Efficacy of long-term sublingual-oral immunotherapy in allergic rhinitis
C Cingi, S Aynaci, H Cakli, E Cingi, E Özüdogru, C Keçik, F Altin, and C Bal1ENT Department
Acta Otorhinolaryngol Ital. 2005 August; 25(4): 214–219
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La Rinitis alérgica es un problema de salud global que afecta entre el 10 y el  25% de la población. En el tratamiento de los desórdenes alérgicos, la inmunoterapia específica ocupa un papel central como el único método de tratamiento causal actualmente disponible.  En la inmunoterapia sublingual oral se retiene la vacuna por un período de tiempo y luego se traga.  El objetivo de este estudio fue evaluar la eficacia clínica de la inmunoterapia sublingual-oral en la rinitis alérgica inducida por varios alergenos y demostrar sus efectos por métodos objetivos como las pruebas de punción cutánea y el análisis de IgE específica.

La mayor parte de las alergias a medicamentos se producen por la automedicación y el abuso.

Un 15% de la población española puede sufrir efectos adversos por la toma de fármacos, aunque sólo en un 7% de los casos se confirma que es una alergia. Para concluir que esas reacciones son alérgicas es necesario contar con una historia clínica completa del paciente e información sobre el medicamento sospechoso y de todos los detalles sobre dosificación y síntomas.

La mayor parte de las reacciones adversas que producen las vacunas infantiles no son alérgicas.

Logroño, 22 de octubre de 2009.- La mayor parte de las alergias a medicamentos se producen por el uso no necesario de fármacos o por el abuso en su ingesta, hecho que se da con mucha frecuencia, sobre todo en el tratamiento de enfermedades respiratorias. Así se ha puesto de manifiesto en el Symposium Internacional de Alergia a Medicamentos que se está celebrando en Logroño, en el que participan más de 800 especialistas en alergología nacionales e internacionales.

Cuando se trata de un cuadro viral (85% de los casos) resulta infructuosa la aplicación de antibióticos, ya que no tendrán efecto sobre el agente que provoca la enfermedad. Por el contrario, su uso prolongado y recurrente puede ocasionar una reacción alérgica al medicamento. «El método para evitar una alergia o una reacción adversa con medicamentos consiste en tomar sólo los estrictamente necesarios, según las indicaciones del médico en cuanto a vía de administración, dosis, intervalo y duración del tratamiento», tal como explica doctor Joaquín Martín Lázaro, Médico Especialista en Alergología del Hospital Arquitecto Marcide en Ferrol (La Coruña). «En caso de presentar alguna reacción adversa o síntoma extraño -añade- es conveniente aclarar las dudas con el médico o con el farmacéutico, para no generar incertidumbre en futuros tratamientos o evitar nuevas reacciones». 

Un 15% de la población española puede sufrir alguna reacción adversa a fármacos, aunque sólo en un 7% de los casos se confirma que es realmente una alergia. En general, las reacciones adversas a los medicamentos son comunes y casi cualquier medicamento puede causarlas, desde una irritación o efectos secundarios leves, tales como náuseas y vómitos, hasta una anafilaxia potencialmente mortal. La mayoría de las veces se producen erupciones cutáneas y urticarias menores; sin embargo, hay ocasiones en que se pueden desarrollar otros síntomas y se producen reacciones alérgicas agudas potencialmente mortales que comprometen todo el organismo. «Todo el mundo debe saber que cualquier medicamento es capaz de provocar una reacción en el organismo, sea alérgica o no, y es una razón más para no automedicarse y para acudir al médico ante cualquier duda de salud para que él nos aconseje de la mejor manera»- señala el doctor Martín Lázaro. Tal es el caso del consumo de analgésicos, con o sin receta, cuyo significativo aumento está  provocando cada vez más casos de reacciones alérgicas.

Retos para el alergólogo

«Si se piensa en la cantidad de medicamentos que se consumen diariamente en el mundo, la incidencia de reacciones adversas es pequeña y, de ésas, sólo una pequeña parte son verdaderamente alérgicas, por lo que el papel del alergólogo consiste en intentar descubrir cuáles son verdaderamente alérgicas y cuáles no, aconsejando al paciente la forma de evitar nuevas reacciones en el futuro», señala este especialista.

