cerebro

El perfeccionamiento de la capacidad para procesar y reconocer rostros no estaría relacionado con la poda sináptica, según un nuevo estudio.

La parte del cerebro responsable del reconocimiento facial continúa creciendo hasta la edad adulta, según revela un estudio que se publica en Science. Estos resultados son sorprendentes porque tradicionalmente se ha asumido que el desarrollo del cerebro se produce mediante la poda sináptica, y no por un crecimiento del tejido de la corteza.

La capacidad de reconocer caras, que resulta esencial para una adecuada interacción social, mejora a medida que el individuo se aproxima a la edad adulta. Con el objetivo de comprender mejor la actividad cerebral implicada en reconocimiento facial, un grupo de investigadores encabezado por Jesse Gómez, de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) estudiaron mediante resonancia magnética cuantitativa el tejido cerebral de varias personas de distintas edades. Ver más…

«El cerebro siempre está trabajando, aunque estés sentado sin hacer nada, y puede ser enseñado para actuar en nuestro beneficio», aseguró el físico teórico Jyri Kuusela, que trabaja para la Agencia Espacial Europea (ESA) e impulsa en España la implantación del «neurofeedback».

Existen creencias populares como que usamos solo un porcentaje ínfimo del verdadero potencial cerebral.

El cerebro humano procesa diariamente unos 60 000 pensamientos, de los cuales el 94 % se repiten y el 80 % son negativos pero «un entrenamiento con técnicas de ‘neurofeedback’» o retroalimentación neuronal permite cambiar su funcionamiento a nivel inconsciente», dijo.

Barry Sterman en la Universidad de California, Estados Unidos fue el primero en experimentarlo en 1963 usando electroencefalografías (EEG) para medir la actividad bioeléctrica cerebral pero «hubo que esperar a los avances informáticos de principios de los 2000 para desarrollar estas técnicas con mayor eficacia».

A partir de entonces, se ha orientado su uso «bien para enfrentar problemas concretos de salud, bien para elevar la capacidad general del individuo», explicó Kuusela.

Entre otras dolencias, sirve para tratar autismo, depresión, anorexia o trastorno por déficit de atención (TDA) o hiperactividad (TDH) y de hecho la Academia Americana de Pediatría, «referencia en este campo», sitúa su eficacia en TDA/TDH «al mismo nivel que la medicación, pero sin efectos secundarios».

«Para migrañas es especialmente efectivo», indicó, «como demuestra el informe presentado en 2013 por la Asociación de Neurólogos Europeos que cifraba en el 63 % las personas tratadas con ‘neurofeedback’ que habían reducido en un 50 % o más ese problema».

«También es interesante compararlo con la meditación» pues, «un entrenamiento específico de ritmos Alfa-Theta permite alcanzar en pocos meses idénticos resultados de autorregulación que varios años de meditación».

Kuusela, también director de la empresa aeroespacial Ataman Science Investigations, descubrió el «neurofeedback» en su trabajo habitual en el telescopio de la ESA Optical Ground Station, en el observatorio de Tenerife, España, donde se dedica, entre otras cosas, a detectar basura espacial o asteroides que puedan amenazar a la Tierra.

Muchas horas frente a las pantallas le generaron una migraña «permanente, que curé por completo en muy poco tiempo gracias a esta técnica, que me enseñó otro ingeniero aeroespacial, Bernhard Wandernoth».

Ello le impulsó a poner en marcha el proyecto Neurovitalia, la franquicia española de la norteamericana EEGinfo, principal compañía dedicada a desarrollar equipos y protocolos de práctica clínica en Estados Unidos . desde hace 30 años.

No obstante, «a mí me interesa más la parte de capacitación personal, porque es un método pasivo, seguro y no invasivo», utilizado por «altos ejecutivos, deportistas, músicos, miembros de las Fuerzas Armadas y otros profesionales que sufren mucho estrés» aunque no suelen comentarlo públicamente porque «gracias a él adquieren ventaja sobre sus competidores», argumenta.

