La revista digital Correo Científico Médico publica en su edición más reciente (volumen 18, No. 1,  año 2014) los siguientes artículos, de la autoría de colegas de la especialidad:

esofago-histologiaUn equipo de investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, ha logrado generar esófagos mediante ingeniería tisular y los ha trasplantado con éxito en ratas.

Un equipo de investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, ha logrado generar esófagos mediante ingeniería tisular y los ha trasplantado con éxito en ratas. El estudio, liderado por el investigador Paolo Macciarini, se publica hoy en Nature Communications, y muestra que los órganos trasplantados son capaces de regenerar nervios, músculos, células epiteliales y vasos sanguíneos.

Hasta ahora, la técnica de ingeniería tisular empleada por este grupo había permitido producir vejigas urinarias, tráqueas y vasos sanguíneos, que también se han trasladado a la clínica, con cierta polémica por sus pobres resultados. Sin embargo, no había sido posible generar tejido para remplazar esófagos dañados.

Propiedades
En este nuevo trabajo, partieron de esófagos de ratas a los que les retiraron todas las células, de forma que únicamente quedase una matriz que conservaba tanto la estructura como las propiedades mecánicas y químicas del órgano. Esas matrices se llenaron nuevamente con células de la médula ósea caracterizadas por una baja inmunogenicidad, que hace innecesario el uso de fármacos inmunosupresores.

Las células se adhirieron con éxito a la matriz biológica y empezaron a mostrar características propias del esófago al cabo de tres semanas.

Los tejidos cultivados de este modo se utilizaron para remplazar segmentos del esófago en ratas. Todos los animales trasplantados sobrevivieron y, al cabo de dos semanas, ya se podían apreciar indicadores de los principales componentes del injerto regenerado: epitelio, vasos sanguíneos, células musculares y nervios.

Macciarini, que dirige el Centro Avanzado para la Medicina Regenerativa Traslacional del Instituto Karolinska, ha declarado que sus resultados son muy prometedores: «Representan un avance fundamental hacia el traslado a la clínica de la ingeniería tisular de esófagos».

El equipo sueco cree que los órganos regenerados de esta manera podrían mejorar la supervivencia y la calidad de vida de los cientos de miles de pacientes que cada año son diagnosticados de trastornos esofágicos como cáncer, anomalías congénitas o traumatismos.

Fuente: Diario Médico.

Un análisis publicado en el ‘BMJ’ criba tres estudios sobre AP, cáncer colorrectal y de pulmón. En los dos primeros, la tasa de error supera el 20%.

Un equipo liderado por Hardeep Singh, del Centro de Innovación en Calidad, Efectividad y Seguridad del Centro de Veteranos de Houston, en Estados Unidos, ha concluido que, cada año, al menos uno de cada veinte pacientes que acude a consultas externas sufre un error de diagnóstico.

La estimación, que se publican en el último número de BMJ Quality and Safety, se ha obtenido a partir de la revisión de casos en tres estudios: uno, realizado sobre algo más de 81.000 pacientes en atención primaria, y otros dos relativos a cáncer colorrectal (con 291.000 enfermos) y cáncer de pulmón (con casi 600 casos).

Los resultados muestran que en una selección de 674 consultas en primaria se evidenciaron 141 errores, una tasa del 20,9 por ciento. En cáncer colorrectal la tasa es mucho menor, del 0,009 por ciento; pero en cáncer de pulmón, errores como no tomar medidas diagnósticas adicionales en los siete días siguientes a una placa anormal ocurre en el 21,64 por ciento de los casos.

La tasa combinada de errores, según explican Singh y su equipo, es «del 5,08 por ciento, es decir, 12 millones de adultos al año en Estados Unidos. A partir de nuestros propios estudios previos, calculamos que la mitad de los errores tienen el potencial de producir un daño grave».

Los autores se centraron en estos tres estudios porque «utilizan una misma definición de error de diagnóstico y lo confirman a través de la revisión de la historia» y porque permiten combinar una visión de primaria y especializada. Además, «el retraso en el diagnóstico del cáncer es uno de los errores con consecuencias más graves y con mayor coste asociado», pese a que su incidencia -como en el cáncer colorrectal- no siempre sea grande.

Errores en España
En España, el Estudio sobre la Seguridad de los Pacientes en Atención Primaria de Salud (Apeas), publicado en 2006, detectó que la prevalencia de eventos adversos es del 18,63 por ciento, que afectaron al 10,11 por ciento de los pacientes. El 54,7 por ciento de los incidentes se consideraron leves, el 38, moderados, y el 7,3, graves. El 13,1 por ciento fueron errores de diagnóstico.

Fuente: Diario Médico.

Los pacientes con cirrosis son más de cinco veces más propensos a padecer infecciones que otros pacientes con enfermedades crónicas.

