Cardiólogos internacionales revelaron que tras 20 años de observación del uso de la aspirina o ácido acetilsalicílico, se ha descubierto que reduce el riesgo de desarrollar o morir de ciertos tipos de cáncer, como el colorrectal.
En entrevista, Carlo Patrono, jefe del Departamento de Farmacología en la Universidad Católica de la Escuela de Medicina La Sapienza en Roma, dijo que ese hallazgo surge de la observación y no de estudios específicos, por lo que la autoridad reguladora debe aprobarlo.
El especialista participó con la conferencia «Beneficios de la aspirina en la prevención del riesgo cardiovascular» en la quinta Reunión Internacional de Líderes en Cardiometabolismo y Hemostasis, que este sábado concluye en el balneario del noroeste mexicano. «Existen algunos hallazgos provenientes de análisis de largo plazo acerca de estudios de prevención cardiovascular que sugieren que la aspirina puede también reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer y la muerte por cáncer», enfatizó.
Explicó que lo anterior es válido en particular para los cánceres del conducto gastrointestinal o del esófago, pues el consumir aspirina en bajas dosis en tratamiento para prevenir un infarto o accidente cardiovascular tiene un efecto aparentemente protector.
Estos descubrimientos, resaltó, aún no han sido examinados por ninguna autoridad sanitaria reguladora como la FDA en Estados Unidos y su similar en Europa, «por lo que todavía no existe una indicación aprobada para uso de la aspirina como quimioprevención».
Sin embargo, insistió en que los efectos observados por más de 20 años abren nuevos horizontes y representan una novedad en cuanto a aplicaciones futuras de este fármaco que surgió ya hace como un siglo.
«Pero lo que se necesita es una acción coordinada conjunta entre los laboratorios farmacéuticos (Bayer) que la producen, entidades comerciales y las autoridades reguladoras como la FDA en Estados Unidos y su similar en Europa para que se apruebe su nuevo uso».
Por ello es necesario revisar si existe evidencia reguladora y decidir qué otros estudios se requieren para confirmar o desechar este efecto quimioprotector aparente, agregó el experto.
Informó que este hallazgo de que la aspirina puede reducir riesgos y muerte por cáncer, surgió en el 2010 como resultado de la observación de un neurólogo de la Universidad de Oxford, quien recopiló datos de seguimiento en pacientes que habían ingresado en estudios de prevención cardiovascular.
«El hallazgo más interesante fue que estos estudios, que como promedio son de cuatro a cinco años, no había una diferencia aparente en los índices de cáncer entre aspirina y placebo, algunos durante más de 20 años, pero hubo una ligera desviación de las curvas que describían la frecuencia en la incidencia del cáncer», expuso el médico italiano.
Continuó que después de 20 años de seguimiento se observó que la aspirina reduce el riesgo de cáncer y de muerte por esta causa particularmente el colorrectal; pero la limitación de este estudio es que no fue diseñado con el objeto de estudiar el cáncer.
«De tal manera que queda en manos de las autoridades reguladoras decidir si existe suficiente evidencia como para poder aprobar una nueva indicación para este fármaco o si se necesita hacer estudios clínicos aleatorios para demostrarlo», insistió.
Comentó que también se ha descubierto que la aspirina para la artritis reumatoidea y migraña existen indicaciones claramente establecidas que se basan en sus propiedades analgésicas, es decir, que quitan el dolor, y desinflamatorias.
Sin embargo, con el fin de lograr estos objetivos, se necesita recomendar dosis diarias mayores que para el tratamiento cardiovascular, que pueden dañar el estómago y provocar úlceras, por lo que se tiene que valorar entre riesgo y beneficio.
En lo que se refiere al alzhéimer, se ha sugerido que la aspirina podría tener un efecto protector en el desarrollo de esta enfermedad crónica-neurodegenerativa, pero esto no ha sido demostrado por ningún estudio clínico.
«Hay ciertos datos de naturaleza observacional que sugieren que puede haber un efecto protector, pero son solo hipótesis que no han sido validadas por ningún estudio clínico de asignación aleatoria».
En general reconoció que existe un uso más polémico de la aspirina para prevención primaria, es decir, para personas que no tienen antecedentes de complicaciones cardiovasculares, porque puede haber problemas de hemorragia.
Existen efectos claramente establecidos para la protección vascular, esto se aplica tanto a la prevención secundaria en pacientes de alto riesgo como en el tratamiento agudo de infarto de miocardio, de accidente  cerebrovascular isquémico y síndromes coronarios agudos.
