cáncer colorrectal

Un equipo de investigadores desarrolla una herramienta que permite predecir «con mucha precisión» la evolución de la enfermedad.

Investigadores del Instituto Catalán de Oncología-Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (ICO-IDIBELL), liderados por David Garcia-Molleví, han identificado 5 genes que podrían servir para clasificar los tumores colorrectales, predecir cuál será su evolución y, a partir de esta información, tomar las decisiones clínicas adecuadas para evitar recaídas.

Tal como expone el centro en un comunicado, «para identificar con precisión las peculiaridades de cada tumor se precisan buenos biomarcadores, que informen del pronóstico de cada paciente. En este sentido, tanto las células malignas como las células normales acompañantes, que constituyen un particular microambiente, pueden ser fuente de estos biomarcadores».

El investigador David Garcia-Molleví, que forma parte del grupo de investigación en quimiorresistencia y factores predictores de respuesta tumoral y medio ambiente estromal del ICO-IDIBELL, ha coordinado este estudio, cuyos resultados se han publicado en la revista Oncotarget.

El grupo dirigido por García-Molleví ha desarrollado una herramienta a partir de la expresión de 5 genes característicos del microambiente tumoral que permite clasificar con mucha precisión el pronóstico de enfermos afectados por cáncer colorrectal en un estadio intermedio de la enfermedad.

Garcia-Molleví señala: «Hemos conseguido que el análisis conjunto de sólo 5 genes, mediante técnicas rutinarias, nos proporcione una información muy precisa sobre las probabilidades de recaída y sobre la idoneidad de administrar tratamiento quimioterápico enfermos en estadio II de la enfermedad”.

Fuente: Jano Online.

Un análisis publicado en el ‘BMJ’ criba tres estudios sobre AP, cáncer colorrectal y de pulmón. En los dos primeros, la tasa de error supera el 20%.

Un equipo liderado por Hardeep Singh, del Centro de Innovación en Calidad, Efectividad y Seguridad del Centro de Veteranos de Houston, en Estados Unidos, ha concluido que, cada año, al menos uno de cada veinte pacientes que acude a consultas externas sufre un error de diagnóstico.

La estimación, que se publican en el último número de BMJ Quality and Safety, se ha obtenido a partir de la revisión de casos en tres estudios: uno, realizado sobre algo más de 81.000 pacientes en atención primaria, y otros dos relativos a cáncer colorrectal (con 291.000 enfermos) y cáncer de pulmón (con casi 600 casos).

Los resultados muestran que en una selección de 674 consultas en primaria se evidenciaron 141 errores, una tasa del 20,9 por ciento. En cáncer colorrectal la tasa es mucho menor, del 0,009 por ciento; pero en cáncer de pulmón, errores como no tomar medidas diagnósticas adicionales en los siete días siguientes a una placa anormal ocurre en el 21,64 por ciento de los casos.

La tasa combinada de errores, según explican Singh y su equipo, es «del 5,08 por ciento, es decir, 12 millones de adultos al año en Estados Unidos. A partir de nuestros propios estudios previos, calculamos que la mitad de los errores tienen el potencial de producir un daño grave».

Los autores se centraron en estos tres estudios porque «utilizan una misma definición de error de diagnóstico y lo confirman a través de la revisión de la historia» y porque permiten combinar una visión de primaria y especializada. Además, «el retraso en el diagnóstico del cáncer es uno de los errores con consecuencias más graves y con mayor coste asociado», pese a que su incidencia -como en el cáncer colorrectal- no siempre sea grande.

Errores en España
En España, el Estudio sobre la Seguridad de los Pacientes en Atención Primaria de Salud (Apeas), publicado en 2006, detectó que la prevalencia de eventos adversos es del 18,63 por ciento, que afectaron al 10,11 por ciento de los pacientes. El 54,7 por ciento de los incidentes se consideraron leves, el 38, moderados, y el 7,3, graves. El 13,1 por ciento fueron errores de diagnóstico.

Fuente: Diario Médico.

