cáncer del pulmón

Un estudio muestra que la molécula diacetylspermina casi se duplica en muestras sanguíneas de pacientes recopiladas seis meses antes de recibir el diagnóstico, en comparación con las obtenidas de sujetos sanos.

Investigadores del West Coast Metabolomics Center de la Universidad de California, en Davis, Estados Unidos, han identificado un biomarcador que podría servir para desarrollar pruebas de diagnóstico temprano de cáncer de pulmón. El hallazgo se publica en «Journal of Clinical Oncology».

Actualmente, la enfermeda se diagnostica en estadios precoces gracias al uso regular de tomografías computarizadas (TC) de baja dosis en pacientes, pero estas pruebas son caras y conllevan una exposición continuada a radiación. De ahí que los científicos del West Coast Metabolomics se propusieran encontrar nuevos marcadores.

El equipo de Oliver Fiehn, profesor de Biología Celular y Molecular y autor del trabajo, evaluó los resultados de un estudio realizado entre 1985 y 1996 en el que se intentó demostrar si el uso de suplementos antioxidantes podía prevenir el cáncer en fumadores, personas con sobrepreso u otros factores de riesgo.

De este modo, encontraron una molécula, la diacetylspermina, que casi se duplicaba en las muestras de sangre de pacientes recopiladas 6 meses antes de recibir el diagnóstico, en comparación con las obtenidas de sujetos sanos.

Luego combinaron este compuesto con otro biomarcador identificado previamente, la proteína B asociada al surfactante pulmonar (pro-SFTPB), y se vio que la presencia de ambos marcadores podía adelantar el diagnóstico de estos tumores.

«Por separado, los marcadores consiguieron predecir el cáncer en el 70 % de los casos y, al combinarse, se elevaba al 80 %», ha explicado Fiehn, lo que permitiría detectar precozmente 8 de cada 10 casos.
agosto 25/2015 (Jano.es)

El cáncer de pulmón cuenta con una extensa clasificación de tumores, lo que permite saber si se trata de mutaciones puntuales y con ello aplicar un tratamiento más especializado que lleve a combatir la enfermedad de una manera.

Así lo destacó el investigador del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN), Ã’scar Arrieta Rodríguez, quien aseguró que nuestro conocimiento sobre el cáncer de pulmón ha aumentado exponencialmente en los últimos años.

El especialista afirmó hasta hace poco tiempo se le clasificaba sólo como cáncer de pulmón de células pequeñas y de células no pequeñas.

De ahí que la caracterización de ciertas regiones del ADN o genotipificación de las células cancerosas tenga mayor importancia para la implementación de un tratamiento personalizado que genere una mejor respuesta en el enfermo y le sea menos tóxico, apuntó.

A todos los enfermos se les daba quimioterapia, pero ahora se pueden formar subgrupos en función de lo que es más adecuado para cada uno, dijo el especialista y responsable desde hace ocho años del Laboratorio de Oncología Experimental de dicho instituto

En la actualidad, apuntó, se pueden detectar a los enfermos que tendrán un mayor beneficio de cierto tratamiento y a quienes no se beneficiarán.

El cáncer de pulmón de células no pequeñas representa aproximadamente 75  % de todos los tumores pulmonares, detalló Arrieta Rodríguez.

Comentó que la frecuencia de la mutación de genes en México es de 34 % mientras, en Perú de 67 % , en Colombia de 25 % y en Argentina de 14 % .

Latinoamérica tiene una frecuencia heterogénea y sugieren una posible susceptibilidad genética presente en estas poblaciones, aunque también hay otros factores involucrados como la exposición al humo de leña y la tuberculosis, aseveró.

Como parte de las investigaciones realizadas en el INCAN, Arrieta ha participado en el desarrollo, por primera vez en Latinoamérica, de la genotipificación de neoplasias mediante una técnica citogenética de marcaje de cromosomas y la secuenciación en tiempo real de ciertas regiones del material genético.

