El estudio muestra que, en modelos de ratón, LRG1 promueve el crecimiento de vasos sanguíneos, un proceso conocido como angiogénesis.

Investigadores del Instituto de Oftalmología del University College London (UCL) de la Universidad de Londres, en Reino Unido, han descubierto una proteína, la LRG1, que estimula el crecimiento de los vasos sanguíneos, y especialmente de los vasos sanguíneos «malos», aquellos que caracterizan enfermedades tan diversas como el cáncer, la degeneración macular relacionada con la edad y la artritis reumatoide, un hallazgo que publica la revista Nature.

En estas retinas enfermas, la proteína LRG1 se expresa por las células endoteliales de los vasos sanguíneos. LRG1 también está presente en los ojos de los pacientes con retinopatía diabética proliferativa, una complicación vascular de la diabetes que puede llevar a la ceguera.

El estudio muestra que, en modelos de ratón, LRG1 promueve el crecimiento de vasos sanguíneos, un proceso conocido como angiogénesis, y, a la inversa, la inhibición de la LRG1 en modelos de roedores reduce el crecimiento de vasos sanguíneos perjudiciales asociados con enfermedad de la retina. Los autores del estudio sugieren que el bloqueo de la actividad de LRG1 es un objetivo prometedor para la terapia futura.

El profesor John Greenwood, autor principal de la investigación del Instituto de Oftalmología del UCL, dijo: «Hemos descubierto que una proteína secretada, LRG1, promueve el nuevo crecimiento de vasos sanguíneos y su inhibición impide un crecimiento patológico de los vasos sanguíneos en la enfermedad ocular».

«Nuestros hallazgos sugieren que LRG1 tiene un papel menos importante en el crecimiento normal de los vasos sanguíneos y por ello puede ser particularmente aplicable al «mal» crecimiento de vasos sanguíneos. Esto hace de LRG1 un objetivo especialmente atractivo para la intervención terapéutica en condiciones en las que el crecimiento de los vasos contribuye a la enfermedad», añade.

La angiogénesis es un proceso biológico fundamental que se requiere para el desarrollo, la reproducción y la reparación de los tejidos dañados, pero también juega un papel importante en muchas enfermedades en las que la neoformación de vasos pueden ser perjudicial.

Por ejemplo, en la retina incontrolada y el irregular crecimiento de vasos sanguíneos en enfermedades como la degeneración macular relacionada con la edad y la retinopatía diabética puede resultar en una pérdida catastrófica de la visión. Otro ejemplo es el crecimiento de tumores cancerosos sólidos, que son dependientes de la proliferación de nuevos vasos sanguíneos y el papel importante de la angiogénesis en la artritis reumatoide, donde contribuye a la inflamación de la articulación.

Factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta)

El mecanismo a través del cual LRG1 promueve la angiogénesis es mediante la modificación de la señalización de un factor de crecimiento multifuncional llamado factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta). TGF-beta regula tanto el mantenimiento de los vasos sanguíneos sanos normales como el crecimiento no deseado de los vasos sanguíneos perjudiciales.

Este estudio indica que en las enfermedades de la retina la producción de LRG1 se enciende en los vasos sanguíneos, lo que provoca un cambio en la señalización de TGF-beta lejos de una vía normal de mantenimiento de los vasos sanguíneos hacia una vía que promueve el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos dañinos.

«Los estudios genéticos han revelado que el gen que codifica LRG1 se conserva en los vertebrados y este estudio confirma que el ratón y los vasos sanguíneos humanos expresan LRG1″, destaca Stephen Moss, autor principal del Instituto de Oftalmología del UCL. «Predecimos, por lo tanto, que el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos también es un proceso conservado y que el papel de LRG1 es igualmente aplicable a la angiogénesis patológica humana», añade.
octubre 3/2013 (JANO.es)

LRG1 promotes angiogenesis by modulating endothelial TGF-ß signalling

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Los anticuerpos monoclonales se encuentran cada vez más presentes en el diagnóstico y tratamiento de diferentes enfermedades, entre ellas las oncológicas; a pesar de su manifiesta utilidad, el número de antígenos tumorales es muy reducido y ello se debe en gran parte a las estrategias empleadas para su identificación y validación. Los procedimientos convencionales de identificación de antígenos tumor-específicos utilizan muestras tumorales procesadas en el laboratorio y herramientas de búsqueda genómica o proteómica. El problema de este sistema es que se pierde el contexto del tumor original.

