Los microorganismos de la microbiota intestinal podrían jugar un papel importante en el desarrollo de cáncer colorrectal, según revela un estudio que se publica en «The Journal of Experimental Medicine».

Sergio Lira y su equipo de la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai, Nueva York, partieron de la constatación previa de que la genética no lo explica todo en este tipo de tumores.

En el nuevo estudio, trataron a ratones con antibióticos para destruir su microbiota. Este tratamiento previno la formación de pólipos, lo que demostraría que las bacterias son esenciales para el desarrollo tumoral inicial en este modelo murino.

Los autores creen que los microorganismos podrían atravesar el intestino hacia el tejido de la pared intestinal, induciendo la inflamación que promueve el crecimiento tumoral.

Tomado de: Diario Médico

La disminución de las plaquetas por debajo de los niveles normales impide iniciar u obliga a suspender el tratamiento de la enfermedad.

La trombocitopenia, o disminución de las plaquetas por debajo de los niveles normales, es uno de los problemas que impide el tratamiento de la hepatitis C crónica. El hepatólogo Manuel Romero-Gómez, del Hospital de Valme en Sevilla, ha abordado las alternativas para estos pacientes en el simposio «Limitaciones en el tratamiento de los pacientes cirróticos: perspectivas actuales y futuras», organizado por GSK en el marco del XXXIX Congreso Anual de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH).

«La trombocitopenia es una complicación muy frecuente de la enfermedad hepática crónica asociada al virus de la hepatitis C y suele correlacionarse con la gravedad de la enfermedad. Su principal problema es que representa una limitación para el tratamiento basado en peginterferón, pues este fármaco puede reducir aún más el número de plaquetas», ha explicado el doctor Javier García-Samaniego, del Hospital Carlos III de Madrid. En el momento actual, el tratamiento de cualquiera de los genotipos del virus de la hepatitis C incluye en su terapia el peginterferón.

El riesgo de hemorragia que conlleva la trombocitopenia, tanto ante complicaciones de la enfermedad, como en procedimientos invasivos, «limita la posibilidad de iniciar un tratamiento antiviral con peginterferón en pacientes con hepatitis C. En otros casos, también obliga a reducir las dosis y con ello disminuye las posibilidades de curación», ha ahondado el Dr. Romero-Gómez.

La trombocitopenia afecta a entre el 2 y el 5% de la población de pacientes con hepatitis C, según cifras del Dr. Romero-Gómez. Este porcentaje de pacientes presentaría menos de 90.000 plaquetas, que sería una cifra que impediría iniciar el tratamiento antiviral basado en peginterferón y ribavirina según la ficha técnica. «En general, la mayoría de los hepatólogos rebajamos la dosis de interferón a partir de 50.000 y suspendemos el tratamiento por debajo de 25.000», ha señalado el doctor que añade que «no son bien conocidos los factores que influyen en la bajada de plaquetas producida por el peginterferón, por lo que en unos pacientes el descenso es franco y en otros no».

Mientras no estén disponibles terapias libres de interferón, disponer de fármacos que mejoren el recuento de plaquetas ayudaría a mejorar el pronóstico de estos pacientes, «generando seguridad al hepatólogo y mejorando la eficacia de los tratamientos antivirales actuales», ha asegurado el Dr. Romero-Gómez.

Fuebte: Jano Online.

Según datos del Registro Nacional de Hipertoxicidad Hepática, entre 2010 y 2013 se contabilizaron 161 casos de hepatitis por consumo de fármacos, de los cuales 15 se debieron al consumo de estas sustancias.

El consumo de anabolizantes ilegales hace que entre un 20 y un 30 por ciento las personas que las toman desarrollen hepatitis, según ha señalado el miembro de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) y director del Grupo Español para el Estudio de las Hepatopatías asociadas de los Medicamentos, el doctor Raúl Andrade, en el XXXIX Congreso Anual de esta asociación.

