hepatología

liver-transplantationFactores pronósticos en pacientes con cirrosis hepática

Con este título se presenta un capítulo en el libro «Liver Transplantation – Basic Issues», publicado y editado por InTech en febrero de 2012. Sus autores, la Dra.C. Marcia Samada Suárez y el Dr.C. Julio César Hernández Perera, del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (Cimeq); abordan temas de interés relativos a los factores pronósticos relacionados con la supervivencia de los pacientes cirróticos. El libro, por su parte, incluye en otros capítulos diferentes aspectos del trasplante hepático; todos, escritos por expertos de diferentes centros del mundo con un enfoque interdisciplinario. La obra es una referencia valiosa a cualquier interesado en este proceder medicoquirúrgico.

higadoVisceral adiposity index is associated with significant fibrosis in patients with non-alcoholic fatty liver disease

Un estudio que demuestra que en pacientes con NAFLD, el índice de adiposidad visceral es una expresión disfunción cualitativa y cuantitativa de tejido adiposo y, junto con la resistencia a la insulina, está correlacionada con la presencia de fibrosis.

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hígado

El virus de la hepatitis E (VHE) es endémico en algunos países en vías de desarrollo. Produce cuadros de hepatitis aguda con casos esporádicos o epidemias. La principal vía de transmisión es fecal-oral sobre todo por aguas contaminadas. En países desarrollados cada vez se describen más casos debido fundamentalmente a los movimientos poblacionales (viajeros, inmigrantes, adopciones internacionales). Actualmente se dispone de técnicas serológicas y moleculares para el diagnóstico de la infección. En el artículo

Experiencia en el diagnóstico de hepatitis E en una unidad de enfermedades infecciosas tropicales

se describe la experiencia diagnóstica de la infección por VHE en una Unidad de Patología Infecciosa y Tropical Pediátrica de Madrid.

Hepatocellular Carcinoma

Cada año, más de medio millón de personas en todo el mundo se diagnostican con un carcinoma hepatocelular. Las tasas más altas de incidencia están en aquellas regiones donde la infección por el virus de la hepatitis B (VHB) es endémica: sudeste de Asia y el África subsahariana. Esta neoplasia rara vez se produce antes de la edad de 40 años y alcanza un pico en aproximadamente 70 años de edad.
En este artículo se hace una revisión actualizada de los factores de riesgo y de las modalidades terapéuticas actuales.
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cirrosisLa encefalopatía hepática debe sospecharse siempre en todo paciente cirrótico que presenta manifestaciones neuropsiquiátricas, sobre todo si no existen otras condiciones neurológicas conocidas.
En la revista «Cleveland Clinic Journal of Medicine» se publica una revisión actualizada sobre esta complicación de la cirrosis, con un enfoque dirigido sobre todo al médico de atención primaria. Vea el artículo Hepatic encephalopathy: Suspect it early in patients with cirrhosis

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Manejo de la infección por el VHC en la enfermedad renal crónica

La prevalencia de la infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC) en pacientes con enfermedad renal crónica es mayor que en la población general. En hemodiálisis, se estima una prevalencia del 13%, con una amplia variabilidad geográfica y entre las unidades de un mismo país. La biopsia hepática es una herramienta útil para decidir el inicio de la terapia antiviral y excluir causas concomitantes de disfunción hepática, como la hepatopatía grasa no alcohólica, cuya incidencia está en auge, y la hemosiderosis, que pueden afectar a la progresión de la enfermedad y condicionar la respuesta al tratamiento antiviral; además, la vía transyugular se puede utilizar para medir el gradiente de presión venoso hepático y confirmar la existencia de hipertensión portal. La hepatitis crónica por el VHC ha demostrado reducir la supervivencia en hemodiálisis y en el trasplante renal, así como la supervivencia del injerto. Constituye la cuarta causa de mortalidad y la principal causa de disfunción hepática postrasplante renal. El VHC se comporta como un factor de riesgo independiente para la aparición de proteinuria, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, una glomerulonefritis de novo o una nefropatía crónica del injerto, de empeorar la enfermedad hepática y de provocar un mayor número de infecciones. También se ha descrito un incremento de la frecuencia de hepatitis colestásica fibrosante que, junto a la evolución acelerada a cirrosis, puede elevar significativamente la morbimortalidad y conllevar la necesidad de un trasplante hepático. Además, la inmunosupresión en el trasplante renal predispone a la reactivación del VHC. Sin embargo, como la farmacocinética del interferón y la ribavirina está alterada en la insuficiencia renal y su uso tiene efectos adversos sobre la función y la supervivencia del injerto, la terapia combinada se limita a los individuos no trasplantados con un filtrado glomerular estimado mayor de 50 ml/min y en diálisis suele emplearse el interferón en monoterapia. El hecho de que una cuarta parte de los pacientes VHC-positivos evaluados para trasplante renal tenga fibrosis en puente o cirrosis en la biopsia hepática puede renovar el planteamiento del tratamiento pretrasplante renal.

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New  England Journal of MedicineLos pacientes con una enfermedad hepática muy avanzada sufren sangramientos, particularmente del tracto gastrointestinal. Los principales factores que intervienen en esta tendencia son la hipertensión portal, la disfunción endotelial y el fallo renal.
La reevaluación de la homeostasis en pacientes con enfermedad hepática crónica pone en peligro el dogma de que la coagulopatía de estos pacientes es la que produce el sangramiento. Otros cambios que acompañan a la enfermedad hepática pudieran restablecer el balance de los efectos anticoagulantes y procoagulantes. En ciertas circunstancias, el riesgo de los eventos trombóticos puede ser mayor que el riesgo de una hemorragia. Este artículo de revisión es una puesta al día de los fenómenos que intervienen en esta coagulopatía.

Vea el artículo: The Coagulopathy of Chronic Liver Disease.