2014 Archivos

Las proteínas AP-1 abren una nueva vía de abordaje en esta patología. En animales, previnieron la inflamación y el daño hepático.

Una de las enfermedades más prevalentes en las sociedades occidentales es la esteatosis hepática, también conocida como enfermedad del hígado graso, que afecta al 30 por ciento de la población adulta y se caracteriza por una acumulación de grasas en el hígado. La esteatosis hepática suele asociarse con una ingesta excesiva de alcohol y con la obesidad, y puede provocar insuficiencia hepática, diabetes e incluso cáncer. Hasta el momento, no existen tratamientos farmacológicos para solucionar la enfermedad.

En España, el Grupo de Genes, Desarrollo y Enfermedad del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderado por Erwin Wagner, director del Programa de la Fundación BBVA-CNIO de Biología Celular del Cáncer, ha abierto nuevas vías para el abordaje de esta hepatopatía, ya que ha descubierto nuevos factores, las proteínas AP-1, críticos en el desarrollo de la esteatosis. Los resultados del trabajo, que aparecen hoy en Cell Metabolism, se han conseguido en colaboración con Johan Auwerx, de la EPFL en Lausana, Suiza.

El equipo del CNIO había observado que los hígados de los ratones obesos tenían niveles bajos de Fra1, proteína del tipo AP-1. Para conocer el porqué, los investigadores crearon ratones transgénicos que aumentaban o disminuían la producción de estas proteínas en el hígado y estudiaron sus consecuencias en la enfermedad.

Las proteínas AP-1 son reguladores maestros del metabolismo de las grasas y en el hígado controlan la captación de las grasas procedentes del torrente sanguíneo

«El aumento de las proteínas AP-1, como Fra1 o Fra2, fue capaz de prevenir la acumulación de grasa y la esteatosis en ratones. «Sorprendentemente, el aumento de estas proteínas en ratones con obesidad y esteatosis hizo desaparecer por completo la grasa en el hígado, además de prevenir inflamación y daño hepático», ha señalado Sebastian Hasenfuss, primer firmante del artículo.

Efectos opuestos:

Los investigadores del CNIO también describen el mecanismo subyacente del efecto de estas proteínas sobre el metabolismo de las grasas. Según Wagner, «las proteínas AP-1 son reguladores maestros del metabolismo de las grasas. Estas proteínas controlan la captación en el hígado de las grasas procedentes del torrente sanguíneo».

En el artículo tambien se describe cómo otras proteínas relacionadas con Fra1, como c-Fos y JunD, ejercen efectos opuestos sobre el metabolismo de las grasas en el hígado. Los autores proponen que un desequilibrio entre el conjunto de estas proteínas podría ser clave en la patogénesis de la esteatosis.

Fuente: Diario Médico.

Se revela que un complejo mecanismo estomacal, que regula la producción de grelina, inhibe el apetito y podría ser modulada farmacológicamente.

Especialistas del Instituto de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn) de España, grupo dirigido desde Santiago de Compostela, por Felipe F. Casanueva, han descubierto, tras un estudio realizado en roedores, la existencia de un complejo mecanismo en el estómago que regula la producción de grelina (la conocida como hormona del hambre), inhibe el apetito y puede ser modulada farmacológicamente mediante el uso de derivados del sistema canabinoide endógeno.

El trabajo supone un nuevo paso dentro de la línea de investigación seguida por este grupo desde hace años y centrada en el papel del estómago como órgano endocrino capaz de regular el apetito. Pone de manifiesto la relevancia de la comunicación gástrica cerebral como vía esencial de regulación del peso.

La investigación, publicada en el último número de PLoS One, ha sido dirigida por Luisa María Seoane, y ha contado con la colaboración del equipo de Uberto Pagotto, de la Universidad de Bolonia, y líder mundial de investigación en canabinoides.

El trabajo demuestra cómo el tratamiento con compuestos derivados del sistema canabinoide, concretamente el rimonabant, bloquea los receptores canabinoides CB1 en el estómago, lo que es interpretado por sensores presentes en las células gástricas como una señal de saciedad al cerebro que responde disminuyendo la ingesta.

Un viejo conocido:

El rimonabant es un viejo conocido comercializado en el año 2006 como una prometedora terapia contra la obesidad por presentar un potente efecto reductor del apetito. En 2008 fue retirado del mercado por sus efectos adversos a nivel central, ya que algunos pacientes presentaban episodios de depresión asociados a su uso. «A pesar de la polémica que desató la retirada del fármaco, el trabajo que ahora publicamos reabre la puerta a nuevas terapias con derivados canabinoides en la batalla contra la obesidad».