«Aunque es imposible medir el riesgo hepático que producen los anabolizantes debido a que estos pacientes acuden al hospital cuando ya sufren un daño hepático avanzado y padecen un claro cuadro de ictericia, sí sabemos que entre un 20 ó 30 por ciento de las personas que consumen estas hormonas pueden desarrollar una hepatitis tóxica», ha explicado Andrade en la presentación de los datos del ‘Registro Nacional de Hipertoxicidad Hepática’.

Además, este Registro, que ha reportado en los últimos 20 años cerca de 900 casos de hepatotoxicidad por consumo de fármacos, ha resaltado que en los últimos tres años se han multiplicado por tres estos casos por el consumo de anabolizantes.

«Durante el periodo de 1994 hasta 2009 se reportaron al registro un total de 685 casos, de los cuales 5 fueron debidos a la toma de esteroides anabolizantes en estas indicaciones. De 2010 a 2013, hemos contabilizado 161 casos y 15 de éstos fueron debidos al consumo de estas sustancias», ha afirmado Andrade sobre el uso de estos productos, que se usan principalmente en el ámbito del fisioculturismo.

Así, este experto ha destacado la importancia de extremar la precaución con la prescripción de los medicamentos, pues un buen mecanismo de prevención puede ayudar a evitar futuros problemas en el hígado. «Hay que ser muy cautos con la prescripción de los medicamentos nuevos ya que normalmente los casos reportados de toxicidad hepática se dan al cabo de meses y años después de la comercialización del fármaco», ha dicho.

Además, ha recomendado fijarse en los síntomas cuando sepamos que el fármaco está asociado a un cierto riesgo hepático. «El diagnóstico precoz y la inmediata suspensión del tratamiento es la mejor herramienta terapéutica debido a que no disponemos aun de antídotos ni tratamientos que reviertan la toxicidad hepática», ha asegurado.

Uno de los problemas del diagnóstico de la hepatitis es que no hay un análisis concreto para su detección y los especialistas la detectan por descarte de otras enfermedades hepáticas, además de porque puede manifestarse de distintas maneras, según el doctor Andrade.

«La toxicidad hepática se manifiesta con una hepatitis que puede evolucionar en algunos casos hacia un fallo hepático agudo, en otros casos, la enfermedad puede evolucionar hacia una lesión hepática crónica e incluso irreversible. Se trata un problema que puede ser potencialmente mortal pero que a su vez es muy difícil de detectar ya que no existen indicadores específicos que, en una analítica, nos puedan señalar cuando un fármaco esta produciendo daño en un hígado», ha apuntado.

También ha expuesto que de las personas que sufren una hepatitis aguda tóxica, «al menos el 10 por ciento necesitarán un trasplante o morirán a causa de la hepatitis, cuando, por ejemplo, en el caso de las hepatitis B aguda este porcentaje es de menos del 1 por ciento».

Aún así, ha asegurado que para solventar estos problemas, están «trabajando en la investigación y el desarrollo de algoritmos que nos permitan detectar los casos de evolución fulminante de hepatitis».

Una de las acciones que ya se ha llevado a cabo para intentar reducir el número de casos de toxicidad hepática ha sido la retirada del mercado de dos productos el pasado mes de septiembre, por parte de la Agencia Española del Medicamento y productos Sanitarios (AEMPS), por suponer «un importante riesgo para la salud pública», ha indicado la AEEH.

«Se han retirado por contener metilepitiostanol, una prohormona que en el cuerpo se metaboliza dando lugar a la sustancia hormonal desoximetiltestosterona, que puede producir efectos adversos que, en función del individuo y de la duración del tratamiento, pueden ser importantes y, en ocasiones, irreversibles», ha señalado Andrade.

De este modo, esta asociación ha afirmado que hay «más de 900 drogas relacionadas con el daño hepático y es la razón más frecuente para retirar un medicamento del mercado» y que la hepatotoxicidad es «la responsable de un 5 por ciento de todos los ingresos hospitalarios y un 50 por ciento de todas las insuficiencias hepáticas agudas».