«Se trata de una visión tumoricéntrica», apunta Luis Álvarez-Vallina, jefe de la Unidad de Inmunología Molecular del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) del Hospital Puerta de Hierro (Majadahonda), en Madrid. «Sin embargo, cada vez tenemos más datos que avalan la influencia del microambiente tumoral, y cómo diferentes tipos celulares desempeñan un papel clave en el desarrollo del cáncer; por tanto, la expresión de antígenos en estos tipos celulares puede ser de utilidad como dianas diagnósticas y terapéuticas».

Prueba de concepto
Partiendo de la idea de que eran necesarias otras fórmulas que preservaran el contexto del tumor, el grupo de Álvarez-Vallina ha demostrado que es posible realizar la selección de los anticuerpos in vivo frente a antígenos tumorales expresados en su entorno original. En concreto, el procedimiento utilizado es una adaptación de la estrategia ideada por Erkki Ruoslahti, del Centro del Cáncer del Instituto de Investigación Sanford-Burnham (La Jolla, California), y que este científico empleaba en la selección de genotecas (repertorios) de péptidos, para identificar dianas vasculares (códigos postales vasculares, siguiendo la denominación de Ruoslahti).

En colaboración con el grupo americano, los científicos del IIS Puerta de Hierro adaptaron esta tecnología (denominada phage display) para la selección de genotecas de anticuerpos humanos y, finalmente, para identificar un nuevo marcador de cáncer de próstata. Los resultados de esta línea de investigación, iniciada hace seis años, se acaban de publicar en la PNAS.

«Viaje alucinante»
Para ello, han partido de un modelo murino al que injertaron células de cáncer de próstata humano. El tumor resultante estaba vascularizado y con un estroma semejante al que se encuentra en tumores primarios de próstata. Emulando el viaje alucinante de Asimov, introdujeron por la vía sistémica de los ratones un repertorio de genotecas de anticuerpos (colección de millones de anticuerpos diferentes), cada uno de ellos unido a una partícula viral (bacteriófago).

Los bacteriófagos circularon por el animal hasta que algunos se anclaron en el tumor. Una vez extraído, se determinó la secuencia de las partículas virales dominantes localizadas selectivamente en el tumor, tras varias rondas de selección. A partir de un reducido número de candidatos, identificaron un anticuerpo con excepcionales propiedades de localización tumoral y caracterizaron la diana: el complejo PA28alfaß del proteasoma. En esa tarea han contado con la colaboración de otros grupos de investigación en España, Estonia y Estados Unidos. El trabajo valida el marcador y revela que se sobreexpresa en muestras humanas de cáncer de próstata primario y metastásico. Estos hallazgos han sido patentados por la Fundación de Investigación Biomédica del Hospital Universitario Puerta de Hierro.

«Además de la trascendencia del procedimiento utilizado, el marcador es importante. Ahora tenemos que demostrar cuál podría ser su valor real en la clínica; y también determinar si está presente en suero, de forma circulante, lo que implicaría utilidad diagnóstica, así como si tiene utilidad pronóstica en los pacientes con el cáncer». Por último, y no menos interesante, habrá que determinar si anticuerpos frente al complejo PA28alfaß del proteasoma pueden tener valor terapéutico real en el cáncer de próstata.

Una técnica de selección aplicable a diferentes enfermedades

Al introducir por vía sistémica un bacteriófago con un anticuerpo control o un bacteriófago con un anticuerpo seleccionado in vivo, este último se localiza selectivamente en el tumor.

Además, también se observa que el bacteriófago con el anticuerpo tumor-específico no solo se localiza en el interior de los vasos, sino que se difunde hacia zonas próximas a las estructuras vasculares, lo que sugiere que interactúa con alguna diana presente en el estroma tumoral. Así, con el procedimiento empleado por el grupo del inmunólogo Luis Álvarez-Vallina, se identifican antígenos que con las estrategias convencionales no se apreciarían.

