cirrosisEnfoque diagnóstico de la insuficiencia renal en los pacientes con cirrosis.

Autores: Grupera  I,  Cárdenas A.  Fuente:  Clinical Liver Disease. Suplemento 1 en idioma español. Vol 2; 2013.

Un artículo en el que se revisan las causas de la insuficiencia renal en el paciente cirrótoco y la conducta a seguir con estos pacientes. El paso más importante para tratar la insuficiencia renal en un paciente con cirrosis consiste en identificar su etiología y este elemento se analiza on profundidad en esta ocasión.

Guido Banti (1852-1925) fue un destacado patólogo italiano que describió por primera vez la esplenomegalia congestiva. También fue el primero en reconocer en la sangre el bacilo causante de la fiebre tifoidea. Fue un excelente maestro en su cátedra de Florencia y destacó por su trabajo de investigación sobre la utilidad de la esplenectomía en la anemia hemolítica y en la púrpura trombocitopénica idiopática. Hizo la primera descripción de la esplenomegalia congestiva en 1894, destacando que con frecuencia se asociaba a cirrosis. Más tarde recopiló su experiencia, destacando que también se producían casos similares en pacientes sin cirrosis (Banti G. Ueber morbus Banti. Folia Hematológica. 1910; 10:33).

 

Un nuevo estudio de la Universidad de McMascter revela que la molécula elafin, presente en el intestino de individuos sanos, se encuentra en menor cantidad en pacientes con enfermedad celiaca.

Científicos de la Universidad de McMaster (Canadá) han descubierto que la molécula elafin, que está presente en el intestino de individuos sanos, se encuentra en menor cantidad en pacientes con enfermedad celiaca. Los resultados del estudio se han publicado en The American Journal of Gastroenterology.

En este estudio, los investigadores han descubierto que la molécula elafin, al interactuar con la enzima transglutaminasa 2, reducía la reacción enzimática que aumenta la toxicidad de los péptidos derivados del gluten. En estudios con ratones, los investigadores han descubierto que la administración de la molécula elafin protege el revestimiento del tracto gastrointestinal superior que se altera con el gluten.

«A las personas que tienen que evitar el consumo de gluten de manera estricta durante toda su vida a veces les resulta muy difícil debido a que no se encuentra sólo en la comida, sino que también lo utilizan en la industria cosmética y farmacéutica como relleno», explica Elena Verdu, profesora de medicina en la Facultad de Medicina Michael G. De Groote.

En este sentido, Verdu afirma que este hallazgo aumenta la posibilidad de la administración o el reemplazo de elafin como una nueva terapia adyuvante a la dieta sin gluten. «Esto podría permitir una flexibilidad en una dieta restrictiva permanente y aumentar la calidad de vida de los pacientes y acelerar potencialmente la curación de las lesiones celiacas», concluye.

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ulcera-sangrandoHemorragia digestiva alta no varicosa: comportamiento e índice de Rockall.

Autores: Ramírez JK y cols. Fuente: Rev Cubana Cir. 2014; 53 (1).

La hemorragia digestiva alta no varicosa es actualmente una emergencia quirúrgica de difícil manejo, hecho que motivó el conocer su comportamiento y, usando el índice de Rockall, el riesgo de los afectados de sufrir resultados adversos durante su evolución, aquellos de posible alta precoz y las causas que la impiden. Este estudio fue realizado en el Hospital General Docente «Ernesto Guevara de la Serna» con 182 pacientes atendidos entre 2009 y 2010. Con el mismo se confirmó que el alta precoz puede ser dada a pacientes con Rockall bajo, siempre que se preste especial atención a la estabilidad hemodinámica.

cancerprecozEl pronóstico de paciente con cáncer gástrico está relacionado de forma muy estrecha con su estadio. Con la detección precoz es posible la curación del mismo. La endoscopía digestiva, tanto con luz blanca como con técnicas de realce de imágenes, juega un importante papel en el disgnóstico y en la terapéutica. En el artículo The Current State of Diagnosis and Treatment for Early Gastric Cancer, publicado en la revista electrónica Diagnostic and Therapeutic Endoscopy (volumen correspondiente al año 2013), los autores (Tomoyuki Yada, Chizu Yokoi y Naomi Uemura) realizan una revisión del tema, que incluye las nuevas técnicas endoscópicas como las disecciones mucosa y submucosa y sus resultados.

Enfoque diagnóstico de la hipertensión portal.
La hipertensión portal es un síndrome clínico que se caracteriza por esplenomegalia, ascitis, varices gastrointestinales y encefalopatía, y que se define por un gradiente de presión venosa hepática (HVPG) mayor de 5 mm Hg a 5 mm Hg. La hipertensión portal es la principal causa de complicaciones graves y muerte en pacientes con cirrosis, pero también aparece en ausencia de cirrosis, y denomina «hipertensión portal no cirrótica» (HPNC). Tanto en la hipertensión portal cirrótica como en la no cirrótica, el objetivo es diagnosticar y caracterizar su gravedad a fin de minimizar las complicaciones, potencialmente graves y mortales. El objetivo de esta revisión es ofrecer una descripción general sobre el enfoque diagnóstico de la hipertensión portal. Sin embargo, para entender el diagnóstico y el manejo de este síndrome, es fundamental conocer la fisiopatología subyacente y sus rasgos etiológicos.

El 6 por ciento de los pacientes que no tenían ningún problema de salud después del procedimiento contrajeron cáncer de colon entre 3 y 5 años después, halló un estudio.

