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston.

Un solo comprimido
Este mismo régimen farmacológico de ledipasvir y sofosbuvir, administrado en un solo comprimido diario, a lo largo de entre ocho y doce semanas, se ha demostrado eficaz en pacientes con hepatitis C crónica sin cirrosis, que estaban infectados por el genotipo 1 del virus. Kris V. Kowdlye, del Instituto de Enfermedades Digestivas en el Centro Médico Virginia Mason, es el primer firmante del trabajo.

Junto a estos estudios, se han presentado otros dos con un esquema de fármacos que sí incluye ribavirina. Uno de ellos, con participación española (ver apoyo), además de centros de Alemania, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos, ha examinado a 380 pacientes de diferentes centros que presentaban cirrosis.

Este nuevo régimen consta de varios agentes: ABT-450/ritonavir, ombitasvir, dasabuvir, ademásd e la ribavirina. Después de doce semanas tras la última dosis, no se detectó el virus de la hepatitis C en la sangre del 91,8 por ciento de los enfermos que tomaron esta píldora durante 12 semanas. Entre los pacientes tratados a lo largo de 24 semanas, el 95,9 por ciento estaba libre del virus 12 semanas después de finalizar el tratamiento. El otro trabajo que analiza este mismo régimen en pacientes con la infección por el virus C está encabezado por Jordan J. Feld, del Centro de Enfermedad Hepática de Toronto, en Canadá.

Curación del 95% en cirróticos

Un estudio en el que ha participado Xavier Forns, del Hospital Clínico de Barcelona-Idibaps, ha observado que los pacientes con hepatitis C avanzada y cirrosis que reciben un tratamiento con fármacos antivirales orales: un inhibidor de la proteasa, polimerasa y NS5A, con ribavirina por 12 o 24 semanas superan una tasa de curación del 95 por ciento, con una buena tolerancia.
En la opinión de Forns, uno de los aspectos más destacables es que el trabajo se realizó solamente en cirróticos, por lo que el éxito en la tasa de curación supone un cambio de paradigma en el manejo de estos enfermos. «Se abren grandes esperanzas para pacientes con formas graves de hepatitis C en el post-trasplante», ha indicado.

Fuente: Diario Médico

La OMS recomendó fuertemente los nuevos fármacos con una gran advertencia sobre su costo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere un «esfuerzo concertado» para reducir el costo de los nuevos fármacos contra la hepatitis C, que ofrecen una cura para la enfermedad viral que destruye el hígado pero a los que la mayoría de los pacientes infectados en el mundo no puede acceder.
Los comentarios de la agencia de la ONU el miércoles añaden presión a las farmacéuticas como Gilead Sciences -que ya se enfrenta a protestas en Estados Unidos por su pastilla de 1.000 dólares al día- para que hagan más para mejorar el acceso al medicamento.
En su primera guía sobre el tratamiento de la enfermedad, publicada en una reunión de expertos hepáticos internacionales en Londres, la OMS recomendó fuertemente los nuevos fármacos de Gilead y Johnson & Johnson, con una gran advertencia sobre su costo.
El tratamiento de unos 150 millones de personas que viven con hepatitis C crónica en todo el mundo es el nuevo frente en la batalla por el acceso a los medicamentos.
Como sucedió hace 15 años con el sida, las nuevas medicinas están transformando la capacidad de luchar contra la hepatitis C porque las píldoras como Sovaldi de Gilead son mucho más efectivas y se toleran mejor que los viejos tratamientos inyectables, con tasas de curación por encima del 90 por ciento en muchos casos.
«Estos fármacos son fantásticos; son realmente un avance», dijo a Reuters Markus Peck-Radosavljevic, profesor de Medicina en Viena y secretario general de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado. «Pero los precios son demasiado altos», añadió.
Las compañías farmacéuticas dicen que necesitan poner altos precios a los nuevos fármacos que tienen éxito para cubrir el enorme costo de desarrollo, que incluye los esfuerzos en medicamentos que no consiguen lanzar al mercado.
En el congreso de expertos hepáticos se presentará esta semana un número récord de resultados prometedores en ensayos clínicos en etapa final sobre varios medicamentos orales nuevos.
El virus de la hepatitis C (VHC) se extiende por la sangre, a menudo a través de agujas contaminadas. Provoca cirrosis y cáncer de hígado. La gran mayoría de casos se da en países pobres donde la complejidad, el costo y los efectos secundarios de las terapias actuales vuelven inviables los tratamientos.
La llegada de unas simples pastillas, tomadas durante apenas dos meses, podría revolucionar el tratamiento, siempre que el precio sea adecuado.
La nueva guía de la OMS establece lineamientos sobre cómo evaluar, tratar y prevenir el VHC, a la vez que envía un fuerte mensaje sobre el precio de los nuevos fármacos para combatir la enfermedad.
«Espero que esta guía ayude a promover una reducción del precio y por lo tanto un aumento en el acceso (al medicamento)», dijo Stefan Wiktor, que dirige el programa de hepatitis de la OMS.
Médicos Sin Fronteras cree que un régimen de diagnóstico y 12 semanas de tratamiento no debería costar más de 500 dólares. Eso comparado con los 84.000 y 66.000 dólares que cobran Gilead y J&J, respectivamente, por sus fármacos en Estados Unidos.
Fuente: Noticias, Intramed.