Esta técnica podría resultar útil para encontrar marcadores, más allá de las enfermedades oncológicas, en diferentes enfermedades, como, por ejemplo, las cardiovasculares, las inflamatorias y las neurológicas.

Ayudar a la decisión clínica

El antígeno prostático específico o PSA es el biomarcador más utilizado en el cribado del cáncer de próstata, pero dista de ser perfecto. De ahí que se busquen otros marcadores que ayuden a afinar de forma más precisa tanto el riesgo de desarrollar el tumor en los varones, como el pronóstico una vez que ya se ha detectado el cáncer. Esta semana, un trabajo que aparece en Science Translational Medicine  propone un marcador de pronóstico del cáncer de próstata a partir de las muestras de pacientes. Un grupo de científicos coordinado por Cory Abate-Shen (Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York) ha descubierto que el nivel de expresión de tres genes asociados con el envejecimiento puede ayudar al clínico a decidir si intervenir o no al paciente.
septiembre 19/2013 (Diario Médico)

David Sánchez-Martín,   Jorge Martínez-Torrecuadrada,   Tambet Teesalu,   Kazuki N. Sugahara,   Ana Alvarez-Cienfuegos,   Pilar Ximénez-Embún,  et. al.  Proteasome activator complex PA28 identified as an accessible target in prostate cancer by in vivo selection of human antibodies. PNAS 2013 110 (34) 13791-13796; doi:10.1073/pnas.1300013110.

S. Irshad, M. Bansal, M. Castillo-Martin, T. Zheng, A. Aytes, S. Wenske, et. al. A Correction to the Research Article Titled: «A Molecular Signature Predictive of Indolent Prostate Cancer.  Sci Transl Med 18 September 2013 5:203er9. DOI:10.1126/scitranslmed.3007585.

La estrategia de la OMS para la mejora de la higiene de las manos es fácil de aplicar por el personal de salud, según un nuevo estudio publicado en Lancet Infectious Diseases. Las infecciones relacionadas con la atención sanitaria son una gran amenaza para la seguridad del paciente en todo el mundo, y su transmisión en esos entornos se produce principalmente a través de las manos de los trabajadores sanitarios.

El equipo de investigación aplicó la estrategia de la OMS en 55 departamentos de 43 hospitales en seis sitios de Costa Rica, Italia, Malí, Pakistán y el Reino de Arabia Saudita. Durante los dos años transcurridos entre diciembre de 2006 y diciembre de 2008, la observancia de las mejores prácticas aumentó de un 51 % antes de iniciar el estudio a un 67 % tras finalizarlo, y las infraestructuras y los conocimientos del personal también mejoraron considerablemente en todos los sitios. El estudio puso también de manifiesto que esos cambios observados en las prácticas y la cultura de seguridad se mantuvieron durante dos años al menos tras concluir la fase de prueba.

«La estrategia de la OMS se basa en un enfoque multimodal que tiene un muy pronunciado efecto de reducción del número de infecciones relacionadas con la atención sanitaria, según se ha demostrado en el Centro Colaborador de la OMS para la Seguridad del Paciente de los Hospitales Universitarios de Ginebra, pero ahora disponemos por primera vez de datos que demuestran su viabilidad y su eficacia como instrumento de mejora de la higiene de las manos en diferentes entornos geográficos y de ingresos, con un impacto mayor incluso en los países de ingresos bajos y medios que en los países de ingresos altos», ha señalado la Dra. Benedetta Allegranzi, Directora de Una atención limpia es una atención más segura, del Programa de Seguridad del Paciente de la OMS, y primera autora del artículo.

Las infecciones relacionadas con la atención sanitaria suelen deberse a gérmenes que los profesionales de la salud transmiten a los pacientes al tocarlos. Las infecciones más frecuentes son las que afectan a las vías urinarias, las infecciones quirúrgicas, las neumonías y las infecciones de la sangre causadas por gérmenes multirresistentes como S. aureus resistente a la meticilina (MRSA). De cada 100 pacientes hospitalizados, adquirirán una infección relacionada con la atención sanitaria al menos 7 en los países desarrollados, y 10 en los países en desarrollo.

