cardiopatías

Las personas que han sido hospitalizadas por neumonía  enfrenta un mayor riesgo de ataques cardiacos o infartos en las siguientes  semanas o meses, informaron científicos el martes.

El estudio, publicado en la revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA),  es el primero que se focaliza solo en pacientes de neumonía sin historia previa  de enfermedades cardiovasculares.

Los investigadores aún intentan entender por qué el cuerpo humano es más  vulnerable tras una neumonía, pero señalaron entretanto, que las personas que  son hospitalizadas por esta enfermedad pulmonar deberían considerar el posible  riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en el futuro.

El estudio se basó en registros de más de 3800 personas registradas en los  estudios de salud estadounidenses. Un grupo tenía 45 a 64 años y otro superaba  los 65.

Al comparar a más de 1200 pacientes de neumonía con 2500 pacientes del  grupo de control, todos de la misma edad, a lo largo de 10 años, los expertos  descubrieron que los primeros tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades  cardiovasculares.

«En el grupo de 65 años o más, el paciente de neumonía tenía cuatro veces  más posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular en los primeros  30 días tras la infección», indicó el estudio.

«En el décimo año, había menos del doble de posibilidades».

En el grupo más joven, el riesgo de enfermedad cardiovascular fue 2,4 veces  más alto en los primeros 90 días tras la hospitalización por neumonía, pero  este riesgo ya no era significativo después de dos años.

El estudio muestra que «los médicos deben desarrollar un plan de cuidado  que tome en cuenta que estos pacientes podrían desarrollar enfermedades  cardiovasculares en las semanas, meses o años posteriores a la recuperación de  la infección», dijo el principal autor del estudio, Vicente Corrales Medina,  especialista en enfermedades infecciosas del hospital de Ottawa.
enero 23/2015 (AFP)

Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Los vegetarianos presentan un 32 % de menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares que los consumidores de carne roja y pescado, confirmaron expertos en la  American Journal of Clinical Nutrition (doi:10.3945/ajcn.112.044073).

Las más bajas probabilidades de enfermar del corazón posiblemente se deban a que los vegetarianos tienen generalmente niveles de colesterol más bajo y una presión sanguínea estable en comparación con individuos que ingieren abundante carne roja, señaló Francesca Crowe, de la Universidad de Oxford y autora principal de la investigación.

Los resultados de la pesquisa se apoyan en la comparación de la incidencia de enfermedades cardiovasculares entre vegetarianos y aquellos individuos que no lo son.

En el estudio participaron 45 mil voluntarios de entre 50 y 70 años que intervinieron en una investigación sobre cáncer y nutrición llamada European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC).

Estas personas seleccionadas en la década del 90 respondieron preguntas sobre su alimentación y estilo de vida.

Entre los participantes en esta pesquisa el 34 % eran vegetarianos, lo que ayudó a los científicos a realizar estimaciones más precisas acerca de los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en ambos grupos.

Durante el estudio se tomaron en cuenta factores de riesgo como consumo de tabaco y alcohol, práctica de ejercicios físicos, nivel educacional y desarrollo socioeconómico.

En la investigación de 12 años los expertos identificaron 1235 casos de enfermedades cardiovasculares y 129 decesos.

En el estudio se confirmó que las personas que se alimentan con vegetales presentan una presión arterial más baja y niveles de colesterol menores que los no vegetarianos.

Los vegetarianos presentaban también índices más bajos de masa corporal y menores casos de diabetes mellitus.
enero 30/2013 (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2011 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Crowe FL, Appleby PN, Travis RC, Key TJ.Risk of hospitalization or death from ischemic heart disease among British vegetarians and nonvegetarians: results from the EPIC-Oxford cohort study.Am J Clin Nutr. 2013 Ene 30.

Las personas que consumen pan a diario, dentro de una dieta equilibrada, presentan unos parámetros clínicos más saludables desde el punto de vista cardiovascular, en comparación con las que no lo consumen o no lo hacen de forma regular, según el estudio Predimed, desarrollado por investigadores del programa Ingenio-consolider de Alimentos Funcionales, del departamento de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona. Ver más…

