tuberculosis

Los resultados del primer ensayo clínico con la vacuna diseñada por científicos españoles demuestran una fuerte memoria inmunológica detectada a los 210 días tras la vacunación.

La vacuna candidata contra la tuberculosis Mtbvac muestra una excelente seguridad y prometedora inmunogenicidad, de acuerdo con los resultados del primer ensayo clínico que se publican en Lancet Respiratory Medicine.

La inmunización Mtbvac, desarrollada por el profesor Carlos Martín (Universidad de Zaragoza), en colaboración con la profesora Brigitte Gicquel (Instituto Pasteur), es una vacuna viva atenuada basada en la cepa «M. tuberculosis» de origen humano; la cepa debidamente atenuada del bacilo, y que por primera vez en la historia de la vacunología ha sido inoculada en humanos, estimula el sistema inmunológico para prevenir la tuberculosis.

Los datos de este primer ensayo clínico, realizado en 36 voluntarios adultos sin exposición previa a «M. tuberculosis» en Lausana (Suiza), han demostrado una fuerte memoria inmunológica detectada a los 210 días tras la vacunación.

El ensayo clínico de fase I fue puesto en marcha junto con la compañía Biofabri como promotor legal, y en colaboración de la TBVI se llevó a cabo en el Centro Hospitalario Universitario de Vaudois (CHUV), en Lausana. La vacuna candidata Mtbvac se comparó con la BCG, única vacuna estándar, y no mostró ningún efecto secundario serio en 36 voluntarios. «En mi experiencia, es una de las vacunas más seguras que he probado», dice el profesor François Spertini, del CHUV y primer autor del estudio que se publica.

El otro autor principal del estudio, Carlos Martín, ha dicho a DM que «los resultados del trabajo indican que la inmunogenicidad obtenida depende de la dosis. Comparadas las dosis más altas de Mtbvac y de BCG a los 28 días desde la inmunización, cuando se produce el pico de la tuberculosis, la reacción es más alta en los individuos que han recibido nuestra candidata vacunal». El también miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CiberES) considera que estos resultados son lo suficientemente robustos para avalar el estudio de la vacuna también en adultos. «Es la hora de la verdad: la luz verde para empezar con la investigación de eficacia de la candidata».

De hecho, estos datos que ahora se publican han sido fundamentales para la puesta en marcha el pasado mes de septiembre de la siguiente fase de ensayo en un país endémico de tuberculosis, como es Sudáfrica. Este estudio lo dirige la Iniciativa Africana de Vacuna contra la Tuberculosis (Satvi) durante un periodo de dos años. Está diseñado para evaluar la seguridad y la inmunogenicidad de Mtbvac en recién nacidos.

Si finalmente Mtbvac demuestra su superior eficacia en todas las fases de la evaluación clínica, podría sustituir a BCG y proteger contra la tuberculosis a millones de niños, adolescentes y adultos.

Siguiente fase
El desarrollo de Mtbvac hasta ahora ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de Europa con el soporte económico de la biofarmacéutica Biofabri y la TBVI. Durante todo el proceso, el equipo de Desarrollo Clínico de la TBVI ha proporcionado su apoyo científico y experiencia. Biofabri juega un papel relevante en la búsqueda de una nueva vacuna contra la tuberculosis a nivel mundial, ya que es el responsable del desarrollo y optimización del proceso industrial de la vacuna Mtbvac, y junto a TBVI y Aeras (NORAD y DFID) continúan apoyando financieramente este ensayo clínico. «En el año 2008 Biofabri apostó por Mtbvac y cada vez más se confirman las excelentes expectativas de esta nueva vacuna. Por ello desde entonces Biofabri ha venido aportando al proyecto Mtbvac un gran esfuerzo técnico y financiero», ha dicho Esteban Rodríguez, CEO de Biofabri.

