adulto joven

Los tumores cerebrales son la causa más común de muerte por cáncer entre los adolescentes y adultos jóvenes, pero los tipos de cáncer que padecen muestran una mayor variabilidad. Un informe publicado en Orxford Journal Neuro- Oncology, ha permitido determinar los tipos de tumores que ocurren en unos intervalos clave de edad durante un periodo de 25 años. Ver más…

Cada año, en todo el mundo, más de 83 000 personas de 20 años o incluso menores padecen un accidente cerebrovascular.

El ictus, una condición tradicionalmente asociada a la edad avanzada, afecta cada vez más a jóvenes y a personas de mediana edad, según concluye el «Estudio sobre la Carga Global y Regional del Ictus 1990-2010″, publicado en The Lancet (doi:10.1016/S0140-6736(13)61953-4). Además, se prevé que el importe global de la discapacidad y la enfermedad y la muerte prematura causada por un accidente cerebrovascular se duplique en todo el mundo para 2030 .

A nivel mundial se ha producido un aumento alarmante del 25 % en el número de casos de ictus entre las personas de 20 a 64 años en los últimos 20 años, representando en este grupo el 31 % del número total de accidentes cerebrovasculares, en comparación con el 25 % de antes de 1990, según concluye este primer análisis integral y comparable de la carga regional y por países del ictus entre 1990 y 2010.

Por primera vez, los científicos también fueron capaces de estudiar la incidencia del accidente cerebrovascular en los niños y los jóvenes y vieron que más de 83 000 personas de 20 años y más jóvenes se ven afectados por el accidente cerebrovascular en el mundo cada año. Sorprendentemente, el 0,5 % de todos los accidentes cerebrovasculares ocurren en este grupo de edad.

Un segundo estudio, éste publicado en The Lancet Global Health  (doi:10.1016/S2214-109X(13)70089-5), muestra que en 2010, las tres quintas partes (61,5 %) de la discapacidad y más de la mitad (51,7 %) de las vidas perdidas a un accidente cerebrovascular fueron el resultado de accidentes cerebrovasculares hemorrágicos (la forma más mortal, sobre todo causada por la presión arterial alta y los estilos de vida poco saludables), a pesar de ser tan común como los accidentes cerebrovasculares isquémicos.

Los más afectados son los menores de 75 años y los que viven en países de bajos y medianos ingresos (PBMI), donde la incidencia de ictus hemorrágico ha aumentado en torno al 19 %. Los autores advierten que el cambio en la carga del derrame cerebral hacia las poblaciones más jóvenes es probable que continúe a nivel mundial a menos que se implementen con urgencia estrategias preventivas eficaces.

Dirigido por el profesor Valery Feigin, director del Instituto Nacional del Ictus y Neurociencias Aplicadas de la Universidad de AUT en Nueva Zelanda, un equipo internacional de investigadores realizó una búsqueda exhaustiva de los datos disponibles para estimar la incidencia, la prevalencia y la mortalidad prematura y la discapacidad causada por el infarto cerebral (y los dos subtipos principales isquémico y hemorrágico) en 21 regiones del mundo para 1990, 2005 y 2010.

Mientras que la edad media de las personas con ictus ha aumentado ligeramente, la mayor parte de la carga de accidente cerebrovascular (enfermedad global y muerte) ha pasado de personas mayores de 75 años a individuos de 74 años y más jóvenes. Este grupo representa el 62 % de los nuevos infaros cerebrales; el 45 %  de las muertes y el 72 %  de la enfermedad y la discapacidad. Estas cifras son significativamente mayores en los PBMI y van en aumento.

Aunque la tasa (estandarizada por edad por 100 000 habitantes) de las personas que mueren por accidente cerebrovascular ha disminuido en todo el mundo durante los últimos 20 años, el número real de muertes relacionadas con accidentes cerebrovasculares fue de 5,9 millones (26 % de aumento) .

17 millones de personas sufrieron en 2010 por vez primera un accidente cererbrovascular

El número de personas que tuvieron un primer accidente cerebrovascular subió significativamente a 16,9 millones en 2010 (un 68 % más), los sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares fueron 33 millones (84 % más) y la discapacidad y la enfermedad asociada afectó a 102,2 millones (un 12 %). Si las tendencias actuales continúan, las muertes por accidente cerebrovascular, los superviviente y la incapacidad y enfermedad serán más del doble en 2030 (es decir, a 12 millones, 70 millones y 200 millones de personas, respectivamente) .

En los países de altos ingresos (HIC, en sus siglas en inglés), la reducción de la incidencia estandarizada por edad de un derrame cerebral (disminución del 12 %), la mortalidad prematura (37 %) y las enfermedades y las tasas de discapacidad (36 %) en las dos últimas décadas probablemente reflejan una mejor educación, prevención y atención (por ejemplo, dejar de fumar, controlar la presión arterial, creación de unidades de ictus agudos) y diagnóstico.

Por el contrario, en los PBMI, se lleva más vidas (42 % más de mortalidad) y se asocia con mayor discapacidad y la enfermedad (46 % más) que en los HIC en parte debido a un aumento en la prevalencia de los factores de riesgo relacionados, como una dieta poco saludable, presión arterial alta, obesidad, inactividad física y tabaquismo, en estos países.

En general, los resultados muestran diferencias sorprendentes en la carga de ictus entre las regiones del mundo y niveles de ingresos nacionales, con un máximo de diez veces el número de muertes por accidente cerebrovascular y la enfermedad en general y la discapacidad entre los países PBMI más afectados en Europa del Este, África subsahariana y Asia meridional y oriental en comparación con los HIC menos afectados en Europa occidental, Australia y América del Norte.