Precisamente el nuevo mecanismo encontrado demuestra un efecto beneficioso de este medicamento sobre el control del peso corporal y propone que el desarrollo de fármacos de características similares, con acción exclusiva sobre el estómago, «podría evitar efectos adversos en el sistema nervioso central».

Fuente: Diario Médico.

Un nuevo estudio ha revelado que, en pacientes con gastroparesia idiopática, el uso de nortriptilina no mejora los síntomas generales del trastorno de estómago.

El uso de medicamentos antidepresivos, como la nortriptilina, no mejora los síntomas generales del trastorno de estómago en pacientes que padecen gastroparesia idiopática, una enfermedad que causa que los músculos del estómago dejen de funcionar y para la que existen, en la actualidad, pocos tratamientos eficaces y ensayos rigurosamente controlados.

Es lo que revela un nuevo estudio, publicado en la revista JAMA, centrado en analizar si el tratamiento con nortriptilina -un antidepresivo que, a menudo, es utilizado para tratar síntomas como náuseas, vómitos o dolor abdominal-, mejoraría los síntomas del trastorno. Para ello, se realizaron pruebas aleatorias en 130 pacientes con gastroparesia idiopática a los que, durante un periodo de tiempo de 15 semanas, se les suministró nortriptilina o placebo.

Los resultados demostraron que la proporción de pacientes que experimentaron una ligera mejoría sintomática no fue diferente entre los grupos de tratamiento: 15 (un 23 por ciento), en el caso del suministro de nortriptilina, y 14 (21 por ciento), de los tratados con placebo.

«Los resultados obtenidos en la investigación plantean dudas en el uso actual que se da a los antidepresivos tricíclicos como una estrategia para el tratamiento de la gastroparesia idiopática», explica Henry Parkman, autor del estudio

Fuente: Diario Médico.

tpancreas-cpreERCP for Gallstone Pancreatitis.
Autores: Fogel EL, Sherman S.
Fuente: N Engl J Med 2014; 370:150-157.

A partir de la presentación de un caso clínico, se revisan los conceptos actuales de la patogenia de la Pancreatitis aguda biliar y las recoemndaciones terapéuticas, con énfasis en el papel y momento de la CPRE. El autor analiza críticamente la literatura sobre el tema y emite recomendaciones sobre la base de su experiencia.

Thomas Grier Miller (1886-1981) fue un médico norteamericano nacido en Satesville, Carolina del Norte, y graduado en la Universidad de Pensilvania en 1911. Inició su formación en el hospital de su universidad y comenzó su investigación clínica en el Departamento de Medicina, pero hubo de interrumpirla por la Primera Guerra Mundial, en la que participó como capitán de la armada. Aunque se ocupó de áreas muy diversas de la medicina a su regreso a la vida civil, su área de interés preferente fue la gastroenterología. En 1926 fundó la Sección de Gastroenterología del Hospital Clínico de la Universidad de Pensilvania, de la que fue jefe hasta su jubilación en 1952, y en 1934 fue nombrado profesor de medicina clínica en la misma universidad. Para efectuar sus investigaciones del intestino delgado diseñó en 1934, junto con W.O. Abbott, una sonda con doble luz para la aspiración del contenido intestinal. Miller tuvo numerosas distinciones y cargos profesionales, como la presidencia de la American Gastroenterological Association.

barrettBritish Society of Gastroenterology guidelines on the diagnosis and management of Barrett’s oesophagus
Autores: Fitzgerald RC y cols. Publicado en: Gut 2014;63:7-42.

En este artículo aparecen recomendaciones prácticas de la Sociedad Británica de Gastroenterología para el diagnóstico y el tratamiento del esófago de Barrett. Se trata de un documento elaborado con la mejor evidencia disponible sobre el tema al momento de ser redactado, que aborda aspectos controversiales y medulares sobre esta entidad: definición, estrategias de vigilancia de la displasia y conducta ante la aparición de la misma, así como en cáncer precoz.

hepatitis-cNovel Therapeutic Approaches for Hepatitis C.
Autores: Au JS, Pockros PJ. Fuente: Clin Pharmacol Ther. 2014; 95 (1).

El tratamiento clásico de la hepatitis crónica por virus C ha sido el interferón, acompañado por la Ribavirina. En la terapéutica de esta enfermedad han surgido los fármacos inhibidores de las proteasas y más recientemente, un nuevo grupo de antivirales de acción directa, que han posibilitado la experimentación de regimenes terapéuticos sin interferón. Estos fármacos, su mecanismo de acción y los resultados de los ensayos clínicoas más recientes, se exponen en la presente revisión.

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