Entre los deportistas internacionales que han reconocido usar «neurofeedback» figuran la tenista Mary Pierce, la campeona olímpica de natación Jessica Hardy, el golfista Phil Mickelson, la selección italiana de fútbol o el equipo de rugby New York Giants.

El tratamiento es «sencillo y personalizado. A partir de ahí, se puede estimular al cerebro hasta su autorregulación ajustando sus diferentes frecuencias, desde los ritmos Beta altos y bajos en los que la persona se encuentra en alerta o tensión, hasta los Delta del sueño profundo e incluso más allá, en los Infrabajos.

En la actualidad, los tratamientos con «neurofeedback» benefician «a unas 10 mil personas en toda Europa y, aunque son relativamente nuevos, ya están contemplados en las pólizas aseguradoras de países como Alemania o Suiza e incluso integrados en sistemas de Seguridad Social como en Noruega», comentó Kuusela.

agosto 17 /2015 (afp).-

Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

Un estudio descubrió que los fármacos miconazol y clobetasol son capaces de estimular la regeneración de las células cerebrales dañadas por esclerosis múltiple (EM) en ratones, publicó la revista Nature.

El trabajo, liderado por la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Estados Unidos, afirma que esos medicamentos, utilizados para tratar el pie de atleta y eczemas, dio buenos resultados con animales, de manera que el próximo paso sería el ensayo en humanos.

«Sabemos que existen células madre en el sistema nervioso adulto que son capaces de reparar los daños causados por la esclerosis múltiple, pero hasta ahora no teníamos manera de dirigirlas para que actuaran», señaló Paul Tesar, uno de los autores principales del estudio.

«Nuestro enfoque ha sido encontrar fármacos que las catalicen madre desde el propio cuerpo para reemplazar las neuronas perdidas por esclerosis múltiple», expresó.

Esta enfermedad es el trastorno neurológico crónico más común entre adultos jóvenes, y es el resultado de células inmunes aberrantes que destruyen la mielina, la capa protectora de estructuras que se encuentran en el cerebro y la médula espinal.

Sin mielina, las señales neuronales no pueden transmitirse adecuadamente, lo que acaba ocasionando problemas de movilidad y ceguera, explicó la revista.

Las terapias actuales tienen como objetivo retrasar la destrucción de la esa sustancia por el sistema inmune, pero el equipo de Case Western Reserve utilizó una estrategia para crearla nuevamente en el sistema nervioso.

Para reemplazar células dañadas, uno de los enfoques habituales ha sido el trasplante directo de los tejidos derivados de células madre.

Nuestra investigación se ha centrado en la utilización de fármacos que activen las células madre nativas que ya están en el sistema nervioso adulto y dirigirlas para que formen nueva mielina, expresó Tesar.

abril 25/ 2015 (PL)

Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

La  investigación sugiere que el bloqueo farmacológico de las conexiones eléctricas del cerebro al corazón aumenta las probabilidades de supervivencia de los pacientes con paro cardíaco.

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, Estados Unidos, revela que en los momentos anteriores a la muerte se produce una ‘tormenta’ de actividad cerebral. Como explica el autor principal, Jimo Borjigin, profesor asociado de Neurología y profesor asociado de Fisiología Molecular e Integrativa, “a pesar de la pérdida de la conciencia y la ausencia de signos de vida, el cerebro muestra una actividad mantenida y organizada y una mayor comunicación con el corazón, que se puede interpretar como un esfuerzo por salvar el corazón”.

Según este trabajo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, la señalización del cerebro puede, de hecho, acelerar la muerte cardíaca. Para el estudio, realizado en ratas, los científicos analizaron el corazón y el cerebro durante la asfixia experimental y documentaron una liberación inmediata de más de una docena de neuroquímicos, junto con una activación de la conectividad del cerebro y el corazón.