El cáncer colorrectal pasa inadvertido en aproximadamente el 6 por ciento de las colonoscopias, según un estudio nuevo.

«No solo vimos que la colonoscopia no es perfecta, sino que descubrimos una serie de factores asociados con estos cánceres ‘no detectados'», comentó en un comunicado de prensa de la Universidad de Utah el autor principal del estudio, el Dr. Jewel Samadder, del Instituto Oncológico Huntsman de la universidad.

«Tendían a aparecer en pacientes mayores de 65 años, en pacientes con antecedentes médicos de cáncer colorrectal y en pacientes a los que se habían encontrado anteriormente pólipos», indicó.

Una colonoscopia implica insertar un tubo fino con una cámara por el recto para comprobar si hay alguna señal de cáncer o de pólipos precancerosos en el intestino.

Los investigadores analizaron los datos de los pacientes que se sometieron a colonoscopias entre 1995 y 2009. Aproximadamente al 6 por ciento de los pacientes a quienes no se encontró nada después de una colonoscopia se les diagnosticó un cáncer colorrectal entre 3 y 5 años después.

Estos cánceres podrían haber pasado desapercibidos durante la colonoscopia o se podrían haber desarrollado rápidamente entre una colonoscopia y otra, según el estudio, publicado en línea el 20 de marzo en la revista Gastroenterology.

Las colonoscopias para la evaluación del cáncer colorrectal deberían realizarse cada 10 años para las personas de a partir de 50 años de edad en la población general, y cada 5 años para los que tengan un riesgo más alto, según los expertos.

Los investigadores también hallaron que muchos de los cánceres que pasaron desapercibidos se produjeron en el lado derecho del colon, que está en el extremo del alcance del colonoscopio.

«Lo primero que pensamos fue que quizá los médicos no vieron todo el colon, o que la preparación del procedimiento no fue completa, lo que dificultaría su visión», indicó Samadder. «Sin embargo, los expedientes médicos de los pacientes con cánceres que pasaron desapercibidos mostraron que rara vez se produjeron estos problemas».

Los cánceres situados en el lado derecho del colon son a menudo diferentes biológicamente que los de otras partes del colon, ya que aparecen a partir de diferentes tipos de pólipos, explicó Samadder. «Estos tipos de pólipos son más planos y crecen más rápidamente, lo que podría explicar por qué no se ven durante la colonoscopia, además de cómo pudo desarrollarse un cáncer aunque los pólipos no fueran visibles», señaló.

La tasa de cánceres colorrectales que no se detectaron durante las colonoscopias de este estudio es ligeramente más baja que la que se halló en estudios parecidos realizados en Canadá y en Alemania.

«Solo si comprendemos las limitaciones de la colonoscopia podremos mejorar su uso y la capacidad de detectar pólipos, y con ello reducir los casos de cáncer colorrectal», añadió Samadder.

Fuente: Noticias de salud, MedlinePlus.

Una prueba de ADN en heces podría servir en el cribado del cáncer colorrectal (CCR). Los resultados de un ensayo sobre esta prueba no invasiva emulan la eficacia de la colonoscopia. Una prueba de ADNen heces podría servir en el cribado del cáncer colorrectal (CCR). Los resultados de un ensayo sobre esta prueba no invasiva emulan la eficacia de la colonoscopia, el método de análisis de referencia para este cáncer. El estudio, que se publica en la edición electrónica de The New England Journal of Medicine, concluye que la prueba de ADN en heces detecta el CCR con una sensibilidad del 92,3 por ciento, un 20 por ciento más (73,8 por ciento) que con la prueba inmunohistoquímica fecal. Además, la prueba de ADN fecal consigue una sensibilidad del 94 por ciento en las fases iniciales (más susceptibles de curarse) del cáncer: los estadios I y II. La prueba, llamada Cologuard, analiza las huellas de ADN que el cáncer o las lesiones precancerosas dejan en las deposiciones; las muestras se recogen sin necesidad de una preparación intestinal previa ni de cambios en los hábitos alimentarios; de hecho, el análisis puede realizarse con muestras enviadas por correo. El test está desarrollado y patentado por Exact Sciences, pero no cuenta todavía con la luz verde para su comercialización de la agencia reguladora estadounidense FDA. Triple análisis El estudio Deep-C está coordinado por David  Ahlquist, gastroenterólogo de la Clínica Mayo y uno de los inventores del Cologuard, y por Thomas Imperiale, profesor de Medicina en la Universidad de Indiana. En total, se incluyeron 10.000 individuos con entre 50 y 85 años de 90 centros en Estados Unidos y Canadá. Además de la prueba de ADN, se les realizó la de sangre oculta en heces y una colonoscopia. «Las tasas de detección con el test Cologuard del cáncer en estadios precoces y de pólipos precancerosos de alto riesgo validadas en este amplio estudio fueron espectaculares y no se han obtenido con otros métodos no invasivos», afirma Ahlquist. «Esperamos que la precisión y la facilidad de uso del test ampliará la eficacia del cribado y contribuirá a frenar los índices de cáncer colorrectal de la misma forma que ha ocurrido con la citología en la detección del cáncer de cérvix». Según Imperiale, el hallazgo más importante de este estudio es «la alta sensibilidad de Cologuard para detectar el cáncer colorrectal en un estadio curable, lo que representa la sensibilidad más alta obtenida por una prueba no invasiva». En un editorial al respecto en New England, se matiza que antes de determinar el papel de este test en el cribado del CCR habría que revisar algunos factores, como la baja especificidad y el elevado coste de la prueba, comparado con el del test de sangre oculta. Fuente: Diario Médico