Actualidad

Publicado: . En: Actualidad#

Por primera vez, científicos de Estados Unidos mostraron el proceso de transmisión de madre a hijo del virus del zika, mediante dos modelos experimentales desarrollados con ratones, se conoció recientemente.

Los autores de la investigación de la Universidad Washington comprobaron los efectos nefastos que provoca ese patógeno en las mujeres y sus hijos infectados, según publicaron en la revista Cell.

Los expertos en Microbiología observaron que las células infecciosas se multiplicaban dentro de la placenta antes de atacar al feto, en una concentración mil veces mayor que la de la sangre materna.

También corroboraron que el virus, por sí solo, es capaz de provocar defectos de nacimiento y malformaciones congénitas en el embrión, al menos en los animales de laboratorio.

Explicaron que los diseños experimentales permitirán la inoculación, por vía uterina, de vacunas y tratamientos que se desarrollen para contrarrestar la enfermedad.

Aun cuando muchos hijos de embarazadas enfermas lucen saludables al nacer, todavía se desconoce si pueden sufrir trastornos en su desarrollo cerebral durante su crecimiento, advirtieron.
Mayo 13/2016 (PL)  Fuente: Noticias de salud Al Día

Publicado: . En: Actualidad#

Un grupo de investigadores canadienses y estadounidenses crearon una prueba rápida y de bajo costo para detectar el virus Zika, para el que hasta el momento no hay vacuna ni tratamientos específicos.

En el proyecto participaron los científicos del MIT, la Universidad de Harvard, la Universidad de Cornell y la Universidad de Toronto, destacó la revista Cell.

La prueba, todavía en experimentación, podría ser utilizada para examinar muestras de sangre, orina o saliva, y podría ser programada para detectar otros patógenos también.

“Se trata básicamente de un laboratorio en un chip, es una manera de pensar en ello”, indicó Keith Pardee, profesor asistente en la Universidad de Toronto.

Los tres componentes moleculares que la componen llevan a cabo funcionalmente los mismos pasos que se habrían hecho en un laboratorio clínico en el hospital.

El virus Zika es transmitido por el mosquito Aedes y por contacto sexual con una persona infectada. Donde ha infectado a las mujeres embarazadas, los bebés han nacido con una cabeza anormalmente pequeña y trastornos cerebrales.

En tanto, algunos adultos infectados han desarrollado el síndrome de Guillain-Barré, donde el sistema inmune ataca los nervios, a veces conduce a la parálisis.

Uno de los beneficios de la prueba es que podría ayudar a frenar su propagación, ya que tras detectar a un infectado de zika podrá ser tratado de inmediato, así como dar un seguimiento de la enfermedad, al aislar a los individuos infectados para evitar que las picaduras de mosquitos transmitan el virus a otros.

En el mejor de los casos la prueba podría estar disponible en unos pocos meses, pero todavía debe pasar varios obstáculos, se estima que su costo rondará entre 60 centavos y un dólar, pero podría bajar con ciclos de producción más grandes si se cuenta socios públicos y privados, indicó Radio Canadá Internacional.

El virus Zika es transmitido por mosquitos que se identificaron por vez primera en Uganda, en 1947, en macacos de la India, a través de una red de monitoreo de la fiebre amarilla selvática. Posteriormente, en 1952, se identificó en el ser humano en Uganda y la República Unida de Tanzanía. Se han registrado brotes de enfermedad por este virus en África, en América, Asia y el Pacífico.
Mayo 13/2016 (Notimex) Fuente: Noticias de salud Al Día

Publicado: . En: Actualidad#

nvestigadores de la Universidad de Murcia (UMU), en España, han estudiado diversos aspectos de la menopausia, comparando lo que comen, la hora del sueño y de la comida y los ritmos diarios de cortisol en saliva (marcador de salud circadiana asociado con el estrés) de mujeres posmenopáusicas con mujeres más jóvenes premenopáusicas.

En el trabajo, publicado en la revista Menopause, se ha utilizado una muestra de 177 mujeres: 127 premenopáusicas (alrededor de los 40 años) y 50 posmenopáusicas (recién entradas en la menopausia).

“Hemos determinado cómo son sus cambios de temperatura y sus ritmos de actividad y reposo durante 8 días consecutivos, mediante unos dispositivos colocados en la muñeca y desarrollados por Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología de la UMU”, explica Marta Garaulet, investigadora principal del trabajo, quien destaca que las mediciones se han hecho mediante polisomnografía domiciliaria, es decir, en las casas de las participantes, con el fin de evitar el nerviosismo que genera desplazarse al centro médico.