Entre los pacientes en estado crítico o vulnerables ingresados en las unidades de cuidados intensivos, la cifra se eleva a un 30 % aproximadamente. La observancia de una buena higiene de las manos en la atención de salud reduce el riesgo de esas infecciones y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos.

«Conforme se extiende la resistencia a los antibióticos y a otros medicamentos esenciales, más necesario es reducir el número de infecciones evitables en el hospital», ha dicho Edward Kelley, Coordinador del Programa de Seguridad del Paciente de la OMS. «La mejor manera de reducir el número de pacientes afectados por infecciones resistentes a los antimicrobianos consiste en protegerlos antes que todo de la transmisión cruzada de gérmenes a través de las manos de los trabajadores sanitarios.»

La prevención y el control de las infecciones es uno de los pilares normativos básicos señalados por la OMS para combatir el problema cada vez más grave que supone la resistencia a los antimicrobianos. Los otros pilares son unas políticas y planes nacionales adecuados, la mejora de la vigilancia de esos gérmenes patógenos resistentes, el acceso ininterrumpido a medicamentos esenciales de buena calidad, el uso apropiado de los medicamentos, y la realización de nuevas actividades de investigación y desarrollo de nuevos tratamientos.

La estrategia OMS para la observancia de la higiene de las manos consta de cinco elementos principales:

1. Velar para que el personal sanitario tenga acceso a desinfectantes a base de alcohol en el punto de atención al paciente;
2. Formar y educar a los trabajadores sanitarios para indicarles los momentos de la atención al paciente en que más importante es la higiene de las manos;
3. Evaluar la observancia, y retroinformar al respecto;
4. Colocar recordatorios visuales en los puntos de atención en el lugar de trabajo;
5. Fomentar una cultura de seguridad de la atención al paciente y del personal sanitario en las instituciones.

«A veces las intervenciones más simples y costoeficaces son las de más impacto», según Sir Liam Donaldson, Enviado de la OMS para la Seguridad del Paciente. «Hoy día disponemos de métodos eficaces para impedir millones de casos de enfermedad o muerte evitables y para atenuar el creciente problema de las infecciones resistentes a los antimicrobianos».

Según el Programa Una atención limpia es una atención más segura, durante el contacto con los pacientes hay que cumplir la exigencia de higiene de las manos en cinco momentos clave, preferiblemente mediante un desinfectante a base de alcohol o lavándoselas con agua y jabón si están claramente sucias. Esos cinco momentos son los siguientes:

1. Antes de tocar al paciente;
2. Antes de iniciar procedimientos que exigen limpieza y asepsia (por ejemplo la inserción de dispositivos tales como catéteres);
3. Después de entrar en contacto con humores corporales;
4. Después de tocar al paciente;
5. Después de tocar objetos del entorno del paciente.

«La estrategia de la OMS para la mejora de la higiene de las manos es recomendada por los Centros para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos y de Europa, la Joint Commission International y los organismos acreditados, y casi todas las organizaciones profesionales del mundo», ha señalado el Profesor Didier Pittet, Director del Centro Colaborador de la OMS para la Seguridad del Paciente (Hospitales Universitarios de Ginebra) y autor principal del artículo.

La estrategia se ha aplicado hasta ahora en más de 15 700 entornos asistenciales de 168 países, y más de 50 gobiernos han basado en ella sus campañas nacionales de fomento de la higiene de las manos. El presente estudio valida su uso como método de referencia universal de la atención al paciente.
septiembre 20/2013 (DiarioSalud.net)

Benedetta Allegranzi MD, Angèle Gayet-Ageron MD, Nizam Damani MD, Loséni Bengaly PhD, Prof Mary-Louise McLaws PhD,   Maria-Luisa Moro MD, et. al. Global implementation of WHO’s multimodal strategy for improvement of hand hygiene: a quasi-experimental study. The Lancet Infectious Diseases 2013.

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Investigadores de la Universidad de California, San Diego, en Estados Unidos, proponen un nuevo enfoque llamado estratificación basada en la red (NBS) para identificar subtipos de cáncer por cómo las mutaciones afectan a las redes o sistemas genéticos compartidos en lugar de por las mutaciones singulares de cada paciente, según publica Nature Methods.

