Nuestros patólogos

La Sociedad Cubana de Anatomía Patológica está de luto.  Los días 5 y 6 de noviembre fallecieron dos destacados patólogos, los profesores Hilario Gómez Barry y Juan José Ríos Rodríguez. El profesor Gómez Barry, uno de los pocos patólogos al triunfo de la Revolución, colaboró en la formación de hornadas de patólogos conque hoy cuenta nuestro país, la última etapa de su vida profesional la dedicó al Instituto de Nefrología donde cosechó el respeto y consideración de ese colectivo. El profesor Ríos se distinguió en la patología pediátrica y en la docencia compartiendo sus actividades en el Hospital Pediátrico «Juan Manuel Márquez» y en la ELACM. Junto con esos colectivos y sus familiares toda la masa de patólogos lamentan pérdidas tan irreparables.

Nuestro querido profesor César Muñiz falleció el día  13 de diciembre luego de una complicación cardiovascular. Será cremado y sus cenizas regadas en un parque del Hospital Clínico Quirúrgico «10 de Octubre», donde trabajó. El profesor Muñiz fue además de eminente patólogo, ejemplo de modestia, sencillez y laboriosidad para todos nosotros, sus colegas, que siempre lo recordaremos.

«Con tristeza los colegas y amigos del Dr. Agustín  Paramio Ruibal, eminente patólogo cubano supimos de su deceso el 13 de junio pasado en La Habana». Así comenzaba el artículo de la Dra. Silvia Rodés, publicado en el No. 4 del 1998, de la revista Patología (Latinoamericana).  Por singular coincidencia histórica en esta misma fecha pero del año 1910, moría  el Dr. Fermín Valdés-Domínguez.  Su obra de reivindicación de la memoria de sus compañeros es uno de los gestos que más le enaltecen. Los investigadores de la Historia  encontrarán mucha similitud en sus Vidas.

Biografís del Dr. Agustín Paramio Ruibal