melanoma

A diferencia de otros cánceres de piel, el melanoma es uno de los tumores más agresivos. Puede derivar en metástasis desde los primeros momentos, cuando la lesión tiene un grosor de tan solo milímetros. Esta metástasis ocurre, además, de una manera aparentemente caótica, ya que en ella están implicados muchos procesos que ocurren simultáneamente, pero que no parecen guardar relación entre sí. Ver más…

Los resultados de este estudio indican que hay un grado notable de imprecisión y de discordancia entre los anatomopatólogos de los Estados Unidos para diagnosticar los casos sospechosos de melanoma. De manera importante, para el melanoma in situ y el melanoma invasivo en fase inicial, que en conjunto son más frecuentes que todos los demás melanomas combinados, los diagnósticos de los médicos que participaron en el estudio no fueron “reproducibles ni precisos”, según los autores del mismo, liderados por la Dra. Joann Elmore, internista y epidemióloga de la University of Washington School of Medicine, en Seattle, Estados Unidos. Ver más…

Retirar los ganglios en las cercanías del tumor en pacientes afectados por un melanoma, un cáncer agresivo de piel, no prolonga su vida, señala un estudio clínico publicado el miércoles en la New England Journal of Medicine. Actualmente, desde que se realiza un diagnóstico de melanoma, los ganglios alrededor del tumor son por lo general extirpados y se les efectúa una biopsia para saber si el cáncer ha comenzado a extenderse.

El estudio difundido este miércoles, llevado a cabo sobre más de 1900 pacientes afectados por un melanoma, es el más vasto realizado hasta el momento sobre este procedimiento y su impacto sobre las posibilidades de supervivencia, comparado con los pacientes que no fueron sometidos a esta intervención. Ver más…

El grupo de Manel Esteller, en el Idibell, describe un marcador de respuesta a los inhibidores de BRAF.

La hipometilación que reactiva la transcripción críptica de Rab GTPasa y activa la proteína TBC1D16 está implicada en la cascada de mecanismos que desencadenan el proceso de metástasis en el melanoma, según un artículo dirigido por Manel Esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge (Idibell), investigador Icrea y profesor de Genética de la Universidad de Barcelona (UB).

El trabajo, que publica la revista «Nature Medicine», concluye además que las células que presentan esta alteración son susceptibles de responder mejor a los nuevos tratamientos moleculares dirigidos contra marcadores específicos, por lo que se postula como un útil biomarcador de respuesta terapéutica.

Esteller ha recordado que la aparición de metástasis es la responsable del 90 % de las muertes en pacientes con cáncer. «Por ello, intentar entender los mecanismos implicados en este proceso es uno de los objetivos principales en nuestro campo de investigación». Además, ha recordado que uno de los tumores con mayor capacidad de producir metástasis es el melanoma, «cuya incidencia está aumentando en las últimas décadas debido a la mayor exposición solar».

Un solo gen

Este grupo de trabajo, en su ardua búsqueda de cambios epigenéticos causantes de metástasis, pudo detectar que «solo un gen se alteraba de forma epigenética en las metástasis de melanoma, mama y colon: el TBC1D16″.

En este trabajo se han analizado y comparado muestras de tumores primarios con las de metástasis de pacientes y se ha podido comprobar que la activación de dicho gen está presente en las células metastásicas, mientras que en las originales, así como en las células sanas, está silenciado.

«Hemos observado que el TBC1D16 se enciende como una bombilla para guiar a las metástasis que se escapan de su sitio de nacimiento». Además, ha detallado que este gen se encuentra en un «cruce de caminos» de las vías de señalización celular y es el responsable de modular a potentes oncogenes como el BRAF y el EGFR. «Y lo que es sumamente interesante es que estas metástasis del melanoma se vuelven adictas a estos genes y entonces la terapia con fármacos que los tienen como diana, llamados inhibidores de BRAF y de MEK, es más efectiva».

A partir de estos hallazgos, los próximos objetivos de investigación en esta línea serán, además de buscar otros genes con alteraciones epigenéticas, extender el estudio a otros tipos tumorales, «para ver cuán general es el mecanismo descubierto».
Además, otra de las metas de Esteller y sus colaboradores es ahondar en la búsqueda de inhibidores específicos de TBC1D16 como potenciales fármacos antimetastásicos.
junio 10/2015 (Diario Médico)

Evaluar un ganglio linfático clave en los pacientes con la forma más peligrosa del cáncer de piel es el mejor método para determinar si el cáncer se ha propagado, indica un nuevo ensayo clínico en etapa avanzada.

La prueba podría mejorar significativamente la supervivencia de aquellos cuyos ganglios linfáticos afectados se extirpen entonces, apuntaron los investigadores.

