menopausia

Una nueva investigación de la Clínica Mayo (Estados Unidos) sugiere que la sangre puede tener indicios de si las mujeres posmenopáusicas corren riesgo de sufrir problemas de memoria y accidente cerebrovascular.
En concreto, se trata de la tendencia de coagulación de la sangre la que puede contribuir a las áreas de daño cerebral llamadas hiperintensidades de la materia blanca, según el estudio publicado en la revista Neurology (doi: 10.1212/WNL.0b013e3182840c9f).
El estudio involucró a 95 mujeres con una edad media de 53 años, que recientemente habían pasado por la menopausia y de las que se tomaron imágenes por resonancia magnética (IRM) al inicio del estudio. Después, recibieron un placebo, la terapia hormonal oral o el parche hormonal en la piel y se les hicieron imágenes de resonancia magnética periódicamente durante los siguientes cuatro años.
Durante la investigación, las mujeres con niveles más altos de microvesículas trombogénicas, las plaquetas más propensas a causar que la sangre se coagule, tenían más tendencia a mayores aumentos en la cantidad de hiperintensidades de la sustancia blanca (que se muestra
como concentradas áreas blancas en una imagen de resonancia magnética), lo que puede conducir a la pérdida de memoria.
«Este estudio sugiere que la tendencia de la sangre a coagularse puede contribuir a una cascada de eventos que conducen al desarrollo de daño cerebral en mujeres que recientemente han pasado por la menopausia», explica el autor de la investigación, Kejal Kantarci, MD, de la Clínica Mayo. A su juicio, una forma de detener la progresión de estas hiperintensidades de la materia blanca sería impedir que las plaquetas desarrollen estas microvesículas.
Todas las mujeres tenían hiperintensidades de la materia blanca en el inicio del estudio. La cantidad aumentó en un volumen medio de 63 milímetros cúbicos a los 18 meses; 122 milímetros cúbicos, a los tres años, y 155 milímetros cúbicos en cuatro años.
febrero 18/2013 (Diario Salud) Raz L, Jayachandran M, Tosakulwong N, Lesnick TG, Wille SM, Kantarci K.Thrombogenic microvesicles and white matter hyperintensities in postmenopausal women.Neurology. 2013 Feb 13

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Contrariamente a la percepción popular, la  menopausia no causa aumento de peso, aunque sí aumenta la grasa alrededor de la  cintura, según un estudio publicado  en una revista médica.
El estudio realizado por la Sociedad Internacional de la Menopausia (IMS,  por sus siglas en inglés) estableció que los cambios hormonales que ocurren  durante la menopausia no estarían implicados en el aumento de peso.
«Es un mito que la menopausia hace que una mujer aumente de peso», dijo la  investigadora principal, Susan Davis, profesora de la Universidad de Monash en  Melbourne, Australia.
«En realidad eso es sólo una consecuencia de los factores ambientales y el  envejecimiento. Pero no hay duda de que el aumento de masa abdominal del que  muchas mujeres se quejan tras la menopausia es real», dijo.
«Esa es la respuesta del cuerpo a la caída de estrógenos en la menopausia,  un cambio de almacenamiento de grasa de las caderas a la cintura».
La investigación publicada en la revista Climacteric (doi:10.3109/13697137.2012.707385)  revisa los estudios  realizados sobre el tema entre 1966 y 2012.
Según estos estudios, las mujeres ganan un promedio de 0,5 kg por año a  partir de los 50 años, pero presentan un rápido aumento de la grasa abdominal  el tercer año después de la menopausia. Los mismos cambios se observan entre  las mujeres de diferentes regiones del mundo.
En Estados Unidos, en 2008 la obesidad abdominal afectaba al 65,5 % de las  mujeres de 40 a 59 años y al 73,8 % de las mujeres mayores de 60 años.
La acumulación de grasa abdominal representa un aumento del riesgo de  diabetes y sobre todo de enfermedades cardiovasculares, principal causa de  muerte entre las mujeres posmenopáusicas.
«Las mujeres deben controlar su peso antes de que se convierta en un  problema, y si no se preocupan antes de la menopausia, deben hacerlo cuando  llega, es decir, cuidar su dieta y hacer más actividad física», recomendó el  presidente de la IMS Tobie de Villiers.
octubre 16/2012  (AFP)
Nota: Los lectores del dominio «sld.cu acceden al texto completo a través de Hinari.
Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2011 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»
S. R. Davis, C. Castelo-Branco, P. Chedraui, M. A. Lumsden, R. E. Nappi, D. Shah.Understanding weight gain at menopause. Climacteric.Oct 2012, Vol. 15, No. 5 , Pages 419-429

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Los bajos niveles hormonales provocados por la menopausia están desvinculados al aumento de la mortalidad cardiovascular en las mujeres, afirman investigadores en estudio publicado en British Medical Journal. Esta nueva hipótesis desplaza postulados anteriores los cuales indicaban una relación entre menopausia y enfermedad cardiovascular, explican los autores, de la Universidad estadounidense Johns Hopkins. El climaterio no representa un punto de inflexión en la salud cardiovascular femenina. La pérdida del efecto protector de las hormonas no está asociado al aumento de la mortalidad en las mujeres, subraya el artículo. Los resultados demuestran además que no hay un gran cambio en las tasas de ataques de corazón fatales antes y después de la llegada de ese período, señaló Dhananjay Vaidya, líder de la investigación. Las células del corazón y las arterias envejecen igual que las del resto de tejidos del cuerpo. Por este motivo suceden cada vez más infartos a medida que avanzan los años en ese sector de la población, destacó en su artículo. El envejecimiento es una explicación adecuada a este fenómeno y el arribo a la menopausia con sus cambios hormonales, no parece tener relación, agregó. La enfermedad isquémica cardíaca en las mujeres evoluciona a lo largo de la vida y aumenta a un ritmo constante, sin mostrar una aceleración en la mediana edad, subraya el especialista. La investigación fue avalada por estadísticas de mortalidad de personas nacidas entre 1916 y 1945 en Gran Bretaña, Gales y Estados Unidos. Período de transición en la vida de una mujer cuando el órgano sexual femenino deja de producir óvulos, la menopausia está caracterizada además por la producción de menos estrógeno y progesterona. Aparece entre los 45 y 55 años de edad y la mujer puede presentar síntomas como latidos cardíacos fuertes o acelerados, sofocos, sudores fríos, enrojecimiento de la piel e insomnio. Septiembre 6/2011 Londres, (PL)

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