octubre 2010 ArchIVOS

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Septiembre, 2010

Las adultas mayores con los huesos debilitados y que hacen ejercicio regular mejoran el equilibrio y la velocidad al caminar, lo que las protegería de las fracturas y les prolongaría la vida.

Según un nuevo estudio, apenas 20 minutos de ejercicio diario en el hogar combinados con 6 meses de entrenamiento semanal supervisado cada año, durante 5 años, aumentó la estabilidad del andar de las participantes y redujo un 32 por ciento el riesgo de fracturas.

Esas mejorías duraron 2 años después de la finalización del programa, según halló el equipo de Raija Korpelainen, del Departamento de Medicina del Deporte, de Oulu Deaconess Institute, en Oulu, Finlandia. Ver mas….

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Septiembre, 2010

Un nuevo estudio suizo reporta que una forma de meditación que se conoce como práctica reflexiva y atenta (mindfulness) podría ayudar a los pacientes de esclerosis múltiple (EM), que con frecuencia sufren de depresión y ansiedad.

El estudio es pequeño y únicamente comparó a pacientes de EM que meditaban con pacientes de EM que no lo hacían. Aún así, la meditación es segura y más barata que los fármacos que toman los pacientes de la enfermedad, señaló el Dr. Moses Rodriguez, un neurólogo que conoce los hallazgos del estudio.

«Los pacientes deberían probarlo y ver si les ayuda», añadió Rodriguez, profesor de neurología e inmunología de la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota. Ver mas….

Septiembre, 2010
Un estudio realizado en Finlandia sugiere que llegar al trabajo caminando o en dos ruedas ayudaría a prevenir la insuficiencia cardíaca.
Y si además el trabajo incluye actividad física durante el día, mucho mejor.

No sólo es saludable hacer actividad física en los momentos de ocio, sino también durante la semana, además de caminar o usar la bicicleta desde y hacia el trabajo, comentó el doctor Gang Hu, del Centro de Investigación Biomédica de Pennington, en Baton Rouge, Louisiana.

Estudios previos habían identificado efectos protectores de la actividad física regular ante la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular (ACV). Ver mas….

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Octubre, 2010

 
Las emociones o conductas negativas de una madre pueden empeorar la gravedad del asma de su hijo, sugiere una investigación reciente.

En el estudio, investigadores japoneses dieron seguimiento a 223 madres durante un año para evaluar cómo sus niveles de estrés, sus habilidades de afrontamiento y sus estilos de crianza influenciaban los síntomas de asma de sus hijos, que tenían entre dos y doce años de edad.

Entre los niños mayores de siete años, un empeoramiento del asma se asoció con una interferencia excesiva de parte de las madres, debido a que eran sobreprotectoras. Entre los niños menores de siete años, los síntomas más graves de asma se asociaron con la irritación y enojo crónicos de la madre, o una tendencia a suprimir expresiones de emoción, encontraron los investigadores.
«El estrés (o bienestar) de una madre podría transmitirse de forma verbal o no verbal al niño, y afectar el estado asmático del niño a través de una vía psicológica y fisiológica, como la inmunorreactividad a los alérgenos o una vulnerabilidad a infecciones de las vías respiratorias», explicó en un comunicado de prensa del editor de la revista Jun Nagano, del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad de Kyushu en Fukuoka, Japón.

«Nuestros resultados sugieren que se debe aconsejar a las madres de niños más pequeños no preocuparse por caer en estilos de crianza ‘no favorables’, sino prestar más atención a la reducción de su propio estrés. A las madres de niños mayores, se les podría animar a aumentar su propio bienestar», concluyó Jun.

 

FUENTE: BioMed Central, news release, Oct. 7, 2010
              HealthDay