La predisposición genética influye

Según la AEEH, la mayoría de los casos de la hepatotoxicidad se debe a una predisposición genética única del individuo y estos casos se producen con una dosis de terapéutica normal y se dan en un promedio de una de cada diez mil personas que ingieren el fármaco.

Estos factores también los ha recogido Andrade, quien ha señalado que se trata de una suma compleja de factores genéticos y ambientales que alteran el proceso, ya que también puede influir la respuesta inmunológica del sujeto, la misma composición del fármaco, la propia alimentación del paciente, etc.».

Otro de los factores que puede influir en el riesgo de padecer toxicidad hepática es la edad de las personas. «Cuánto más avanzada es la edad del sujeto, más posibilidades hay de que la toxicidad se manifieste mediante un patrón del colestasis y no mediante inflamación hepática, que es más típica», ha indicado.
En cuanto a sexos, el doctor Andrade ha apuntado que es «más grave en la mujer». «Se ha visto que se ha visto que la mujer joven con la bilirrubina muy elevada y una cifra elevada de trasaminasas, es el perfil de máximo riesgo para desarrollar una evolución fulminante».

Fuente: Jano Online.

Un equipo de científicos de los Institutos Gladstone y la Universidad de California, San Francisco (UCSF), en Estados Unidos, ha descubierto una manera de transformar las células de la piel en células del hígado maduras a pleno funcionamiento que crecen por su cuenta, incluso después de ser trasplantadas en animales de laboratorio modificado para imitar la insuficiencia hepática.

El poder de la medicina regenerativa permite a los científicos transformar células de la piel en células que se parecen mucho a las células del corazón, células del páncreas e incluso las neuronas, pero hasta ahora ha sido mucho más difícil contar con un método para generar células que estén completamente maduras, un requisito previo crucial para terapias que salven vidas.

En estudios anteriores sobre la reprogramación de las células del hígado, los científicos tuvieron dificultades para obtener células hepáticas derivadas de las células madre que sobrevivan una vez que se trasplantan en el tejido hepático existente. Pero el equipo de Gladstone-UCSF encontró una manera de resolver este problema.

Descrito en la revista Nature (doi:10.1038/nature13020), el investigador de los laboratorios de Gladstone Sheng Ding y el profesor asociado de la UCSF Holger Willenbring detallan un nuevo método de reprogramación celular que transforma células de piel humana en células hepáticas que son prácticamente indistinguibles de las células que componen el tejido del hígado nativo.

Estos resultados ofrecen una nueva esperanza para los millones de personas que padecen o están en riesgo de desarrollar un fallo hepático, condición cada vez más común, que resulta en la pérdida progresiva e irreversible de la función hepática. En la actualidad, la única opción es un trasplante de hígado costoso, por lo que los científicos siempre miran a la tecnología de células madre como una alternativa potencial, pero hasta ahora no lo han conseguido.

«Estudios anteriores trataron de reprogramar células de la piel para volver de nuevo a un estado celular pluripotente para luego crecer como células del hígado», explica el doctor Ding, uno de los autores principales del informey profesor de Química Farmacéutica en la UCSF, con la que está afiliado Gladstone.

«Sin embargo, generar estas llamadas células madre pluripotentes inducidas o células iPS y luego transformarlas en células del hígado no siempre resulta en su completa transformación. Así que pensamos que, en de llevar estas células de la piel de camino de vuelta a pluripotentes, tal vez podríamos llevarlas a una fase intermedia», añade.

Esta investigación, que se realizó de forma conjunta en el Centro de Roddenberry para la Investigación de Células Madre de Gladstone y el Centro de Investigación de Medicina y Regeneración con Células Madre en la UCSF , implicó el uso de un «cóctel» de genes de reprogramación y compuestos químicos para transformar células de piel humana en células que se parecían a las del endodermo, que son células que eventualmente maduran en muchos de los principales órganos, incluyendo el hígado.