En busca de una sustituta

La tuberculosis es una de las enfermedades transmisibles más letales del mundo, causando 1,5 millones de muertes al año. Actualmente solo hay una vacuna contra la tuberculosis disponible a nivel mundial, realizada a partir del bacilo de «Calmette-Guérin» (BCG). Esta vacuna, que se utiliza desde 1921, protege a los niños contra las formas graves de tuberculosis. Sin embargo, la BCG tiene poca o ninguna eficacia en la prevención de la tuberculosis pulmonar en adolescentes y adultos, que es la forma más común y contagiosa de la enfermedad. Por lo tanto, se necesitan con urgencia vacunas más eficaces. En la investigación de posibles vacunas contra la tuberculosis, Mtbvac es una de las más firmes candidatas.
noviembre 18/2015 (Diario Médico)

Un grupo de científicos estadounidenses ha desarrollado una efectiva vacuna que ofrece una fuerte protección contra la tuberculosis y una alternativa competente a la única que existe, según un estudio difundido por la revista «Nature Communications».

Los resultados de la investigación, desarrollada por la Universidad Tulane (Luisiana, Estados Unidos), demuestran que la nueva vacuna, testada en macacos, es capaz de inducir una respuesta inmunitaria favorable en estos simios, que previamente fueron infectados con una dosis letal de «Mycobacterium tuberculosis», el patógeno que causa la enfermedad.

El científico del Centro Nacional de Investigación de Primates y líder del estudio, Deepak Kaushal, y sus colegas, desarrollaron la cura usando una versión modificada de la bacteria «Mycobacterium tuberculosis», que no tenía el potencial de causar la enfermedad pero es capaz de inducir una respuesta inmune específica.

Esta vacuna, que se administró a los animales por inhalación, proporcionó a los simios un alto nivel de protección contra la infección, provocando una disminución de los síntomas y una mejora de la respuesta inmune.

Los investigadores recordaron que la tuberculosis, una bacteria que se transmite por el aire y afecta principalmente a los pulmones, continúa siendo una pandemia, en parte debido a la baja protección que ofrecen las vacunas actuales.

Además, los expertos insistieron en la urgencia de desarrollar tratamientos más efectivos en la lucha contra la afección y resaltaron la diferencia notable entre la nueva vacuna que han desarrollado y la que existe en la actualidad.

El uso en aerosol de la «Mycobacterium tuberculosis» atenuada, podría ser el primer paso en el desarrollo de nuevos y más potentes tratamientos contra esta enfermedad.
octubre 15/2015 (Reuter)

Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

En el marco del «Día Mundial de la Tuberculosis» el próximo 24 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó a la «solidaridad mundial y la acción» para apoyar una estrategia nueva de 20 años que tiene como objetivo poner fin a la epidemia mundial de esta enfermedad.

En los últimos años se ha visto un enorme avance en la lucha contra la tuberculosis (TB), con más de 37 millones de vidas salvadas, pero aún queda mucho por hacer, señaló la OMS en un comunicado.

En 2013, nueve millones de personas enfermaron de este mal, medio millón de los cuales tienen una enfermedad resistente a múltiples medicamentos, que es mucho más difícil de tratar.

Además, según la OMS se estima que unos 1.5 millones de personas mueren de tuberculosis cada año.

La enfermedad con frecuencia tiene consecuencias económicas devastadoras para las familias afectadas, reduciendo sus ingresos anuales por un promedio de 50 % lo cual agrava las desigualdades existentes.

«Esta es una cuestión de justicia social, fundamental para nuestro objetivo de la cobertura universal de salud», afirmó la directora general de la OMS, Margaret Chan.

«Todos y cada hombre, mujer o niño con tuberculosis deben tener igualdad de acceso, sin trabas a las herramientas y servicios innovadores que necesitan para el diagnóstico rápido, el tratamiento y la atención», agregó Chan.

La estrategia para poner fin a la tuberculosis adoptada por los gobiernos en la Asamblea Mundial de la Salud el año pasado, está diseñada para impulsar la acción en tres áreas clave.

Estas son: la atención centrada en el paciente y la prevención integrada de la tuberculosis para todos los necesitados, incluidos los niños, implementar políticas audaces y sistemas de apoyo, así como la intensificación de la investigación y la innovación.

La estrategia fija objetivos ambiciosos de una reducción del 95 % en las muertes por tuberculosis y una reducción del 90 % en los casos de tuberculosis en 2035.

Un hito importante para llegar en los próximos cinco años (2020) es la eliminación de los «costos catastróficos» para los enfermos de tuberculosis y su familias, subrayó la OMS.

