El llamado ‘diagnóstico óptico’ permite caracterizar los pólipos de colon para determinar no sólo si son malignos, sino también su grado de invasión.
Las nuevas técnicas endoscópicas podrían, en un futuro, permitir el diagnóstico de los pólipos colorrectales durante la colonoscopia y en tiempo real, sin necesidad de recurrir al estudio anatomopatológico de la biopsia. Hacia ello se encamina el llamado «diagnóstico óptico», comenta Andrés Sánchez Yagüe, de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Costa del Sol, en Marbella. Gracias al perfeccionamiento de la endoscopia, con la introducción de sistemas como la imagen de banda estrecha (narrow banda imagine o NBI, en inglés) desarrollado por Olympus, se puede observar con mayor ampliación y detalle los tejidos y vasos. De esta forma, «ya podemos caracterizar las lesiones, e incluso el grado de invasión en las malignas. Así, se puede determinar si hay que resecar una lesión, y también si es posible hacerlo por vía endoscópica». Para ello, se emplea la clasificación Nice (NBIInternational Colorectal Endoscopic), promovida por un consorcio internacional de expertos entre los que se encuentra Roy M. Soetikno, del Hospital de Veteranos de Palo Alto (California), con quien se ha formado Sánchez-Yagüe. El especialista del hospital marbellí explica que ahora el grupo de trabajo de Soetkino se encuentra en plena fase de estudio y validación de la denominada estrategia Discard, por la que se persigue una clasificación de las lesiones que permita descartar ciertos pólipos sin necesidad de enviar biopsias al anatomopatólogo. Además de racionalizar el uso de los recursos, esta estrategia, si demuestra su validez científica, permitiría trasladar el diagnóstico directamente al paciente, evitando la ansiedad de la espera.
El diagnóstico óptico ha sido uno de los temas centrales en la XXXV Jornada Nacional de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED), celebrada recientemente en Madrid. La principal aplicación son los pólipos colorrectales, pero también se estudia su uso en esófago y en estómago. «En este último es más complejo, por su gran variabilidad morfológica; en esófago, hay patrones en los capilares intramucosos que podrían guiar la caracterización de las lesiones mediante la nueva técnica». También en las jornadas de la SEED se ha tratado la técnica de la disección submucosa endoscópica (DSE), que consiste en la resección en bloque de neoplasias en fase inicial del tracto digestivo. Sánchez Yagüe coordina el recién formado Grupo español de DSE para promover el estudio y la implantación de este abordaje de mínima invasión.
La CPRE es la técnica endoscópica más difícil, compleja y con mayor morbimortalidad. En términos generales no se logra la canulación biliar que permita completar el procedimiento hasta en un 20 % de los casos. En este numero de la Revista Española de Enfermedades Digestivas se presenta un editorial y un trabajo original que muestran las experiencias en relación con el precorte para mejorar las posibilidades de acceso al conducto deseado:
Síndrome de intestino irritable: ¿Un trastorno

Hoy se celebra en Cuba el Día del Educador en homenaje a la fecha en que nuestro país, después de una abnegada Campaña de Alfabetización, se convirtió en el primer territorio de América libre de analfabetismo. Como justo homenaje a todos los educadores cubanos, a los empeñados en la docencia en la especialidad de Gastroenterología en particular, destacamos en esta fecha la figura de la profesora Anelis León Columbié. Esta profesional, esforzada docente, fue alfabetizadora a la edad de 11 años y hoy, a su edad, continúa con su magisterio. Invitamos a todos a la lectura del artículo 










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