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Un equipo de investigadores identificó uno de los mecanismos responsables de la progresión del paludismo en un individuo infectado, lo que proporciona un nuevo objetivo de investigación para posibles tratamientos, según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). El estudio, realizado con un modelo por ordenador, se centró en los glóbulos rojos de la sangre, que en un individuo sano son deformables y de superficie suave. Ampliar…

Identifican dos moléculas -E-cadherina y P-cadherina- presentes en el cáncer de mama más agresivo, y que contribuyen a la diseminación de las células tumorales.

Investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (Ibec) realizaron un estudio que ha permitido descubrir un mecanismo de comunicación celular basado en leyes físicas que promueve la metástasis en cáncer.

El estudio ha sido desarrollado por un equipo dirigido por el investigador principal Xavier Trepat; Josep Samitier, director del Ibec y Enric Banda director del Área de Ciencia y Medio Ambiente de la Obra Social La Caixa.

Los resultados de la investigación han sido publicados en Nature Cell Biology

Este descubrimiento ha sido posible gracias a la combinación de nanotecnología, matemática y biología molecular, y supone una “revolución”, ya que, por primera vez, se aplica la física a la comprensión de la metástasis.

Concretamente, a la identificación de dos moléculas -’E-cadherina’ y ‘P-cadherina’- presentes en el cáncer de mama más agresivo, y que contribuyen a la diseminación de las células cancerosas.

“Estas moléculas actúan como sensores y les dan a las células la capacidad de controlar la velocidad y la distancia de su movimiento”, elemento clave para la metástasis, explica Trepat, que ha subrayado la importancia de empezar a investigar el cáncer mediante teorías físicas.

Pérdida de comunicación

El crecimiento y expansión de los tumores se debe a una pérdida de comunicación entre las células, algo que tradicionalmente se había atribuido a aspectos puramente bioquímicos: “Este estudio pone en cuestión esta visión tradicional y parte de la idea de que la comunicación física entre las células es tan importante como la química”.

Los investigadores han utilizado células epiteliales de mama para el estudio, aunque Trepat anticipa que, “probablemente, la mayoría de los cánceres epiteliales siguen el mismo funcionamiento”, por lo que ha animado a seguir investigando en este sentido.

Por de pronto, Trepat ha empezado a buscar dianas terapéuticas para las dos moléculas descubiertas junto con el Center Research UK, de Londres, con el que están investigando en ratones lo que ocurre al inhibirlas.

Según añade este experto, el descubrimiento “podría tener muchas aplicaciones en el alzhéimer y muchas enfermedades inflamatorias crónicas”, ya que en estos procesos la física tiene la misma importancia que la química.

Patente de nanotecnología

Para poder llevar a cabo este hallazgo, el Ibec ha patentado una tecnología para medir las fuerzas de las células, lo que ha permitido descubrir que una célula ejerce una fuerza de un nanonewton, una unidad 100 mil veces más pequeña que el peso de un mosquito.

Además, el Ibec ha contado con el apoyo de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), que han desarrollado nuevas estrategias experimentales para poder aplicar las leyes físicas al funcionamiento celular.

abril 12/ 2015 (JANO)

Un microchip que funciona mediante ondas de sonido y que ayudaría a la mejora del diagnóstico y tratamiento del cáncer así como en la profundización de la investigación sobre la metástasis

Un sencillo análisis de sangre podría algún día reemplazar las biopsias invasivas gracias a un nuevo dispositivo que utiliza ondas sonoras para ubicar y separar las células cancerosas que circulan en la sangre de los enfermos , indicaron hoy investigadores.

Las células cancerosas con frecuencia se separan de su ubicación original y circulan por el torrente sanguíneo, pero encontrarlas ha sido desafiante porque podría haber sólo una célula de este tipo en cada mil millones de células sanguíneas en la muestra, informaron investigadores de los Estados Unidos en su estudio que ha sido publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.

La mayoría de las tecnologías existentes para clasificar células requieren etiquetar las células con químicos o exponerlas a fuertes fuerzas mecánicas que podrían dañarlas, pero las ondas sonoras ofrecen una alternativa más moderada, lo que permitirá a los científicos recuperar intactas las células cancerosas que están listas para nuevas pruebas, señalaron los investigadores.

El concepto detrás del nuevo método involucra la colocación de dos transductores acústicos que producen ondas sonoras en cada lado de un microcanal en un chip de microfluido.

Cuando las dos ondas se encuentran, se combinan para formar una onda permanente que produce nodos de presión, o líneas de baja presión, en el canal.