Un grupo de científicos financiados por el Wellcome Trust, en Reino Unido, ha descubierto un mecanismo para tratar a los pacientes con enfermedad hepática, que tienen más probabilidades de sufrir infecciones. Esto se debe a la producción excesiva de la hormona lipídica prostaglandina E2 (PGE2), que impide a las células blancas de la sangre ingerir bacterias y matarlas. El tratamiento sugerido para estos pacientes consistiría en revertir la inmunosupresión en los pacientes.

Además, se encontró una disminución de la concentración globular de la proteína albúmina en la sangre, cuya inactivación de la catálisis de PGE2 en pacientes con enfermedad hepática contribuía a la baja inmunidad. Para evitar que la inmunidad del paciente sea baja se ha sugerido que las infusiones de albúmina pueden revertir la supresión inmune en la enfermedad hepática crónica.

«La infección es la causa más común de muerte en pacientes con cirrosis y hace 30 años se observó una respuesta inmune innata defectuosa. Sin embargo, se desconocían las causas de esa reducción de la inmunidad. Hemos descubierto un mecanismo poderoso para la supresión inmune y un tratamiento sencillo y seguro», explicó Derek Gilroy, investigador del Wellcome Trust.

Los investigadores planean llevar a cabo un ensayo clínico analizando la capacidad de la albúmina para revertir la supresión inmune en pacientes con cirrosis a partir de este verano.

Fuente: NotiGastro

Cuatro estudios que se publican en la edición digital de The New England Journal of Medicine, coincidiendo con el Congreso Internacional del Hígado, que se celebra en Londres, aportan los resultados en pacientes con diferentes esquemas terapéuticos para el virus de la hepatitis C.

Cuatro estudios que se publican en la edición digital de The New England Journal of Medicine, coincidiendo con el Congreso Internacional del Hígado, que se celebra en Londres, aportan los resultados en pacientes con diferentes esquemas terapéuticos para el virus de la hepatitis C.

Los trabajos dan cuenta del cambio que vive el abordaje de esta enfermedad, tanto en su fase más incipiente, con la introducción de nuevos antivirales, que potencian la eficacia de ribavirina sin recurrir al interferón, como en la siguiente etapa donde el tratamiento se basa en nuevos fármacos sin la ribavirina.

La combinación de ledipasvir y sofosbuvir en pacientes con el virus de hepatitis C sin cirrosis ha conseguido altas tasas de respuesta virológica sostenida en estos enfermos. Los individuos incluidos estaban infectados por el genotipo 1 del virus, y no habían presentado respuesta significativa a los tratamientos previos basados en interferón. El trabajo, llevado a cabo sobre 420 pacientes, está encabezado por Nezam Afdhal, del Centro Médico Beth Israel Deaconess, en Boston.

Un solo comprimido
Este mismo régimen farmacológico de ledipasvir y sofosbuvir, administrado en un solo comprimido diario, a lo largo de entre ocho y doce semanas, se ha demostrado eficaz en pacientes con hepatitis C crónica sin cirrosis, que estaban infectados por el genotipo 1 del virus. Kris V. Kowdlye, del Instituto de Enfermedades Digestivas en el Centro Médico Virginia Mason, es el primer firmante del trabajo.

Junto a estos estudios, se han presentado otros dos con un esquema de fármacos que sí incluye ribavirina. Uno de ellos, con participación española (ver apoyo), además de centros de Alemania, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos, ha examinado a 380 pacientes de diferentes centros que presentaban cirrosis.

Este nuevo régimen consta de varios agentes: ABT-450/ritonavir, ombitasvir, dasabuvir, ademásd e la ribavirina. Después de doce semanas tras la última dosis, no se detectó el virus de la hepatitis C en la sangre del 91,8 por ciento de los enfermos que tomaron esta píldora durante 12 semanas. Entre los pacientes tratados a lo largo de 24 semanas, el 95,9 por ciento estaba libre del virus 12 semanas después de finalizar el tratamiento. El otro trabajo que analiza este mismo régimen en pacientes con la infección por el virus C está encabezado por Jordan J. Feld, del Centro de Enfermedad Hepática de Toronto, en Canadá.

Curación del 95% en cirróticos

Un estudio en el que ha participado Xavier Forns, del Hospital Clínico de Barcelona-Idibaps, ha observado que los pacientes con hepatitis C avanzada y cirrosis que reciben un tratamiento con fármacos antivirales orales: un inhibidor de la proteasa, polimerasa y NS5A, con ribavirina por 12 o 24 semanas superan una tasa de curación del 95 por ciento, con una buena tolerancia.
En la opinión de Forns, uno de los aspectos más destacables es que el trabajo se realizó solamente en cirróticos, por lo que el éxito en la tasa de curación supone un cambio de paradigma en el manejo de estos enfermos. «Se abren grandes esperanzas para pacientes con formas graves de hepatitis C en el post-trasplante», ha indicado.