Los hallazgos del estudio se sostuvieron incluso entre aquellos a quienes les iba bien en el tratamiento contra el virus que causa el SIDA.

Entre las personas con hepatitis C, el riesgo de enfermedad hepática grave es mucho mayor entre los que también tienen VIH que entre los que no tienen el virus que causa el SIDA, halla un estudio reciente.

Esto es así incluso entre los pacientes de VIH que por lo demás se benefician de la terapia antirretroviral para tratar el virus, señalaron los investigadores de la Universidad de Pensilvania.

Analizaron datos de más de 4,200 pacientes que tenían tanto hepatitis C como VIH y que recibían terapia antirretroviral. Además, observaron datos de más de 6,000 pacientes que solo tenían hepatitis C. Los pacientes recibieron atención entre 1997 y 2010.

Los pacientes de VIH y hepatitis C tenían una tasa un 80 por ciento más alta de enfermedad hepática grave que los que solo tenían hepatitis C, según el estudio, que aparece en la edición del 18 de marzo de la revista Annals of Internal Medicine.

Incluso los pacientes de VIH y hepatitis C que tenían una buena respuesta a la terapia antirretroviral para el VIH seguían presentando una tasa de enfermedad hepática grave un 60 por ciento más alta que los que solo tenían hepatitis C.

Las enfermedades hepáticas graves fueron más frecuentes entre los pacientes de VIH y hepatitis C con fibrosis hepática avanzada, diabetes y anemia grave, y entre los que no eran negros, también halló el estudio.

«Nuestros resultados sugieren que se debe dar una consideración seria a iniciar un tratamiento para la hepatitis C en los pacientes que tienen infección conjunta de VIH y hepatitis C, sobre todo entre los que tienen fibrosis hepática o cirrosis avanzadas, para intentar reducir el riesgo de complicaciones del hígado graves y potencialmente letales», planteó en un comunicado de prensa de la universidad el autor líder del estudio, el Dr. Vincent Lo Re III.

Lo Re es profesor asistente de medicina y epidemiología de la división de enfermedades infecciosas y del departamento de bioestadística y epidemiología de la universidad, además de investigador del Centro Penn de Investigación del SIDA.

«Al tomar medidas antes, podríamos ser capaces de reducir el riesgo de enfermedad hepática avanzada en los pacientes de infecciones conjuntas», añadió Lo Re.

Alrededor del 20 al 30 por ciento de los pacientes de VIH también tienen hepatitis C, probablemente debido a unas causas compartidas de infección.

Fuente: Noticias de salud, MedlinePlus.

Construido en the Semiologic theme • Tema Boxed, Red Gastroenterologia desarrollado por Denis de Bernardy