MADRID, 14 (EUROPA PRESS)
Los pacientes con leucemia mieloide crónica (LMC) con cromosoma Filadelfia positivo presentan niveles de respuesta más profundos cuando son tratados con nilotinib, comercializados por Novartis como ‘Tasigna’, en comparación con el uso de imatinib, tratamiento de la misma compañía conocido como ‘Glivec’.
Así se desprende de los resultados de dos estudios presentados con motivo de la 53 Reunión de la Sociedad Americana de Hematología (ASH, en sus siglas en inglés), celebrado en San Diego (Estados Unidos).
Uno de estos estudios, el ENESTcmr, trataba de analizar el efecto en pacientes adultos con enfermedad residual tratados durante un mínimo de dos años con ‘Glivec’, en dosis de 400 ó 600 miligramos, que cambiaron a ‘Tasigna’ de 400 miligramos para determinar si podía conseguirse un nivel de respuesta más profundo.
El estudio demostró que, comparado con ‘Glivec’, el doble de pacientes que cambió al tratamiento con ‘Tasigna’ dos veces al día consiguió unos niveles indetectables de la fusión de genes Bcr-Abl en el plazo de 12 meses (23% frente al 11%).
Además, en otro estudio más a largo plazo, el ENESTnd, se observó que después de 36 meses de seguimiento, mostró como había un grupo significativo de pacientes que seguían mostrando una respuesta molecular completa.
En este caso, el tratamiento de primera línea con ‘Tasigna’ consiguió que hubiese menos pacientes con progresión a los estadios de fase acelerada y crisis blástica de la enfermedad que con ‘Glivec’, lo que también ha supuesto un número significativamente menor de muertes relacionadas con este tipo de leucemia.
Según asegura uno de los autores de estos estudios, Timothy Hughes, de la Universidad de Adelaida (Australia), estos datos son «alentadores» y un seguimiento más prolongado en ambos ensayos debería «ayudar a determinar si más pacientes pueden alcanzar niveles indetectables de leucemia mieloide crónica con el tiempo».
A su juicio, esto podría tener «implicaciones importantes para determinar los criterios para los futuros estudios sobre la interrupción de la terapia».
(EuropaPress)
14/12/2011 | lainformacion.com
Washington, 15 dic (RHC). Un equipo de científicos en un estudio sobre el impacto del tabaquismo paterno en la salud de los niños, concluyó que los hijos de padres que fuman presentan un 15 por ciento de mayor riesgo a desarrollar leucemia linfoblástica aguda (LLA).
Las pesquisas apuntaron a una mayor probabilidad de cáncer en hijos de fumadores, escribieron investigadores estadounidenses en la revista American Journal Epidemiology.
Es posible que las toxinas del tabaco y las sustancias cancerígenas afecten el ADN de los espermatozoides, opinó Patricia Buffler, profesora de la University of California, en Berkeley, quien no participó del estudio.
El artículo coincide en que espermatozoides dañados pueden fecundar el óvulo, lo que provocaría daños en la salud de los hijos.
De acuerdo con los investigadores, las radiaciones ionizantes de las radiografías, así como la exposición materna a los pesticidas también constituye un factor de riesgo de enfermedades para los niños.
18:32h | lainformacion.com
Los científicos han iniciado las pruebas «in vitro» para comprobar si
fármacos experimentales contra la mutación del gen NOTCH1 en otros
tumores son eficaces para tratarla en el caso de la leucemia linfática
crónica, según ha explicado hoy el doctor Elías Campo.
Madrid, 12 dic.- Los científicos han iniciado las pruebas «in vitro»
para comprobar si fármacos experimentales contra la mutación del gen
NOTCH1 en otros tumores son eficaces para tratarla en el caso de la
leucemia linfática crónica, según ha explicado hoy el doctor Elías
Campo.
Un grupo de investigadores españoles ha identificado más de mil nuevos
genes mutados en el desarrollo de esta enfermedad, que es la leucemia
más frecuente en los países occidentales.
Aunque muchas de las mutaciones son desconocidas, también se han
descubierto otras presentes en otros tumores, para lo que ya existen
fármacos en fase de desarrollo.
«Por tanto, ese camino para poder trasladarlo a la clínica
probablemente se va a acortar», ha destacado en rueda de prensa Campo,
del Hospital Clínic y la Universidad de Barcelona.
Si esos fármacos dan resultado «in vitro» que sean prometedores,
satisfactorios y pasan los controles de calidad necesarios, se podrán
empezar a trasladar a los tratamientos clínicos.
«En estos momentos -ha precisado- se han puesto en comunicación con
nosotros varias empresas farmacéuticas que tienen fármacos dirigidos
contra NOTCH, y nos han propuesto que hagamos estudios ‘in vitro’ con
células de los pacientes para ver si éstos, diseñados para mutaciones
de en otras neoplasias, son eficaces en esta leucemia».