Los tumores del cáncer casi nunca comparten las mismas mutaciones genéticas exactas, un hecho que ha confundido a los esfuerzos científicos a la hora de clasificar mejor los tipos de cáncer y desarrollar tratamientos más específicos y eficaces.

«La subtipificación es el paso más básico hacia la meta de la medicina personalizada», afirmó el investigador principal Trey Ideker, jefe de la división de Genética en la Escuela de Medicina de la Universidad de California, San Diego, y profesor en los Departamentos de Medicina y Bioingeniería del mismo centro universitario.

«En base a los datos del paciente, los enfermos son colocados en subtipos con tratamientos asociados. Por ejemplo, un subtipo de cáncer se sabe que responde bien al medicamento A, pero no a la droga B. Sin subtipos, cada paciente tiene el mismo aspecto, por definición, y no se sabe cómo tratar de manera diferente», explicó.

Los recientes avances en el conocimiento y la tecnología han hecho que sea más fácil (y menos costoso) secuenciar genomas individuales, especialmente en el tratamiento del cáncer, que es fundamentalmente una enfermedad de los genes.

Pero los genes son «tremendamente heterogéneos», matizó Ideker. Los genes mutados, influenciados por otros factores, causan enfermedades como el cáncer, una enfermedad que es genéticamente única en cada paciente, un hecho que puede afectar a la eficacia y los resultados del tratamiento clínico.

«Cuando nos fijamos en los datos de los pacientes a nivel de genes, todo el mundo se ve diferente», subrayó Ideker. » Pero si nos fijamos en las redes y los sistemas biológicos afectados, parecen agrupaciones. No hay genes mutados en el mismo lugar, pero las mutaciones aparecen en las mismas vías genéticas», matizó este experto.

En concreto, los científicos observaron mutaciones somáticas, presentes en los tumores, pero no en los tejidos sanos, en datos de pacientes con cáncer de pulmón, útero y ovario compilados por el Atlas del Genoma del Cáncer, un continuo programa de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses para recopilar y catalogar la genomas de miles de pacientes con cáncer.

Ideker dijo que el enfoque de NBS tiene utilidad clínica inmediata. La secuenciación del genoma de pacientes con cáncer se está convirtiendo rápidamente en una parte estándar del diagnóstico, por lo que, según este científico, los médicos pueden utilizar NBS para adaptar mejor un tratamiento con el subtipo de cáncer y, según los resultados del tratamiento, llevar las conclusiones de vuelta a la base de datos para refinar y mejorar las terapias del cáncer de forma que sean lo más personalizadas posible para los propios individuos.
septiembre 20/2013 (DiarioSalud.net)

Hofree M, Shen JP, Carter H, Gross A, Ideker T. Network-based stratification of tumor mutations. Nat Methods. 2013 Sep 15. doi: 10.1038/nmeth.2651.

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Un equipo de científicos descubrió una proteína denominada isocitrato deshidrogenasa (IDH1) presente en altos niveles en el cáncer pulmonar, que podría favorecer el diagnóstico no invasivo de esta enfermedad.

Según la revista especializada Clinical Cancer Research (doi: 10.1158/1078-0432.CCR-13-0046.), la sustancia es identificable en la sangre por lo que puede ser un nuevo biomarcador para detectar el cáncer de pulmón de células no pequeñas, el cual es el más común que existe.

Los expertos encontraron que IDH1 se pudo hallar en la sangre de los pacientes con un 76 % de sensibilidad y un 77 % de especificidad.

De igual forma, cuando utilizaron un modelo matemático para combinar la identificación de esta proteína con la detección de los marcadores existentes CEA, Cyfra21-1 y CA125, la sensibilidad aumentó al 86 %.

El equipo de científicos empleó muestras de sangre de 943 pacientes con NSCLC y 479 controles sanos, reclutados entre 2007 y 2011.

De acuerdo con los autores del trabajo, ninguno de los enfermos tenía diagnóstico de cáncer ni fue tratado por esa dolencia en los tres años anteriores al estudio.

En base a los datos obtenidos, los expertos plantean que el IDH1 se puede utilizar para detectar cáncer de pulmón en estadio 1; sin embargo, también podría ser utilizado para detectar la fase precancerosa.