Tal como se visualizó latido a latido a partir de una nueva tecnología desarrollada en el laboratorio de Borjigin llamada electrocardiomatriz, después de una fuerte caída de la frecuencia cardíaca, las señales cerebrales se sincronizan con el ritmo cardíaco.

La investigación concluye que bloquear el derrame cerebral retrasa significativamente la fibrilación ventricular, la alteración más grave del ritmo cardíaco. “La investigación sugiere que el bloqueo farmacológico de las conexiones eléctricas del cerebro al corazón durante el paro cardíaco puede mejorar las posibilidades de supervivencia en enfermos  con paro cardíaco”, señala Borjigin.

abril 13/ 2015 (JANO)

Científicos estadounidenses encontraron por accidente un virus, que normalmente solo infecta a las algas, en un organismo humano, publicó el portal Proceedings of the National Academy of Sciences.(doi:10.1073/pnas.1418895111).

Investigadores de las universidades Johns Hopkins y Nebraska determinaron que el virus parece ser capaz de afectar el funcionamiento del cerebro humano.

Se trata del ATCV-1, de una familia de virus que ataca a las plantas; ese tipo de germen normalmente infecta a las algas que crecen en el fondo de los lagos por todo el mundo, y hasta ahora los investigadores no creían que era capaz de infectar también al hombre.

Los expertos realizaron un análisis genético de las garganta de 33 personas sanas, y en 14 de ellas se encontraron genes del  virus.

Las pruebas demostraron que el ATCV-1 puede causar la disminución de algunas de las habilidades mentales de las personas, en especial su capacidad para procesar la información visual.

Los científicos revelaron que las personas con el virus en sus garganta procesan la información visual un 10 % más lento que las personas no infectadas.

Para investigar si el germen podría ser la causa de esos cambios en el procesamiento visual y la atención, los investigadores lo inyectaron también a los ratones.

Seis semanas más tarde, el grupo de ratones con ATCV-1 empezó a emplear un 10 % más tiempo para moverse por un laberinto, y mostraron también más de mil cambios genéticos en las partes del cerebro que se consideran esenciales para la memoria y el aprendizaje.
noviembre 1/2014 (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Robert H. Yolken,Lorraine Jones-Brando,David D. Dunigan,Geetha Kannan,Faith Dickerson,Emily Severance.Chlorovirus ATCV-1 is part of the human oropharyngeal virome and is associated with changes in cognitive functions in humans and mice PNAS.Oct 27, 2014

Investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en St. Louis, Estados Unidos, han identificado el mecanismo por el cual una proteína sirtuina específica llamada SIRT1 funciona en el cerebro para provocar un retraso significativo en el envejecimiento y un aumento de la longevidad, ambos asociados con una dieta baja en calorías.

La longevidad está en el cerebro.
Entre los científicos, el papel de las proteínas sirtuinas en la mejora de la longevidad ha sido objeto de acalorados debates por los resultados contradictorios de muchos trabajos diferentes. Por su parte, el filósofo y el científico japonés Ekiken Kaibara describió por primera vez el concepto de control de la dieta como un método para lograr una buena salud y la longevidad en 1713. Murió al año siguiente a la madura edad de 84 años, una larga vida para una persona del siglo XVIII.

Desde entonces, la ciencia ha demostrado un vínculo entre una dieta baja en calorías (sin malnutrición) y la longevidad en una variedad de modelos animales. En el nuevo estudio, Shin-ichiro Imai y sus colegas han demostrado que SIRT1 solicita la actividad neuronal en áreas específicas del hipotálamo del cerebro, lo cual provoca cambios físicos dramáticos en el músculo esquelético y el aumento del vigor y la longevidad.

«En nuestros estudios de ratones que expresan SIRT1 en el cerebro, encontramos que las estructuras musculares esqueléticas de ratones viejos se parecen a tejido muscular joven», subrayó Imai. «Ratones de 21 meses de edad (el equivalente a 70 años humanos) parecen tan activos como los de cinco meses de edad», agrega.