A la luz de los resultados alcanzados, las mujeres posmenopáusicas se duermen temprano y se despiertan precozmente. “Puede decirse que estas mujeres muestran un adelantamiento de fase aproximadamente de una hora en los ritmos de actividad y reposo y en los hábitos de sueño y alimentación frente a las premenopáusicas”, aclara Garaulet.

Además, según otro de los colaboradores de este estudio, José Antonio Ros, del Servicio de Neumología del Hospital Virgen de la Arrixaca, las mujeres después de tener la menopausia presentan con más frecuencia el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS), un problema que conlleva un mayor riesgo cardiovascular: cardiopatía isquémica, hipertensión arterial y los ictus.

En cuanto a los resultados obtenidos sobre el patrón de cortisol del día, la catedrática defiende que las mujeres posmenopáusicas manifiestan un aplanamiento en el ritmo diario del cortisol semejante al que se produce en situaciones de estrés crónico y que se asocian con mayor obesidad en el abdomen y aumento de la presión arterial, y están relacionadas también con trastornos del sueño y cambios en la salud circadiana.

Este trabajo, en el que también han colaborado Cecilia Gómez-Santos y Cristina Bandín Saura, ambas investigadoras del equipo de Obesidad de la UMU, y Pedro Francisco Castell de la Sección de Instrumentación Psicológica de la UMU, revela además que la disminución de la calidad del sueño con la menopausia se asocia a una menor temperatura de la piel durante las horas en las que el sueño debería ser más profundo. Así Garaulet indica que “las mujeres posmenopáusicas tienen menos capacidad de disipar el calor a través la vasodilatación de la sangre periférica”.

Las pequeñas diferencias de temperatura pueden tener un impacto relevante en la calidad del sueño de las mujeres estudiadas. De esta manera, “incluso cambios mínimos en la temperatura de la piel podrían ser suficientes para perturbar el sueño. Por ejemplo, una adecuada vasodilatación en el pie ha demostrado que se asocia con el aumento de la secreción de melatonina y facilita el comienzo del sueño”, añade Garaulet.

Por último, la investigadora de la UMU recomienda a aquellas mujeres que tengan la menopausia utilizar ropa liviana para mejorar la eficiencia del sueño; evitar las mantas pesadas aislantes y la exposición intensa a la luz durante la noche; reducir el estrés y las preocupaciones antes de acostarse; evitar la realización de actividad física durante las dos o tres horas previas a la hora habitual del sueño; cenar al menos dos horas y media antes de ir a dormir y siestas cortas de no más de 20 minutos.

Estudios anteriores a este habían demostrado ya que aproximadamente el 46-48 % de las mujeres entre 44 y 64 años de edad indican alteraciones del sueño. “La razón de esta relación es todavía desconocida, pero puede estar asociada con valores disminuidos de estrógenos o progesterona”, concluye Garaulet.

Mayo 07/2016 (noticias de la ciencia) Fuente: Noticias de Salud al Día

Publicado: . En: Actualidad#

Un estudio sobre más de 300 adolescentes muestra que aquellas que se hallaban deprimidas o decían tener una gran cantidad de estrés eran más propensas a la persistencia del virus.

El estrés y la depresión inciden en la posibilidad de que una mujer con el virus del papiloma humano (VPH) se libre de la infección, según sugiere una investigación presentada en la Reunión de 2016 de  Pediatric Academic Societies

El trabajo, titulado  El estrés psicosocial, las conductas inapropiadas y de persistencia del VPH, evaluó a un grupo de 333 mujeres que los investigadores comenzaron a seguir en 2000. Las mujeres tenían unos 19 años de edad en promedio cuando se inscribieron en el estudio y durante la investigación entraron en el laboratorio cada 6 meses para la recogida de muestras para realizar la prueba de VPH.

Durante el año undécimo del estudio, cuando las mujeres tenían cerca de 28 años de edad, las participantes también completaron un cuestionario en el que se les preguntó acerca de la cantidad de estrés que tenían, cómo lidiaban con el estrés, y si estaban deprimidas. Los científicos compararon sus respuestas con el hecho de si las mujeres tenían persistencia del VPH –lo que significa que todavía daban positivo para el virus– o si se había eliminado la infección. El sistema inmunológico del cuerpo a menudo lucha contra el virus durante un par de años de exposición, según los investigadores.

