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Un estudio ha evidenciado de nuevo que unas conductas saludables en la mediana edad dan beneficios cuando se envejece, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares e ictus.

Los investigadores analizaron datos de 1999 a 2009 correspondientes al Cooper Center Longitudinal Study y realizaron pruebas con cintas caminadoras para medir la capacidad de ejercicio del corazón y los pulmones de 19 815 participantes de 45 a 49 años. Encontraron que aquellos individuos con una mejor forma física tenían un riesgo de ictus a los 65 años un 37 % más bajo, en comparación con aquellos que estaban en peor forma física. El efecto protector de la condición física se mantuvo incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta factores de riesgo de ictus como hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y fibrilación auricular. El efecto de la dieta no se evaluó.

Otros estudios han mostrado que la actividad física, incluso entre los individuos mayores, además de reducir el riesgo de ictus, se puede asociar con menos ictus silentes y un menor deterioro cognitivo.

Publicado en el Stroke Journal

julio 19/2016 (Health Day)  Fuente: Noticias de Salud Al Día

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Datos procedentes de la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2003, en Chile, indican que la prevalencia del auto reporte de diabetes en el embarazo en mujeres entre 25 y 44 años fue de 1,2 %.No existe un dato actualizado, ya que este antecedente no fue incluido en la ENS 2009-10. El 1,3 % de los egresos hospitalarios por embarazo, parto y puerperio, el año 2010, tenían el antecedente de diabetes, lo que es una aproximación a la magnitud del problema considerando que en Chile la atención institucional alcanza 99,8 %; de este total, 68,8 % fueron clasificados como Diabetes Gestacional (DG).

El Dr. Enrique Guzmán-Gutiérrez, investigador de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Sebastián, explica la importancia de saber cuál es la base biológica de la aparición de esta patología, entre otras como la preeclampsia y la restricción de crecimiento intrauterino. Esto sirvió de base para desarrollar un proyecto FONIS y un Fondecyt de iniciación, desde diferentes dimensiones, los cuales actualmente se encuentran en etapa de evaluación. “Los proyectos están centrados en la diabetes gestacional, patología que actualmente se diagnostica durante la mitad del embarazo. Esto genera una dificultad, ya que recién en el cuarto o quinto mes de gestación se puede conocer la presencia de la enfermedad y comenzar un tratamiento, pero a esa altura todos los efectos metabólicos de la glucosa de la madre y de la insulina, que es la hormona que regula la glucosa del feto, están alteradas debido a un diagnóstico tardío”.

La literatura explica que existe una relación de la DG con las hormonas tiroideas, por lo que el equipo investigador quiere demostrar que existe una disminución en los niveles de hormonas tiroides en el primer trimestre del embarazo, lo cual se correlaciona con la aparición de una diabetes gestacional. “En otras palabras, podríamos decir que si se miden los niveles de hormonas en una mujer con 13 semanas de gestación, se podría diagnosticar mediante la cantidad de hormonas tiroideas si se encuentra propensa a desarrollar diabetes gestacional. Esto nos alertaría para iniciar un tratamiento más oportuno sin tener que esperar hasta la semana 24 de gestación”, contextualiza el académico.

Por otra parte, este mismo proyecto busca entender cómo estas hormonas logran desarrollar la diabetes gestacional, por lo que se pretende estudiar algunas proteínas que se encuentran en las células de la placenta, “órgano esencial durante la gestación, pues por medio de ella se relaciona al feto con la madre, y ocurre el intercambio de nutrientes y de oxígeno, entre otros; pero también es donde se asocia con la enfermedad. Este órgano es clave para poder entender las variaciones que genera esta patología”, enfatiza el Dr. Guzmán-Gutiérrez.

