La Organización Mundial de la Salud estimó que 360 millones de personas, el 5.0 % de la población mundial, sufren de alguna discapacidad auditiva.
En un informe dado a conocer en Ginebra, refirió que 183 millones son hombres, 145 millones son mujeres y 32 millones son niños menores de 14 años; además, cada tres personas mayores de 65 años, padece algún tipo de deficiencia auditiva.
En cuanto a las regiones, según el informe la mayor prevalencia la padece Europa Central y del Este; Asia Central, con 7.6 %; Asia Pacífico con 6.1 %; África Subsahariana con 4.5 %.
América Latina y el Caribe 4.5 %, seguida por Medio Oriente y Norte de África 4.5 % y el bloque de países desarrollados con 3.9 %.
Las principales enfermedades infecciosas que causan deficiencias auditivas o incluso sordera son la rubeola, la meningitis, el sarampión, y las paperas, recordó el organismo sanitario de Naciones Unidas (ONU), con sede en Ginebra.
Asimismo se atribuyen otras causas como cuestiones genéticas, golpes, problemas durante el embarazo, uso de algunos medicamentos o la exposición al ruido excesivo.
«Casi la mitad de todos los casos de pérdida de audición son fácilmente evitables si bien muchos pueden ser tratados mediante el diagnóstico precoz y las intervenciones adecuadas tales como aparatos auditivos implantados quirúrgicamente», subrayó OMS.
«Las personas con pérdida de audición también pueden beneficiarse del entrenamiento lenguaje de signos y el apoyo social», refirió.
La OMS alentó a los países a desarrollar programas para prevenir la pérdida de audición en sus sistemas de atención primaria de salud, incluyendo los programas de vacunación de niños contra el sarampión, la meningitis, paperas y rubéola.
Así como la detección y el tratamiento de la sífilis en las mujeres embarazadas, y la evaluación precoz y el tratamiento de la pérdida auditiva en los bebés. febrero 27/2013 (Notimex)
Tomado del Boletín de Prensa Latina: Copyright 2012 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A»
Noticias. Al Día
La adenoamigdalitis crónica en la infancia es una enfermedad frecuente en Cuba y ocupa el tercer lugar en la morbilidad quirúrgica en la especialidad de otorrinolaringología pediátrica. El presente trabajo se propone describir el comportamiento clínico epidemiológico de la adenoamigdalitis crónica infantil, mediante un estudio descriptivo prospectivo y transversal con un muestreo no probabilístico a 191 niños con adenoamigdalitis crónica en un universo de 1 050 niños con enfermedades otorrinolaringológicas que asistieron al Hospital Pediátrico Universitario de Centro Habana entre septiembre de 2009 y julio de 2011. Los resultados muestran que la mayor morbilidad fue en varones de 2 a 4 años. La enfermedad se caracterizó por episodios de amigdalitis recurrente con obstrucción nasal y rinitis. Los factores de riesgo modificables más frecuentes fueron: ausencia o destete precoz, exposición involuntaria al humo del cigarro y la asistencia al círculo infantil. Los antecedentes personales y familiares más frecuentes fueron: alergia respiratoria o asma bronquial. Se concluye que la enfermedad es de origen multifactorial, y disminuye su morbilidad a partir de los seis años de edad.
El presente artículo se propone caracterizar las referencias bibliográficas en los artículos originales y de revisión en revistas biomédicas cubanas según su número, actualidad y errores detectados; elementos importantes a considerar por los que se inician como autores en la Revista Cubana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. Se examinaron 4 824 referencias. El número de referencias promedio osciló entre 10 y 25 en los artículos originales y más de 25 en los artículos de revisión. El uso incorrecto de los signos de puntuación, de las direcciones electrónicas y la omisión de datos de la fuente, fueron los errores principales. Se concluye que los artículos originales y de revisión tienen un número apropiado de referencias, su actualidad no es buena. Los errores detectados llevan a citas inexactas que casi siempre es información irrecuperable. Los revisores externos pueden mejorar las referencias pero es del autor la responsabilidad primaria de incluir en sus manuscritos referencias de buena calidad, por su número, exactitud y actualidad.
Más de 400 espirituanos padecen sordera
Próximos a la publicación del primer número de la Revista Cubana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, sugerimos a los autores de trabajos en la misma la lectura de la presente editorial, donde se realiza una valoración actualizada del «arbitraje científico», la importancia de esta tarea para las autoridades científicas y los propios autores; destacando que debemos desarrollar una cultura científica que exige a los autores comprender que un árbitro nunca es un «enemigo»; que por lo general es un aliado, ya que procura mejorar los artículos remitidos o incluso evita que vea la luz un trabajo deficiente, algo que siempre terminará por dañar la reputación de su autor.











