El Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) de la República de Cuba aprobó someter a ensayos clínicos un candidato vacunal cubano contra la COVID-19, capaz de inducir una respuesta inmunitaria ante la infección por el virus SARS-COV-2.
El proyecto de vacuna, denominado Soberana, liderado por el Instituto Finlay de Vacunas, el Centro de Inmunología Molecular; ambos pertenecientes a BioCubaFarma; con la colaboración del Laboratorio de Síntesis Química y Biomolecular de la Universidad de La Habana, concluyó satisfactoriamente la fase de desarrollo farmacéutico y los estudios preclínicos en animales; cuyas evidencias científicas avalaron la emisión de la autorización por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed) de Cuba. (Más información)
La aparición de la COVID-19 en Cuba hizo necesaria la implementación de un protocolo de actuación, con alcance nacional, con el objetivo de contribuir a la prevención, el control, el mejor manejo de los casos y a la protección de los trabajadores de la salud, y de la población en general, ante esta enfermedad.
La mayoría de los pacientes con infecciones por el SARS-CoV-2 ha tenido una enfermedad respiratoria de leve a grave, con síntomas como fiebre, tos y falta de aire, que puede aparecer de 2 a 14 días después de la exposición. Sin embargo, hay otros pacientes que son diagnosticados por una prueba positiva de la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real, pero que son asintomáticos o mínimamente sintomáticos. La creciente evidencia ha demostrado que las personas asintomáticas pueden transmitir el virus de manera eficiente, y la aparición de estos esparcidores silenciosos del SARS-CoV-2 ha causado dificultades en el control de la pandemia.
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, mantener el distanciamiento social y lavarse las manos con frecuencia son los principales métodos asociados con la prevención de la transmisión de la COVID-19 para personas sin síntomas respiratorios entre la población general. Sin embargo, actualmente no hay pruebas suficientes a favor o en contra del uso de las máscaras (médicas u otras) en personas sanas, en áreas públicas.
Los trastornos mentales que son las secuelas de daño cerebral o enfermedad, pueden surgir a través de los efectos directos de la infección del sistema nervioso central o indirectamente a través de una respuesta inmune o de una terapia médica.
La infección con el síndrome respiratorio agudo severo por el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) puede propagarse rápidamente dentro de las instalaciones de enfermería especializada. La transmisión a partir de personas asintomáticas o presintomáticas puede ser muy importante, incluso 6-7 días antes del inicio de síntomas.
El análisis de los datos de la aplicación COVID Symptom Study, dirigida por investigadores del King’s College London, revela que hay seis «tipos» distintos de la COVID-19, cada uno de los cuales se distingue por un grupo particular de síntomas. Además, el equipo descubrió que estos tipos diferían en la gravedad de la enfermedad y la necesidad de asistencia respiratoria durante la hospitalización.



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"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz."
Leonardo Da Vinci (1452-1519); pintor, escultor e inventor italiano