Con este mismo foco, pero en un sentido más aplicado, el Dr. Enrique Guzmán-Gutiérrez envió un proyecto FONDEF con el propósito de desarrollar un kit diagnóstico de patologías en el embarazo. “Lo que esto busca es diagnosticar tempranamente diabetes gestacional, preeclampsia y la restricción de crecimiento intrauterino. Aquí utilizamos otro tipo de herramientas, que para este caso está ligado con unos metabolitos que se generan en nuestros órganos, denominados MicroARN. Estos salen de las células hacia el torrente sanguíneo de la madre y pueden llegar a otros órganos teniendo efectos similares a los de una hormona, entendiendo que no es una hormona, sino un ácido nucleico más pequeño”, detalla el investigador.

Los estudios realizados ya han arrojado cuáles microARN están aumentados y disminuidos para las tres patologías mencionadas, sin embargo no existe un kit de diagnóstico para saber si puede existir el riesgo de tener una de estas enfermedades. Así, la propuesta es generar lo que se llama un micro arreglo de microARN, “esto es una medición simultánea; sabemos que para las diferentes patologías del embarazo existen aproximadamente 85 microARNs identificados; en un día podríamos determinar si estos microARN han ido aumentando o disminuyendo, logrando con esto tener un perfil de microARN que determine en el caso de aumento, la presencia de una diabetes gestacional”, detalla el Dr. Guzmán-Gutiérrez.

Julio 11/ 2016 (USS/DICYT)  Fuente: Noticias de Salud Al Día

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Una investigación de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, llevada a cabo con casi 300 mujeres gestantes, ha comprobado que la ansiedad se incrementa durante el embarazo y que ello puede desembocar en depresión postparto.

El embarazo es un periodo de grandes modificaciones metabólicas, hormonales e inmunológicas considerablemente perceptibles por la mujer desde el inicio de la gestación. Pero también desde el punto de vista psicológico, la gestación supone un importante cambio en la vida de la mujer y se hace necesario emplear todos los recursos posibles para que la madre pueda enfrentarse a los cambios del embarazo y del nacimiento.

Un proyecto, liderado por investigadores de psicología clínica de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y financiado por el Fondo de Investigación Sanitaria, ha analizado diversas variables psicológicas relativas a la personalidad, las preocupaciones del embarazo, las creencias sobre el parto o la posibilidad de depresión postparto, entre otras.

La muestra ha estado compuesta por 285 gestantes voluntarias y se ha llevado a cabo un estudio de tipo longitudinal, ya que se ha hecho un seguimiento desde primer trimestre del embarazo y se ha continuado hasta 4 meses después del parto. Para valorar las diversas variables psicológicas, se han empleado cuestionarios estructurados en tres fases: durante el primer y tercer trimestre, durante el postparto inmediato y durante el puerperio. El enfoque de este proyecto se ha realizado desde un punto de vista interdisciplinar, ya que también han participado matronas de Hospital Universitario de Fuenlabrada.

Los principales resultados que han obteniendo los investigadores demuestran que uno de los factores más relevantes es la presencia de neuroticismo o inestabilidad emocional, ya que las mujeres que tienen puntuaciones elevadas en este factor de personalidad muestran una preocupación excesiva, primero por el feto y luego respecto a la atención médica.

El papel de las matronas

“Las matronas juegan un papel clave en este sentido y el trabajo realizado con ellas durante el estudio ha sido determinante”, destaca Cecilia Peñacoba, investigadora de la URJC. Los autores han observado que la presencia de una mayor inestabilidad emocional durante la gestación está asociada a un aumento de la ansiedad porque las expectativas del parto, que durante el transcurso del embarazo permanecen más o menos estables, tienden a ser ligeramente negativas en el final de la gestación. Estos datos pueden ser interpretados como posibles predictores de depresión postparto.

En este sentido, los investigadores concluyen que la atención integral a las mujeres embarazadas debe contemplar la evaluación e intervención en todos estos aspectos psicológicos, especialmente en los factores cognitivos y las estrategias de regulación emocional de las gestantes, con el objetivo de minimizar el riesgo de desarrollo posterior de los trastornos emocionales durante las fases puerperales.

Julio 11/2016 (JANO)  Fuente: Noticias de Salud Al Día

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El fármaco, utilizado comúnmente durante el embarazo, presenta una fuerte asociación con síntomas del autismo en niños varones y con síntomas relacionados con inatención e hiperactividad en ambos sexos.