El estudio, que culmina casi dos décadas de investigación internacional, provee la primera evidencia a largo plazo que afirma el valor de un procedimiento conocido como «biopsia del ganglio centinela» para las lesiones de melanoma intermedias y gruesas, señalaron los autores del estudio.

El estudio comparó a los pacientes de melanoma durante un periodo de 10 años. Entre las personas con lesiones de grosor intermedio, aquellos cuyos ganglios linfáticos se extirparon después de que la biopsia del ganglio centinela resultara positiva para el cáncer tenían un 44 % más de probabilidades de sobrevivir a su melanoma, aseguró el autor del estudio, el Dr. Mark Faries. Al otro grupo de pacientes de «espera vigilante» no se les extirparon los nódulos hasta que luego se halló que la enfermedad se había propagado.

«Tiene sentido: en los que no fueron tratados por adelantado el melanoma se propagó del ganglio centinela a otros ganglios en el área, [lo que puede favorecer] una propagación por todo el cuerpo», señaló Faries.»Este estudio provee evidencia concreta de que todo lo que habíamos supuesto sobre el procedimiento del ganglio centinela… y el tratamiento de los ganglios linfáticos es verdad».

Según la Asociación Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), los ganglios linfáticos son unas pequeñas estructuras que funcionan como filtros de las sustancias nocivas en el cuerpo. Contienen células inmunitarias que pueden ayudar a combatir la infección al atacar y destruir los gérmenes en la linfa.

El estudio de Faries, director de investigación sobre melanoma del Instituto Oncológico John Wayne en Santa Mónica, California, y sus colaboradores aparece en la revista New England Journal of Medicine (doi: 10.1056/NEJMoa1310460.).

Cada año, unos 120 000 estadounidenses son diagnosticados con melanoma, y la enfermedad mata a unos 9000, según la Skin Cancer Foundation. El factor de riesgo más potente de la enfermedad es una exposición intensa y periódica a la luz ultravioleta de la luz solar o de las camas de bronceado, y otros factores de riesgo incluyen la piel clara y los antecedentes familiares.

El estudio, que comenzó en 1994, asignó al azar a unos 2000 pacientes de melanoma a dos grupos. En el grupo de observación se extrajeron las lesiones y se observaron los ganglios linfáticos a la espera de la recurrencia, momento en el cual se extirparon. El grupo de la biopsia se sometió a la extirpación de la lesión y a una biopsia del ganglio centinela, con una extirpación inmediata de los ganglios linfáticos en los pacientes cuyo cáncer se había propagado al ganglio centinela.

En el melanoma, una biopsia del ganglio centinela extirpa el ganglio más cercano a una lesión y lo evalúa para buscar evidencias de cáncer. Si el ganglio centinela no está afectado, es muy poco probable que el cáncer se haya propagado a los ganglios linfáticos circundantes ni a lugares lejanos en el organismo. El procedimiento de biopsia también se utiliza para otras malignidades, sobre todo en el cáncer de mama.

En el grupo de biopsia del nuevo estudio, los resultados del ganglio centinela fueron el predictor más importante de supervivencia a 10 años entre los pacientes de melanoma cuyas lesiones se consideraban como intermedias o gruesas.

Las tasas de supervivencia libre de enfermedad de más de diez años fueron significativamente mejores en el grupo de biopsia en los pacientes con un melanoma intermedio (alrededor del 71 %  frente al 65 %) y un melanoma grueso (casi el 51 % frente al 41 %).

Entre los pacientes cuyo cáncer se propagó a los ganglios linfáticos desde un melanoma de grosor intermedio, la biopsia arrojó una mejor supervivencia libre de enfermedad a los 10 años respecto a los órganos lejanos, además de una mejor supervivencia general al melanoma.

Extraer todos los ganglios linfáticos de un área del cuerpo puede provocar una dolorosa inflamación crónica del tejido conocida como linfedema. Pero este riesgo para los pacientes de melanoma puede ser respaldado por las mejoras en la tasa de supervivencia documentadas en el nuevo estudio, señaló el Dr. Charles Balch, profesor de cirugía de la división de oncología quirúrgica del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas.

Balch, coautor de un editorial que acompaña al estudio en la revista, dijo que la investigación «cambia la práctica» debido a la duración del ensayo clínico y la potencia de los hallazgos.

«Si sabemos que hay un aumento en la inflamación de la pierna o el brazo, podemos justificar mejor (la extirpación de los ganglios) al paciente si aumenta la supervivencia», señaló Balch. «Este es el estudio más grande que se ha hecho nunca sobre este tema, es multinacional y con el seguimiento más prolongado. Realmente es un trabajo seminal».
febrero 13/2014 (Medlineplus)

Morton DL, Thompson JF, Cochran AJ, Mozzillo N, Nieweg OE, Roses DF.Final trial report of sentinel-node biopsy versus nodal observation in melanoma.N Engl J Med. 2014 Feb 13;370(7):599-609.