Los aminoglucósidos forman parte de las opciones de tratamiento de primera línea cuando existe riesgo de sepsis bacteriana en neonatos; sin embargo, para las personas con la mutación m.1555A>G del gen mitocondrial MTRNR1, resultan tóxicos para las células del oído interno, causando pérdida de la audición, por lo que estos medicamentos se recomiendan evitarse en quienes tienen esta variante genética que se puede detectar a través de estudio molecular, disponible en la Red de Genética Médica de Cuba. Ver más…
La respuesta inmune durante y después de la infección por el SARS-CoV-2 puede ser compleja y heterogénea, y estar relacionada con evolución desfavorable de la enfermedad. Se recomienda una publicación, que aparecerá en el próximo número en la revista Immunobiology, sobre este tema. El objetivo de este estudio fue realizar una evaluación de cambios en el estado inmunológico en convalecientes de hasta 106 días después de la infección de COVID-19, según la gravedad clínica y en sus familiares expuestos no infectados.
Los resultados que obtuvieron los investigadores demuestran que las alteraciones identificadas de los linfocitos B y T sugieren que los pacientes convalecientes de la forma grave de la enfermedad podrían ser vulnerables a infecciones, procesos autoinmunes o autoinflamatorios; por lo tanto, estas personas necesitan seguimiento médico, luego de recuperarse de la enfermedad aguda. Además se confirmó el papel de las células T CD4+ CM en la producción de anticuerpos contra el SARS-CoV-2, y se observó que el defecto de las células T de memoria CD8 + TEMRA podría contribuir al desarrollo de formas graves de COVID-19.
Los resultados de una investigación, publicada en la prestigiosa revista American Journal of Human Genetics, muestra que variantes del gen supresor tumoral FBXW7 (siglas provenientes del inglés F-box y WD-repeat-domain-containing 7) -que regula la progresión del ciclo celular, el crecimiento y la supervivencia celular- están asociadas con un síndrome con expresividad variable que se caracteriza clínicamente por un retraso global del desarrollo, pudiendo tener discapacidad intelectual, que en ocasiones puede ser grave, hipotonía y problemas gastrointestinales. El gen FBXW7 regula el ciclo de vida, el crecimiento y la supervivencia de las células, por lo que la proliferación anormal de estas durante el desarrollo del cerebro podría sustentar el amplio espectro de anomalías cerebrales identificadas en este nuevo trastorno. De este modo el gen FBXW7, además de ser un gen supresor tumoral, está vinculado al desarrollo del sistema nervioso. Debido a que las características clínicas de este trastorno del neurodesarrollo son tan variables, es difícil de diagnosticar sin las herramientas genómicas aplicadas en esta investigación. Se trata de una enfermedad autosómica dominante con un alto riesgo de recurrencia.
El factor de necrosis tumoral alfa (TNFɑ, abreviatura del inglés tumor necrosis factor) es una proteína del grupo de las citocinas liberadas por las células del sistema inmunitario, que puede desempeñar un papel en la patogénesis de los pacientes con COVID 19. Varios polimorfismos de un solo nucleótido, descritos en la región promotora del gen que codifica para el TNFα, tienen un papel importante en su actividad transcripcional. Estos incluyen el polimorfismo −308A>G que aumenta los niveles de TNFα con la expresión del alelo A. El objetivo de esta investigación fue explorar si el polimorfismo TNFα.−308A> influye el estado clínico de los pacientes con COVID 19. El estudio incluyó un total de 1028 personas infectadas con el síndrome respiratorio agudo severo coronavirus 2 (SARS-CoV-2), los cuales se distribuyeron en tres grupos: pacientes asintomáticos, sintomáticos leves y sintomáticos graves. Se halló una mayor tendencia de los individuos portadores del genotipo GG a ser asintomáticos en (336 de 411; OR 1,24, IC 95% 0,91-1,70). El desarrollo de una forma severa de la infección por SARS CoV 2 no se encontró en sujetos con el alelo A , en comparación con aquellos con el alelo G (OR 0,96, IC 95% 0,51-1,79), excepto en la región oriental del país donde aumentó el riesgo (OR 4,41, IC 95% 1,14-17,05). Sin embargo, los sujetos que portaban el alelo A tenían una mayor probabilidad de desarrollar síntomas (OR 1,24, IC del 95 %: 0,91–1,70) en comparación con aquellos con el alelo G. Estos hallazgos sugieren que este polimorfismo puede ser utilizado seleccionar tratamientos personalizados y el diseño de estrategias de prevención.