Sobre el SF3B1, también mutado en esta enfermedad, Campo ha indicado
que el investigador Juan Valcárcel, del Centro de Regulación Genómica,
publicó hace pocas semanas un trabajo sobre un fármaco experimental
que «mataba células neoplásicas» con ese gen como «diana».
«Nos hemos puesto en comunicación con él para ofrecerle las células de
nuestros pacientes (105 que han participado en la investigación
inicial) y colaborar para clarificar cómo funciona el gen».
El doctor Carlos López-Otín, de la Universidad de Oviedo, ha precisado
que la investigación se completará próximamente con la secuencia y
análisis de cien genomas y trescientos «exomas» (regiones con la
información genética esencial) de pacientes del Hospital Cínico
Central de Asturias, Clínico de Valencia y Marqués de Valdecilla de
Santander.
Hasta el momento, han participado enfermos del Clínic de Barcelona y
del Universitario de Salamanca.
(Agencia EFE)
Un tratamiento con terapia genética, un método experimental para
reparar genes defectuosos, demostró por primera vez que puede elevar
la producción de un agente vital de coagulación sanguínea y puede
ofrecer una posible solución a largo plazo para las personas con
hemofilia B.
Investigadores dijeron que la misma tecnología fue estudiada para el
tratamiento de la hemofilia A, el tipo más común de este trastorno
hereditario de la coagulación.
«Es una técnica de curación de pacientes potencialmente permanente»,
dijo el doctor Charles Abrams, secretario de la Sociedad Americana de
Hematología y jefe asociado de hematología/oncología en la Universidad
de Pensilvania en Filadelfia.
La estrategia consiste en reemplazar el gen defectuoso que causa el
trastorno de la coagulación con una versión correcta a través de un
virus de las células del hígado del paciente, las únicas células en el
cuerpo capaces de producir ciertos agentes de coagulación que faltan o
son deficientes en las personas con hemofilia.
Los agentes se numeran usando números romanos. Los dos principales
tipos de la enfermedad son la hemofilia A, causada por una falta del
agente VIII, y el hemofilia B, causada por una deficiencia del factor
IX.
Investigadores del University College London Cancer Institute y del
St. Jude’s Children Research Hospital en Memphis, Tennessee,
estudiaron a seis hombres con hemofilia B severa que producían el
agente de coagulación IX, también llamado FIX, por debajo del 1% de
los niveles normales.
El objetivo general del tratamiento actual con FIX fabricados es
alcanzar niveles de los agentes mayores del 1% de lo normal.
Cuatro de los seis participantes en el ensayo suspendieron el
tratamiento rutinario y permanecen libre de sangrados espontáneos.
Los otros dos aumentaron el intervalo entre las inyecciones de FIX a
una vez cada 10 días o dos semanas desde dos o tres veces a la semana,
dijo el doctor Andrew Davidoff, presidente del departamento de cirugía
de St. Jude’s y coautor del estudio.
Tratamientos frecuentes con FIX fabricados pueden costar cientos de
miles de dólares al año, lo que convierte a la hemofilia en un
objetivo tentador para la terapia genética.
El experimento «es un estudio sin precedentes», dijo la doctora
Katherine Ponder, profesora de hematología y oncología en la
Washington University en St. Louis, en el editorial del New England
Journal of Medicine (doi: 10.1056/NEJMoa1108046).
«Si otros estudios determinan que este método es seguro, podría
sustituir a la molesta terapia de proteínas utilizada actualmente por
pacientes con hemofilia B», escribió.
Los resultados del estudio fueron publicados en el NEJM y dados a
conocer el sábado en una reunión de la Sociedad Americana de
Hematología en San Diego.
La hemofilia es un trastorno hereditario que afecta con más frecuencia
a los hombres. A nivel mundial, cada año uno de cada 5000 hombres
nacen con hemofilia A y 1 de cada 25 000 con hemofilia B.
diciembre 12/2011 (Reuters)
Tomado del Boletín de Prensa Latina, Copyright 2011 «Agencia
Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»
Nathwani, Amit C., Tuddenham, Edward G.D. Rangarajan, Savita, Rosales,
Cecilia, McIntosh, Jenny, Linch, David C. Adenovirus-Associated Virus
Vector-Mediated Gene Transfer in Hemophilia B. N Engl J Med, diciembre
2011.
El doctor Juan Carlos Michelena Piedra, coordinador nacional de trasplantes, certificó el Servicio de Hematología del Hospital Lucía Íñiguez Landín, para sistematizar el transplante de médula ósea en el tratamiento de pacientes con hemopatías malignas y otras enfermedades, como la artritis reumatoidea.