Según el profesor Feigin, «la carga del ictus en todo el mundo está creciendo muy rápido y ahora hay una necesidad urgente de diseñar estrategias de prevención, gestión y rehabilitación del accidente cerebrovascular culturalmente aceptables y asequibles para ser desarrollarse e implemetarse en todo el mundo».
octubre 24/2013 (JANO)

Valery L Feigin, Mohammad H Forouzanfar , Rita Krishnamurthi, George A Mensah, Myles Connor , Derrick A Bennett. Global and regional burden of stroke during 1990—2010: findings from the Global Burden of Disease Study 2010.The Lancet,  24 Oct 2013. doi:10.1016/S0140-6736(13)61953-4

Rita V Krishnamurthi,  Valery L Feigin, Mohammad H Forouzanfar, George A Mensah, Myles Connor, Derrick A Bennett. Global and regional burden of first-ever ischaemic and haemorrhagic stroke during 1990—2010: findings from the Global Burden of Disease Study 2010.The Lancet Global Health, Volume 1, Issue 5, Pages e259 – e281, Nov 2013. doi:10.1016/S2214-109X(13)70089-5

La causa primaria de muerte súbita en los adultos jóvenes difiere si ocurre antes o después de los 35 años, reveló una nueva investigación. «Los programas de pesquisa brindan atención desproporcionada en la identificación de la cardiomiopatía hipertrófica», dijo el doctor Robert E. Eckart, del Centro Médico Brooke del Ejército en San Antonio, Estados Unidos. «Mientras que resulta crítico descartar esta enfermedad potencialmente fatal, nos deberíamos concentrar en la causa principal de muerte súbita en los jóvenes, como es el síndrome de muerte súbita arrítmica.», agregó.
Como publica Journal of the American Collage of Cardiology, el equipo de Eckart utilizó el Registro de Muerte Cardiovascular del Departamento de Defensa de Estados Unidos para identificar la causa de todas las muertes súbitas no traumáticas entre el personal militar de 18 años o más durante una década. Los autores revisaron 902 registros con información de las autopsias con etiología cardíaca presunta. La tasa de mortalidad por muerte súbita cardíaca por cada 100 000 personas-años fue de 6,68 para los hombres y de 1,40 para las mujeres. Las tasas por cada 100 000 personas-años pasaron de 3,25 entre los menores de 20 a 105,57 en los mayores de 50. Antes de los 35 años, la causa principal de muerte súbita (el 41 % de los casos) fue «muerte súbita sin anormalidad cardíaca estructural identificable, presuntamente arrítmica». A partir de esa edad, la mayoría (el 73 % de los casos) murió por enfermedad coronaria. Sólo un 6,3 % de las muertes (57) se había atribuido a una cardiomiopatía hipertrófica, mientras que apenas el 2,9% (26) había sido por una cardiomiopatía hipertensiva. «El colesterol y el IMC, que son dos indicadores tradicionales, no estuvieron asociados con el riesgo de muerte súbita por enfermedad coronaria, pero el riesgo relativo dos veces mayor a partir de los 35 años sugiere que debemos bajar el umbral de edad en el que comenzamos a sospechar de la enfermedad, en especial en la población con antecedentes familiares», finalizó Eckart. Septiembre 9/2011 (Medlineplus)

El 41% de los contagios se producen entres personas de 15 a 24 años, lo que le convierte en el grupo de mayor riesgo, con una cifra de superior a cuatro millones.
Cerca de 2.500 jóvenes contraen el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que provoca el sida, diariamente en todo el mundo, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), presentado en Johannesburgo. Según el documento, elaborado por Unicef conjuntamente con otras agencias de Naciones Unidas y el Banco Mundial, el 41% de los contagios se producen entre personas de 15 a 24 años, lo que sitúa a este grupo como el de mayor riesgo, con una cifra de entre 4,3 y 5,9 millones de casos en el mundo. Pese a que la prevalencia de la enfermedad, cuya existencia se confirmó en junio de 1981, en los jóvenes se ha reducido en los últimos años, el riesgo entre niñas y adolescentes es «desproporcionado». Se calcula que en torno al 60 % de los jóvenes seropositivos son mujeres; una cifra que se eleva al 72 %  en el África subsahariana, la región mas afectada del mundo según el informe de Unicef. «Para muchas mujeres la infección es el resultado del maltrato, la exclusión y las violaciones que se producen con el consentimiento de sus familias y autoridades», aseguró el director ejecutivo de Unicef, Antony Lake, en palabras recogidas en un comunicado facilitado a la prensa durante la presentación. Sudáfrica encabeza la lista de nuevos contagios en todo el mundo, con cerca de 190.000 nuevos seropositivos durante el año 2009, según los datos de UNAIDS, y la mayoría de ellos no saben que padecen la enfermedad. «Es vital realizar pruebas tempranas. Nos hemos propuesto hacer 15 millones de análisis para finales de junio, y 11,9 millones de sudafricanos ya conocen si están infectados o no», ha explicado hoy durante la presentación del informe la doctora Dlamini, directora médica del departamento de Sanidad de Sudáfrica. Nicola Willis, una de las fundadoras de la ONG Africaid, con sede en Zimbabwe, ha destacado la necesidad de extender los tratamientos y luchar contra el estigma social de padecer sida.
Mayo 2/2011 (Intramed).