La gente que presenta señales de avejentamiento  «con marcadas entradas, calvicie, arrugas cerca de los lóbulos de sus orejas o bolsas bajo los ojos » tiene más probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiaca que personas de su misma edad pero que lucen más jóvenes, sugiere un nuevo estudio.
Los médicos señalan que el resultado subraya la diferencia entre la edad biológica y la cronológica.
«El verse viejo para la edad que se tiene es indicativo de una mala salud cardiovascular», dijo Anne Tybjaerg-Hansen, doctora de la Universidad de Copenhague en Dinamarca.
Ella dirigió el estudio y reveló los resultados en una conferencia de la Asociación Estadounidense del Corazón en Los Angeles.
Como consuelo, las arrugas en otra parte del rostro y las canas parecen ser solamente consecuencias ordinarias del paso del tiempo y no tienen relación con los riesgos cardiacos.
En el estudio participaron 11 000 daneses mayores de 40 años cuando inició en 1976. Al principio, los científicos documentaron apariencia, midieron las llamadas patas de gallo, arrugas u otras señales de envejecimiento.
En los siguientes 35 años, 3400 participantes desarrollaron enfermedades de corazón (arterias obstruidas) y 1700 sufrieron ataques cardiacos.
El riesgo de estos problemas de salud aumentó con cada señal adicional de avejentamiento presente al inicio del estudio. Ese criterio fue válido para individuos de todas las edades y ambos sexos, incluso después de tomar en cuenta otros factores, como antecedentes familiares de enfermedades cardiacas.
Aquellos con tres o cuatro de estas señales de avejentamiento «entradas en las sienes, calvicie en la corona de la cabeza, arrugas en los lóbulos o bolsas amarillentas alrededor de los párpados» tuvieron un 57% más de riesgo de sufrir un ataque cardiaco y un 39 % de enfermedades cardiacas en comparación con personas sin ninguna de estas señales.
El tener bolsas amarillentas bajo los ojos, que podría ser señal de un acumulamiento de colesterol, representaron el mayor riesgo, de acuerdo con los científicos. La calvicie en hombres ha estado ligada a riesgos de problemas cardiacos antes, posiblemente relacionada con los niveles de testosterona. El grupo solamente pudo suponer por qué las arrugas en los lóbulos podrían aumentar el riesgo.
Kathy Magliato, cirujana cardiaca del Centro de Salud St. John en Santa Mónica, California, dijo que los médicos necesitan prestar más atención a las señales presentes en el rostro del paciente.
«Estamos tan apurados por colocar un tensiómetro para medir la presión sanguínea o el estetoscopio en el pecho» que las señales obvias y evidentes de riesgo son pasadas por alto, dijo.
noviembre 7/2012 (AP)
Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2011 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

El consumo de carnes rojas aumenta los riesgos de mortalidad por cáncer y enfermedades cardiovasculares pero esos riesgos pueden reducirse con ingerir legumbres, frutas secas y pescados, según un estudio que publica Archives of Internal Medicine.
«Nuestro estudio añade pruebas de los riesgos que presenta para la salud el consumo de grandes cantidades de carnes rojas, asociado en otros estudios con diabetes mellitus tipo 2, enfermedades coronarias y cardiacas, infarto y ciertos cánceres», afirmó An Pan, del Departamento de Nutrición en la Universidad de Harvard.
El equipo investigador observó los datos recogidos durante 22 años acerca de 37 698 hombres registrados en el «Estudio de Seguimiento de Profesionales de la salud», y durante 28 años de 83 644 mujeres en el «Estudio de Salud de las Enfermeras».
Todos los pacientes estaban libres de enfermedades cardiovasculares y cáncer al comienzo del periodo de los registros, y las dietas se evaluaron mediante cuestionarios recogidos cada cuatro años.
Los datos documentaron en los dos estudios un total de 23 926 muertes, de las cuales 5910 se debieron a enfermedades cardiovasculares y 9464 a cáncer.
Estos resultados mostraron una vinculación de una porción diaria de carnes rojas no procesadas con un incremento del 13 % en el riesgo de mortalidad, y una porción diaria de carnes rojas procesadas (como salchichas o tocino) se relacionó con un aumento del 20 % en el riesgo de muerte.
Entre las causas específicas, los científicos registraron un incremento del 18 % en el riesgo de mortalidad cardiovascular con el consumo de carnes rojas no procesadas y del 21 % en el caso de las carnes procesadas.
En cuanto al cáncer, los aumentos de riesgos fueron el 10 y el 16 %, respectivamente.
Estos estudios tuvieron en cuenta otros factores de riesgo para las enfermedades crónicas tales como la edad, el índice de masa corporal, la actividad física y el historial familiar de enfermedad cardiaca y cáncer.
La carne roja, y especialmente la carne procesada, contiene ingredientes que aparecen vinculados a un mayor riesgo de enfermedades crónicas, entre ellos hemohierro, grasas saturadas, sodio, nitritos y ciertos cancerígenos que se forman al cocinar.
La sustitución de una porción diaria de carne roja con una de fuentes de proteína más saludables apareció vinculada con riesgo menor de mortalidad por esas enfermedades: el 8 % en el caso del pescado, el 14 % para las carnes de aves, el 19 % para las frutas secas, el 10 % para las legumbres, el 10 % para los productos lácteos sin grasa y el 14 % para los granos integrales.
Marzo 13/2012 (EFE)

Según artículo publicado en American Journal of Clinical Nutrition, los adultos que consumen una cantidad moderada de ciertas sustancias vegetales, en concreto flavonoides, son menos propensos a padecer cardiopatías o infarto cerebral.
Un estudio sobre 38 180 varones y 60 289 mujeres, con una edad media de 70 y 69 años, respectivamente, evidenció que quienes más flavonoides ingerían a través de la dieta (sustancias presentes en muchas verduras y frutas, como bayas, cítricos, manzanas, espinacas o brócoli, además de nueces, soja, chocolate amargo, té y vino) tenían menos propensión a fallecer por una enfermedad coronaria o un accidente cerebrovascular (ACV) en los siguientes siete años.
El equipo investigador dividió a los participantes en cinco grupos, según la cantidad de flavonoides que consumían. El quintil que más flavonoides ingería era un 18% menos propenso a morir por cardiopatías o ACV en relación con el quintil de menor consumo de dichas sustancias. Febrero 29/2012 (Neurologia.com)