Se presenta una pequeña revisión sobre los Aspectos histológicos de la hepatitis crónica C, algo de sus diferencias con la B y el resultado de un trabajo de comparación histológica entre la C y la B, realizado en el Instituto de Gastroenterología. Recordar que la función del patólogo no es clasificar que tipo de virus es el que participa en las lesiones, sino saber diagnosticar las lesiones y clasificarlas según su magnitud.
Se inicia esta sección, a cargo de la Profesora Virginia Capó, con un trabajo publicado en el número 2 de 2011 de la Revista Cubana de Medicina Tropical, artículo de revisión «Pneumocystis jirovecii: cien años de historia«, de los autores Enrique Calderón Sandubete, Yaxsier de Armas Rodríguez, Virginia Capó de Paz, en el cual los mismos pretenden presentar una actualización sobre los principales aspectos de la historia, la epidemiología y la biología de P. jirovecii, así como de la enfermedad que produce.
El Laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, ha iniciado un ensayo clínico para evaluar la validez de una nueva prueba genética para el diagnóstico precoz del cáncer colorrectal en muestras de sangre convencionales. Esta nueva prueba de biología molecular, analizada en colaboración con el Servicio de Medicina Digestiva del Peset, se basa en la detección de la forma metilada del gen Septina 9, presente en más del 90% de los tumores de colon. Si los resultados del ensayo son positivos, la prueba podría convertirse en una herramienta cómoda y no agresiva para ayudar en el diagnóstico del cáncer colorrectal en sus fases más precoces, un aspecto que mejora de forma notable las posibilidades de curación de este tipo de pacientes. Según ha explicado Miguel Sancho, jefe del Servicio de Análisis Clínicos del Peset -primer centro sanitario público español que cuenta con la posibilidad diagnóstica y con la tecnología adecuada para llevarla a cabo-, «el ensayo, que está previsto que dure unos cuatro meses, consistirá en recoger una muestra de sangre en 150 pacientes con sospecha de cáncer colorrectal que se vayan a someter a una colonoscopia, ya sea por indicación de primaria o del especialista de Digestivo. Y la intención es comprobar la especificidad de esta prueba y, en caso positivo, analizar en qué punto podríamos incluirla dentro del estudio del cáncer colorrectal actual». Para llevar a cabo el análisis, el Peset empleará una máquina para realizar PCR en tiempo real, pero con un software específico para esta tarea. Sancho ha remarcado que «el proceso suele durar uno o dos días y los resultados son concluyentes». En este sentido, ha destacado que las máquinas de PCR en tiempo real ya se utilizan habitualmente en los servicios de Microbiología de los centros hospitalarios y la inversión inicial para poner en marcha este tipo de detección en cáncer colorrectal sería «a nivel de software». En opinión de Sancho, «los resultados servirán para que los investigadores podamos evaluar la importancia, especificidad y sensibilidad de la prueba», y ha enfatizado en que, «aunque es muy novedosa, algunos estudios realizados en Alemania y Estados Unidos ya han obtenido resultados positivos y, por tanto, las esperanzas son importantes». En cualquier caso, «pensamos que no será una prueba que vaya a eliminar la colonoscopia, sino que se puede situar como complementaria», sobre todo teniendo en cuenta que «algunas de las que solemos emplear actualmente, como la detección de sangre en heces, presentan limitaciones en cuanto a resultados». A modo de ejemplo, y siempre con las cautelas necesarias, «una posible opción sería intercalarla entre la colonoscopia y la prueba de sangre en heces». En este sentido, Sancho ha incidido precisamente en que «al tratar el tema del cáncer, que es muy delicado, debemos ser muy precisos y tener conclusiones claras para realizar recomendaciones, como por ejemplo si se podría pensar en esta prueba como de despistaje a una determinada edad o reservarla solo para enfermos con sospecha: es la clave de la cuestión». El cáncer colorrectal es el tercero en incidencia tanto en España como en la comunidad valenciana y es la segunda causa de muerte por cáncer tanto en hombres como en mujeres. Dado ese impacto, cualquier iniciativa encaminada a la detección precoz de casos adquiere una nueva dimensión. En este sentido, Sancho ha destacado que, «mientras la prevalencia de este tipo de tumor es muy grande, la de otros, como el de mama, ha ido descendiendo precisamente gracias al diagnóstico precoz». Martes, 22 de Marzo de 2011 Diario Médico.