Para realizar un correcto diagnóstico de esta patología es fundamental contar con una historia clínica completa e información detallada del fármaco o fármacos sospechosos, así como de la enfermedad por la cual se indicó el tratamiento, del espacio de tiempo entre la toma del medicamento y la aparición de los síntomas presentados, de la duración de los mismos y de la necesidad de tratamiento para controlarlos (antihistamínicos, corticoides…) «Otra de las peculiaridades de la alergia a medicamentos es que muchas veces es una auténtica labor de investigación averiguar el fármaco causante. Por eso es muy importante, en caso de presentar una reacción adversa con un medicamento, tener en cuenta datos importantes como las enfermedades que padece el paciente y el tratamiento habitual (nombre comercial y principio activo) del medicamento/os implicados en la supuesta reacción; debe saberse asimismo el número de dosis recibidas antes de aparecer la reacción, el tiempo transcurrido entre la última dosis y la aparición de la reacción, los síntomas y/o tipo de lesiones que aparecieron, la duración de la reacción  (horas, días, semanas); si descamó la piel o quedaron lesiones residuales (pigmentación…), etc. y si necesitó o no atención en urgencias y tratamiento que recibió»-detalla el alergólogo.

El estudio de la alergia a medicamentos representa un reto importante para el alergólogo por los continuos cambios que se producen en este campo: aparecen nuevos medicamentos que potencialmente pueden producir reacciones alérgicas, pero también nuevas enfermedades que precisan a su vez terapias con nuevos fármacos. Por ello es necesaria una investigación permanente, tanto clínica como experimental, para comprender los mecanismos responsables de los efectos indeseables (de naturaleza alérgica o no) que puede producir un medicamento.

Algunos mitos en la alergia a medicamentos: vacunas infantiles

«La alergia a medicamentos está expuesta a distintas interpretaciones y rumores que se extienden más rápido que las evidencias con fundamento científico»- afirma el doctor Martín Lázaro.  En el caso concreto de las vacunas infantiles, por lo general, son bien toleradas y no presentan efectos adversos más allá de lo que es el dolor del propio procedimiento o reacciones locales leves como hinchazón, enrojecimiento y fiebre. Otros efectos secundarios suelen ser moderados y no dejan secuelas permanentes. Como con cualquier otro medicamento, existe la posibilidad de reacción grave (anafiláctica) a la propia vacuna o a alguno de sus componentes.

En este sentido, la vacuna triple vírica en niños alérgicos al huevo era una de las grandes temidas. «La vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis) se cultiva con fibroblastos (un tipo de células) de embrión de pollo. De ahí surgió la posibilidad de que en alérgicos a huevo pudiera haber algún problema. Esto se vio reforzado por la existencia de reacciones graves en algunos pacientes- detalla el experto. Después de revisar los casos referidos de reacciones adversas, se observó que en la mayoría de los casos las reacciones adversas con las vacunas se dieron en niños no alérgicos a huevo y, en un gran porcentaje de ellos, se encontró alergia a la gelatina. Algún otro caso se atribuía al antibiótico neomicina o a otros componentes de la vacuna. El contenido de huevo en la vacuna es entre nulo y una millonésima parte de miligramo de pollo». Se ha estudiado la tolerancia de la vacuna triple vírica en niños alérgicos a huevo y se ha visto que es tan buena como en los no alérgicos a huevo. El comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría recomienda vacunar a todos los niños de forma habitual y remitir al hospital a vacunar a los niños con alergia a huevo demostrada y grave.

 
Enviado a Red alergia por José M. Negro Alvarez

Los protocolos de desensibilización son eficaces para tratar reacciones alérgicas a los tratamientos de quimioterapia más comunes, antibióticos y anticuerpos monoclonales 
Esta técnica permite alcanzar dosis terapéuticas eficaces entre 4 y 12 horas del fármaco evitando reacciones alérgicas en la piel o el daño multiorgánico asociado a un episodio de anafilaxia

Logroño, 23 de octubre de 2009.- La alergia a medicamentos constituye un motivo de consulta cada vez más frecuente y según datos de la Sociedad Española de Alergología e  Inmunología Clínica (SEAIC) en la actualidad este tipo de alergia constituye el tercer motivo de consulta más frecuente, tras la rinoconjuntivitis y el asma. Se estima que entre el 15 y el 25% de la población puede sufrir alguna reacción a la medicación utilizada que, en la mayoría de las ocasiones, puede derivar en una reacción alérgica.