Un nuevo estudio liderado por ISGlobal ha encontrado que el paracetamol (acetaminofén), empleado ampliamente durante el embarazo, tiene una fuerte asociación con síntomas del espectro autista en niños varones y con síntomas relacionados con inatención e hiperactividad en ambos sexos. Los resultados fueron publicados recientemente en International Journal of Epidemiology.

Este es el primer estudio de este tipo que describe una asociación independiente entre el uso de este fármaco durante el embarazo y síntomas del espectro del autismo en niños.

También es el primer trabajo que indica diferentes efectos del paracetamol sobre el neurodesarrollo según el sexo. Comparando los niños y niñas expuestos persistentemente al paracetamol con los no expuestos, el estudio ha encontrado un aumento del 30 % en el riesgo de perjuicio para algunas funciones de la atención; y un aumento de los síntomas del espectro autista en los varones únicamente.

Los investigadores reclutaron a 2 644 parejas madre-hijo en un estudio de cohorte de nacimiento en España durante el embarazo. El 88 % fueron evaluados cuando el niño tenía un año de edad, y el 79,9 % fueron analizados cuando tenían cinco años. A las madres se les preguntó sobre el uso de paracetamol durante el embarazo y la frecuencia de uso se clasificó como nunca, esporádica o persistente.

El 43 % de los niños evaluados al año de edad y el 41 % de los niños evaluados a los cinco años fueron expuestos a paracetamol en algún momento durante las primeras 32 semanas de embarazo. Cuando se evaluaron a los cinco años, los niños expuestos tenían aproximadamente un 40 % más riesgo de síntomas de hiperactividad o impulsividad que los no expuestos.

Los niños y niñas expuestos de forma persistente mostraron un peor rendimiento en el K-CPT, un examen computarizado que mide la falta de atención, la impulsividad y la velocidad de procesamiento visual. Los varones expuestos de manera persistente al paracetamol presentaron un incremento de dos síntomas del espectro autista, comparado con varones no expuestos.

Los autores explican que a pesar de que miden síntomas y no diagnósticos, un aumento en el número de los síntomas que un niño tiene, puede afectarle, incluso si no son lo suficientemente graves como para justificar un diagnóstico clínico de un trastorno del neurodesarrollo.

“El paracetamol podría ser perjudicial para el desarrollo neurológico por varias razones. En primer lugar, alivia el dolor al actuar sobre los receptores de cannabinoides en el cerebro. Dado que estos receptores normalmente ayudan a determinar cómo las neuronas maduran y se conectan entre ellas, el paracetamol podría alterar estos procesos. También puede afectar el desarrollo del sistema inmune, o ser directamente tóxico para algunos fetos que no tienen la misma capacidad que un adulto para metabolizar este fármaco, o mediante la creación de estrés oxidativo”, explica Jordi Júlvez, investigador de ISGlobal, y coautor del estudio, sobre la posible explicación de los efectos.

Cerebro masculino, más vulnerable

La explicación de por qué se ha encontrado una relación con un aumento de síntomas del espectro autista solo en varones podría ser que “el cerebro masculino parece ser más vulnerable a influencias dañinas durante las primeras etapas de la vida. Nuestros resultados muestran una relación con síntomas del espectro autista sólo en varones, lo que sugiere que esta asociación se podría explicar por disrupción endocrina androgénica, a la que los cerebros masculinos podrían ser más sensibles”, comenta Claudia Avella-García, primera autora del estudio e investigadora del ISGlobal.

El estudio concluye que, teniendo en cuenta que la exposición al paracetamol durante el embarazo es común en la población, podría contribuir a aumentar el número de niños con síntomas de déficit de atención e hiperactividad o del espectro autista. Sin embargo, se subraya que antes de dar recomendaciones acerca de su uso, hace falta llevar a cabo estudios con mediciones más exactas de las dosis y hacer evaluaciones riesgo-beneficio con respecto al uso de paracetamol durante el embarazo y la primera infancia.