«En lugar de llevar las células de la piel de nuevo al principio, las llevamos sólo a parte del camino, creando células del endodermo», resalta el académico postdoctoral de Gladstone Saiyong Zhu, también uno de los autores principales del artículo. «Este paso nos permitió generar un gran reservorio de células que podrían más fácilmente ser inducidas a convertirse en células del hígado», añade.

A continuación, los investigadores descubrieron un conjunto de genes y compuestos que pueden transformar estas células en células hepáticas en funcionamiento y, unas pocas semanas, el equipo comenzó a notar una transformación. «Las células comenzaron a tomar la forma de las células del hígado e, incluso, empezaron a realizar las funciones normales de las células del hígado», añade otro experto de la UCSF y autor del trabajo, Milad Rezvani, quien añade que no eran células completamente maduras todavía, pero que estaban en camino.

Tras celebrar los resultados iniciales en un plato de laboratorio, los científicos quisieron ver qué sucedería en un hígado real, por lo que trasplantaron estas células del hígado en fase inicial a los hígados de ratones. Durante un periodo de nueve meses, el equipo monitorizó la función celular y su crecimiento midiendo los niveles de proteínas y genes específicos del hígado.

Dos meses después del trasplante, los investigadores vieron un aumento en los niveles de proteína de hígado humano en los ratones, lo que indicó que las células trasplantadas se estaban convirtiendo en células hepáticas maduras funcionales. Nueve meses más tarde, el crecimiento celular mostró signos de desaceleración, lo que apunta que estos expertos han encontrado los factores necesarios para regenerar con éxito el tejido hepático.

«Quedan muchas preguntas, pero el hecho de que estas células pueden crecer completamente maduras y durante meses tras el trasplante es muy prometedor», apostilla el doctor Willenbring, director asociado del Centro de Hígado de la UCSF y otro autor del trabajo. «En el futuro, nuestra técnica podría servir como una alternativa para los pacientes con insuficiencia hepática que no requieren el reemplazo del órgano completo o que no tienen acceso a un trasplante debido a que la disponibilidad de órganos de donantes es limitada», concluye.
febrero 24/2014 (EP) –

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Saiyong Zhu, Milad Rezvani, Jack Harbell, Aras N. Mattis, Holger Willenbring, Sheng Ding.Mouse liver repopulation with hepatocytes generated from human fibroblasts. Nature. 23 Feb 2014

Investigadores estadounidenses identificaron la estructura de la proteína externa del virus de hepatitis C, una región que permite al patógeno evadir la respuesta del sistema inmunológico natural, destaca un estudio divulgado en la revista Nature .

Los virus son inteligentes y es una batalla constante mantenerlos alejados, indica Joseph Marcotrigiano, profesor de Química y Biología Química en la Universidad de Rutgers, y uno de los autores del artículo.

«Por ello, el desarrollo de una vacuna es muy importante. Siempre es mejor prevenir la infección a través de una vacuna efectiva que luego tratar cuando se ha establecido una infección crónica», indicó.

Con este trabajo, los investigadores estarán en mejores condiciones de desarrollar un compuesto que dirija el sistema inmune a las regiones vulnerables al virus con el fin de prevenir la infección, aseveró.

Un inmunógeno contra la hepatitis C no sólo evitaría que las personas adquieran la enfermedad, sino que también sería la intervención de salud más eficiente en relación con los costos, apuntó Marcotrigiano.

La hepatitis C es considerada como un importante problema de salud mundial. Se estima en unos 160 millones las personas infectadas en todo el orbe, la mayoría de las cuales no muestran síntomas.
febrero 20/2014 (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Abdul Ghafoor Khan,Jillian Whidby,Matthew T. Miller,Hannah Scarborough,Alexandra V. Zatorski.Structure of the core ectodomain of the hepatitis C virus envelope glycoprotein 2.Nature.19 Feb 2014

El 20% de los españoles padece hígado graso o esteatohepatitis, y entre el 2 y el 3% ya ha desarrollado inflamación hepática o fibrosis, lo que puede acabar desembocando en casos graves de cirrosis o cáncer hepático.

