Brasil

Al menos 1,5 millones de personas fueron contagiadas por la enfermedad del dengue en Brasil en los primeros once meses del año, un crecimiento del 176 % ante el mismo período de 2014 y con un balance de 811 muertos, informó el Gobierno.

En un comunicado, el Ministerio de Salud aseguró que entre el 1 de enero y el 14 de noviembre, se detectaron 1 534 932 casos de dengue, de los que 1 488 eran graves y provocaron 811 muertes.

Las cifras de este año triplican las de 2014, cuando, en el mismo período, fueron registrados 555 462 casos, de los cuales 728 graves, que provocaron 453 muertes y son un 7 % superiores a las de 2013, hasta ahora el año con más casos de dengue registrados.

El dengue es una enfermedad tropical transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el mismo que provoca la chikungunya y el zika. Según el Ministerio de Salud, hasta el 14 de noviembre se registraron 17 146 casos de chikungunya (6.726 ya confirmados y 8 929 aún en análisis en laboratorio), casi cinco veces más que los 3 657 registrados en el segundo semestre del año pasado, cuando la enfermedad fue registrada por primera vez en el país.

Por su parte, el zika se ha detectado ya en 18 de los 27 estados de Brasil y ha encendido las alarmas por el aumento de casos de microcefalias en los recién nacidos en la región del noreste, atribuidas al zika.

Desde julio pasado se han registrado 520 casos de microcefalia en nueve estados de Brasil, frente a los 156 de todo el año pasado en los 27 estados.

La preocupación del Gobierno es un aumento de los casos de las tres enfermedades porque los mosquitos tienden a reproducirse más en verano por las temperaturas más favorables para el insecto y las fuertes lluvias que tradicionalmente se registran durante la estación.

El Ministerio informó también que los estudios sobre población del mosquito que se realizan en 1 792 ciudades mostraron que 199 municipios están en alto riesgo de epidemia de dengue, chikungunya y zika, en tanto otras 665 están en situación de alerta.

Noviembre 25/ 2015 5 (Xinhua) Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

Una vacuna contra el dengue estará disponible en 2018 en Brasil gracias al esfuerzo de científicos nacionales, anunció hoy el ministro de Salud, Arthur Chioro.

Si marcha bien ó según lo planificado, vamos a contar con esa vacuna, pues los trabajos marchan de manera avanzada, afirmó Chioro al destacar que el gobierno aguarda para inmunizar a la población contra esta enfermedad, que se transmite a través de la picadura de la hembra del mosquito Aedes aegypti.

Puntualizó que el Instituto Butantá, de Sao Paulo; y la Fundación Oswaldo Cruz, en Río de Janeiro, son los polos encargados de elaborar este inmunizador.

«No hay una expectativa inmediata (y) en el mejor de los casos podremos tener una vacuna segura para todos los brasileños en 2018, si todo va bien con las pesquisas ó , subrayó.

Según datos del Ministerio de Salud, 25 millones de personas, el 13 por ciento de la población del país, ya contrajo el dengue, mientras 360 murieron este año por esa dolencia.

El titular recordó que el país cuenta con 14 tipos de vacunas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, además de las empleadas contra el HPV (Virus del Papiloma Humano), la hepatitis, la difteria y el tétanos.

agosto 14/ 2015 (PL)

Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

El gobierno brasileño confirmó el viernes 16 casos del virus zika en el país, enfermedad que tiene su principal foco en África y que transmite el mosquito «Aedes aegypti», el mismo que esparce el dengue y la fiebre chikunguña.

El Ministerio de Salud explicó que los casos se registraron en los estados de Bahía y Río Grande do Norte, ambos en la región noreste del país, con ocho contagiados en cada uno. Los casos fueron confirmados por exámenes de muestras de sangre realizados en el Instituto Evandro Chagas, un laboratorio público de referencia en enfermedades tropicales, y en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Otros 1200 posibles casos son analizados en laboratorio.

La enfemedad por virus de zika tiene efectos similares a los del dengue y el chikunguña, con fuertes fiebres, aunque no es tan letal como el dengue, y suele curarse tras una semana de fiebre y dolores musculares. «No nos preocupa. Se trata de una enfermedad benigna que tiene una evolución para la cura», dijo en rueda de prensa el ministro de Salud, Arthur Chioro, al señalar que la principal preocupación del sector es el dengue  «porque mata».

El virus zika fue aislado por primera vez en 1947 en muestras de sangre de monos del bosque Zika, en Uganda, utilizados en proyectos para controlar la fiebre amarilla. Aunque procede del oeste de África, se han detectados casos de zika en Asia y Oceanía, así como una situación epidémica en Malasia y Micronesia en 2007. El año pasado se confirmó que estaba en América, en la remota isla de Pascua, Chile.

