abril 2026 Archivos

0

El primer golpe no siempre es el de la caída. A veces llega después, cuando el cuerpo ya no responde y la cadera queda rota como una bisagra vencida. Entonces aparece el dolor —seco, punzante, invasivo— y, con él, la inmovilidad, esa condena inmediata que convierte una cama en frontera, un pasillo en sueño distante, un paso en desafío. Ver más…