Los expertos reunidos en el XXXIX Congreso Anual de la Asociación Española para el estudio del Hígado (AEEH) han presentado un nuevo método diagnóstico para detectar esteatohepatitis no alcohólica (EHNA o NASH por sus siglas en inglés) sin necesidad de realizar una biopsia. La esteatohepatitis es una enfermedad del hígado que se produce por la inflamación y daño de este órgano, como consecuencia de una acumulación excesiva de grasa en forma de triglicéridos, en lo que se conoce como enfermedad del hígado graso (HGNA o NAFLD).

Considerada como una de las epidemias clínicas del siglo XXI debido al consumo generalizado de una dieta excesivamente calórica, el hígado graso se produce por «la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas. Su origen es desconocido aunque suele ir asociado a la obesidad, la diabetes y la hiperlipidemia, y cuando esta infiltración grasa se complica, el hígado se inflama y aparece la esteatohepatitis, una enfermedad que debe ser tratada precozmente porque puede desembocar en cirrosis o cáncer», explica el Dr. Manuel Romero, miembro de la AEEH y catedrático de medicina de la Universidad de Sevilla.

La esteatohepatitis es una enfermedad completamente asintomática, que genera una pequeña alteración de la bioquímica hepática junto con alteraciones metabólicas (síndrome metabólico) como la hipertensión, obesidad, dislipemia, diabetes, etc.

La detección de hígado graso ocurre muchas veces en un chequeo rutinario y es confirmado mediante una simple analítica de sangre o una ecografía. Ahora bien, el diagnóstico de la esteatohepatitis es un poco más complejo ya que requiere de la realización de una biopsia, por lo que es mucho menos accesible e incomodo para el paciente. «Justamente por este motivo se ha desarrollado un nuevo método diagnóstico capaz de detectar si el paciente padece inflamación hepática a través de una resonancia magnética y, mediante un posterior análisis en el ordenador, nos mostrará su diagnóstico con una seguridad claramente superior a los métodos de los que disponemos a día de hoy», destaca el Dr. Manuel Romero.

Actualmente, en torno al 20 por ciento de los españoles padecen hígado graso, cifra que está aumentando potencialmente entre los jóvenes. Entre un 10 y 15 por ciento de los pacientes con hígado graso desarrollan esteatohepatitis, lo que representa un 2-3% de la población total española o lo que es lo mismo, más de un millón de personas.

Esta inflamación hepática, caracterizada por la acumulación de grasa, es producida principalmente por dos causas diferenciadas: por el consumo de alcohol en exceso (esteatohepatitis alcohólica) y por tener un perfil de obesidad o diabetes (esteatohepatitis no alcohólica). Aún así, en los últimos estudios realizados, se ha detectado que entre un 30% – 40% de los pacientes que presentan una esteatohepatitis no alcohólica es debido a causas genéticas. «Se ha comprobado que la presencia de una mutación en el gen PNPLA3 puede conllevar a que la persona sea más propensa a acumular grasa en el hígado y, por tanto, a desarrollar esta enfermedad sin necesidad de tener unos perfiles clínicos desfavorables. Se calcula que solo el 3%-5% de la población española tiene este gen mutado y que más de un tercio de ellos tendrán tendencia a desarrollar enfermedad hepática», puntualiza el Dr. Romero.

Las dos complicaciones más graves que derivan directamente de esta enfermedad serían, por un lado, la progresión natural de la enfermedad hepática, es decir, un primer proceso a la cirrosis que podría llegar a producir cáncer de hígado, y, por otro, el incremento del riesgo cardiovascular, ya que se ha visto que las personas que poseen el hígado inflamado tienen mayor riesgo cardiovascular que las personas con hígado sano.

