Tras la aparición de la pandemia de la COVID-19, el incremento en el diagnóstico de la enfermedad potencialmente mortal que ahora se denomina “síndrome inflamatorio multisistémico en los niños” ha planteado interrogantes sobre los efectos singulares del coronavirus causante del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) en los niños y adolescentes.
En este artículo, publicado en la revista Trends in Microbiology en diciembre del 2020, los autores exponen los aspectos básicos de las manifestaciones clínicas y la inmunopatología del síndrome inflamatorio multisistémico en los niños y los adolescentes que fueron infectados por el virus causante de la COVID-19.
A principios de la pandemia de la COVID-19 los datos epidemiológicos ofrecían pruebas tranquilizadoras de que los niños se libraban en gran medida de las graves secuelas del SARS-CoV-2. Aunque eso sigue siendo cierto, el “síndrome inflamatorio multisistémico en los niños” (multisystem inflammatory syndrome in children, MIS-C su sigla en inglés) se produce en un número estimado de dos por cada 100 000 niños, sobre la base de las cifras del Estado de Nueva York, y afecta principalmente a los niños en edad escolar aproximadamente de 4 a 6 semanas después del pico del total de casos de la COVID-19 en una región determinada. (Más información)
La pandemia de la COVID-19 plantea preguntas urgentes sobre las propiedades que permiten a los virus animales cruzar las fronteras de las especies y propagarse dentro de los humanos. Para comprender la aparición de los nuevos virus se requiere de una investigación precisa y exhaustiva de sus genomas. Los genes superpuestos (overlapping genes, OLG su sigla en inglés) son comunes en los virus y se han asociado con las pandemias, pero aún no han sido suficientemente estudiados.
Aunque los datos disponibles han sido limitados, los recientes informes de los casos de infecciones simultáneas con el virus de la gripe, el metapneumovirus humano y los coronavirus estacionales, como el CoV-HKU-14, en adultos y niños con infección por el SARS-CoV-2 han sugerido que la coinfección puede influir en la morbilidad y la mortalidad de los enfermos.
La pandemia de la COVID-19 ha desafiado a los proveedores de los servicios de emergencia a realizar intervenciones urgentes en circunstancias difíciles. Un reto adicional lo plantean los pacientes que parecen estar lo suficientemente recuperados como para ser dados de alta un tiempo después de la admisión en el hospital, pero que pueden requerir un ingreso posterior al desarrollar una descompensación retardada grave que requiere, en muchos casos, de asistencia respiratoria.
Los cierres y otras restricciones extremas no pueden mantenerse a largo plazo con la esperanza de que haya una vacuna o un tratamiento eficaz para la COVID-19. Los gobiernos de todo el mundo se enfrentan ahora al desafío común de aliviar los bloqueos y las prohibiciones, equilibrando al mismo tiempo diversas preocupaciones sanitarias, sociales y económicas.
Existe preocupación por la segunda y las subsiguientes olas de la COVID-19 que se producen en comunidades de todo el mundo que tuvieron un brote inicial de esta enfermedad. Este informe proporciona la primera caracterización molecular de las cepas del SARS-CoV-2 que originaron dos olas diferentes de la COVID-19 en el área metropolitana de Houston, Texas, en los Estados Unidos de América.
Se necesitan con urgencia nuevas terapias contra la COVID-19. La potente actividad de neutralización del VH-Fc ab8, combinada con sus buenas propiedades de capacidad de desarrollo y su reactividad cruzada con mutantes del SARS-CoV-2, proporciona una sólida justificación para su evaluación como terapéutica contra el virus causante de la COVID-19.



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
