Es la existencia de un pequeño número de células malignas que no son detectadas con la metodología convencional. En la actualidad, las estrategias terapéuticas empleadas en el tratamiento de las leucemias y linfomas consiguen una elevada tasa de remisiones completas, definida como la ausencia de células tumorales detectadas mediante técnicas citomorfológicas (límite de detección del 5%). Sin embargo, muchos pacientes van a recaer de su enfermedad debido a la existencia de este pequeño número de células malignas. Entre las técnicas de estudio de EMR inicialmente utilizadas (cultivos celulares, hibridación in situ, contenido de ADN, etc.), las dos que se emplean en la práctica actual son las técnicas de inmunofenotipo mediante citometría de flujo y la técnicas de PCR cuantitativas, ya que presentan las características esenciales de una técnica de ERM