A diferencia del resto de sustancias alergénicas, las reacciones medicamentosas no tienen un tratamiento específico. Los expertos aconsejan como en cualquier otro caso de hipersensibilidad evitar el contacto con el fármaco causante de la reacción y extender esta precaución al grupo de medicamentos relacionados, buscando alternativas seguras de tratamiento.

Sin embargo, en ocasiones aparecen en la práctica clínica alérgicos a los fármacos que no pueden ser tratados adecuadamente con un fármaco o familia de fármacos alternativa. En estos casos, se puede optar por la desensibilización al fármaco responsable de la alergia que, en palabras de la doctora Mariana Castells, profesora de alergología en la Universidad de Harvard, consiste en «inducir de forma temporal una tolerancia al fármaco causante de la alergia, permitiendo así tratar adecuadamente a los pacientes con medicamentos a los que previamente habían mostrado una reacción de hipersensibilidad».

El Simposium Internacional de Alergia a Medicamentos que organiza la SEAIC en Logroño analizará con más de 800 expertos los mecanismos de desensibilización, una técnica que consiste pues en administrar dosis cada vez mayores del fármaco, comenzando con una dosis muy pequeña, hasta alcanzar la dosis terapéutica. La rápida desensibilización significa que las dosis terapéuticas eficaces pueden alcanzarse sin efectos secundarios ni reacciones de hipersensibilidad en un periodo relativamente corto de tiempo, entre 4 y 12 horas. «Esto es realmente un avance,- indica la doctora Castells,  ya que la desensibilización permite una respuesta en un periodo de tiempo menor al que necesitan las vacunas virales o bacterianas o la inmunoterapia para ofrecer una protección frente al agente causante de la alergia».

Solución para la quimioterapia o antibióticos

Los protocolos de desensibilización se aplican en la actualidad con éxito para tratar reacciones alérgicas a los tratamientos quimioterápicos más comunes, como los taxenos, platinos o las doxorubicina, así como a los antibióticos o a los anticuerpos monoclonales para el tratamiento de las patologías de origen autoinmune.

Esta estrategia de actuación terapéutica también es eficaz para pacientes alérgicos a los tratamientos contra la tuberculosis, para los pacientes con SIDA alérgicos a las sulfamidas, así como a los individuos sensibles a la penicilina o los que presentan intolerancias a ácido acetil-salicílico a pesar de precisarlo como antiagregante plaquetario en caso de patologia cardiaca o vascular. Asimismo la desensibilizacion rapida a insulina en diabeticos y a otros medicamentos como el hierro permite tratar a los pacientes con medicamentos de primera linea, que no son reemplazables y que impactan en la calidad de vida asi como en la supervivencia.

En opinión de la doctora Castells, el éxito de la terapia de desensibilización depende de la dosis mínima de inicio, los incrementos en las dosis que se administran y el tiempo entre las mismas basado en los estudios realizados en su laboratorio con mastocitos humanos y de ratón.

La doctora Teresa Audícana, especialista del Servicio de Alergología e Inmunología del Hospital Santiago Apóstol de Vitoria, añade por su parte que la desensibilización es una vía de gran utilidad para aquellos casos en los que no exista una alternativa terapéutica válida. «Es una posibilidad que cada vez se tiene más en cuenta en nuestros centros hospitalarios: tratamientos con antineoplásicos, en aquellos pacientes en los que la ausencia de alternativa al fármaco al que son alérgicos supone un riesgo vital; reacciones con antituberculosos en los que tampoco existe alternativa adecuada, constituyéndose un problema sanitario de primera magnitud no solo para el paciente sino para el entorno social; necesidad de antiagregantes en pacientes con problemas cardiacos y con intolerancia a AINEs, en los que es necesario prevenir el desarrollo de patologías futuras; infecciones en los que el germen es resistente a los diversos antibióticos alternativos y sólo es sensible al que el paciente es alérgico, etc.».

