Puntos de vista

farmacosRacionalizar el uso de IBP: una asignatura pendiente
Fuente: Rev Esp Enferm Dig. 2013; 105 (3). Autores: Julio Ponce y Juan V. Esplugues.

Múltiples publicaciones científicas han informado acerca del consumo anormalmente alto de inhibidores de la bomba de protones (IBP) en muchos países. La introducción de los antisecretores a la práctica clínica, primero los antagonistas H2 y después los IBP, ha representado un importante avance en el tratamiento de las enfermedades relacionadas con la secreción ácida gástrica. La prescripción de IBP es cuantitativamente alta por factores inherentes al fármaco (alta eficacia terapéutica unida a su seguridad) y por la elevada prevalencia de las enfermedades en las que se indican adecuadamente. En este Editorial de la Revista Espaóla de Enfermedades Digestivas se analizan los puntos de vista de los autores en relación a cómo mejorar la sobre indicación de estos fármacos.

endoscopioSeguridad anestésica en los procedimientos endoscópicos diagnósticos y terapéuticos, y relaciones profesionales entre endoscopistas y anestesistas.
Autor: Luis Oscar Soifer. Publicado en: Acta Gastroenterol LA 2013; 43 (2): 157-162. Descarga en formato pdf.

Hasta hace no mucho tiempo los procedimientos endoscópicos digestivos se efectuaban sin la asistencia anestésica profesional. Muchas veces la sedación la efectuaba el mismo endoscopista mediante el empleo de analgésicos y ansiolíticos. En contadas ocasiones se llamaba al anestesista cuando los procedimientos endoscópicos prolongados requerían sedación profunda, se anticipaban una intolerancia a los sedantes comunes o bien lo aconsejaban los riesgos relacionados con la morbilidad del paciente. Actualmente los acontecimientos han cambiado y cada vez son menos los centros endoscópicos que no cuentan con anestesistas entrenados para efectuar la sedo-analgesia en la mayor parte de los estudios endoscópicos diagnósticos y terapéuticos.

colonoscopíaIs esophagogastroduodenoscopy necessary in patients with positive fecal occult blood tests and negative colonoscopy?
Autores: y cols. Fuente: Scand J Gastroenterol 2013;48 (6): 657-662.

En este estudio, de los 340 pacientes con prueba de sangre oculta positiva, 35 (10.3%) tenían un cáncer de colon y en 22 pacientes (6.4%) se detectaron adenomas. A los 243 restantes, con una colonoscopía negativa, la endoscopía superior permitió detectar tumores gástricos en el 1.2% y úlcera péptica en 39 (16%) casos. Los autores concluyen afirmando que ante esta situación de colonoscopía negativa, es obligatorio el examen del tracto digestivo superior si se ha detectado la presencia de sangre oculta en las heces fecales.

crohnPara el diagnóstico inicial, valoración de la extensión y la actividad de la enfermedad, evaluación de la respuesta al tratamiento y seguimiento, además de pruebas endoscópicas, los pacientes con Enfermedad de Crohn son sometidos a repetidas pruebas de imagen, algunas de las cuales utilizan radiación ionizante (tránsito gastrointestinal y tomografía computarizada). La exposición a radiación ionizante, incluso a niveles diagnósticos, está asociada a un aumento de incidencia de cáncer. En el artículo «Radiación ionizante en pacientes con enfermedad de Crohn. Estimación y factores asociados» que aparece publicado en la Revista Española de Enfermedades Digestivas, se demuestra que un porcentaje considerable de pacientes con enfermedad de Crohn recibe dosis elevadas de radiación ionizante potencialmente carcinogénicas. La identificación de los pacientes mas susceptibles a recibir dosis altas de radiación, la monitorización de la dosis efectiva recibida y la utilización de pruebas de imagen que no utilizan radiación ionizante (enterorresonancia, ecografía abdominal), podrían contribuir a reducir la exposición a la radiaciones ionizantes potencialmente carcinogénicas.

Un comentario editorial sobre este interesante tema también puede ser revisado:  Radiación ionizante en la enfermedad de Crohn.

dolor-abdominalPancreatitis crónica: cómo dejar que sea una enfermedad infradiagnosticada.
La pancreatitis crónica (PC) es un proceso inflamatorio del páncreas que cursa habitualmente con dolor abdominal y/o insuficiencia exoendocrina. Se considera una enfermedad infradiagnosticada, alcanzándose habitualmente el diagnóstico mediante pruebas de imagen convencionales, tales como la ecografía o el TAC abdominal, en un contexto clínico apropiado cuando la enfermedad se encuentra ya en estadíos avanzados. Actualmente, gracias al desarrollo de nuevas técnicas de imagen, tales como la ecoendoscopia (USE) y la colangiopancreatoresonancia con secretina (S-CPRM) es posible identificarla en un porcentaje mayor de casos y en estadíos iniciales de la enfermedad. De hecho, el médico debe ser consciente de los múltipes factores de riesgo que pueden intervenir en la PC además del alcohol, así como la posibilidad de aparición con otros síntomas diferentes a los habituales. Recientemente se está objetivando una mayor prevalencia de esta enfermedad en pacientes inicialmente catalogados como de dispepsia tipo síndrome de dolor epigástrico.

depresionLa estomatitis aftosa es una de las enfermedades más frecuentes de la mucosa bucal, motivo de consulta frecuente incluso al Gastroenterólogo. En el artículo  Tratamiento de la estomatitis aftosa recurrente, se realiza una revisión dirigida a actualizar los conocimientos sobre los tratamientos a aplicar por los profesionales de la Atención Primaria, desde la perspectiva de un profesional estomatólogo. No deja de tener interés para una mejor orientación de la asistencia médica a estos casos.

cancer-gastricoSituación actual en el tratamiento del cáncer gástrico

El cáncer gástrico es un tumor de alta incidencia y mortalidad en todo el mundo, y su pronóstico está íntimamente relacionado con la situación neoplásica al diagnóstico, que incluye su extensión en el grosor de la pared gástrica, sobre los ganglios linfáticos locorregionales y su capacidad de generar metástasis a distancia, extensión basada en la clasificación TNM. En aquellos tumores localizados al diagnóstico, caracterizados por la invasión únicamente de mucosa-submucosa, la supervivencia a 5 años se establece entre el 70 y el 95% con manejo quirúrgico exclusivo, sin embargo, cuando la extensión en la pared es mayor y/o existe afectación ganglionar locorregional, la supervivencia disminuye al 20-30% a 5 años. Actualmente en centros con alto volumen de pacientes, la extensión de la gastrectomía se individualiza en función de varios parámetros, optándose, en cada vez más casos, por la realización de una gastrectomía total con linfadenectomía D2 y preservación esplenopancreática, pues esta aumenta las posibilidades de conseguir una cirugía R0 y mejora la relación entre ganglios resecados y ganglios afectados, lo que se traduce en una disminución del riesgo de recidiva locorregional a largo plazo.
Con el objetivo de mejorar estos resultados, se han ensayado distintas estrategias terapéuticas de quimioterapia o quimiorradioterapia asociadas a la cirugía. Entre todas ellas destaca el ensayo 0116 del intergroup, publicado en el 2001, que cambió la práctica clínica asistencial en Estados Unidos, ya que demostró que un tratamiento de quimiorradioterapia tras la cirugía mejoraba la supervivencia (de 26 a 37 meses de mediana) de estos pacientes. En Europa es la quimioterapia perioperatoria el tratamiento estándar habitual, desde que se publicaron dos estudios aleatorizados fase III que demostraron un aumento en la supervivencia a 5 años en el grupo tratado con quimioterapia.