octubre 2012 Archives

Dres. Kathy D. Tieu, Elizabeth K. Satter, M.P.H, Lisa Zaleski, y Matthew Koehler.
Pediatric Dermatology Vol. 29 No. 4 507–510, 2012

La candidiasis cutánea congénita (CCC) es una condición poco común causada por la exposición a Cándica spp por infección ascendente en útero más frecuente que por exposición perinatal.  Típicamente se presenta como una erupción cutánea difusa al nacer o en los primeros 6 días de vida.

Las lesiones se presentan como máculas eritematosas pequeñas, pápulas y pústulas, más comúnmente localizadas en tronco, superficies extensoras, y áreas intertriginosas pero tiende a respetar el área del pañal.

Las lesiones pustulosas pueden involucrar palmas y plantas.  Las uñas pueden estar afectadas, y se ha reportado el compromiso exclusivo del plato ungueal.  En general, la orofaringe no está involucrada.  En infantes prematuros, las áreas que simulan quemaduras presagian compromiso sistémico.

Se describen dos infantes de término y se comparan las presentaciones clínicas y resultados con la candidiasis neonatal y mucocutánea.

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Dres. A. Nanda, M. F. El-Kamel, E. M. Al-Oneizi, M. Al-Ajmi, E. M. Al-Enezi y J. P. Madda
Clinical and Experimental Dermatology, 37, 509-511.

La leucemia congénita (CL) se refiere a una leucemia que se presenta desde el nacimiento o se desarrolla en las primeras semanas de vida.  Excluyendo la mieloproliferación neonatal transitoria relacionada con el síndrome de Down, la incidencia de CL es menor del 1% de las leucemias de la niñez.  La leucemia cutis (LC) se caracteriza por infiltración de la piel por células hematopoyéticas malignas inmaduras, que se observan en el 30-50% de los pacientes con CL.  Clínicamente, los pacientes pueden desarrollar un rash con nódulos eritematosos azulados de tamaño variado con una distribución generalizada.  Rara vez están presentes otras lesiones que incluyen máculas, vesículo-pústulas y púrpura.  Las mucosas generalmente no están afectadas.  Los diagnósticos diferenciales incluyen infecciones congénitas incluyendo TORCH (toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus, herpes simple), sífilis congénita, histiocitosis de células de Langerhans, mastocitosis cutánea y enfermedades hematológicas.

La biopsia de piel se requiere para realizar el diagnóstico.  El pronóstico de la leucemia congénita es generalmente grave, pero el diagnóstico y tratamiento temprano puede mejorar el pronóstico.

Se reporta el caso de un neonato con leucemia cutis congénita, confirmándose como leucemia mieloide aguda congénita (AML) del tipo M2 con defecto cromosómico t (8; 21) (p11; q22), y fue tratado exitosamente con quimioterapia para leucemia mieloide.

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Dres. Retrouvey M, Koch LH, Williams JV.
Pediatr Dermatol. 2012 Sep;29(5):666-8.

En 1955, Gianotti y Crosti describieron una dermatosis pediátrica caracterizada por presentar pápulas color piel a eritematosas, llamada acrodermatitis papular de la infancia o Síndrome de Gianotti-Crosti (GSC).  El síndrome de Gianotti Crosti es más común en niños de 2 a 6 años, con pápulas que miden de 2 a 5 mm de diámetro y se distribuyen simétricamente en cara, glúteos y extremidades.  Las lesiones son típicamente no dolorosas y no pruriginosas y resuelven en 8 a 12 semanas.  Puede presentarse linfoadenopatía y hepatitis aguda anictérica.  Se ha reportado luego de infecciones virales y de vacuna.

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