Condiciones de desensibilización

La desensibilización se orienta a limitar las reacciones alérgicas que provocan ciertos fármacos en la piel (enrojecimiento, prurito, urticaria, angiodema) o la afectación multiorgánica (estornudos, congestión nasal, tos, sensación de ahogo, sibilancias, dolor abdominal, nauseas, vómitos, diarrea) asociadas a un episodio de anafilaxia.

Es preciso tener en cuenta que esta nueva estrategia terapéutica requiere de un entorno hospitalario y genera una tolerancia de carácter temporal que debe mantenerse activa mediante la administración continua del fármaco al que se ha desensibilizado. Si el paciente necesita en el futuro el fármaco contra el que se le ha «protegido» anteriormente y las pruebas de alergia dan positivas, es preciso realizar una nueva desensibilización.

Las reacciones adversas a los medicamentos son muy comunes y casi cualquier fármaco puede causarlas

Enviado a Red alergia por José M. Negro Alvarez

Una reacción alérgica después de una inmunización debe investigarse en lugar de evitar futuras inmunizaciones  que podrían dejar a los pacientes en un riesgo mayor de enfermedad según las nuevas guías médicas, publicadas en Anales de Alergia, Asma e Inmunolgía, del Colegio americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI).  
 
Hay aproximadamente 235 millones de dosis de vacunas administradas en los Estados Unidos cada año, y sólo 1 dosis por millón causa anafilaxia, una reacción médica seria. Las fatalidades de la anafilaxia inducida por vacunas son sumamente raras.  
 
«Las reacciones locales en el sitio de inyección, los síntomas constitucionales, sobre todo fiebre, son comunes después de las vacunaciones y no contraindican las dosis futuras,» dijo John M. Kelso, M.D., División de Alergia, Asma e Inmunología en San Diego, California, y jefe de redacción de parámetros prácticos.  
 
Dr. Kelso y colegas recomiendan que eventos serios que ocurran después de la administración de la vacuna deben informarse  para que puedan evaluarse las posibles asociaciones de las reacciones vacunales.  
 
Todas las reacciones anafilácticas sospechosas a las vacunas deben ser evaluadas por un alergista para determinar el alérgeno responsable y determinar el tratamiento más apropiado y eficaz.  Las reacciones a las vacunas son causadas con mayor frecuencia por los componentes de la vacuna en lugar del propio agente inmunizante. Los Componentes de la vacuna que pueden causar las reacciones alérgicas incluyen gelatina, proteína del huevo, y raramente, levadura, látex (contenido en los tapones y jeringuillas) neomicina y timerosal.  
 
«La Gelatina que se agrega a muchas vacunas como estabilizador, sea bovina o porcina , es muy reactiva. Nosotros recomendamos que una historia de alergia a la ingestión de gelatina deba buscarse antes de administrar una vacuna que contenga gelatina,» afirmó el Dr. Kelso.  «Las vacunas del sarampión y paperas y un tipo de vacuna para la rabia contienen proteína del huevo, y pueden administrarse a los niños alérgicos sin prueba cutánea anterior. La proteína del huevo está presente en cantidades más altas en las vacunas para fiebre amarilla e influenza y puede causar reacciones en pacientes alérgicos al huevo, que deben ser evaluados por un alergista antes de recibirlas.

«Sin embargo, si un paciente tiene una historia de una reacción de tipo inmediato a la levadura, látex, neomicina o timerosal, nosotros recomendamos que se investigue  antes de la inmunización con una vacuna que contenga estos elementos,» dijo.   

Fuente: Medical News Today

Actualización sobre seguridad de vacunas. CDC

Culminó con mucho éxito el Taller Internacional «AllergenVaccines2009», en el Hotel Sirenis La Salina, Varadero. El elevado nivel científico de sus participantes y el marcado intercambio entre los asistentes caracterizaron este taller organizado por la Sociedad cubana de Inmunología y la Asociación latinoamericana de Inmunología (ALAI). La investigación y desarrollo de nuevas vacunas, más eficaces y más seguras,  la aplicación de la biotecnología, los ensayos clínicos realizados,  avances en la estandarización de los extractos, alergenos recombinantes, agencias regulatorias y mecanismos de registro de vacunas, fueron algunos de los temas tratados. Felicidades a sus organizadores por este magnífico evento y gracias a todos los participantes por su valioso aporte en el desarrollo de este campo importante para el tratamiento y prevención de enfermedades en los pacientes alérgicos.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) caracterizaron los epítopos T en el alérgeno principal del melocotón lo que pudiera ser  utilizado en un futuro para vacunas contra esta alergia.