En estos distintos entornos, la aspirina a bajas dosis es un fármaco que puede salvarles la vida a las personas, pero en la gente que no sufre estos riesgos recordó que los efectos adversos son las complicaciones provocadas por sangrado o hemorragia.
«La aspirina aun en el uso de prevención de enfermedad cardiovascular puede incrementar el riesgo de sangrado de una lesión preexistente del estómago o en el duodeno y rara vez se puede presentar en el cerebro», detalló.
El especialista alertó sobre el abuso en el consumo de este fármaco, pues la aspirina también puede inducir una hemorragia cerebral, aunque es un evento mucho menos común que el sangrado gastrointestinal superior.
Cuando se incrementa la dosis de aspirina también se pueden provocar efectos adversos adicionales, incluyendo nuevas úlceras.
Los Cabos, BCS., febrero 19/2011 (Notimex)

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El alcohol causa casi el 4% de las muertes en todo el mundo, más que el sida, la tuberculosis o la violencia, advirtió el viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El aumento de los ingresos ha llevado a beber más en países muy poblados de África y Asia, incluidas India y Sudáfrica, y el consumo excesivo de alcohol se convirtió en un problema en muchas naciones desarrolladas, dijo la agencia de Naciones Unidas.
Las políticas de control de la alcoholemia siguen siendo frágiles y no figuran entre las prioridades de muchos Gobiernos a pesar del fuerte impacto del alcohol en la sociedad a través de los accidentes de tránsito, la violencia, las enfermedades, el maltrato infantil y el ausentismo laboral, indicó la OMS.
Aproximadamente 2,5 millones de personas mueren cada año de causas relacionadas con la ingesta de alcohol, dijo la OMS en su Informe global sobre el Alcohol y la Salud.
«El perjudicial consumo de alcohol es especialmente fatal para los grupos más jóvenes y el alcohol es el principal factor de riesgo en el mundo de las muertes de varones entre 15 y 59 años», señaló el reporte. En Rusia y los Estados Independientes de la Commonwealth (EIC), una de cada cinco muertes se debe a la ingesta de alcohol, el índice más alto.
La media de consumo de alcohol puro en los 35 países de América es de 8,5 litros por persona, un consumo que es «bastante elevado» y que está por encima de la media global, que es de aproximadamente 6,13 litros. Así lo señaló el coordinador del Programa de Salud Mental de Panamá, Marcel Penna, quien dijo que, probablemente, una copa diaria de vino podría ser la medida de un consumo no perjudicial para la salud, «pero esa no es nuestra realidad y las personas beben más».
El consumo excesivo de alcohol, que a menudo conlleva comportamientos de riesgo, son ahora prevalentes en Brasil, Kazajistán, México, Rusia, Sudáfrica y Ucrania y está aumentando en todas partes, según la OMS.
«A nivel mundial, alrededor del 11% de los bebedores ha tenido episodios fuertes con la bebida cada semana, con los hombre superando en número a las mujeres por cuatro a uno», señaló el estudio. «Los hombres siempre participan en el consumo de riesgo a niveles mucho más altos que las mujeres en todas la regiones», agregó.
Los ministros de Salud de los 193 estados miembros de la OMS acordaron en mayo del año pasado intentar frenar las borracheras y otras crecientes formas de consumo excesivo de alcohol a través de impuestos mayores a las bebidas alcohólicas y más restricciones de comercialización.
El alcohol es un factor causal en 60 tipos de enfermedades y lesiones, según indica el primer informe de la OMS sobre el alcohol desde el 2004.
Su consumo ha estado vinculado a la cirrosis del hígado, la epilepsia, las intoxicaciones, los accidentes de tránsito, la violencia y varios tipos de cáncer, incluidos el colorrectal, el de mama, el de laringe y el de hígado.
«Seis o siete años atrás, no teníamos una fuerte evidencia de una relación causal entre el consumo de alcohol y el cáncer de mama. Ahora la tenemos», dijo a Reuters Vladimir Poznyak, responsable de la unidad de abuso de sustancias de la OMS que coordinó el informe.
Las tasas de consumo de alcohol varían enormemente desde altos niveles en los países desarrollados a los más bajos en el norte de África, la región de África subsahariana y el sur de Asia, cuyas grandes poblaciones musulmanas se abstienen a menudo de beber.
El alcohol de producción casera o ilegal -que elude los controles gubernamentales y los impuestos- supone casi el 30% del total del consumo adulto a nivel mundial. Y algunas de esas bebidas son tóxicas.
En Francia y otros países europeos con altos índices de consumo adulto per cápita, los episodios de consumo excesivo de alcohol no son tan frecuentes, lo que sugiere patrones de bebida regulares pero más moderados.