En febrero pasado un equipo multidisciplinario dirigido por el doctor Fernando Cruz Tamayo practicó el primer transplante de médula ósea de la historia de la provincia a una paciente de 28 años de edad con Linfoma no Hodgkin, a la que se le realizó un trasplante autólogo, y evoluciona satisfactoriamente.
Con este proyecto concebido desde 2008 también se le ofrecerá cobertura médica a la población de las cinco provincias orientales, pues hasta ahora sólo se desarrollaba en La Habana y Villa Clara.
La acreditación de este y otro dos grupo multidisciplinario de trasplante renal resulta el mejor reconocimiento que podría recibir el hospital clínico quirúrgico Lucía Íñiguez Landín en el aniversario 13 de su puesta en funcionamiento, celebrado este 28 de noviembre.
Sorafenib es el primer agente inhibidor oral de multicinasas. Se trata un agente antitumoral que se incluye formalmente en el grupo de los inhibidores de la tirosina cinasa , cuya cabeza de serie es el imatinib. Como tal, sorafenib inhibe la proliferación, angiogénesis y progresión a metástasis tumoral en diferentes líneas celulares cancerosas. Adicionalmente, sorafenib es capaz de inhibir otras proteína cinasas , de tipo serina/treonina , específicamente sobre las RAF (A, B, C), que están implicadas en numerosos procesos celulares y que han sido identificadas como elementos clave en la señalización y en la angiogénesis tumorales.
Entre los receptores de tipo tirosina cinasa (RTK) inhibidos por sorafenib se encuentran los de Factores de Crecimiento derivado de plaquetas (PDGFR), Factores de Crecimiento Endolial Vascular (VEGFR), el Factor Neurotrófico derivado de Células Gliales (RET), Factor de Células Precursoras (SCF/KIT) y Tirosina cinasa del Fms tipo 3 (FLT3).
Alrededor de un tercio de los pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA) presentan mutaciones en la tirosincinasa similar a FMS-3 (FLT3), que se asocian con mayor leucocitosis, mayor infiltración de blastos en la médula ósea, mayor porcentaje de recaída y menor supervivencia, a la vez que presentan menores tasas de remisión completa y mayores tasas de muerte durante la inducción. Por este motivo, los agentes dirigidos contra la FLT3 podrían tener un papel importante en el tratamiento de la LMA. En el 25% de los adultos jóvenes con LMA se observa duplicación interna en tándem (internal tandem duplication, ITD) en el dominio yuxtamembrana del gen FLT3, que produce proteínas funcionales con actividad quinasa que activan vías de señalización como STAT5 y MAP. Los distintos tipos de mutación y la cantidad de material genético involucrado tienen importancia pronóstica. Además, existirían otros mecanismos que afectan la señalización mediada por el FLT3, como la autofosforilación del FLT3, las mutaciones en el dominio tirosincinasa (TKD) de FLT3, las mutaciones que afectan los codones 835 y 836 en el segundo dominio de la quinasa, las mutaciones puntuales y las mutaciones en el asa de activación del gen, entre otras; aún no se ha determinado la significación clínica de estas mutaciones, ya que se han asociado tanto a pronóstico favorable como malo. Se determinó que los compuestos como lestaurtinib, midostaurin y tandurinib, que inhiben la autofosforilación del FLT3, producen inhibición de la proliferación celular e inducen la apoptosis, y podrían ser clínicamente eficaces en los pacientes con LMA.
Teñirse el pelo durante el embarazo podría aumentar el riesgo de leucemia en el niño, así lo asegura un estudio realizado por la Escuela Nacional de Salud Pública y el Instituto Nacional de Cáncer, en Brasil por el biólogo Arnaldo Couto.
El biólogo quien lleva años estudiando factores relacionados con la leucemia ha encontrado una relación entre el uso de productos para teñir el cabello y para alisarlo durante el embarazo y la aparición de leucemia aguda en niños menores de 2 años.
Según comenta, las mujeres que utilizan dichos productos hacen que el riesgo de leucemia sea entre dos y tres veces mayor si utilizaron dichos cosméticos en el primer y segundo trimestre de embarazo.
Para hacer el estudio se tomaron como muestra a niños menores de 2 años con diagnóstico de leucemia aguda y niños menores de 2 años hospitalizados por otras causas. A partir de los niños se realizaron entrevistas a las madres para conocer el perfil socioeconómico de cada familia, el trabajo de los padres, los hábitos de vida, los antecedentes familiares y, lógicamente, cuál era el uso que se hacía de los tintes y productos para alisar el cabello tanto antes del embarazo, como durante el mismo y la lactancia.