«Debido a que las ondas sonoras están inclinadas para que corran en el microcanal en ángulo, todas las células encuentran varios nodos de presión mientras fluyen en el canal», explicaron los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad Carnegie Mellon.

«Conforme las células encuentran cada nodo, son empujadas aún más al lado del canal; la distancia del movimiento celular depende de su tamaño y de otras propiedades, como la compresibilidad», agregaron.

De acuerdo con los investigadores, el dispositivo del tamaño de una moneda de diez centavos tarda alrededor de cinco horas en separar las células cancerosas de una muestra de un enfermo típico de cerca de seis mililitros.

Los investigadores probaron el dispositivo con muestras sanguíneas de tres enfermas con cáncer de seno y encontraron que el método es tan efectivo como el dispositivo comercialmente disponible.

«Con nuevas mejoras en el volumen celular, este trabajo podría ofrecer una nueva herramienta útil, tanto para la investigación básica en torno al complejo tema de las células tumorales que circulan como para la evaluación clínica de distintos tipos de cáncer», dijo uno de los autores, el presidente de la Universidad Carnegie Mellon, Subra Suresh.

Los investigadores ahora trabajan en mejorar aún más la tasa de flujo del dispositivo, así como en hacerlo más robusto y seguro

abril 6/ 2015 (Xinhua) — Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

Las células que recubren el tracto intestinal forman una barrera crítica, proteger nuestro organismo de los miles de millones de bacterias que viven en el intestino. Las alteraciones en esta barrera son impulsadas en gran medida por una molécula de señalización única llamada factor de necrosis tumoral (TNF), cantidades elevadas de estas están asociadas con enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

Los medicamentos dirigidos contra el factor de necrosis tumoral se han convertido en un tratamiento eficaz para estas enfermedades, pero a pesar de su importancia clínica, todavía no está claro que desencadene un aumento en los niveles de factor de necrosis tumoral en el intestino, o cómo ese acontecimiento conduce a la aparición de la enfermedad.

Investigadores de la Universidad de Duke, Estados Unidos, han descubierto que un gen llamado uhrf1 actúa como una especie de freno molecular sobre el factor de necrosis tumoral. En ausencia de uhrf1, el factor de necrosis tumoral lanza una serie de señales inflamatorias e inmunes que inflaman y dañan el tracto digestivo.

Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) son un grupo de trastornos crónicos del tracto gastrointestinal que afecta a más de 1,6 millones de estadounidenses.

Los investigadores decidieron utilizar un enfoque experimental llamado genética directa para descubrir nuevas causas de las enfermedades inflamatorias intestinales. En primer lugar, se utilizaron productos químicos para inducir mutaciones en el organismo de un modelo de elección, el pez cebra. Debido a que estos pequeños peces de acuario son transparentes en su etapa embrionaria, podía visualizar fácilmente cómo se desarrolla cualquier defecto en el intestino.

Encontraron varias cepas que muestran defectos intestinales marcados, incluyendo una barrera y fragmentos de restos celulares flotantes protectores.

A continuación, los investigadores decidieron limitar sus resultados sólo a las mutaciones implicadas en la inflamación. Debido a que la actividad del factor de necrosis tumoral es una característica de la inflamación, crearon un pez cebra cuando el gen factor de necrosis tumoral estaba activado en el organismo. Luego, los investigadores analizaron el factor de necrosis tumoral para ver si alguno de los genes mutados afectó a la expresión de esta molécula proinflamatoria importante.

Encontraron que el factor de necrosis tumoral, originalmente se producía en su mayoría por las células inmunes, también se estaba generando por las células epiteliales que recubren el intestino. Y, en segundo lugar, descubrieron que uno de los mutantes en realidad aumentaba los niveles de factor de necrosis tumoral que se producen en el tracto digestivo.

Marzo 31 / 2015 Diario Médico

Investigadores descubren que en enfermos humanos con infecciones  los niveles de IL-3 son más altos entre quienes presentan mayor riesgo de muerte.

Un estudio acaba de revelar que la interleuquina-3 (IL-3), un factor inflamatorio que se asocia con reacciones alérgicas, parece tener un papel importante en la reacción inmune abrumadora potencialmente mortal llamada sepsis.

Según recoge Sciences (doi: 10.1126/science.aaa4268), investigadores del Hospital General de Massachusetts, en Estados Unidos, han descubierto que la presencia de IL-3 es esencial para el desarrollo de la sepsis en un modelo de ratón de la enfermedad y que los niveles de IL-3 en enfermos  humanos con sepsis son más altos en los que están en mayor riesgo de morir. Ampliar…