Según la OMS, beber moderadamente puede tener un efecto beneficioso en la enfermedad cardíaca y el accidente cerebrovascular (ACV). «Sin embargo, el benéfico efecto protector del alcohol para el corazón desaparece en los casos de ingesta excesiva», indicó la agencia.
Una de las maneras más efectivas de frenar el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente entre los grupos más jóvenes, es elevar los impuestos, señaló el informe. Establecer límites de edad para comprar y consumir alcohol y regular los niveles de alcoholemia en los conductores también reduce el abuso si se aplican.
Algunos países prohíben la publicidad de bebidas alcohólicas o el patrocinio de la industria en los eventos deportivos.
«Todavía no hay muchos países que usen éstas y otras políticas efectivas para prevenir las muertes, las enfermedades y las lesiones atribuibles al consumo de alcohol», dijo la OMS.
Ginebra, febrero 11/2011 (Reuters)

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Tumores productores de hormonas benignas de la corteza adrenal constituyen una de las causas genéticas de la hipertensión arterial, destacaron científicos en un reciente estudio publicado en Science.
Aunque se desconoce aún el origen de esos tumores, esos grupos de células producen además niveles elevados de aldosterona, otra de las hormonas asociadas con la hipertensión arterial, explican en su artículo los investigadores.
En sus ensayos demostraron que una mutación en un canal de potasio específico (KCNJ5), vinculado con el paso de las moléculas dentro y fuera de las células, conduce a un crecimiento tumoral y una sobreproducción de aldosterona. Como resultado se producen elevados niveles de potasio y agua en sangre, que elevan la presión sanguínea, señalan los científicos de la Unidad de Cirugía Endocrina del Departamento de Ciencias Quirúrgicas del Hospital Universitario de Uppsala.
Para Peyman Björklund, uno de los autores principales del estudio, este descubrimiento ayudará a mejorar el diagnóstico en conexión con el aldosteronismo primario y casos de hipertensión severa. El canal de potasio mutado también representa una potencial diana molecular para el tratamiento de este tipo de tumores, destacó.
Caracterizada por un incremento continuo de las cifras de tensión sanguínea en las arterias, la hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se manifiesta al aumentar la presión sistólica sostenida por encima de 139 milímetros de mercurio y mayores de 89 de presión diastólica.
Washington, febrero 15/2011 (PL)

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Una nueva terapia contra el cáncer basada en la nanotecnología fue desarrollada por un equipo internacional de investigadores, publica la revista Nature Chemistry.
Su principio es la encapsulación de un catalizador de paladio dentro de microesferas para sintetizar materiales artificiales o activar fármacos dentro de células humanas, para de esta manera evitar su toxicidad, explican los autores del estudio, especialistas de las Universidades de Granada, España, y de Kebangsaan, Malasia.
Este sistema almacena en su microestructura el paladio, un metal que no se encuentra de forma natural en células humanas y permite catalizar reacciones químicas en la célula sin alterar sus funciones básicas, como la síntesis de proteínas y el metabolismo. La técnica es capaz de crear fármacos anticancerígenos dentro de la célula. Serán efectivos en el tratamiento específico de tumores y mejorará los actuales tratamientos quimioterapéuticos.
El novedoso tratamiento se incluye en el amplio abanico de aplicaciones terapéuticas de la nanotecnología. Una de sus bondades es que no provoca los efectos secundarios asociados a la quimioterapia.
Washington, febrero 12/2011 (PL)

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Un estudio de la Universidad de Michigan (UM) concluyó que extirpar las amígdalas a los niños y enviarlas a un estudio patológico para determinar problemas médicos es una práctica innecesaria y costosa.
Los resultados de la investigación, que se publican en la revista Otolaryngology-Head and Neck Surgery, destacan que cada año se gasta en Estados Unidos cerca de 35 millones de dólares en exámenes adicionales de amígdalas extirpadas.
Miles de niños se someten a esa cirugía para aliviar infecciones recurrentes y problemas obstructivos durante el sueño, y después hay un procedimiento de análisis de amígdalas extirpadas que rara vez conduce a descubrir alguna enfermedad escondida, dijo Marc C. Thorne. El profesor de Otorrinolaringología de la Escuela de Medicina de la UM, y autor principal del estudio, consideró este caso como «un asunto de economía y valores sociales, donde está en juego la forma de hacer un uso racional del dinero que se tiene en el país para el cuidado de la salud».
Los patólogos examinan los especímenes de amigdalotomía de dos maneras: una observación visual y un examen bajo microscopio. El examen con el microscopio cuesta casi tres veces más que la inspección visual.