“Las mujeres que informaron de estrategias autodestructivas, como beber, fumar cigarrillos o tomar drogas cuando estaban estresadas, eran más propensas a desarrollar una infección activa por VPH”, subraya la investigadora principal Anna-Barbara Moscicki, jefe de la División de Medicina de Adolescentes y Adultos Jóvenes y profesora de Pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de California Los Ángeles.

“Asimismo, encontramos que las mujeres que estaban deprimidas o percibían tener una gran cantidad de estrés eran más propensas a tener persistencia del VPH”, señala, y agrega que este estudio es el primero en mostrar estas conexiones entre el estrés y la persistencia del VPH.

Las investigaciones han vinculado mucho estrés psicosocial con efectos negativos para la salud, recuerda Moscicki. Estudios anteriores han demostrado que puede conducir a un mayor número de brotes del virus del herpes en las personas infectadas, por ejemplo, y peores resultados médicos entre las personas con cáncer.

Una teoría es que el estrés puede estar vinculado con respuestas inmunes anormales, una idea que los nuevos hallazgos de esta investigación pueden apoyar. Los autores planean más estudios para determinar si los marcadores de inflamación del cuello uterino están asociados con el estrés.

Moscicki considera que el estudio sugiere que se debe advertir a las mujeres con infección por VPH de que reducir el estrés puede ayudarles a eliminar su infección y que el consumo de alcohol o fumar cigarrillos puede dificultar su capacidad para eliminar las infecciones.

“Las infecciones por VPH son la causa de los cánceres de cuello uterino. Sin embargo, las infecciones por VPH son muy comunes y sólo las pocas infecciones que continúan años después de la infección inicial están en riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino -dice–. Esto es alarmante, ya que muchas de estas mujeres adquirieron la infección persistente como adolescentes”.

Mayo 02/ 2016 (JANO)  Fuente: Noticias de salud Al día

Publicado: . En: Actualidad#

Los errores médicos son la tercera causa de muerte en Estados Unidos tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, con unos 250 000 fallecimientos anuales, según los cálculos de dos expertos publicados en la British Medical Journal (BMJ).

Aunque no existen estadísticas oficiales sobre las muertes ocasionadas por errores médicos, estimaciones recientes indican que podrían elevarse a entre 210 000 y 400 000 entre los pacientes hospitalizados en Estados Unidos.

Mediante el uso de estudios que remontan hasta 1999 y extrapolando los datos al conjunto de hospitalizaciones registradas en 2013, Martin Makary y Michael Daniel, de la universidad John Hopkins, llegaron al promedio de 251 454 muertes anuales por errores médicos.

No obstante, esta cifra podría ser superior, ya que solo tiene en cuenta los fallecimientos registrados en el hospital, apuntan.

“Se trata de la tercera causa de muerte en Estados Unidos”, explicó a la AFP Makary, para quien este problema existe en todo el mundo.

“La gente muere por errores en el diagnóstico, sobredosis de medicamentos, cuidados fragmentados, problemas de comunicación o complicaciones evitables”, añade.

Para el investigador, la mala calidad de los cuidados en África ocasiona la muerte probablemente “más gente que el sida o el paludismo juntos”.

Los autores del estudio abogan por poner en marcha medidas que permitan reducir la “frecuencia” y las “consecuencias” de los errores médicos.

En concreto, propone que el certificado de defunción señale si las complicaciones vinculadas a los cuidados desempeñaron un papel importante en la muerte del paciente.

Asimismo, los científicos urgen a poner en marcha investigaciones independientes rápidamente para determinar si se cometieron errores médicos en algunas muertes.

“Un enfoque científico fiable, comenzando por reconocer el problema, es indispensable para responder a las amenazas que pesan sobre la salud de los pacientes”, añaden.
mayo 4/2016 (AFP)  Fuente: Noticias de Salud Al día

Publicado: . En: Actualidad#

Dieta, medicación, sexo, edad y tiempo de tránsito en el intestino son las variables que más influyen en su flora, tal y como apunta uno de los mayores estudios realizados hasta el momento sobre estas poblaciones. Los hallazgos publicados en Science revelan asociaciones entre la composición de la flora intestinal y el consumo de cerveza o de chocolate negro, entre otros descubrimientos.

