La mayoría de los pacientes con infecciones por el SARS-CoV-2 ha tenido una enfermedad respiratoria de leve a grave, con síntomas como fiebre, tos y falta de aire, que puede aparecer de 2 a 14 días después de la exposición. Sin embargo, hay otros pacientes que son diagnosticados por una prueba positiva de la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real, pero que son asintomáticos o mínimamente sintomáticos. La creciente evidencia ha demostrado que las personas asintomáticas pueden transmitir el virus de manera eficiente, y la aparición de estos esparcidores silenciosos del SARS-CoV-2 ha causado dificultades en el control de la pandemia.
En este artículo, publicado en la revista Nature Medicine en el año 2020, los autores se fijaron como objetivo describir las características epidemiológicas y clínicas, los niveles de virus y las respuestas inmunes en 37 individuos asintomáticos infectados por el virus SARS-CoV-2 y en un número similar de pacientes con la COVID-19 moderada. (Más información)
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, mantener el distanciamiento social y lavarse las manos con frecuencia son los principales métodos asociados con la prevención de la transmisión de la COVID-19 para personas sin síntomas respiratorios entre la población general. Sin embargo, actualmente no hay pruebas suficientes a favor o en contra del uso de las máscaras (médicas u otras) en personas sanas, en áreas públicas.
Los trastornos mentales que son las secuelas de daño cerebral o enfermedad, pueden surgir a través de los efectos directos de la infección del sistema nervioso central o indirectamente a través de una respuesta inmune o de una terapia médica.
La infección con el síndrome respiratorio agudo severo por el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) puede propagarse rápidamente dentro de las instalaciones de enfermería especializada. La transmisión a partir de personas asintomáticas o presintomáticas puede ser muy importante, incluso 6-7 días antes del inicio de síntomas.
La hiperglucemia se asocia con un riesgo elevado de mortalidad en diferentes afecciones, entre las que se pueden señalar la neumonía adquirida en la comunidad, las enfermedades cardiovasculares como el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular e infecciones debidas al control glucémico deficiente, entre otras.
Los datos de las infecciones virales de la gripe y las epidemias previas de coronavirus (SARS y MERS) indican que estas afecciones causan principalmente problemas pulmonares como la neumonía y el síndrome de dificultad respiratoria aguda, así como lesiones miocárdicas directas.



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