El 42% de las muestras recibe una inspección ocular, el 38% se estudia bajo microscopio y el 20% se descarta sin observación alguna, según una encuesta hecha en el 2001 entre miembros de la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología.
Para determinar la eficacia de cada práctica Thorne y sus colegas revisaron los datos de 5235 amigdalotomías llevadas a cabo en la UM entre 1996 y el 2008. En 4186 casos no se identificó una sola instancia de otra enfermedad adicional, pero el costo colectivo de esos exámenes fue de 150 000 dólares.
Si bien es más adecuado para la identificación de enfermedades el examen visual bajo microscopio, en el caso de las amígdalas ha encontrado muy pocos problemas adicionales. «La incidencia de otras enfermedades es tan baja que se necesitaría gastar más de 750 000 dólares por cada caso de linfoma que se encuentra», dijo.
De 1066 exámenes bajo microscopio se encontraron solo 18 casos de enfermedad, de los cuales se sospechaba antes de la cirugía por otros antecedentes. «Nadie sugiere que carezca de importancia el descubrimiento de cánceres ocultos u otras enfermedades, pero descuidamos otras cosas», agregó.
El investigador consideró que parte del problema se debe a la desconexión entre el servicio y el pago. Indicó que para un padre con seguro médico quizá no haya un costo adicional si la amígdala extirpada de su hijo se examina bajo microscopio, pero como sociedad tenemos que balancear estos deseos individuales con la carga que representan para todo el sistema.
Afirmó que si la decisión de continuar estos análisis se basa en que no importa el costo de detectar a tiempo un linfoma en un niño, entonces, más que exámenes visuales se requieren otros de mayor precisión. «De lo contrario seguimos gastando mucho dinero aunque sabemos que es poco probable que de esa forma detectemos algo», subrayó Thorne, quien, no obstante, estimó que el análisis rutinario de las amígdalas extirpadas tiene el beneficio no clínico para la instrucción de los patólogos. Chicago, febrero 8/2011 (Notimex)

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Las mujeres con cáncer de mama en estadio inicial no necesitarían someterse a una cirugía para remover los nódulos linfáticos cancerosos ubicados debajo de la axila, informaron investigadores estadounidenses. El hallazgo les evitaría a muchas mujeres el dolor y los años de efectos colaterales relacionados con este procedimiento.
Ciertas pacientes con cáncer de mama a las que solo se les extrae el nódulo linfático centinela -el más cercano al tumor- sobrevivieron el mismo tiempo que las mujeres sometidas a cirugías más exhaustivas para extirpar los nódulos linfáticos de la axila, una operación denominada disección del nódulo linfático auxiliar, ALND (axillary lymph node dissection).
Para el estudio, publicado en la Journal of the American Medical Association (JAMA), el equipo de Armando Giuliano, del Centro de Salud Saint John en California, analizó los dos procedimientos en mujeres con cáncer de mama invasivo a las que se les extirparon los tumores y se sometieron a radiación y quimioterapia.
Las tasas generales de supervivencia después de cinco años fueron casi las mismas en ambos grupos. La extirpación de nódulos linfáticos cancerosos en esas mujeres no sería necesaria porque la radiación y la quimioterapia atacan al cáncer en los nódulos linfáticos antes de que tengan tiempo de expandirse, explicó el equipo.
Los investigadores indicaron que extirpar los nódulos linfáticos de la axila implica un riesgo indiscutible y frecuentemente inaceptable de complicaciones, incluidas la infección y la inflamación crónica y dolorosa del brazo.
Los resultados, al combinarse con los de otros estudios, son lo suficientemente fuertes como para cambiar la forma en que son tratadas algunas mujeres con cáncer de mama.
«La implementación de este cambio de práctica mejoraría los resultados clínicos en miles de mujeres cada año al reducir las complicaciones asociadas con la ALND y mejorar la calidad de vida sin disminución en la supervivencia», escribió el equipo.
El cáncer de mama es la segunda causa de muerte por tumores entre las mujeres estadounidenses después del cáncer pulmonar. Causa la muerte de 500 000 personas y es diagnosticado en cerca de 1,3 millones en todo el mundo cada año.