A pesar de ello, la esteatohepatitis es una enfermedad que se puede revertir mediante la práctica regular de ejercicio físico y una dieta saludable, junto con el control de las principales enfermedades que se asocian a la esteatohepatitis, como es la obesidad y la diabetes. Aun así, el Dr. Manuel Romero añade que, «el problema es que resulta tremendamente difícil convencer al paciente para que haga deporte, con lo que nos vemos obligados a desarrollar nuevos tratamientos que permitan lograr el control de la enfermedad». En este sentido, también se presentará en el congreso un estudio que muestra el impacto positivo del ejercicio físico y la dieta durante un año en esta enfermedad. Además, en el marco del congreso, se discutirán las posibilidades terapéuticas de fármacos prometedores como el ácido obeticólico, la quercetina o el GFT-505″, añade el hepatólogo.

En el marco de la AEEH se ha conformado el Grupo Nacional para el Estudio de la Esteatohepatitis, un equipo formado por dieciocho grupos de investigación, quince hospitales y tres centros de investigación básica, que tiene el objetivo de elaborar el primer registro sobre esta enfermedad y potenciar la investigación traslacional y de colaboración.

Los hepatólogos españoles reclaman una estrategia nacional en hepatología

El Congreso ha albegado la presentación del Libro Blanco de la Hepatología en España, una iniciativa liderada por la AEEH, con la colaboración de Porib y Gilead, que pretende poner de manifiesto el rol de la hepatología en nuestro país, dando a conocer datos sobre los recursos asistenciales, humanos, diagnósticos y terapéuticos, que están disponibles actualmente para el manejo de estos pacientes.

Gracias a este trabajo, en el que han participado un total de 161 hospitales españoles de referencia, sabemos, por primera vez, que nuestro país dispone de un total de 590 médicos destinados al manejo de los pacientes hepáticos (ratio de 1,28 por cada 100.000 habitantes), y que, además, el 56% de estos especialistas se localizan en los hospitales de más de 500 camas y que poseen una edad media de 47 años.

El documento también revela que la mortalidad asociada a las enfermedades hepáticas (8%) duplica la tasa de mortalidad por cualquier otra causa dentro de los servicios hospitalarios de gastroenterología y medicina interna (3%) y la tasa de mortalidad de los hospitales consultados (4%). Además, las enfermedades hepáticas son responsables del 2% del total de ingresos que se produjeron en nuestro país en el año 2011 (3.640.064), y es la segunda enfermedad que ha experimentado un mayor crecimiento en el número de ingresos en los últimos cinco años.

Otro dato analizado en la investigación realizada por la AEEH, ha sido saber cuales son las patologías hepáticas más frecuentes de las consultas externas, es decir, aquellas revisiones que realiza el especialista a aquellos pacientes que ya no están hospitalizados. Así, se ha visto que el 80% de las consultas se debieron a hepatitis virales (36%), trasplante hepático (27%) y cirrosis (16).

En este sentido el Dr. Calleja señala que «estos datos nos hacen preveer que la carga asistencial asociada a las patologías hepáticas irá en aumento durante los próximos años, con lo que es necesario que las autoridades sanitarias se comprometen a diseñar una estrategia nacional en hepatología, que pueda garantizar una calidad asistencial a todos los pacientes».

Fuente: Jano Online.

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En ambos artículos se aportan elementos básicos para la interpretación de las pruebas hepáticas. El primero de ellos lo hace en el contexto de la gastroenterología pediátrica, aunque la información que aquí se brinda resulta e interés en la práctica de la atención primaria. De manera novedosa, en el segundo trabajo se presenta una visión actualizada del valor del índice de Ritis y su interpretación.

Editorial ElsevierLa editorial Elsevier (Ciencia y Tecnología), ha concedido otorgar un período de prueba, para toda la red Infomed, a su plataforma ScienceDirect. Esta prueba tendrá una duración de un mes y finaliza el 12 de marzo del 2014. En su primera etapa permitirá el acceso a un grupo representativo de revistas seleccionadas e incluidas dentro de nuestros intereses principales. En una segunda etapa de la prueba, con fecha aún no determinada, la editorial ofrecerá para su evaluación el acceso a otro grupo de revistas y libros seleccionados.

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