Julio 5/2016 (JANO)  Fuente: Noticias de Salud Al día

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Un estudio sugiere que la microcefalia, defectos congénitos relacionados con el Zika, no siempre aparece; quizá no se hayan reportado todos los casos

En la crisis actual de defectos congénitos relacionados con el Zika, la atención se ha enfocado mayormente en los bebés que nacen con cabezas demasiado pequeñas, o microcefalia.

Pero un informe reciente sugiere que los recién nacidos con cabezas de tamaño normal podrían también a veces ser afectados por el virus transmitido con los mosquitos, e incluso tener daño cerebral.

De más de 600 casos de infección con el virus del Zika “definitiva o probable” en bebés brasileños que participaron en el nuevo estudio, más de 100 tenían cabezas con circunferencias dentro del rango normal, reportaron los investigadores en la edición del 29 de junio de la revista The Lancet

http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(16)30902-3/abstract

“Por tanto, el enfoque actual en solo evaluar la microcefalia es demasiado estrecho”, aseguró en un comunicado de prensa de la revista el autor líder, Cesar Victora, de la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil.

“Aunque creemos que la falta de reportes de los casos de microcefalia durante la epidemia es rara, los recién nacidos infectados con el virus a finales del embarazo quizá no sean reportados debido a que el tamaño de sus cabezas está dentro del rango normal”, comentó Victora.

También anotó que otra señal de infección materna con el Zika, un sarpullido a finales del embarazo, también estuvo ausente en un tercio de los casos.

En algunos casos, las mujeres experimentaron el sarpullido vinculado con el Zika a finales del embarazo, y tuvieron bebés con daño cerebral, aunque sus bebés nacieron con cabezas de tamaño normal.

El equipo de Victora anotó que el cráneo de un bebé por lo general finaliza su desarrollo en la semana 30 del embarazo, lo que sugiere que la infección con el Zika en los recién nacidos podría estar provocando daño cerebral sin la señal característica de la microcefalia.

“Nuestros hallazgos sugieren que entre los embarazos afectados por el virus del Zika, algunos recién nacidos tendrán anomalías cerebrales y microcefalia, otros tendrán anomalías con cabezas de tamaño normal, y otros no se verán afectados”, dijo Victora.

Dos expertos brasileños, el Dr. Jorg Heukelbach de la Universidad de Ceara, y el Dr. Guilherme Loureiro Werneck de la Universidad de Rio de Janeiro, escribieron un comentario sobre los nuevos hallazgos en la revista. Explicaron que se necesita con urgencia una prueba definitiva de la infección con el Zika.

“El desarrollo de un análisis [de sangre] preciso que se pueda incorporar en la atención prenatal de rutina será esencial, y su validación es una prioridad de la investigación”, escribieron los dos expertos.

Un segundo estudio, publicado el mismo día en la The Lancet, reafirmó la idea de que la infección materna con Zika sí provoca defectos congénitos.

Investigadores de Brasil dijeron que detectaron el virus del Zika en el tejido cerebral durante la autopsia de un bebé con microcefalia que murió dos meses tras nacer, además del tejido cerebral de dos otros bebés afectados que murieron poco después de nacer. También se encontraron evidencias similares en el tejido placentario de dos fetos cuyas madres sufrieron una pérdida a las 11 y 13 semanas del embarazo.

En Latinoamérica, miles de bebés ya han nacido con microcefalia. Ningún país ha sido más afectado que Brasil. Como resultado de la epidemia de Zika, se han reportado en el país más de 7 000 casos de microcefalia, según un comunicado de prensa de la revista.

Mientras tanto, la búsqueda de una vacuna efectiva contra el Zika continúa. Recientemente, unos investigadores anunciaron sobre unos estudios con ratones que respaldan la efectividad de dos vacunas candidatas contra el virus del Zika.

Este “primer paso fundamental” está conduciendo a ensayos en monos y en humanos, “y nos da una confianza desde el principio en que el desarrollo de una vacuna protectora contra el virus del Zika para los seres humanos es factible”, comentó el investigador, el Coronel Nelson Michael.