Chicago, febrero 9/2011 (Reuters)

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For the first time, researchers have laid bare the full genetic blueprint of multiple prostate tumors, uncovering alterations that have never before been detected and offering a deep view of the genetic missteps that underlie the disease. The study, made possible by key advances in whole genome sequencing and analysis, points to several new prostate cancer genes and a critical category of genomic changes as important drivers of prostate cancer growth. The work was led by researchers from the Broad Institute, Dana-Farber Cancer Institute and Weill Cornell Medical College and appears in the February 10th issue of the journal Nature. Unlike other sequencing methods that target specific sections of the genome, whole genome sequencing enables researchers to look across the entire DNA landscape of a tumor, making it possible to discern global changes and patterns. Senior authors Levi Garraway and Mark Rubin and their colleagues used this strategy to view the complete genomes of seven prostate tumors and compare them to normal tissue samples to find regions of abnormality.  «Whole genome sequencing gives us fascinating new insights into a category of alterations that may be especially important in prostate cancer,» said Garraway, a senior associate member of the Broad Institute and a medical oncologist and assistant professor at the Dana–Farber and Harvard Medical School.  Prostate cancer is the second most lethal cancer in American men, responsible for more than 30,000 deaths and more than 200,000 new cases each year. A major goal of prostate cancer research is to identify potential drug targets as well as genetic characteristics within tumors that could distinguish indolent and aggressive forms of the disease, and ultimately improve diagnostics and treatment. Rubin, the Homer T. Hirst Professor of Oncology in Pathology and vice chair for experimental pathology at Weill Cornell Medical College, compares the Nature study to looking not just for spelling errors in the genome, but also for whole paragraphs or sections of genomic text that have been rearranged. «One of the big surprises is the fact that prostate cancer doesn’t have a large number of misspellings, but instead has a large, significant number of rearrangements,» said Rubin. «We would never have guessed that there were so many genomic alterations of this type before now because we didn’t have the right tools to look for them.» These alterations are known as genomic rearrangements — a kind of shuffling that occurs when a piece of DNA from one part of the genome breaks off and reattaches itself in another location. These rearrangements can create new genes (called «fusion genes»), allow a gene to operate unchecked, or prevent a gene from even working at all. Such changes can set a cell on a path toward cancer. By looking for genes affected by these rearrangements in multiple prostate cancer samples, the researchers unearthed new genes tied to the disease and found new mechanisms that may be driving cancer as a whole.  «This first whole genome view shows us tantalizing evidence for several new prostate cancer genes that likely would have remained undiscovered had we not been taking a genome-wide approach,» said Garraway.  Several tumors contained rearrangements disrupting the gene that codes for the protein CADM2, part of a family of proteins that prevent tumors from forming (known as «tumor suppressors»). Three samples also contained mutations involving members of the heat shock protein family, molecules that play an important, protective role and keep proteins from losing their proper shape. Anti-cancer drugs that inhibit these proteins are currently in clinical trials, but it is not yet clear whether prostate cancers will be vulnerable to such drugs. Other recurring genomic rearrangements involve the genes PTEN and MAGI2. PTEN is a well-known tumor suppressor gene and MAGI2 appears to be its helpmate; mutations to one or both genes may set cells on the path toward becoming cancerous. Drugs that inhibit the pathway these genes influence are also being developed, raising the possibility that the drugs could be applied to prostate cancer.  In addition to uncovering new and suspected genes, whole genome sequencing has also given Garraway, Rubin and their colleagues insights into how genomic rearrangements arise in the first place. With a catalog of rearrangements in hand, the researchers looked for where breaks and reattachments tended to occur, and found that these events are not distributed randomly across the genome. Rather, in some tumors these events tend to take place in areas of the genome that are inactive or silent, while in other tumors they occur in regions that are highly active. This pattern suggests that mistakes made by cells while turning genes on and off might give rise to DNA rearrangements and therefore play a formative role in cancer’s development. The researchers’ findings may also provide a key starting point for the development of new diagnostic tools for prostate cancer. Currently, when patients are diagnosed with prostate cancer, it is almost impossible for doctors to determine if the disease will advance quickly and therefore require aggressive treatment, or whether the tumors will remain slow-growing, necessitating a wait-and-see approach. «This study could enhance our ability to develop new, diagnostic markers for prostate cancer,» said Rubin. «We can also imagine eventually developing more personalized diagnostic tools for patients with recurrent tumors, to essentially follow the tumors’ progression by testing for new genomic alterations.»  Although the researchers’ findings need to be studied further and extended to larger numbers of tumor samples, this initial analysis has opened up many new avenues of investigation, underscoring the power of applying whole genome sequencing to cancer.  «Many of these features were invisible before,» said Garraway. «Now, we’re realizing that by sequencing whole genomes in prostate cancer, there’s a lot more to see. These discoveries are teaching us a great deal about prostate cancer biology that we simply hadn’t appreciated previously.»
http://www.eurekalert.org/pub_releases/2011-02/biom-svo020711.php

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