Los resultados de los estudios han servido para diseñar nuevos esquemas de tratamiento, determinar marcadores predictivos y pronósticos para los enfermos con el adenocarcinoma de pulmón, lo que ha permitido aumentar la media de sobrevida de los pacientes de ocho a 10 meses a 22 meses en estadios avanzados, apuntó.

Arrieta Rodríguez consideró que la investigación en México se encuentra muy limitada por la falta de recopilación de datos propios sobre la frecuencia de las alteraciones genéticas y los diferentes padecimientos a los que dan origen lo que facilitaría la búsqueda de nuevos blancos terapéuticos.

Por otro lado, reconoció que en México hay un subregistro de las muertes por cáncer de pulmón, pues carecen de datos epidemiológicos confiables.

Esto se debe a que no se estudia adecuadamente a los enfermos y fallecen con un diagnóstico de neumonía o tuberculosis, debido a que no se realizan biopsias o éstas no se mandan a los centros de atención adecuados, opinó.

abril 10/ 2015 (Notimex).- Tomado del Boletín de Prensa Latina Copyright 2015. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.

Las mujeres estadounidenses creen que el cáncer de mama acaba con más vidas que el cáncer de pulmón, a pesar de que el cáncer de pulmón acaba con la vida de más estadounidenses al año (mujeres y hombres) que cualquier otro cáncer.

Se trata de uno de los hallazgos de una nueva encuesta de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association, ALA) realizada a más de 1000 mujeres adultas estadounidenses.

La encuesta también halló que muchas mujeres quizá no aprecien el riesgo de cáncer de pulmón para las no fumadoras. Y pocas eran conscientes de en qué medida el cáncer de pulmón sigue siendo letal, en un momento de grandes progresos contra otros tipos de cáncer.

Según Alana Burns, vicepresidenta de Signature Cause Campaign de la ALA, el bajo nivel de supervivencia podría ser una razón por la que a las mujeres no les preocupe el cáncer de pulmón.

«Hay muchas supervivientes de cáncer de mama contando sus historias y dando consejos», dijo Burns. «Pero más de la mitad de las mujeres a las que les han diagnosticado un cáncer de pulmón fallecen en un año. No hay una gran cantidad de supervivientes contando sus experiencias».

En los Estados Unidos, el cáncer de mama es el cáncer más común en las mujeres, seguido del cáncer de pulmón. Pero el cáncer de pulmón es la causa principal de muerte. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU., el cáncer de pulmón acaba con la vida de unas 38 de cada 100 000 mujeres estadounidenses cada año. La tasa de mortalidad del cáncer de mama es de 22 por cada 100 000.

Pero cuando se dio a las mujeres que respondieron a la encuesta de la ALA una lista de los tipos de cáncer y se les pidió que eligieran el que acaba con más vidas de mujeres, el 51 % dijeron que el cáncer de mama. Solo el 22 % dijo el cáncer de pulmón.

«Está muy claro que el cáncer de mama aparece más en la prensa», dijo el Dr. Subhakar Mutyala, director asociado del Instituto Oncológico Scott & White en Temple, Texas.

Además, señaló, dado que hay una evaluación rutinaria del cáncer de mama, las mujeres y sus médicos hablan de la enfermedad.

Pero a menos que sea fumadora, su médico probablemente no va a hablar del cáncer de pulmón, indicó Mutyala, que revisó los hallazgos de la encuesta. Y aunque es posible hacer pruebas para el cáncer de pulmón, añadió, se limitan a ciertos grupos de alto riesgo.

Ahora mismo, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE.UU. recomienda una TC para las personas de entre 55 y 80 años de edad que fuman en la actualidad o que lo dejaron en los últimos 15 años, y que fumaron durante al menos 30 «paquetes-años». Eso significa un paquete al día durante 30 años, o dos paquetes al día durante 15 años, por ejemplo.

Pero los fumadores no son los únicos que contraen cáncer de pulmón. Aproximadamente el 10 % de las personas a las que se diagnostica la enfermedad nunca han fumado, según la ALA.

