Las mujeres son más sensibles a los efectos nocivos del tabaquismo que los varones, según confirma el estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Bergen (Noruega) y del Brigham & Women’s Hospital de Boston (Estados Unidos) y presentado durante la Conferencia Internacional de la Sociedad Americana del Tórax, celebrada en la ciudad San Diego (Estados Unidos).

Los investigadores analizaron los datos de un estudio noruego que incluía 954 personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) moderada o grave y 955 controles, todos fumadores en algún momento de su vida, incluido el presente.

Concluido el análisis de la totalidad de participantes, no se establecieron diferencias de género con respecto al funcionamiento pulmonar ni a la gravedad de la EPOC. Sin embargo, las mujeres eran más jóvenes y habían fumado menos que los hombres.

Posteriormente, los investigadores establecieron dos nuevos subgrupos: sujetos con EPOC de menos de 60 años de edad, con inicio temprano de la enfermedad; y sujetos con EPOC con un consumo inferior a los 20 paquetes por año, es decir, un grupo con baja exposición. En ambos subgrupos las mujeres tenían una enfermedad más grave y mayores deterioros del funcionamiento pulmonar que los hombres.

Las mujeres fumadoras de nuestro estudio, explica la Dra. Soerheim, experimentaban un menor funcionamiento pulmonar a un nivel menor de tabaquismo y a una edad más temprana que los hombres”.

Se confirmó que ser mujer representaba un mayor riesgo de función pulmonar reducida y una EPOC grave, un efecto relacionado con el género que, además, resulta más pronunciado cuando el nivel de tabaquismo es bajo.

La razón por la que las mujeres podrían ser más susceptibles a los efectos del humo de los cigarrillos sigue sin conocerse, pero existen varias explicaciones posibles: “las mujeres tienen tractos respiratorios más pequeños, por lo que cada cigarrillo podría hacer más daño. Además, existen diferencias de género en el metabolismo del humo de cigarrillo. Los genes y las hormonas podrían también ser importantes”.

Por todo ello, como concluye el Dr. Dawn DeMeo, investigador principal del estudio, “muchas personas creen que su consumo de tabaco es muy limitado como para resultar perjudicial, que unos pocos cigarrillos al día representan un riesgo mínimo. Sin embargo, en el grupo de baja exposición del estudio, la mitad de las mujeres tenían EPOC grave. En consecuencia, no existe una exposición segura al tabaco. Y nuestros descubrimientos sugieren que esto es particularmente cierto en el caso de las mujeres que fuman”.

Fuente: Jano .es, 19 de mayo de 2009

Según tres trabajos publicados en Nature Immunology , los basófilos son las células responsables que comienzan la respuesta alérgica y descartan que las células dendríticas sean las iniciadoras de estos eventos. Los estudios se realizaron en la Facultad de Medicina de la Universidad de Hyogo (Japón) y las universidades de Yale y Pensilvania (Estados Unidos) y publicados en la edición digital de la revista.
Los investigadores han descubierto una nueva función de presentación de antígenos en los basófilos, que les permiten iniciar la respuesta alérgica o promover respuestas inmunes frente a los parásitos y son dianas terapéuticas para las respuestas alérgicas.
Los basófilos son células inmunes que liberan mediadores químicos que pueden desencadenar los estornudos, picores y otros síntomas que acompañan las reacciones alérgicas. Son las primeras células que presentan antígenos a las células T inexpertas, células que instruyen al sistema inmune para que liberen IL 4 e inmunoglobulina E, que ayudan en las defensas contra parásitos e intervienen en las respuestas alérgicas.
Hasta la publicación de estos resultados, la teoría postulaba que los basófilos actuaban después de las sensibilizaciones tras contacto previo. Sin embargo, las nuevas evidencias revelan el mecanismo por el que los basófilos inician y amplifican las reacciones alérgicas de tal modo que, una vez iniciada por el contacto con el alérgeno, son difíciles de controlar.
Los resultados descartan anteriores afirmaciones sobre el papel de las células dendríticas como las células que inician la respuesta alérgica.

Intramed 03 JUN 09