Menos calorías retrasan el envejecimiento
Imai y su equipo comenzaron su búsqueda para definir los momentos críticos responsables de la conexión entre la restricción alimentaria y la longevidad con el conocimiento de estudios previos sobre que la proteína SIRT1 juega un papel en el retraso del envejecimiento cuando se restringen las calorías. Para ello, analizaron ratones que habían sido modificados genéticamente para producir en exceso la proteína SIRT1, algunos de ellos en los tejidos del cuerpo y otros solo en el cerebro.

«Hemos encontrado que solo los ratones que sobreexpresan SIRT1 en el cerebro (llamados BRASTO) tuvieron una prolongación significativa de la vida y retraso en la edad, al igual que los ratones normales criados en regímenes de restricción de la dieta», dijo Imai, experto en la investigación del envejecimiento y profesor en los departamentos de Biología del Desarrollo y Medicina.

Los ratones BRASTO demostraron una extensión significativa de la vida sin sufrir restricción dietética. Además de los cambios positivos del músculo esquelético en los ratones BRASTO, los autores también observaron incrementos importantes en la actividad física durante la noche, como la temperatura corporal y el consumo de oxígeno en comparación con los controles emparejados por edad.

Más longevos
Los ratones se caracterizan por ser más activos durante la noche. Los roedores BRASTO también experimentaron un sueño mejor o más profundo y, tanto machos como hembras, tuvieron un aumento significativo en la longevidad. El promedio de vida de los ratones BRASTO en el estudio, cuyos resultados se publican en Cell Metabolism, se amplió en un 16 % en el caso de las hembras y un 9 % para los machos.

Traducido a los seres humanos, esto podría significar un extra de 13 o 14 años para las mujeres, por lo que su promedio de vida sería de 100 años, y un añadido de siete años a la vida de los hombres, aumentando su promedio de vida a unos 80 años, según calcula Shin. Asimismo, se observó un retraso en la muerte por cáncer en los ratones BRASTO frente a los roedores control.

Imai dijo que el perfil de la longevidad y la salud en los ratones BRASTO parece ser el resultado de un cambio en el inicio del envejecimiento en lugar del ritmo de envejecimiento. «Lo que hemos observado en los ratones BRASTO es un retraso en el momento en que comienza el declive relacionado con la edad, por lo que mientras la tasa de envejecimiento no cambia, el envejecimiento y el riesgo de cáncer se ha pospuesto», explica.

Reducir el envejecimiento
Una vez controlada la reducción del envejecimiento en el cerebro, el equipo de Imai rastreó el centro de control del envejecimiento que regula dos áreas del hipotálamo llamadas los núcleos hipotalámicos y dorsomedial lateral. Así, fueron capaces de identificar los genes específicos dentro de esas áreas que se asocian con SIRT1 para dar inicio a las señales nerviosas que provocan las respuestas físicas y de comportamiento observadas .

«Hemos encontrado que la sobreexpresión de SIRT1 en el cerebro conduce a un aumento en la respuesta celular de un receptor llamado receptor de orexina tipo 2 en las dos áreas del hipotálamo», dijo el primer autor Akiko Satoh, científico postdoctoral en el laboratorio de Imai, quien añade que el aumento de la respuesta por el receptor de señalización va del hipotálamo a los músculos esqueléticos, pero queda por descubrir el mecanismo por el cual la señal se dirige específicamente a los músculos esqueléticos.
septiembre 13/2014 (www.magazinedesalud.com)

Akiko Satoh, Cynthia S. Brace, Nick Rensing, Paul Cliften, David F. Wozniak, Erik D. Herzog, et. al. Sirt1 Extends Life Span and Delays Aging in Mice through the Regulation of Nk2 Homeobox 1 in the DMH and LH. Cell Metabolism
18(3) pp. 380 – 391.