Pero la mitad de las mujeres de la nueva encuesta afirmaron que «no les preocupaba» el cáncer de pulmón porque nunca habían fumado. Eso incluía al 68 % de las personas que no habían fumado nunca.

«Muchas personas creen que el cáncer de pulmón es una enfermedad exclusiva de los fumadores», dijo Burns.

Sin embargo, añadió, si se considerara el cáncer de pulmón de los no fumadores como una enfermedad exclusiva de ellos, estaría entre los 10 cánceres que más vidas se cobran en los Estados Unidos.

Burns y Mutyala dijeron que las personas deberían ser conscientes de los factores de riesgo del cáncer de pulmón para los no fumadores.

La causa principal es la exposición al gas de radón, que puede concentrarse en las casas que están construidas sobre un terreno con depósitos naturales de uranio. Otros factores de riesgo incluyen la exposición crónica al humo de segunda mano o a la contaminación atmosférica, y a la exposición a contaminantes en el trabajo, como el humo de diesel y el asbesto. Los investigadores también han hallado mutaciones genéticas que juegan un papel en algunos cánceres de pulmón.

El pronóstico para las personas con cáncer de pulmón sigue siendo desalentador, según la asociación del pulmón. Menos de la mitad de las mujeres con la enfermedad siguen con vida un año después del diagnóstico, una estadística que pocas de las mujeres que participaron en la encuesta habían escuchado antes.

Desgraciadamente, el cáncer se suele diagnosticar en una etapa avanzada. «Solo aproximadamente el 20 % de los casos de cáncer de pulmón se pueden operar cuando se diagnostica a alguien», indicó Mutyala.

Para ayudar a mejorar la situación, la ALA desea que los Institutos Nacionales de la Salud de los EE. UU. aumenten su financiación para la investigación sobre el cáncer de pulmón: de los 213 millones de dólares actuales al año hasta los 400 millones de dólares para 2025. En comparación con eso, la financiación actual para la investigación sobre el cáncer de mama supera los 650 millones de dólares al año, según los estimados de los Institutos Nacionales de la Salud de los EE. UU.

«Esto es así a pesar de que el cáncer de pulmón acaba con la vida de más personas que los cánceres de mama, próstata y colon juntos», dijo Mutyala.

Burns dijo que las mujeres pueden contribuir si se involucran en los esfuerzos por aumentar la concienciación y la financiación. La ALA acaba de crear un nuevo sitio web, llamado Lung Force (lungforce.org), donde las personas pueden encontrar información sobre los eventos caritativos locales, compartir historias sobre sus experiencias con el cáncer de pulmón y obtener información sobre la enfermedad.

«Deseamos que las personas conozcan los riesgos», señaló Burns. «Esto es algo importante para usted. Le debería interesar».
mayo 13/2014 (Medlineplus)