Las alergias alimentarias causadas por vegetales afectan a un 6% de los adultos en países occidentales. Los investigadores de la unidad de Bioquímica de la ETSI Agrónomos, perteneciente a esta Universidad, se propusieron identificar los agentes que provocan esta alergia y cómo evitar nuevas reacciones por alergias cruzadas.

El melocotón y el melón son los dos alimentos que causan más alergias en España, según los resultados preliminares del estudio EuroPrevall. En el caso del melocotón la proteína alergénica responsable se encuentra en la piel, llamada Pru p 3 y pertene a la familia de proteínas transportadoras de lípidos. 

Las alergias a alimentos se producen al ser reconocidas las proteínas contenidas en los alimentos por un tipo de células localizadas en el intestino delgado (células presentadoras de antígenos), lugar donde se produce la absorción de los alimentos. Estas células digieren las proteínas y fragmentos de las mismas que son presentados a los linfocitos T, los cuales se encargan de decidir si ese péptido proviene de algo externo o interno. Si lo consideran como externo deciden a su vez qué tipo de respuesta hay que desarrollar.

En el caso de las alergias, los linfocitos T activan a los linfocitos B que son los productores de anticuerpos o inmunoglobulinas frente al alergeno, como la  inmunoglobulina E (IgE) que al reconocer al alergeno produce una secuencia de acontecimientos que producen los síntomas de la alergia: rinitis, conjuntivitis, prurito, edema, etc.

Aunque se evite el consumo de alimentos vegetales que producen alergias, con el problema de las reacciones cruzadas entre alimentos y entre alimentos y pólenes, se ha puesto de relieve la necesidad de diseñar nuevos tratamientos de inmunoterapia para este tipo de alergias.

En este estudio(*) se aislaron células mononucleadas de sujetos sensibilizados al melocotón y de sujetos control que lo toleraban. Estas células se incubaron en presencia de Pru p 3 o de péptidos derivados del mismo. Así, se pudo comprobar que alrededor de un 70% de las células aisladas de ambos grupos reconocían los mismos péptidos procedentes de Pru p 3.

Pero cuando se analizó el tipo de respuesta que tenían ambos tipos celulares se confirmó que respondían de forma diferente. De hecho, las células procedentes de pacientes sensibles producían mayor cantidad de Interleuquina 4 (marcador de la vía Th2 o alergénica) frente a los controles que producían Interferón (marcador de la vía Th1 o frente a patógenos).

Por tanto, aunque los epítopos T presentes en Pru p 3 sean reconocidos tanto por pacientes como por controles, la respuesta ante ellos es diferente. Los epítopos caracterizados podrían ser empleados en un futuro en vacunas de alergia.

(*) Molecular Immunology 46 (4): 722-728 Feb 2009. T-cell epitopes of the major peach allergen, Pru p 3: Identification and differential T-cell response of peach-allergic and non-allergic subjects. Tordesillas, Leticia; Cuesta-Herranz, Javier; González-Munoz, Miguel; Pacios, Luis F.; Compes, Esther; García-Carrasco, Belén; Sánchez-Monge, Rosa; Salcedo, Gabriel; Díaz-Perales, Araceli.

Fuente: Universidad Politécnica de Madrid

La Habana, 6 de julio.- El Centro Nacional de Biopreparados (BioCen) de Cuba promueve el desarrollo y aplicación de vacunas para el diagnóstico y tratamiento de las alergias. La producción, estabilidad, control de la calidad y el registro de esos medicamentos fueron expuestos en un encuentro organizado por esa institución. Precisamente, entre estos fármacos, están las primeras vacunas registradas en Cuba para el tratamiento de la enfermedad del asma bronquial. Las investigaciones se orientan ahora a promover la sustitución de la aplicación inyectable por la vía sublingual, entre otras opciones.
Hasta ahora los trabajos en esa entidad se han basado fundamentalmente en las alergias provocadas por los ácaros del polvo, pero se inician otros referidos a reacciones a determinados alimentos.

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