Investigadores del Laboratorio de Biología Molecular del Cáncer del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia identificaron una proteína que ofrece la posibilidad de actuar como importante diana terapéutica para tratar casos de cáncer de mama de difícil curación. Así lo explicó el exinvestigador jefe del Laboratorio de Biología Molecular y expresidente del Comité de Empresa del CIPF, Rafael Pulido. Ampliar…

En: Noticias #

La formación de tumores podría estar vinculada con el reciclaje de proteínas, proceso tradicional de la vida de las células que consiste en eliminar partes dañadas y aprovechar la materia prima.
A estas conclusiones arribaron investigadores estadounidenses en un estudio de la farmacología experimental con ratones, que publica la más reciente edición de la revista Science Translational Medicine.
En sus ensayos comprobaron que el reciclaje de proteínas se acelera en más de 30 tipos de células cancerosas, sin embargo, al inhibir este mecanismo, los tumores comienzan a encogerse, explican en su artículo los autores, del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva en Nueva York.
Para llegar a estos resultados, se centraron en uno de los procesos de reciclaje que llevan a cabo las células llamado autofagia mediada por chaperonas o acompañantes (CMA, por sus siglas en inglés,) que utilizan para promover su rápido crecimiento.
Como parte de la metodología investigativa, estudiaron una variedad de tejidos, incluidos los de pulmón, mama e hígado, en los cuales el nivel de actividad de CMA era más alto en las células cancerosas en comparación con las normales.
Tras ese proceder utilizaron un virus para infectar a las células con pequeños fragmentos de material genético que pueden minimizar el proceso de reciclaje. A partir del virus, describen, retrasaron el crecimiento de tumores en ratones con cáncer pulmonar.
Esto resultó en una reducción drástica del tumor y un bloqueo casi completo de la metástasis, subrayan.
A juicio de los autores, los inhibidores de la CMA pueden ser útiles en la terapia de cáncer al retrasar el crecimiento de tumores y disminuir la capacidad de las células tumorales de llevar a cabo la metástasis.
Noviembre 19/2011 Washington, (PL)

En: Noticias #

Un equipo encabezado por dos científicos japoneses ha desarrollado un reactivo que hace brillar células cancerígenas y facilitar así la detección de tumores diminutos, informó la agencia nipona Kyodo.
Al ser pulverizado sobre una zona determinada, el agente, aún en fase experimental, puede resaltar un carcinoma de un tamaño inferior a un milímetro al otorgar a las células cancerígenas un brillo de color verde, tal y como detallan los científicos en el último número de la revista médica Science translational  Medicine.
La resonancia magnética y otros métodos existentes son incapaces de destacar tejidos tumorales de dimensiones tan pequeñas, por lo que el equipo considera que este avance podría ayudar en el futuro a detectar con mayor precisión y menor coste el alcance de un cáncer.
«La capacidad del ojo humano para detectar sin asistencia pequeños focos de cáncer o límites precisos entre el cáncer y el tejido normal durante la cirugía o la endoscopia es limitado», explican los investigadores en su artículo.
Yasuteru Urano, profesor de biología química de la Universidad de Tokio, y Hisataka Kobayashi, científico jefe de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, son los dos investigadores que han liderado el equipo, que espera que el reactivo pueda utilizarse dentro de unos pocos años.
El agente desarrollado emite un brillo verde en cuestión de minutos, gracias a una reacción química, cuando entra en contacto con una enzima llamada GGT, que solo está presente en la superficie de las células cancerígenas.
Durante su investigación, el grupo logró que el tejido afectado brillara 20 veces más que el resto pocos minutos después de pulverizar el reactivo sobre el abdomen de unos ratones a los que se les había implantado células humanas afectadas por cáncer de ovario.
El equipo aún debe certificar que la molécula fluorescente no es tóxica para el resto de células, aunque de momento sus responsables han afirmado que no se han detectado efectos peligrosos incluso al utilizar grandes cantidades del reactivo. Noviembre 24/2011 Tokio,  (EFE)

En: Noticias #

Estimados colegas, en la presentación del sitio SCAP el viernes 25, se esclarecieron algunos de los planteamientos recibidos a través de la lista de patólogos: no es posible la interrogación directa de la BDA por razones técnicas y éticas. No obstante, en la sección SARCAP se explica cómo obtener información y de esta forma se han realizado decenas de trabajos; con relación a la demora en acceder al sitio depende fundamentalmente de dificultades locales que deben ser analizadas con los especialistas en los distintos centros; se analizaron y acordaron acciones para agregar casos de discusión en el sitio. Esos y otros aspectos discutidos esperamos ayuden a enriquecer, con el apoyo y entusiasmo de todos, el sitio que es de todos.