Expertos canadienses advirtieron del peligro que supone la presencia del radón, un gas de origen radiactivo que es la segunda mayor causa de cáncer de pulmón, en muchos hogares de todo el mundo.
«Existe mucho misterio en torno al radón. Da miedo y la gente no sabe qué hacer», dijo a Efe Erica Phipps, directora de la organización Asociación Canadiense para la Salud y Ambiente Infantil (CPCHE).
CPCHE comenzó una campaña junto con las autoridades sanitarias canadienses para incrementar el conocimiento sobre los peligros que el radón supone en muchos hogares canadienses, así como en todo el mundo. La campaña incluye materiales en español para educar a las familias sobre cómo proteger a los niños del radón.
«Los padres tienen que saber que es tan importante comprobar los niveles de radón en un hogar como instalar detectores de humo y de monóxido de carbono para proteger a los niños contra incendios», explicó Phipps.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el radón como la segunda causa más importante de cáncer de pulmón en muchos países del mundo hasta el punto que provoca entre un 3 y un 14 % de todos los cánceres de pulmón.
Además, el radón multiplica el riesgo de contraer cáncer de pulmón en aquellas personas que fuman y es la principal causa de cáncer de pulmón entre los no fumadores.
Phipps explicó que el radón es un gas inodoro e incoloro que se origina por la desintegración del radio y el uranio, ambos materiales radiactivos, que existen de forma natural en el suelo. El radón emana del suelo, aunque también se puede encontrar en el agua.
Los niveles de radón al aire libre son muy pequeños. La media de la OMS es de entre 5 y 15 becquerelios por metro cúbico de aire (Bq/m3). Pero en el interior de las viviendas, sobre todo en los sótanos y plantas bajas, los niveles pueden ser muy superiores.
La OMS señala que el riesgo de cáncer de pulmón aumenta un 16 % por cada aumento de 100 Bq/m3 en la concentración del gas radón. La OMS indica que el nivel recomendado en el interior de una vivienda es de 100 Bq/m3 y que nunca debería exceder la cifra de 300 Bq/m3.
Los niveles de radón varían en gran medida no solo de país a país sino de región en región, dependiendo de la composición del suelo y de la construcción de las viviendas.
Phipps incluso señaló que casas colindantes pueden tener valores totalmente dispares de concentración de radón por lo que es importante que cada hogar realice la prueba para detectar sus niveles.
En Canadá, la media es que uno de cada 15 hogares tiene niveles de radón peligrosos, aunque en algunas provincias la cifra sube hasta uno de cada cinco hogares. En Estados Unidos, donde cada año mueren unas 21 000 personas por cánceres de pulmón relacionados con el radón, las cifras son similares.
En Latinoamérica, México es el país que tiene las concentraciones más elevadas de radón en los hogares, según datos del Centro McLaughlin de Toronto.
En Suramérica, Brasil, Venezuela y Ecuador se sitúan en la cabeza en concentración de radón, aunque de países como Colombia, Paraguay y Bolivia, el Centro McLaughlin no tiene datos.
En España, el año pasado se publicó un estudio, el primero de su tipo, sobre la presencia de radón en el país. El estudio señaló que en casi toda Galicia, parte de Asturias, el occidente de Castilla y León, Extremadura y parte del norte de Andalucía, muchos edificios tienen niveles de radón superiores a 300 Bq/m3.
Pero Phipps dijo que detectar radón en una vivienda es relativamente barato (entre 30 y 60 dólares) y que en caso de que los niveles del gas sean elevados se puede reducir su concentración sellando grietas en los cimientos y partes bajas de los edificios y aumentando la ventilación.
febrero 21/2014  (EFE)
Tomado del Boletín de Prensa Latina: Copyright 2012 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

El gen MAX está inactivado genéticamente en el cáncer de pulmón de célula pequeña y su restitución reduce muy significativamente el crecimiento celular. Este nuevo hallazgo pone de manifiesto que MAX actúa como un gen supresor de tumores en uno de los tipos de cáncer pulmonar más agresivos y con peor pronóstico.

Investigadores del grupo de Genes y Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) han descubierto que el gen MAX está inactivado genéticamente en el cáncer de pulmón de célula pequeña y que su restitución reduce muy significativamente el crecimiento celular.

Este hallazgo, publicado en la revista Cancer Discovery ( doi: 10.1158/2159-8290.CD-13-0799), pone de manifiesto que MAX actúa como un gen supresor de tumores en uno de los tipos de cáncer pulmonar más agresivos y con peor pronóstico.

Además de identificar el papel supresor tumoral de MAX en cáncer de pulmón, el grupo dirigido por Montse Sánchez-Cespedes ha observado una relación funcional entre este gen y otro supresor tumoral, BRG1.

Así, BRG1 regula la expresión de MAX. No obstante, la conexión funcional es todavía más compleja. Por una parte, la presencia de BRG1 es necesaria para que MAX pueda activar muchas de sus dianas, incluyendo genes relacionados con el metabolismo de la glucosa y genes de diferenciación neuroendocrina.

