Las pruebas moleculares se han integrado ampliamente en la atención médica general y su uso está en aumento en dermatología. Pueden ayudar a diferenciar entre afecciones cutáneas, por ejemplo, ya que algunas parecen clínicamente similares, y también identificar mutaciones genéticas específicas y otras características que pueden facilitar seleccionar tratamientos óptimos. Ampliar…


