Nocturnal Asthma and Domestic Exposure to Fungi
Marjeta Terčelj, Barbara Salobir, Zoltan Narancsik, Kristina Kriznar, Tanja Grzetic-Romcevic, Tadeja Matos, Ragnar Rylander
Indoor Built Environ 2012;000;000:1–5

El crecimiento de hongos (mohos) en interiores  es un problema común tanto en edificios modernos como antiguos.  Numerosos estudios han demostrado un deterioro de asma en ambientes con crecimiento de mohos pero estimaciones precisas de los niveles de exposición no han sido reportados.

Este estudio investigó si los niveles de partículas de hongos aerotransportadas eran más elevados  en casas con casos de  asma nocturna que en los controles. Se investigaron 42 casos con asma nocturna  y 14 con asma no  nocturna. Como controles 24 sujetos sin enfermedad o síntomas respiratorios.  Para los asmáticos se realizaron mediciones de función pulmonar  antes y después del tratamiento con broncodilatadores.  Se analizó el aire de los dormitorios mediante filtros a los cuales se les determinó el contenido de  N-acetilhexosaminidasa (NAHA) como un marcador de biomasa celular micótica.   En algunas casas el número de unidades formadoras de colonias  también fué determinado. Los pacientes con asma tuvieron actividades significativamente más altas de NAHA en sus dormitorios  que los  controles (31.2 vs. m-3 12.5 U, p = 0.004)… Los resultados soportan la hipótesis que los pacientes con asma nocturna tienen niveles altos de mohos en sus casas. Esto provee una base para el tratamiento y para disminuir los niveles de exposición.  Si esta exposición es la causa de la enfermedad en estos pacientes o si agrava sus síntomas,  deberá ser posteriormente investigado.

Guidelines for the management of work-related asthma
X. Baur, T. Sigsgaard, T.B. Aasen, P.S. Burge, D. Heederik, P. Henneberger,
P. Maestrelli, J. Rooyackers, V. Schlu¨nssen, O. Vandenplas and D. Wilken on behalf of the ERS Task Force on the Management of Work-related Asthma
Eur Respir J 2012; 39: 529–545

El asma relacionada con el trabajo, que  incluye el asma agravada por el trabajo y el asma ocupacional,  es uno de los trastornos respiratorios mas prevalentes.  Se realizo revisión de la literatura con 5 cuestiones claves: diagnóstico, factores de riesgo, resultados de opciones de tratamiento, investigaciones médicas y vigilancia y el control de la exposición para prevención primaria. Las recomendaciones fueron hechas sobre declaraciones basadas en la evidencia.

Asma, obesidad y dieta
P. Barranco, J. Delgado, L. T. Gallego, I. Bobolea, M.a Pedrosa, A. García de Lorenzo y S. Quirce.
Nutr. Hosp. vol.27 no.1 Madrid ene.-feb. 2012.

El asma y la obesidad son dos trastornos de gran impacto en la salud pública que han aumentado su prevalencia en los últimos años.  Numerosos estudios han relacionado ambas entidades.
La mayoría de los estudios prospectivos demuestran que la obesidad es un factor de riesgo para el diagnóstico «de novo» de asma. Además, los resultados de diversos estudios sugieren que así como la ganancia de peso aumenta el riesgo de asma, la pérdida mejora su evolución. En general, los estudios prospectivos encuentran una asociación positiva entre el índice de masa corporal (IMC) basal y el posterior desarrollo de asma, lo que sugiere que es el exceso de peso el que podría favorecer el desarrollo de asma, aunque estos resultados no son tan concluyentes cuando se estudia la asociación entre hiperreactividad bronquial con el IMC.
Existen distintos factores que podrían explicar esta asociación. La obesidad es capaz de reducir la compliance pulmonar, los volúmenes pulmonares y el diámetro de de las vías respiratorias periféricas, así como alterar los volúmenes sangüineos pulmonares y la relación ventilación-perfusion. Además, el aumento del funcionamiento normal del tejido adiposo en sujetos obesos conduce a un estado proinflamatorio sistémico, que produce un aumento de las concentraciones séricas de numerosas citoquinas, fracciones solubles de sus receptores y quimiocinas. Muchos de estos mediadores son sintetizados y secretados por células del tejido adiposo y reciben el nombre genérico de adipocinas, entre las que se incluyen IL-6, IL-10, eotaxina, TNF-α, TGF- 1, PCR, leptina y adiponectina. Por ultimo, se han identificado regiones especificas del genoma humano que están relacionadas tanto con el asma como con la obesidad.
La mayoría de los estudios apuntan a que la obesidad es capaz de aumentar la prevalencia y la incidencia de asma, aunque este efecto parece ser moderado. El tratamiento de los asmáticos obesos debe incluir un programa de control de peso.

Palabras clave: Asma. Índice de masa corporal. Obesidad. Sobrepeso.