La eliminación de los «costos catastróficos» es factible a través de sistemas de protección económica más accesibles y por medio de minimizar los costos médicos y no médicos, así como la pérdida de ingresos.

Para la OMS 2015 es visto como un año crítico para la acción de adaptar y poner en práctica la estrategia en entornos de países diversos.

Alcanzar el éxito de la estrategia requerirá que la comunidad internacional trabaje en conjunto para aprovechar las alianzas y recursos.

«El progreso que se ha hecho en la lucha contra la tuberculosis debe ser intensificado si vamos a acabar con la epidemia de tuberculosis», dijo a su vez Eric Goosby, quien fue nombrado enviado especial de Naciones Unidas (ONU) sobre la tuberculosis en enero de este año.

«La Estrategia Fin TB ofrece una nueva esperanza a los millones de personas que sufren y pierden sus vidas a la tuberculosis cada año. Es el momento de unir fuerzas para crear un mundo libre de la tuberculosis», urgió.

La estrategia incluye a grupos vulnerables que padecen la enfermedad, como las personas que viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En 2013 se estimaba que había 1.1 millones de personas coinfectadas por VIH y la tuberculosis, 360 mil de los cuales murieron.

Brechas de financiamiento persistentes en la respuesta a la TB también tienen que ser llenadas para impulsar el progreso hacia el fin de la epidemia mundial, observó la OMS.

Es vital que se cubra el déficit de recursos por dos mil millones de dólares al año para intervenir de manera eficaz contra la enfermedad y designar mil 390 millones de dólares al año para la investigación de la tuberculosis.

«Este Día Mundial de la Tuberculosis debe servir para alertar y movilizar a tantas personas como sea posible para poner fin a la epidemia», indicó Mario Raviglione, Director del Programa de TB Mundial de la OMS.

«Tenemos que trabajar con los innovadores en materia de salud, el desarrollo, la sociedad civil y el sector privado para poner fin a la carga de esta enfermedad prevenible», instó.
marzo 21/2015  (Notimex)