Fuente: Diario Médico

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dra-elsagLa enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten, que es la fracción proteica presente en algunos cereales como el trigo; en otros, como son la cebada y el centeno, existen las llamadas prolaminas que también producen el mismo efecto. La Dra. Elsa García Bacallao expone sobre el tema en la sección «Consulta Médica» del Periódico Granma.

farmacosLa resistencia a los antibióticos es alta en la región de América Latina, según los resultados del estudio The Problem of Helicobacter pylori Resistance to Antibiotics: A Systematic Review in Latin America, que parte del análsis de la literatura publicada sobre el tema en la región. El trabajo, de la autoría de M Constanza Camargo y un grupo de colaboradores, aparece publicado en la edición más reciente de American Journal of Gastroenterology (Am J Gastroenterol 2014; 109:485–495). Un grupo de investigadores cubanos participaron en la revisión del manuscrito.

angiodisplasiaLas lesiones angiodisplásicas se definen como comunicaciones anormalmente dilatadas entre venas y capilares. Se identifican con relativa frecuencia en los estudios endoscópicos. En el artículo Management of Gastrointestinal Angiodysplastic Lesions (GIADs): A Systematic Review and Meta-Analysis, publicado en Am J Gastroenterol 2014; 109:474–483, los autores Jackson CS y Gerson LB, analizan la eficacia de las opciones terapéuticas hoy disponibles, entre las que se incluyen las modalidades por vía endoscópica.

La OMS recomendó fuertemente los nuevos fármacos con una gran advertencia sobre su costo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) quiere un «esfuerzo concertado» para reducir el costo de los nuevos fármacos contra la hepatitis C, que ofrecen una cura para la enfermedad viral que destruye el hígado pero a los que la mayoría de los pacientes infectados en el mundo no puede acceder.
Los comentarios de la agencia de la ONU el miércoles añaden presión a las farmacéuticas como Gilead Sciences -que ya se enfrenta a protestas en Estados Unidos por su pastilla de 1.000 dólares al día- para que hagan más para mejorar el acceso al medicamento.
En su primera guía sobre el tratamiento de la enfermedad, publicada en una reunión de expertos hepáticos internacionales en Londres, la OMS recomendó fuertemente los nuevos fármacos de Gilead y Johnson & Johnson, con una gran advertencia sobre su costo.
El tratamiento de unos 150 millones de personas que viven con hepatitis C crónica en todo el mundo es el nuevo frente en la batalla por el acceso a los medicamentos.
Como sucedió hace 15 años con el sida, las nuevas medicinas están transformando la capacidad de luchar contra la hepatitis C porque las píldoras como Sovaldi de Gilead son mucho más efectivas y se toleran mejor que los viejos tratamientos inyectables, con tasas de curación por encima del 90 por ciento en muchos casos.
«Estos fármacos son fantásticos; son realmente un avance», dijo a Reuters Markus Peck-Radosavljevic, profesor de Medicina en Viena y secretario general de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado. «Pero los precios son demasiado altos», añadió.
Las compañías farmacéuticas dicen que necesitan poner altos precios a los nuevos fármacos que tienen éxito para cubrir el enorme costo de desarrollo, que incluye los esfuerzos en medicamentos que no consiguen lanzar al mercado.
En el congreso de expertos hepáticos se presentará esta semana un número récord de resultados prometedores en ensayos clínicos en etapa final sobre varios medicamentos orales nuevos.
El virus de la hepatitis C (VHC) se extiende por la sangre, a menudo a través de agujas contaminadas. Provoca cirrosis y cáncer de hígado. La gran mayoría de casos se da en países pobres donde la complejidad, el costo y los efectos secundarios de las terapias actuales vuelven inviables los tratamientos.
La llegada de unas simples pastillas, tomadas durante apenas dos meses, podría revolucionar el tratamiento, siempre que el precio sea adecuado.
La nueva guía de la OMS establece lineamientos sobre cómo evaluar, tratar y prevenir el VHC, a la vez que envía un fuerte mensaje sobre el precio de los nuevos fármacos para combatir la enfermedad.
«Espero que esta guía ayude a promover una reducción del precio y por lo tanto un aumento en el acceso (al medicamento)», dijo Stefan Wiktor, que dirige el programa de hepatitis de la OMS.
Médicos Sin Fronteras cree que un régimen de diagnóstico y 12 semanas de tratamiento no debería costar más de 500 dólares. Eso comparado con los 84.000 y 66.000 dólares que cobran Gilead y J&J, respectivamente, por sus fármacos en Estados Unidos.
Fuente: Noticias, Intramed.