El presente estudio investigativo analiza la influencia del ejercicio físico en la salud cerebral de la población geriátrica y destaca su rol en la neurogénesis y la neuroplasticidad. El objetivo fue comprender cómo la actividad física mejora las funciones cognitivas y retrasa el deterioro neurológico en las personas mayores y favorece su calidad de vida y su autonomía.
La revisión mostró que el ejercicio aeróbico, con intensidades moderadas a altas, mejora la producción de factores neurotróficos (BDNF y VEGF), lo que favorece la neurogénesis, la expansión dendrítica y la angiogénesis cerebral. Asimismo, se destaca la importancia de diseñar programas de ejercicio seguros y personalizados, basados en evaluaciones multidisciplinarias y en la evidencia científica, con el fin de maximizar sus beneficios y reducir riesgos.
Se identificó la necesidad de implementar campañas educativas dirigidas a las familias y comunidades, que promuevan la adherencia a la actividad física como estrategia para el mantenimiento adecuado de la funcionalidad cognitiva y física en las personas mayores. La integración de estos enfoques multidisciplinarios y la promoción de hábitos de vida activos son fundamentales para la mejora de la salud cerebral y la calidad de vida en este grupo específico.
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