Por otra parte, la eliminación de BRG1 en células cancerosas que no tienen MAX produce mortalidad celular, lo que sugiere una interacción letal sintética entre ambas proteínas. Esto sucede únicamente en líneas celulares de cáncer pulmón con mutaciones en MAX y no en aquellas otras que tienen activación de los oncogenes MYC.

Esta interacción del tipo letal sintético es especialmente relevante desde el punto de vista clínico ya que inhibidores de la actividad de BRG1 podrían constituir una terapia efectiva en pacientes con cáncer de pulmón de célula pequeña con mutaciones inactivadoras en MAX.

El equipo de Sánchez-Cespedes ha identificado varios genes alterados en cáncer pulmonar. Entre ellos destaca BRG1 (también denominado SMARCA4) que está inactivado de forma general en muchos tipos de cáncer.

El grupo había demostrado previamente que la pérdida de BRG1 está íntimamente relacionada con la activación de MYC. Ambas alteraciones son mutuamente excluyentes y actúan permitiendo la pérdida de diferenciación celular durante el desarrollo de cáncer de pulmón.

El nuevo descubrimiento apoya la existencia de una conexión funcional entre el complejo SWI/SNF y los complejos MYC/MAX en el control de la diferenciación celular y el desarrollo del cáncer de pulmón.
enero 9/2014 (SINC)

Romero OA, Torres-Diz M, Pros E, Savola S, Gomez A, Sanchez-Cespedes M.MAX inactivation in small-cell lung cancer disrupts the MYC-SWI/SNF programs and is synthetic lethal with BRG1. Cancer Discov. 2013 Dic 20.

Romero OA, Sanchez-Cespedes M.The SWI/SNF genetic blockade: effects in cell differentiation, cancer and developmental diseases. Oncogene. 2013 Jun 10.

Romero OA, Setien F, John S, Gimenez-Xavier P, Gómez-López G, Sanchez-Cespedes M.The tumour suppressor and chromatin-remodelling factor BRG1 antagonizes Myc activity and promotes cell differentiation in human cancer.EMBO Mol Med. 2012 Jul;4(7):603-16.

Un herramienta de software podría ayudar a identificar cuando una mancha observada en un escáner de pulmón de un fumador es o no cancerosa, afirma la revista especializada New England Journal of Medicine (doi: 10.1056/NEJMoa1214726.).

Según los autores, el método de evaluación del riesgo clínico descrito en el estudio ayudó a determinar en nueve de cada 10 ocasiones si una mancha o lesión era benigna o maligna.

Los investigadores probaron la herramienta en una población de casi tres mil personas, entre ellas ex y actuales fumadores de 50 a 75 años.

De esta forma, encontraron que los nódulos más grandes no significaban siempre cáncer y que estos se encontraban más a menudo en la parte alta del pulmón.

La publicación refiere que el modelo de análisis del riesgo ayudó a determinar correctamente en el 94 % de los casos si el nódulo fue o no canceroso.

Además, ayudó a diagnosticar pequeños nódulos engañosos que tienen como máximo 10 milímetros de tamaño en un 90 % de los casos.

Los modelos de predicción incluyen una calculadora de riesgo que evalúa la edad, el sexo, el historial familiar, enfisema, localización del nódulo y otras características.

El cáncer de pulmón es un conjunto de enfermedades resultantes del crecimiento maligno de células del tracto respiratorio, en particular del tejido pulmonar.

Constituye una de las afecciones malignas más comunes del mundo y estudios previos afirman que la causa más común de contraerlo es el tabaquismo, siendo el 95 % de pacientes con cáncer de pulmón fumadores que mantienen el vicio o ya lo dejaron.
agosto 6/2013  (PL)

Tomado del boletín de selección temática de Prensa Latina: Copyright 2013 «Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.»

McWilliams A, Tammemagi MC, Mayo JR, Roberts H, Liu G, Soghrati K, Lam S. Probability of cancer in pulmonary nodules detected on first screening CT. N Engl J Med. 2013 Sep 5;369(10):910-9.