Una prueba de ADN en heces podría servir en el cribado del cáncer colorrectal (CCR). Los resultados de un ensayo sobre esta prueba no invasiva emulan la eficacia de la colonoscopia. Una prueba de ADNen heces podría servir en el cribado del cáncer colorrectal (CCR). Los resultados de un ensayo sobre esta prueba no invasiva emulan la eficacia de la colonoscopia, el método de análisis de referencia para este cáncer. El estudio, que se publica en la edición electrónica de The New England Journal of Medicine, concluye que la prueba de ADN en heces detecta el CCR con una sensibilidad del 92,3 por ciento, un 20 por ciento más (73,8 por ciento) que con la prueba inmunohistoquímica fecal. Además, la prueba de ADN fecal consigue una sensibilidad del 94 por ciento en las fases iniciales (más susceptibles de curarse) del cáncer: los estadios I y II. La prueba, llamada Cologuard, analiza las huellas de ADN que el cáncer o las lesiones precancerosas dejan en las deposiciones; las muestras se recogen sin necesidad de una preparación intestinal previa ni de cambios en los hábitos alimentarios; de hecho, el análisis puede realizarse con muestras enviadas por correo. El test está desarrollado y patentado por Exact Sciences, pero no cuenta todavía con la luz verde para su comercialización de la agencia reguladora estadounidense FDA. Triple análisis El estudio Deep-C está coordinado por David  Ahlquist, gastroenterólogo de la Clínica Mayo y uno de los inventores del Cologuard, y por Thomas Imperiale, profesor de Medicina en la Universidad de Indiana. En total, se incluyeron 10.000 individuos con entre 50 y 85 años de 90 centros en Estados Unidos y Canadá. Además de la prueba de ADN, se les realizó la de sangre oculta en heces y una colonoscopia. «Las tasas de detección con el test Cologuard del cáncer en estadios precoces y de pólipos precancerosos de alto riesgo validadas en este amplio estudio fueron espectaculares y no se han obtenido con otros métodos no invasivos», afirma Ahlquist. «Esperamos que la precisión y la facilidad de uso del test ampliará la eficacia del cribado y contribuirá a frenar los índices de cáncer colorrectal de la misma forma que ha ocurrido con la citología en la detección del cáncer de cérvix». Según Imperiale, el hallazgo más importante de este estudio es «la alta sensibilidad de Cologuard para detectar el cáncer colorrectal en un estadio curable, lo que representa la sensibilidad más alta obtenida por una prueba no invasiva». En un editorial al respecto en New England, se matiza que antes de determinar el papel de este test en el cribado del CCR habría que revisar algunos factores, como la baja especificidad y el elevado coste de la prueba, comparado con el del test de sangre oculta. Fuente: Diario Médico

Los microorganismos de la microbiota intestinal podrían jugar un papel importante en el desarrollo de cáncer colorrectal, según revela un estudio que se publica en «The Journal of Experimental Medicine».

Sergio Lira y su equipo de la Facultad de Medicina Icahn en Mount Sinai, Nueva York, partieron de la constatación previa de que la genética no lo explica todo en este tipo de tumores.

En el nuevo estudio, trataron a ratones con antibióticos para destruir su microbiota. Este tratamiento previno la formación de pólipos, lo que demostraría que las bacterias son esenciales para el desarrollo tumoral inicial en este modelo murino.

Los autores creen que los microorganismos podrían atravesar el intestino hacia el tejido de la pared intestinal, induciendo la inflamación que promueve el crecimiento tumoral.

Tomado de: Diario Médico

cancercolonLas estrategias de cribado de cáncer colorrectal (CCR) han demostrado ser efectivas en reducir la mortalidad y la incidencia. Actualmente hay un número de modalidades disponibles para la aplicación de programas de cribado poblacional. Cada método ofrece diferentes fortalezas pero también posee sus propias limitaciones. En el artículo Screening for colorectal cancer: what fits best? se revisa la evidencia actual sobre estas herramientas de detección y  su papel en la detección de CRC. El objetivo es proporcionar información para poder determinar las modalidades que mejor se adapten a las necesidades actuales y futuras.

colonoscopíaArtículos publicados en la edición más reciente del New England Journal of Medicine en relación con el valor de la rectosigmoidoscopía en el cribado del cancer colorrectal:

El uso de la rectosigmoidoscopia flexible reduce la incidencia de cáncer colorrectal en un 21%, y se ha observado, según los autores, una disminución de la mortalidad en un 26%. Estos hallazgos son similares a los de otras investigaciones llevadas a cabo en países europeos.
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