Dres. Maria Jose Velasco y Joseph McDermott Int J Dermatol. 2014 Apr;53(4):490-3

Fue descripto por Bocquet y col en 1996.  Esta reacción cutánea se caracteriza por presentar fiebre, rash cutáneo, linfoadenopatía, anormalidades hematológicas, compromiso de órganos internos.

Los órganos más frecuentemente involucrados son el hígado, seguido de riñones y pulmones. Las drogas mas involucradas son anticonvulsivantes, sulfonamidas, dapsona, allopurinol, minociclina y sales de oro.

Se han sugerido varios mecanismos para explicar estas manifestaciones viscerales en DRESS, incluyendo toxicidad a drogas, respuesta inmunológica, eosinofilia, síndrome hemofagocítico, e infecciones bacterianas y virales. Es bien reconocido el rol de la infección viral en el desarrollo de esta reacción adversa a drogas. La reactivación por herpes humano tipo 6 es uno de los criterios propuestos por el grupo de consenso japonés para diagnosticar el síndrome de hipersensibilidad inducido por drogas o DRESS. Se reporta el caso de síndrome de DRESS con hepatitis y falla renal aguda inducida por fenitoína.

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Dres. Eisman S, Sinclair R. BMJ2014;348

Onicomicosis es el término utilizado para referirse a las infecciones fúngicas de las uñas. La onicomicosis puede ser causa de dolor y disconfort pudiendo impactar la calidad de vida de los pacientes con efectos perjudiciales físicos y psicosociales. La enfermedad de las uñas de los dedos de manos puede causar deterioro de la sensación táctil y la de los dedos de los pies puede interferir con el caminar, ejercicio y al colocarse los zapatos.

Los pacientes no tratados son fuente de infección para los miembros de la familia y contaminan potencialmente las áreas comunes. La infección puede ser crónica y resistente al tratamiento, con el 16-25% de los pacientes que no logran la cura con los tratamientos actuales. No es conocida la resolución espontánea. Esta revisión aporta una evidencia sobre el diagnóstico y el tratamiento de la onicomicosis.

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Dres. Samantha Vaughan Jones, Christina Ambros-Rudolph, Catherine Nelson-Piercy BMJ 2014;348:g3489 doi: 10.1136/bmj.g3489

Los cambios cutáneos en el embarazo pueden dividirse en psicológicos (box 1), dermatosis específicas del embarazo y otras enfermedades de piel comunes del embarazo.

Aproximadamente el 50% de las mujeres presentan una exacerbación de enfermedades cutáneas inflamatorias comunes (eccema, psoriasis, acné, rosácea) o infección de la piel. Cerca del 30-50% de las mujeres presentan una dermatosis específica del embarazo (penfigoide gestationis, erupción polimorfa del embarazo, o erupción atópica del embarazo). El embarazo causa manejos específicos, y existe confusión si los tratamientos pueden usarse en el embarazo. En casi 1 de 5 embarazos normales puede ocurrir prurito (prurito psicológico) pero también es el síntoma presente en varias dermatosis del embarazo (box 2).

Esta revisión focaliza en las presentaciones clínicas de enfermedades cutáneas comunes del embarazo, diagnóstico y evaluación de los tratamientos más seguros y apropiados.

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Dres. Nermin Boyraz1, MD, and Pelin Kocyig? it Mustak2, MD Int J Dermatol. 2013 Oct;52(10):1265-7.

El acné vulgar es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea.  La isotretinoína oral es la única droga que afecta los cuatro mecanismos básicos de la patogénesis de la enfermedad.  Por lo que se considera como la droga más efectiva disponible.

El objetivo de este estudio fue determinar la eficacia de dos regimenes de bajas dosis de isotretinoína en el tratamiento de acné vulgar moderado.

El principal propósito de este estudio fue investigar si se puede lograr eficacia clínica similar con dosis bajas contínuas o intermitentes de isotretinoína en el tratamiento de acné vulgar moderado evitando los efectos adversos encontrados al usar altas dosis de la droga.

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Dres. Flytstöm, B. Stenberg, A. Svensson y col.
Comentario: Dra. Geraldina Rodriguez Rivello
British Journal of Dermatology. Vol 158 I 1. Pág 116-121. Enero 2008

La psoriasis es una enfermedad crónica, que independientemente de su extensión, puede afectar la calidad de vida de los pacientes.  Está indicado el tratamiento sistémico cuando fueron insuficientes los tratamientos tópicos y ultravioletas y la calidad de vida del paciente está alterada.  El objetivo es controlar satisfactoriamente la enfermedad.  Los tratamientos sistémicos como metotrexato, ciclosporina y acitretin son utilizados como prácticas rutinarias a lo largo del mundo.  En los años recientes, se introdujeron nuevas terapias biológicas, como etanercept, efalizumab, alefacept e infliximab.  En la era de éstas nuevas terapias, el metotrexato y la ciclosporina siguen siendo de primera elección al momento de elegir una terapia sistémica.

El metotrexato se utiliza desde el año 1950.  Es un antagonista del ácido fólico con efectos inmunosupresores y citostáticos.  Bajas dosis de metotrexato tienen efecto anti-inflamatorio.  Es necesario un monitoreo cuidadoso ya que puede producir mielosupresión y fibrosis/cirrosis hepática.  El primer estudio controlado con ciclosporina fue publicado en 1986.  La ciclosporina tiene características inmunosupresoras fuertes, inhibiendo la producción y liberación de linfoquinas y de la función de las células presentadoras de antígeno.  El principal efecto adverso es la nefrotoxicidad, hipertensión arterial y riesgo potencial de desarrollar cáncer de piel no-melanoma.

El objetivo de éste estudio fue comparar metotrexato y ciclosporina con respecto a su efectividad, calidad de vida y efectos adversos.
El estudio se llevó a cabo desde febrero del 2002 hasta febrero del 2005.  Luego de la aleatorización, se realizaron los siguientes laboratorios.  A los pacientes aleatorizados para metotrexato se le realizaban los siguientes laboratorios: hemograma completo, albúmina, creatinina, aspartato aminotranferasa y alanino aminotranferasa, fosfatasa alcalina, bilirrubina, orina y péptido procolágeno III.  El hemograma, y las transaminasas se medían a las semanas 2, 4 y 8; a la semana 12 se repetía el análisis de inicio.

A los pacientes aleatorizados para ciclosporina se les realizó el siguiente laboratorio: hemograma completo, estudio de electrolitos, creatinina sérica, urea, transaminasas, fosfatasa alcalina, bilirrubina, colesterol, triglicéridos, magnesio y análisis de orina.  Se realizaba medición de la tensión arterial 3 veces antes de iniciar el tratamiento.  Durante el estudio, se medía la creatinina sérica, y la tensión arterial cada 15 días.  A las 4 semanas de tratamiento, se analizaba la concentración de ciclosporina.  A la semana 12, se repetían los exámenes iniciales.  Se permitía el tratamiento tópico durante el estudio.

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