En: Diagnóstico, Noticias
Scientists around the world have been hot on the trail of a genetic mutation closely associated with some brain cancers and leukemia since the mutation’s discovery in 2008. The hunt is now yielding fruit. In the Jan. 18, 2011 issue of Cancer Cell, researchers reveal how the mutation contributes to cancer development and suggest potential ways to counter its effects. About 75 percent of people with low-grade brain tumors and 20 percent of people with acute myeloid leukemia have a mutated version of a gene known as IDH. IDH helps cells metabolize, or eat, food. «We now know that IDH represents the most frequently mutated metabolic gene in human cancer. And that changes the landscape of cancer research in metabolism quite a lot,» said Yue Xiong, PhD, William R. Kenan Jr. professor of biochemistry and biophysics at the UNC Lineberger Comprehensive Cancer Center. Xiong and collaborators at UNC, the University of California San Diego, and the Shanghai Medical College of Fudan University in China discovered that the IDH mutation sets off a battle inside cells between two metabolites, small molecules produced by metabolic enzymes. On the good side—the side that leads to normal cell growth—is a molecule called ?-KG. On the bad side—the side that leads to cancer—is a molecule called 2-HG. The researchers discovered that cells with the IDH mutation produce less ?-KG and more 2-HG than normal cells. 2-HG then outcompetes ?-KG, disabling a whole family of enzymes that depend on ?-KG to do their jobs in the cell. Normal cell functions break down, contributing to the development of cancer. Two of the affected enzymes are also involved in controlling gene expression, so if 2-HG wins the battle, it can also activate other genes that lead to cancer growth. Bolstering ?-KG to help fight 2-HG could offer a new treatment option for patients with the mutation. «?-KG is a natural product of the body. So we know we can survive it, we know it’s not toxic. That gives us a window of opportunity,» said Xiong. «In terms of future therapeutic interventions for IDH-mutated tumors, there are two directions we could go,» Xiong said. «One is developing a drug that inhibits the ability of the mutant enzyme from producing 2-HG. Another is to somehow provide ?-KG back to the patients with mutated IDH to battle 2-HG.» Such therapies would help only those cancer patients with IDH mutations. «We no longer believe there will be a single silver bullet, a drug to treat and cure all types of cancers,» Xiong said. «Instead, we are looking into the therapeutic treatment of individual types of cancer. Therefore, a specific agent that is targeting a very specific event such as tumor with mutated IDH now becomes much more valuable.» In 2010, more than 13,000 people died from brain and other nervous system cancers, and more than 20,000 died from leukemia. A drug that helps even a portion of patients with these cancers can still affect a lot of people, said Xiong.
http://www.eurekalert.org/pub_releases/2011-01/uonc-mb
El motivo de presentar el trabajo: Alteraciones histológicas y sus mecanismos, en la mucosa yeyunal, debidas a giardia lamblia, en la página de nuestros patólogos, es hacer una revisión de los mecanismos por los que la Giardia lamblia puede dañar la mucosa intestinal, y presentar algunos resultados que ayuden a comprender estas alteraciones. En nuestro país al disminuir o eliminarse otras parasitosis intestinales más dañinas, la giardiasis se convierte en la más frecuente, pero también la más popular y cualquier síntoma digestivo alto, a veces ronchas en la piel, o cualquier otro, lo relacionan con la Giardia y se comienza a tratar con antiparasitarios o medicina tradicional.
Iniciamos esta sección con la presentación del trabajo Development of the WHO Classification of Tumors of the Central Nervous System: A Historical Perspective del MD Bernd W. Scheithauer, propuesto por la Dra Bárbara Estupiñán, que ponemos a la consideración de nuestros usuarios.
En: Neuropatología, Temáticas
Un equipo de investigadores franceses identificó la proteína IP-10 como un indicador del pronóstico de éxito o fracaso en el tratamiento de pacientes con hepatitis C, según informaron.
Esta enfermedad es tratada desde hace una decena de años con la combinación de interferón alfa y el antiviral ribavirina, sin embargo la curación solo es reportada en un 50% de los casos, explicó el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia (INSERM).
Para efectuar el experimento publicado en la The Journal of Clinical Investigation, especialistas del INSERM, del Instituto Pasteur y de la Universidad París Descartes evaluaron la respuesta inmunitaria de 50 pacientes. En sus ensayos, los especialistas pusieron de manifiesto que la presencia de una forma corta de la proteína IP-10 fue la causa del fracaso del tratamiento en un 50% de los casos.
A partir de estos resultados, la Sociedad Rules-Based Medicine de Estados Unidos elaborará una prueba sintomática que permitirá distinguir las distintas formas de IP-10 a partir de una simple extracción de sangre, añadió el INSERM.
Este test podrá comercializarse en los establecimientos de salud en el primer semestre de 2011. Los resultados de esta investigación constituyen un paso de avance para el diagnóstico de la hepatitis C y de otras enfermedades crónicas inflamatorias e infecciosas, destacaron.
París, enero 7/2011 (PL)
En: Diagnóstico, Noticias