El último informe de la Organización Mundial de la Salud revela que hay casi 500 000 personas con tuberculosis más de las que se estimaban. Según la organización, tres millones de personas mueren anualmente por falta de tratamiento, por lo que consideran crucial que se aumente la financiación para investigar sobre esta enfermedad. Harían falta 6,3 millones de euros.
Según el Informe Global de Tuberculosis de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se han documentado alrededor de 500 000 casos de esta enfermedad más de los que apuntaban estimaciones anteriores. La OMS indica que 9 millones de personas desarrollaron tuberculosis durante 2013, de las cuales murieron millón y medio. Además, 360 000 de los enfermos fallecidos tenían VIH.
Pese a estos datos, del informe se extrae que la tasa de mortalidad se ha reducido en un 45 % desde 1990 y que continúa en descenso. El número de personas infectadas se reduce un 1,5 % cada año, según los expertos, que aseguran que el diagnóstico y el tratamiento eficaz «han salvado las vidas de 37 millones de personas desde el año 2000».
La tuberculosis es la segunda causa mundial de mortalidad causada por un agente infeccioso, después del sida. La OMS lamenta que se continúen «perdiendo vidas por una enfermedad que tiene tratamiento. Alrededor de 3 millones de personas mueren anualmente por falta de diagnóstico o de tratamiento».
Según la organización, se necesitan 8 millones de dólares (unos 6,3 millones de euros) para combatir esta epidemia. Según explican fuentes de la OMS a Sinc, este dinero hace falta para apoyar cuatro frentes principales: «el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis sensible a los medicamentos,  el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis multirresistente, el fortalecimiento de los laboratorios especializados y las investigaciones específicamente relacionadas con la tuberculosis y el VIH».
La variación MDR-TB de la tuberculosis ha sumado unos 480 000 nuevos casos en 2013, lo que supone un 3,5 % de la totalidad de los infectados. Esta mutación es más difícil de tratar que la cepa común y sus tasas de curación son más bajas. Por otro lado, se han encontrado casos de la tuberculosis extremadamente resistente (XDR-TB) en 100 países.
«Mientras que el porcentaje mundial estimado de nuevos casos de tuberculosis que tienen MDR-TB se mantiene sin cambios, hay epidemias graves en algunas regiones, especialmente en Europa del Este y Asia Central», explican los expertos de la OMS.
Importancia de la investigación
Según el informe, se estima que un 13 % de los 9 millones de personas que desarrollaron tuberculosis en 2013 estaban infectados con el virus del VIH pese a que las muertes por tuberculosis en personas con VIH han descendido un 30 % en la última década. Cuatro de cada cinco muertes provocadas por esta combinación ocurren en África.
La investigación desempeña un papel crucial en la erradicación de la epidemia, según afirma la OMS. «Los esfuerzos para desarrollar herramientas que combatan la enfermedad se han intensificado durante los últimos diez años. La fase de investigación y desarrollo ha producido dos nuevos fármacos para tratar la MDR-TB: Bedaquiline y Delamanid».
Según este organismo, otros fármacos y vacunas se encuentran en fase de ensayos clínicos. «Sin embargo, la investigación y el desarrollo de tuberculosis está aun insuficientemente financiados» concluyen los expertos.
La OMS presentará el informe durante en la Conferencia Mundial de la Unión sobre Salud Pulmonar, que se celebrará en Barcelona la próxima semana.
octubre 22/2014 (SINC)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lamentó que el año pasado fallecieron 1.5 millones de personas a causa de la tuberculosis, de los nueve millones que padecieron esta enfermedad, la cual puede ser curable con un diagnóstico oportuno.
La organización indicó en su Informe Mundial de Tuberculosis (TB) 2014, que la magnitud de la enfermedad es subestimada y subreportada ya que se contabilizaron 500 mil casos más de los que se estimaba.
Esto debido a la falta de interés de los gobiernos y de los fabricantes de medicamentos, ya que la mayoría de los casos se registran en países en desarrollo, y es casi inexistente en las naciones ricas.
«La industria farmacéutica se interesa menos en los países en desarrollo, donde las ganancias potenciales son limitadas», denunció el director del programa mundial de tuberculosis de la OMS, Mario Raviglione, al presentar a la prensa el informe 2014.
«La cuestión es cómo impulsar a la industria farmacéutica, tal vez por medio de métodos de financiación innovadores», observó.
Según la OMS, la tuberculosis es la segunda causa de mortalidad de las enfermedades infecciosas, después del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
Sin embargo, la organización consideró que a pesar de que la magnitud de la enfermedad es mayor de lo que la OMS pensaba, la tasa de mortalidad por tuberculosis sigue disminuyendo.
Precisó que la tasa de mortalidad se redujo en un 45 % desde 1990, debido a que la actividad de la enfermedad está disminuyendo 1.5 % al año.
Estimó que desde el año 2000, 37 millones de vidas se han salvado gracias a un diagnóstico temprano y a un tratamiento efectivo.