El Proyecto Flamenco sobre Flora Intestinal, uno de los mayores estudios en voluntarios sanos sobre la variación de dichas comunidades bacterianas, ha presentado sus primeros resultados, publicados  en la revista Science.

A través del análisis de más de mil muestras de heces humanas, un equipo de investigadores del Instituto de Biotecnología de Flandes, Bélgica, dirigido por Jeroen Raes, ha identificado 69 factores ligados a la composición de la flora. La mayoría de estas variables están relacionadas con el tiempo de tránsito –el que le toma a los alimentos ir desde la boca hasta el final del intestino–, la dieta, la medicación, el sexo y la edad.

Los investigadores han identificado 69 factores ligados a la composición de la flora.

Junto con su equipo, Raes mapeó la composición de la flora intestinal de alrededor de 5 000 voluntarios en Flandes. El propósito fue analizar los vínculos entre la flora intestinal humana y la salud, y el estilo de vida.

Las conclusiones proporcionan información importante para futuras investigaciones y estudios clínicos. Su integración con otros datos recogidos en el mundo revela un conjunto de 14 géneros de bacterias que conforman la esencia universal de la microbiota presente en todos los individuos.

“Nuestro trabajo ha dado una enorme cantidad de nueva información sobre la composición de la microbiota de las personas normales como tú y como yo”, explica Raes. “La mayoría de los estudios anteriores se centraban en enfermedades específicas o en un ámbito geográfico mucho menor”, añade.

Sin embargo, el análisis de la flora intestinal ‘promedio’ es básico para el desarrollo de diagnósticos y medicamentos a base de bacterias intestinales. “Es necesario comprender lo que es normal antes de poder entender y tratar la enfermedad”, añade Raes.

El modo de nacer (parto natural o cesárea) o la alimentación con leche materna no se vieron reflejados en la composición de la microbiota adulta.

Efecto chocolate belga

Al analizar factor por factor, el tiempo de tránsito de las heces mostró la asociación más fuerte a la hora de desentrañar la composición de la flora. También la dieta es un factor importante, fundamentalmente en relación al consumo de fibra.

Además, se comprobó que un grupo de bacterias particular poseía una preferencia por el chocolate negro. “El efecto del chocolate belga”, bromea Raes. También se encontró una asociación entre la composición de la flora intestinal y el consumo de cerveza.

La medicación tenía igualmente un fuerte vínculo con el perfil de la flora intestinal. Sin embargo, otros resultados del proyecto requieren una investigación más profunda, como la relación entre flora intestinal y factores relacionados con la capacidad de absorción de oxígeno.

La lactancia materna no influye

Los investigadores no solo identificaron una asociación con antibióticos y laxantes, sino también con los medicamentos de la fiebre del heno y las hormonas utilizadas para la anticoncepción o para el alivio de los síntomas de la menopausia.

Sorprendentemente, el modo de nacer (parto natural o cesárea) o la alimentación con leche materna no se vieron reflejados en la composición de la microbiota adulta. “Estos resultados son esenciales para estudiar enfermedades como el párkinson, que se asocia típicamente con el tiempo de tránsito intestinal, que a su vez impacta en la composición de la microbiota”, subraya Raes.

Serán necesarios alrededor de 40 000 muestras humanas solo para capturar una imagen completa de la biodiversidad de la flora intestinal.

La colaboración con el estudio LifeLines holandés permitió a los investigadores reproducir sus resultados. Así, más del 90 % de los factores identificados también fueron detectados en la cohorte holandesa.

Colaboraciones internacionales como estas son la clave para avanzar en el campo y acelerar el camino hacia el desarrollo de fármacos basados en la flora intestinal. “La replicación añade una gran robustez a los resultados”, enfatiza Raes.

Aunque el proyecto de la flora intestinal flamenca ha enriquecido enormemente el conocimiento sobre su composición, esto solo permitía explicar el 7 % de su variación. Por ello, todavía queda mucho trabajo por hacer para esbozar todo el ecosistema de esta flora.

El laboratorio de Raes estima que serán necesarios alrededor de 40 000 muestras humanas solo para capturar una imagen completa de la biodiversidad de la flora intestinal. Los autores ya están planificando estudios de seguimiento para explorar la evolución de la flora intestinal en el tiempo.

mayo 03/ 2016 (Sinc) Fuente: Noticias de salud Al día