En: De la SCAP #

Estimados colegas, el próximo viernes 25 de noviembre a las 2 pm,  en el aula de Anatomía Patológica del Hospital Hermanos Ameijeiras, será presentado, para ser discutido, enriquecido y actualizado con el criterio de los patólogos, el sitio web de la Sociedad Cubana de Anatomía Patológica.

Contamos con Ustedes.

Saludos

En: De la SCAP #

El ritmo circadiano o reloj biológico es el encargado de regular la función de las células madre de la piel. Así lo afirma un estudio del grupo Homeóstasis Epiterial del Centro de Regulación Genómica que se publicó en el último número de Nature.
Los investigadores han descubierto que el comportamiento de las células madre de la piel está regulado por un reloj biológico interno, y que su correcto funcionamiento es necesario para el mantenimiento del tejido. El reloj biológico permite que las células madre se dividan en los momentos en los que la piel ya no está expuesta a posibles daños, cuando sería más vulnerable a la acumulación de mutaciones en el ADN, como en las horas máximas de radiación solar, lo que ocasiona una pérdida de su capacidad regenerativa o una mayor predisposición a desarrollar tumores.
«El reloj biológico permite un ajuste preciso de comportamiento temporal en las células madre, de manera que el sistema se adapta a las necesidades del tejido según la hora del día. Existe un reemplazo constante de las células, y por ello un mínimo riesgo de acumular mutaciones en el ADN. Si se pierde este control, las células madre pueden acumular daños, y la probabilidad de envejecimiento celular y de generación de tumores aumenta», advierte Salvador Aznar Benitah, coordinador del estudio.
Los genes Bmal1 y Period1/2 son los encargados de regular la actividad o el reposo de la regeneración celular. Mediante la manipulación genética de ambos, la perturbación del reloj biológico impedía a las células saber cuándo tenían que ejercer su función, lo que ocasiona problemas a largo plazo en el envejecimiento y la generación de tejido.
Noviembre 14/2011 (Diario Médico)

En: Noticias #

Investigadores franceses lograron devolver juventud a células de donantes de más de 100 años, mediante un procedimiento de reprogramación. Un hallazgo revolucionario que podría detener el tiempo retomando un informe publicado por la revista especializada Genes & Development, el diario Le Monde anuncia un descubrimiento de consecuencias impactantes para la medicina regenerativa y que además refuta la idea de que el envejecimiento es irreversible.
Jean-Marc Lemaitre, responsable de esta investigación, pertenece al Institut de Génomique Fonctionnelle de la Universidad de Montpellier. Para él, esto constituye una nueva etapa en la medicina regenerativa para corregir enfermedades además de que permitirá entender mejor el envejecimiento y revertir sus aspectos patológicos.
Las células de los donantes mayores fueron reprogramadas in vitro como células madre pluripotentes (con varias potencialidades) y así recuperaron su juventud y las características de las células madre embrionarias. Después de este rejuvenecimiento en laboratorio, estas células pueden diferenciarse nuevamente en neuronas, células cardíacas, de piel, de hígado, etcétera.
Desde el año 2007 estaba probado que las células adultas humanas podían ser reprogramadas como células madre pluripotentes con propiedades similares a las de las embrionarias. Esta reprogramación a partir de células de personas adultas evita las objeciones éticas al uso de células embionarias. Pero hasta ahora había chocado con un obstáculo, la senescencia, es decir, el punto último del envejecimiento celular. Ese es el límite que el equipo de Lemaitre ha logrado superar.
«La edad de las células ya no es más una barrera para la reprogramación», afirmó éste. La investigación del equipo que dirigió permitirá el uso de estas células reprogramadas -altamente tolerables por el sistema inmunológico- para reparar órganos o tejidos dañados de pacientes de edad avanzada.
Noviembre 6/2011 (Diario Salud)

En: Noticias #