Los resultados del estudio mostraron que las mujeres que utilizaban estos productos tenían entre dos y tres veces más riesgo de tener un hijo con leucemia, como ya hemos dicho, y un riesgo similar (2,59 veces más riesgo) si los productos eran utilizados durante la lactancia. ´´Es importante resaltar que trabajamos con el posible riesgo de leucemia en los lactantes, a partir de la exposición de la madre durante el embarazo a estas sustancias. Los organismos de vigilancia cosmética deben informar completamente a las usuarias. Nuestro trabajo sugiere que aún hay un aumento estimado del riesgo y eso revela la importancia de las agencias reguladoras que verifican la composición química de los productos, ya que algunas sustancias presentes en los productos ya están definidas como cancerígenas´´, señala Arnaldo Couto, en la publicación del estudio que realizó Jornal Do Brasil.
El animador japonés de 63 años se encuentra hospitalizado y listo para comenzar el proceso de quimioterapia. El presentador comentó que comenzó a sentirse mal el 28 de octubre cuando sintió un bulto extraño en su cuello, según publicó el portal Noticias 24.
La leucemia generalmente afecta a niños pequeños y en Japón un caso adulto era de uno por cada cien mil habitantes anualmente. Sin embargo, luego del terremoto y posterior tsunami ocurrido en marzo de este año en el norte del país, el cáncer ha sido catalogado como una de las principales consecuencias de la radiación producida por la planta nuclear de Fukushima.
El caso de Norikazu puede que sea una coincidencia pero es inevitable no relacionar la reciente enfermedad diagnosticada a este animador con el hecho de que el mismo estuvo promoviendo la «supuesta normalidad» y salubridad de la comida de Fukushima. Durante su programa matutino en Fuji TV el animador comió vegetales provenientes del norte del país para demostrar que no estaban contaminados y que era seguro comerlos.
Ahora sufre de una leucemia linfocítica aguda. Muchas veces no hay una causa específica pero existen ciertos aspectos que pueden favorecer el desarrollo de la enfermedad como: problemas cromosómicos, exposición a la radiación, incluyendo rayos X, o tratamientos con fármacos quimioterapéuticos.
Fukushima, ubicada a unos 250 km al norte de Tokio y a 80 km al sur de Sendai, fue la principal ciudad afectada por el desastre natural y la radioactividad, por lo que no sería sorprendente que los casos de cáncer comenzaran a aumentar.
Tomado de
http://america.infobae.com/notas/38749-Japon-conductor-de-TV-enfermo-de-cancer-tras-comer-verdura-de-Fukushima
La mielofibrosis primaria se caracteriza por una expansión clonal de la célula madre hematopoyética con una proliferación reactiva no clonal de los fibroblastos y fibrosis de la médula ósea, por lo que ocurre una hematopoyesis extramedular. Desde su descripción en 1879,1 la mielofibrosis primaria (MP) ha recibido en la bibliografía médica más de 20 denominaciones diferentes. Las más comunes son: mielofibrosis idiopática, mielofibrosis con metaplasia mieloide, metaplasia mieloide agnogénica, mieloesclerosis con metaplasia mieloide, mielosis crónica no leucémica, mielosis granulocítica-megacariocítica crónica, entre otras.
En la MP hay una expansión clonal de la célula madre hematopoyética que se acompaña de una proliferación reactiva no clonal de los fibroblastos y fibrosis de la médula ósea. A medida que la médula se hace fibrótica, la hematopoyesis no se puede mantener, y ocurre una hematopoyesis extramedular (metaplasia mieloide), frecuentemente en el hígado y el bazo. Su etiología aún es desconocida.
Varios estudios señalan el origen de la MP en la célula madre hematopoyética con afectación clonal de los progenitores mieloides, megacariocíticos y eritroides, monocitos y linfocitos B y T. A diferencia de otros síndromes mieloproliferativos crónicos (SMPc) exhibe una importante reacción del estroma medular que incluye fibrosis, osteosclerosis y angiogénesis.
En investigaciones realizadas en pacientes con MP se ha encontrado una mieloproliferación clonal con niveles aumentados de células estromales y proteínas de la matriz extracelular. Estos cambios en el microambiente de la médula ósea coexisten con alteraciones en el balance de citocinas intracelulares y extracelulares con potencial angiogénico, fibrogénico y osteogénico.
La mielofibrosis se puede presentar en 2 formas clínicas: como MP o secundaria. En la MP no existe ninguna enfermedad que la anteceda o acompañe ni hallazgo clínico, biológico o histopatológico que por sí solo sea patognomónico de esta enfermedad. Investigaciones realizadas en los últimos 30 años muestran que la MP tiene un fenotipo heterogéneo, lo que ha motivado la búsqueda de otros criterios que contribuyan al diagnóstico de esta enfermedad.
La MP es el SMPc de más baja prevalencia, aproximadamente de 0,3 a 2/100 000 habitantes. Se observa fundamentalmente en personas de piel blanca con una edad media de 67 años, aunque el 10 % de los pacientes tiene menos de 46 años. Sin embargo, puede presentarse desde el nacimiento hasta los 90 años, con una frecuencia similar en ambos sexos.