El ministro dijo que la entrada al país de la enfermedad pudo ocurrir durante el Mundial de fútbol del año pasado, que atrajo un elevado flujo de turistas de todo el mundo.»El Ministerio está atento a la situación y participa de la investigación de otros casos sospechosos para definir los agentes causantes y adoptar las medidas de vigilancia, prevención y control necesarias», agregó Chioro. El anuncio de la llegada al país de la fiebre zika se produjo el mismo día en el que el Ministerio de Salud admitió que el país vive una epidemia de dengue, con 745 957 casos confirmados hasta el 18 de abril, los cuales provocaron 229 muertes.
mayo 15/2015 (Xinhua)
Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Las autoridades brasileñas confirmaron el primer caso del virus chikungunya en la región del Distrigo Federal, donde se encuentra la capital Brasilia, y que se suma a la veintena de casos ya detectados en otras regiones del país. Según informó la Secretaría de Salud de Brasilia, la víctima, ya recuperada, es una misionera que contrajo el virus en Haití, país del que regresó el 1 de julio.
La mujer sintió fiebre y algunos dolores musculares durante el viaje de regreso y se dirigió a un hospital el mismo día de su llegada a la capital de Brasil. «Los médicos constataron que la paciente estaba con la fiebre chikungunya.
La mujer fue medicada, ya recibió el alta médica y su salud no corre ningún riesgo», según la nota divulgada por la Secretaría de Salud, en la que resaltó que «no hay peligro de contagio». Hasta ahora, el Ministerio de Salud de Brasil había confirmado 20 casos del virus chikungunya en el país desde inicios de año, todos ellos en personas que viajaron a Haití y que ya se han recuperado.
Según los datos oficiales, 18 eran militares o misioneros que habían estado en esa nación antillana, mientras que los otros dos casos fueron detectados en ciudadanos haitianos que viajaron a Brasil. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido sobre este brote de fiebre chikungunya, que al parecer se originó en el Caribe y se ha esparcido por el resto del continente americano. Se calcula que hay 259 723 casos sospechosos de chikungunya en los países de América, causando la muerte de al menos 22 personas.
julio 12/2014 (Xinhua)
Tomado del Boletín de Prensa Latina: Copyright 2012 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Brasil acaba de autorizar el uso de mosquitos Aedes aegypti genéticamente modificados con el propósito de dar un paso crucial en el combate contra estos insectos, principales transmisores de la enfermedad del dengue, que el año pasado padecieron 1,5 millones de personas en el país y provocó 545 muertes.

La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), un órgano dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, aprobó el pasado 10 de abril por 16 votos a favor y uno en contra la comercialización de la variante macho OX513A de la especie, a la que se han introducido dos genes adicionales que les impiden tener crías viables. Con la manipulación genética, el mosquito puede procrear, pero sus descendientes morirán antes de llegar a la fase adulta, lo que puede reducir a su mínima expresión la población de Aedes aegypti.

No obstante, algunas organizaciones alertan de que no existen pruebas científicas que avalen esta tesis y del riesgo biológico que podría suponer la erradicación del insecto.

La firma británica Oxitec será la encargada de poner en marcha la producción masiva de la variante modificada, después de tres años de experimentos en colaboración con la organización social brasileña Moscamed. La decisión del Gobierno brasileño se apoya en dos ensayos desarrollados en la localidad de Juazeiro, en el interior del Estado de Bahía, donde la puesta en libertad de estos mosquitos transgénicos ha logrado, según los investigadores, una disminución del 81% y del 93% de la población de la especie. Los ejemplares liberados sobreviven entre dos y cuatro días, de forma que la población crece al principio artificialmente de manera exponencial para después caer en picado. Los machos transgénicos no pican y solo las hembras tienen la capacidad de transmitir el dengue a los humanos.

«Como científica, no puedo afirmar que el riesgo sea cero, de la misma manera que una vacuna tampoco tiene una eficacia del 100%. Lo que sí puedo decir es que el proyecto funciona y que el potencial de este insecto genéticamente modificado es muy bueno. Es importante que tomemos algunas precauciones, como realizar todos los controles de calidad en la producción. No podemos lanzar al mercado mosquitos con deficiencias, o dejar escapar hembras. Sería como vender leche contaminada», explica la bióloga molecular especializada en mosquitos e investigadora del proyecto Margareth Capurro.

Según el Ministerio de Sanidad, Brasil tiene 321 ciudades en situación de riesgo y 725 en estado de alerta ante una posible epidemia. Todos los años, en el periodo de lluvias registrado a partir de marzo, innumerables municipios brasileños entran en una suerte de histeria colectiva generada por la explosión del dengue, que provoca vómitos, fiebre y dolores musculares, y contra el que aún no existe ninguna vacuna de eficacia probada. La gran preocupación radica en que su variante hemorrágica puede llevar a la muerte. Por ahora, los únicos medios de prevención se resumen en evitar la acumulación de espacios de agua estancada (que se convierten en criaderos de Aedes aegypti), el uso de repelentes contra la picadura de insectos y la pulverización de pesticidas, una opción que puede entrañar riesgos para la salud humana.