Michael es colíder del Instituto de Investigación Walter Reed del Ejército (WRAIR), en Silver Spring, Maryland, y miembro de un equipo que trabaja en la investigación sobre una vacuna contra ese virus trasmitido por mosquitos.

Una vacuna efectiva contra el Zika tendría un valor incalculable. En la edición del 28 de junio de la revista Nature, los investigadores afirmaron que una de las nuevas vacunas se desarrolló en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston, y se basa parcialmente en una cepa de Zika aislada en Brasil.

La otra vacuna, en la que se ha usado una cepa aislada en Puerto Rico, la ha desarrollado el equipo de Michael en el WRAIR.

Ambas vacunas protegieron a los ratones contra la infección con el Zika con solo una inyección, indicaron los investigadores.

Los ensayos clínicos con seres humanos están programados para empezar a finales de 2016, señalaron los científicos.

La amenaza del Zika en Estados Unidos es real, según el Dr. Tom Frieden, que dirige los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.  A principios de junio, advirtió que “en los próximos meses es posible que miles de mujeres embarazadas en Puerto Rico se infecten con el Zika. Esto podría conducir a docenas o cientos de bebés nacidos con microcefalia en el próximo año.

Hasta ahora los CDC afirman que no se ha reportado ninguna trasmisión a nivel local del Zika en Estados Unidos. Pero la cantidad de casos de infección entre las mujeres embarazadas sigue aumentando.

Hasta el 16 de junio, los CDC habían reportado 265 casos de mujeres embarazadas en la parte continental de Estados Unidos que se habían infectado con el Zika, que normalmente conlleva la aparición de síntomas leves en la mayoría de los adultos. Pero puede provocar unos defectos congénitos devastadores en los bebés, como la microcefalia.

Por lo general, el Zika se trasmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Pero la transmisión del virus a través de las relaciones sexuales es más común de lo que se pensaba, apuntaron las autoridades de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las mujeres en edad reproductiva que vivan en una región en que el Zika esté activo deberían protegerse de las picaduras de mosquito llevando camisas de manga larga y pantalones largos, usando repelente de mosquitos cuando estén en el exterior y permaneciendo en interiores tanto tiempo como sea posible, según los CDC.

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos dicen que anticipan ver infecciones con el Zika en estados de la Costa del Golfo, como Florida, Luisiana y Texas a medida que la temporada de mosquitos avance.

Julio 5 /2016 (HealthDay)  Fuente: Noticias de Salud Al Día

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Fumar durante el embarazo podría aumentar el riesgo de que un niño pueda desarrollar esquizofrenia, según el estudio más grande hasta ahora realizado para analizar la asociación entre la exposición prenatal a la nicotina y este trastorno psiquiátrico.

La nueva investigación publicada en The American Journal Academy of Psychiatry, se centró en 977 adolescentes y adultos jóvenes finlandeses que habían sido diagnosticados de esquizofrenia. Todos provenían del registro nacional de nacimientos de Finlandia, de los años 1983 a 1998.

Para medir la exposición de los participantes a la nicotina en el útero, los autores analizaron los datos de las muestras de sangre que se obtuvieron de las madres embarazadas durante pruebas rutinarias. Los investigadores observaron los niveles maternos de cotinina, un producto secundario del tabaco que se considera una medida estándar de la exposición al tabaco. Se midieron los niveles de cotinina de las madres de hijos con esquizofrenia y de madres de un grupo equivalente con hijos sin esquizofrenia.

Incluso tras tomar en cuenta la edad de las madres embarazadas, el peso del niño al nacer o cualquier antecedente materno de trastornos psiquiátricos, los investigadores concluyeron que una ingesta ‘empedernida’ de nicotina durante el embarazo parecía asociarse con un aumento del 38% en el riesgo de esquizofrenia entre los hijos.

No pudo evaluarse el riesgo de esquizofrenia que podría asociarse con la exposición pasiva al humo del tabaco después del nacimiento, pero según los autores la exposición pasiva a la nicotina es considerablemente más baja que la exposición en el útero.

Julio 01/ 2016 (HealthDay)  Fuente: Noticias de Salud Al Día