arbolbiliarUpdate on endoscopic pancreatic function testing
Nuevas técnicas de estudio de la función pancreática auxiliadas por la endoscopía: aspiración de las secreciones pancreáticas a través del canal de succión de la endoscopia. La prueba de función pancreática endoscópica de secretina (ePFT) implica la colección de aspirados duodenales a 15, 30, 45 y 60 min después de estimulación de secretina. Una concentración de bicarbonato superior a 80 mmol/L en cualquiera de las muestras se considera un resultado normal. El ePFT de secretina ha demostrado buena sensibilidad y especificidad comparada con diversos estándares de referencia. Hoy día se han descubierto nuevas proteínas y biomarcadores del jugo pancreático que pueden complementar el tradicional análisis de fluidos.

hpylori Con el incremento de la resistencia a los antimicrobianos, el éxito del tratamiento de la triple terapia estándar ha disminuido a niveles inaceptables. Por lo tanto, han surgido varios regímenes de tratamiento para curar la infección por Helicobacter pylori. Nuevos conceptos y esquemas para el tratamiento de primera y segunda línea. La introducción de otros antibióticos como el levofloxacino. El tratamiento de tercera línea basado en la susceptibilidad antibiótica. Los esqumas basados en Furazolidona o levofloxacino. Todos estos elementos se presentan en el artículo A new look at anti-Helicobacter pylori therapy

La Dispepsia funcional es un trastorno muy prevalente y heterogéneo. Son muchos los factores implicados en su patogenia, tales como trastornos de la motilidad gástrica, hipersensibilidad visceral, factores psicológicos, infección por Helicobacter pylori y secreción excesiva de ácido gástrica. El artículo  Pathophysiology of Functional Dyspepsia proporciona una visión general de estos factores patogénicos y los mecanismos fisiopatológicos.

Changes, functional disorders, and diseases in the gastrointestinal tract of elderly.

Este artículo describe los cambios en las funciones digestivas básicas (motilidad, secreción, digestión intraluminal, absorción) que ocurren en el envejecimiento. Los individuos ancianos a menudo presentan una dismotilidad de la musculatura orofaríngea y una alteración de la deglución de los alimentos. Las reducciones en el peristaltismo esofágico y de las presiones del esfínter esofágico inferior (EEI) también son más frecuentes en las personas mayores y pueden causar un reflujo gastroesofágico. La motilidad y el vaciamiento gástricos así como la motilidad intestinal son, por lo general, normales en los individuos ancianos, si bien se han notificado en algunos casos una motilidad y vaciamiento gástricos retardados. La motilidad propulsora del colon también está disminuida y esta alteración se asocia con cambios neurológicos y endocrinos-paracrinos de la pared colónica. En el anciano se describen frecuentemente disminución de las secreciones gástricas (ácido, pepsina) y alteración de la barrera mucosa-bicarbonato, lo cual puede favorecer la úlcera gástrica. A menudo la secreción pancreática exocrina está disminuida, así como el contenido en sales biliares de la bilis. Estos cambios representan mecanismos subyacentes de las disfunciones gastrointestinales sintomáticas del anciano tales como disfagia, enfermedad por reflujo gastroesofágico, dispepsia primaria, síndrome del intestino irritable, estreñimiento primario, maladigestión y disminución de la absorción de nutrientes. También se describe el manejo terapéutico de estos trastornos. Los autores también revisan las enfermedades gastrointestinales que son más frecuentes en el anciano, tales como las gastritis atrófica, la úlcera gástrica, la diverticulosis colónica, los tumores malignos, los cálculos biliares, la hepatitis crónica, la cirrosis hepática, el carcinoma hepatocelular (CHC) y la pancreatitis crónica.

barrettNorman Rupert Barrett realizó su primera reparación exitosa de una ruptura esofágica. En 1950 publicó un artículo en el que introdujo el término de esofagitis por reflujo y describió el desarrollo de estenosis esofágicas benignas secundarias a esta condición, reconociendo además a la hernia hiatal como causa importante de reflujo gastroesofágico. A su vez, describió el hallazgo de un esófago revestido por epitelio columnar en lugar del habitual epitelio escamoso. Años más tarde afirmó que este epitelio columnar es el sitio donde se origina el carcinoma de células columnares. En 1962 Barrett describió que los anillos de Schatzki eran resultado de la inflamación de la mucosa y submucosa del esófago, también causados por el reflujo gastroesofágico.

Más información

barrett1¿Si no hay ácido no hay pirosis? Nuevos mecanismos fisiopatológicos de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
El papel del reflujo ácido está bien establecido en la patogénesis de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Estudios recientes sugieren que en pacientes tratados con inhibidores de la bomba de protones, el reflujo no ácido (compuesto por contenido gástrico alcalinizado), la hipersensibilidad esofágica, la disfunción motora del esófago y la comorbilidad psicológica puede causar síntomas persistentes de ERGE. Novedosos conceptos de los posibles mecanismos patogénicos que producen pirosis como el reflujo no ácido y otros mecanismos, y sus tratamientos potenciales para este tipo de reflujo se describen y exploran en esta revisión. (Artículo en formato pdf, 1,20 mb)

En la actualidad existe un interés creciente en las tecnologías que permiten la alta resolución endoscópica y constituyen un complemento a la exploración con luz blanca. Se destacan las técnicas de alta definición que proporcionan  imágenes subcelulares en tiempo real de la superficie epitelial. Estas tecnologías, que se conocen como biopsia óptica ofrecen el potencial para mejorar la exactitud de diagnóstico y rendimiento, mientras facilita la toma de decisiones en tiempo real. Esta revisión proporcionará una visión general de las tecnologías más prometedoras de alta resolución imágenes incluyendo tomografía de coherencia óptica, endocitoscopía, microendoscopía de alta resolución y endoscopia confocal. También se discute sobre la aplicación y las limitaciones actuales de estas tecnologías para la detección temprana de la neoplasia en el esófago de Barrett, la colitis ulcerosa y el cáncer colorrectal.