Raviglione explicó que el padecimiento, que se contagia por medio del aire como un resfriado, es insidioso y difícil de combatir porque las personas pueden estar infectadas por años e incluso décadas sin mostrar síntomas.
Cuando es diagnosticada a tiempo y si se trata con los cuatro antibióticos avalados por la OMS, la tuberculosis se puede curar en unos seis meses.
Sin embargo, Raviglione subrayó que en algunas ocasiones y por utilizar un tratamiento inadecuado el paciente puede desarrollar resistencia a los fármacos y presentar lo que se denomina tuberculosis multi resistente, conocida como MDR-TB, o en el peor de los casos contraer tuberculosis extensivamente resistente a los medicamentos, denominada XDR-TB.
Los tratamientos para estos tipos de tuberculosis son más largos y penosos, a veces pueden durar hasta dos años a base de antibióticos muy tóxicos e inyecciones.
La OMS contabilizó 480 mil nuevos casos en 2013 con este tipo de tuberculosis multi resistente en la que la bacteria ha mutado y hay formas que se resisten a múltiples antibióticos e incluso, existen los tipos que son inmunes a casi todos los medicamentos.
Raviglione indicó que entre 100 y 500 dólares cuesta curar a alguien con tuberculosis normal en los países que tienen la mayoría de los casos -casi todos ellos países pobres de África y Asia.
Advirtió que si la tuberculosis está erradicada antes de que pueda mutar a formas resistentes, es más barato y más fácil para todos los involucrados.
«El costo por paciente tratado para la MDR-TB es de un promedio de nueve mil 235 dólares por paciente en los países de bajos ingresos a 48 mil 553 en los países de renta media-alta», dijo la OMS.
Los países que formaban la ex Unión Soviética como Georgia, Latvia, Lituania, Kazakstan y Tajikistan, han sido de los más afectados con MDR-TB o XDR-TB, abundó el experto.
«La caída de la Unión Soviética puso las condiciones idóneas para que esto sucediera, pues el sistema de salud colapsó, la pobreza aumentó y los males (como la tuberculosis) se diseminaron», indicó.
«Hubo un problema de base y es que no se trataba a los pacientes con el estándar de cuatro medicamentos, sino solo con dos o a veces con uno, con lo que escapaban bacilos mutantes resistentes», agregó.
«Las personas comenzaron a infectarse unas a otras y se creó la epidemia», sostuvo Raviglione, tras aclarar que alguien con MDR-TB contagia la misma bacteria resistente a los fármacos a las personas que están a su alrededor.
Raviglione destacó que este Informe Mundial de Tuberculosis 2014 está dedicado a su colega y amigo Glenn Thomas, quien trabajó en el programa de tuberculosis de la OMS por más de una década y también luchó incansablemente para crear conciencia y llamar la atención sobre la co-epidemia del VIH y TB.
Thomas fue víctima de la fatalidad, ya que era uno de los pasajeros que murió en la tragedia acontecida al avión de Malaysian Airlaines que fue derribado en Ucrania el 17 de julio de 2014.
octubre 23/2014 (Notimex)
Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2014 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Según publica la página web del British Medical Journal (BMJ) (doi.org/10.1136/bmj.g4643 ), la vacuna utilizada para proteger contra la tuberculosis (bacilo de Calmette-Guérin o BCG) también protege contra la infección de la tuberculosis (mycobacterium) así como contra la progresión de la infección hacia la enfermedad.
Los investigadores de la Universidad de Londres (Reino Unido) evaluaron si la vacuna BCG protegía contra la infección del mismo modo que contra la enfermedad. Los datos fueron tomados de Embase, Medline y la Biblioteca Cochrane desde el año 1950 hasta el 2013. Todos los pacientes eran menores de 16 años y los estudios incluían tanto a niños vacunados como a no vacunados.
Los primeros análisis se centraron en si la vacuna BCG administrada antes de la exposición estaba asociada con la ausencia de infección en niños que habían estado en contacto con la tuberculosis infecciosa.
Los análisis incluyeron estudios de niños que fueron examinados como parte de una investigación del brote de tuberculosis. Cuatro estudios se realizaron en Reino Unido, dos en la República de Gambia y España y uno en Grecia, Italia, Indonesia, Turquía, Sudáfrica y Camboya. En total hubo 3855 participantes con una tasa de efectividad del 19 %  de la vacuna BCG contra la infección, entre niños vacunados tras la exposición, en comparación con los niños no vacunados.
Los estudios realizados por encima de los 40 grados de latitud (Reino Unido, España, Grecia, Italia, Turquía) mostraron un 26 por ciento de efectividad mientras que los estudios con latitudes más bajas de entre 20 y 40 grados (la República de Gambia, Indonesia, Sudáfrica y Camboya) y entre 20 y 0 grados de latitud no mostraron indicios de efecto protector.
Por tanto, el efecto de la vacuna BCG sería diferente en países con alta y baja incidencia de tuberculosis. Los autores señalan que debido a que los países con una política de vacunación al nacer tienden a tener una incidencia mayor de tuberculosis, el uso de BCG es sensato. Recomiendan que los futuros ensayos investiguen la eficacia de la nueva vacuna contra la infección de la tuberculosis.
agosto 6/2014 (Diario Médico)
A Roy, M Eisenhut, R J Harris, L C Rodrigues, S Sridhar, I Abubakar.Effect of BCG vaccination against Mycobacterium tuberculosis infection in children: systematic review and meta-analysis.BMJ 2014; 349 .05 Ago 2014