Tras la luz verde de la CTNBio, que se limita a avalar la seguridad de la comercialización de los mosquitos transgénicos, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) tendrá que aprobar el registro comercial del producto y controlar su salida al mercado.

Capurro asegura que la puesta en libertad del mosquito transgénico «no persigue la erradicación de la especie, sino la reducción de su población a niveles que minimicen la transmisión del dengue». La científica recuerda que la misma especie, que tiene su origen en Singapur y llegó a Brasil a bordo de barcos y aviones, fue erradicada en el país americano en la década de los cincuenta del siglo pasado mediante el uso de insecticidas. Su reintroducción se produjo en los años ochenta.

Según el primer ejecutivo de Oxitec, Hadyn Parry, «el perfil medioambiental benéfico y su excelente eficacia comprobada hacen que el mosquito modificado sea una nueva y valiosa herramienta para complementar los esfuerzos de las autoridades sanitarias de todo el mundo en la lucha contra los mosquitos que transmiten el dengue».

«No hay datos que demuestren que este mosquito reduzca la incidencia del dengue», contradice Gabriel Fernandes, asesor de la organización brasileña de agricultura familiar y agroecología AS-PTA. «Ineficaces y peligrosos, los insectos transgénicos de Oxitec son un mal escaparate para las exportaciones británicas a Brasil. Un intento desesperado de apoyar la biotecnología británica y de recompensar a los inversores de capital de riesgo no debe cegar a los Gobiernos de Reino Unido y Brasil ante los riesgos de esta tecnología», asegura Helen Wallace, directora de la organización británica GeneWatc.
abril 29/2014 (Diario Salud)

Científicos brasileños desarrollaron un sistema capaz de detectar el dengue en tan sólo veinte minutos y con un coste menor al de los dispositivos actuales, un «importante» avance en un país en el que sólo en los meses de enero y febrero se registraron 87 000 casos.

«Buscábamos un detector rápido, preciso, que fuese barato y accesible en todos los puestos de salud. No tan caro como los testes actuales», explicó a Efe el profesor de la Universidad de Sao Paulo (USP) Francisco Guimaraes, uno de los responsables de la investigación.

A pesar de la importante reducción de los casos de dengue en Brasil durante los dos primeros meses del año -un 80 % menos que en el mismo periodo de 2013, según el Ministerio de Salud , la enfermedad continúa en el punto de mira de las autoridades sanitarias, debido a su efecto letal en algunos pacientes.

Precisamente este martes, la Secretaría Municipal de Sao Paulo informó sobre la muerte de un niño de seis años por causa de esta enfermedad, que durante enero y febrero se cobró la vida de nueve personas.

Según las estadísticas oficiales, cerca del 90 % de los casos de dengue que se registran anualmente en el país ocurren entre diciembre y marzo, en coincidencia con la temporada de lluvias más intensas.

Gracias al nuevo sistema, millones de personas en todo el país podrán saber si tienen dengue o no, ya que en muchas ocasiones los síntomas de la enfermedad son confundidos con los de la gripe.

De acuerdo con el profesor, a través de un examen de sangre del paciente, el biosensor, que está en fase de desarrollo, consigue identificar la enfermedad en su estado inicial e informar sobre el resultado en apenas veinte minutos, mientras que los dispositivos actuales tardan un promedio de tres semanas.

Otro de los avances conseguidos es la reducción de su precio, que rondará entre los 100 reales (unos 45 dólares) y 200 reales (unos 90 dólares), lo que permitirá que centros de salud de las zonas más remotas y pobres del país, como el Amazonas, puedan tener acceso al sistema.

La innovación del biosensor también radica en el tipo de anticuerpo empleado para reaccionar con el virus, presente en la sangre del paciente, según la investigadora Alessandra Figueiredo.

A diferencia de los estudios actuales, basados en los anticuerpos de los mamíferos, el equipo utilizó una proteína presente en los huevos de las gallinas.

«La yema del huevo es muy rica y produce un anticuerpo con una concentración mucho más elevada que la del animal», apuntó Figueiredo.

De acuerdo con la investigadora, «el anticuerpo generalmente es un material muy caro, pero produciéndolo a través del huevo de gallina se consigue abaratar, porque producimos concentración mucho mayor. Además, es más fácil de producir porque la gallina pone mucho huevo».

Asimismo, mientras el examen convencional sólo puede ser realizado después del séptimo día en el que los síntomas aparecen, tiempo en el que el organismo comienza a presentar defensa, el nuevo sistema es capaz de detectar la enfermedad en el tercer día de la enfermedad.

«El test precoz que hemos desarrollado puede detectar el virus del dengue pocos días después de que la persona haya sido infectada.

El periodo de incubación es una semana, pero (con el nuevo mecanismo) en los primeros síntomas ya podemos detectar si hay dengue o no», comentó Guimaraes.

Los científicos, que comenzaron la investigación en 2011, consideran que el teste podría estar listo en dos años, tras pasar la fase de producción y reglamentación.
abril 8/2014 (Cubadebate)