No obstante, el grupo investigativo advierte que se necesitan más estudios para arribar a conclusiones contundentes sobre esa posibilidad.

Investigaciones anteriores explican que cuando se respira, el aire pasa a través de la nariz, baja por la tráquea y llega hasta los pulmones, donde se disemina a través de conductos llamados bronquios.

La mayoría de los cánceres pulmonares comienzan en las células que recubren estos conductos y el consumo de cigarrillo es la principal causa de este tipo de dolencia.
septiembre 17/2013 (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Sun N, Chen Z, Tan F, Zhang B, Yao R, Zhou C.Isocitrate dehydrogenase 1 is a novel plasma biomarker for the diagnosis of non-small cell lung cancer.Clin Cancer Res. 2013 Sep 15;19(18):5136-45.

Un estudio reciente identificó un mecanismo que permite la regeneración de la mielina, cubierta protectora que rodea las neuronas e interviene en las señales nerviosas.

Según los expertos, la investigación podría contrarrestar los estragos cerebrales causados por la esclerosis múltiple.

La Universidad de Cambridge, en Reino Unido, publica que células del sistema inmunitario conocidas como macrófagos ayudan a activar un compuesto denominado activina-A, el cual favorece la producción de mielina.

Los expertos consideran que este proceso de regeneración sería eficaz frente a la pérdida o deterioro de la mencionada sustancia.

Según el sitio web de la institución docente, en los experimentos se comprobó que los oligodendrocitos, células que producen mielina durante el desarrollo normal del cerebro, comienzan a elaborar más cuando son expuestos a la activina-A.

En la actualidad, las terapias aprobadas para la esclerosis múltiple actúan reduciendo los daños iniciales sufridos por la mielina, pero no promueven su regeneración.

Esta enfermedad autoinmunitaria afecta el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).

Por lo general, su diagnóstico se produce en personas de entre 20 y 40 años de edad y afecta a más mujeres que hombres.
septiembre 17/2013 (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

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La estimación, hecha por primera vez, fue dada a conocer por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) para poner de manifiesto la amenaza creciente de los gérmenes que son difíciles de tratar debido a que se han tornado resistentes a los fármacos.

Al calcular la cantidad de víctimas se envía «un mensaje muy poderoso», dijo la Dra. Helen Boucher, investigadora de la Universidad Tufts y vocera de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas. «Estamos frente a una catástrofe».

Antibióticos como la penicilina y la estreptomicina han estado disponibles para el público general desde la década de los 40, y actualmente docenas de ellos se usan para eliminar o controlar las bacterias responsables de enfermedades que van desde  la infección de garganta hasta la peste. Se les considera uno de los mayores progresos en la historia de la medicina y han salvado incontables vidas.

Pero después de algunas décadas, algunos antibióticos han dejado de dar resultado contra bacterias que antes solían neutralizar. Los expertos explican que el uso excesivo o el mal uso han contribuido a restarles efectividad.

En un nuevo informe, los Centros enumeraron 17 bacterias resistentes a los fármacos que son la mayor causa de preocupación.

El resultado es que cada año más de dos millones de personas contraen infecciones serias y por lo menos 23 000 de ellas mueren.

De estas, la infección conocida como MRSA, o estafilococo áureo resistente a meticilina, causa la muerte a unos 11 000 pacientes por año, mientras una nueva superbacteria ocasiona muerte a 600. Esta resiste el tratamiento con antibióticos llamados carbapenemas, considerados una de las últimas líneas de defensa contra microbios resistentes a los fármacos.

La resistencia de estos organismos ha llevado a las autoridades de salud a advertir que si la situación se agrava, podría haber médicos que se resistan a hacer cirugías o atender a enfermos de cáncer ante el temor de que los antibióticos no protejan de infecciones a sus pacientes.

«Si no tenemos cuidado, el botiquín estará vacío» cuando los médicos necesiten fármacos para combatir infecciones, advirtió el doctor Tom Frieden, director de los Centros.
septiembre 18/2013 (PL)

Tomado del Boletín de Prensa Latina: Copyright 2012 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

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