Los trastornos mentales que son las secuelas de daño cerebral o enfermedad, pueden surgir a través de los efectos directos de la infección del sistema nervioso central o indirectamente a través de una respuesta inmune o de una terapia médica.
En este artículo, publicado en la revista The Lancet Psychiatry en el año 2020, los autores se fijaron como objetivo identificar, a través de una revisión sistemática y un metaanálisis, las posibles implicaciones psiquiátricas y neuropsiquiátricas en los afectados por el virus SARS-CoV-2 a través del análisis de las dos epidemias anteriores de coronavirus; el síndrome respiratorio agudo grave (en inglés SARS, severe acute respiratory syndrome) y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (Middle East respiratory syndrome; MERS); y los primeros datos de la COVID-19. (Más información)
La infección con el síndrome respiratorio agudo severo por el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) puede propagarse rápidamente dentro de las instalaciones de enfermería especializada. La transmisión a partir de personas asintomáticas o presintomáticas puede ser muy importante, incluso 6-7 días antes del inicio de síntomas.
El análisis de los datos de la aplicación COVID Symptom Study, dirigida por investigadores del King’s College London, revela que hay seis «tipos» distintos de la COVID-19, cada uno de los cuales se distingue por un grupo particular de síntomas. Además, el equipo descubrió que estos tipos diferían en la gravedad de la enfermedad y la necesidad de asistencia respiratoria durante la hospitalización.
La hiperglucemia se asocia con un riesgo elevado de mortalidad en diferentes afecciones, entre las que se pueden señalar la neumonía adquirida en la comunidad, las enfermedades cardiovasculares como el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular e infecciones debidas al control glucémico deficiente, entre otras.
Los datos de las infecciones virales de la gripe y las epidemias previas de coronavirus (SARS y MERS) indican que estas afecciones causan principalmente problemas pulmonares como la neumonía y el síndrome de dificultad respiratoria aguda, así como lesiones miocárdicas directas.
La pandemia de COVID-19 determina la afluencia masiva de pacientes que necesitan tratamiento y hospitalización, idealmente en salas de enfermedades infecciosas. Obtener evidencia de la desaparición completa del ácido ribonucleico (ARN) del virus en muestras respiratorias, a través de un indicador de pérdida de contagio basado en la reacción en cadena de la polimerasa, es una prioridad importante para conceder el alta hospitalaria a los pacientes de estas salas.
Las estrategias para la prevención y el control de la infección basadas en la presencia de síntomas no son efectivas ni suficientes para evitar la transmisión de la COVID-19, debido al papel importante que tienen en esta los casos asintomáticos y presintomáticos.



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
